El trabajo en equipo, cuando realmente lo es, me recuerda una coreografía. La sintonía, emocionante; la coordinación, elegante; el espíritu brillante; el resultado, exquisito.
Cuando hablo del trabajo de equipo me imagino la coreografía de una danza compleja. Una coreografía donde la entrega, el tesón, la colaboración, el compromiso con la excelencia y una visión compartida de todos sus integrantes proporcina un resultado grandioso, imposible sin la aportación de cada uno de ellos.
¿Qué es lo que todos los equipos soñamos?
Un liderazgo inspirador
Compartir la misma visión
Formar parte de algo que nos transciende
Emocionarnos con lo que hacemos y construimos
Divertirnos mientras aprendemos
Qué se nos permita desarrollar todo nuestro potencial
Qué realmente valga la pena el resultado
Apoyo para que todos consigamos llegar hasta el final
Sentirnos todos protagonistas
Lograr resultados increíbles
Buscar la excelencia
Un ritmo vibrante
Sintonía fruto de una excelente comunicación
Que se valore la aportación de cada integrante
Celebrar juntos el éxito, los aplausos finales
Me gustaría ilustrar con una coreografía maravillosa esta reflexión. El trabajo asombroso de un gran equipo, el equipo de Michael Flatley, que no necesita ninguna presentación.
lausos
¿Qué me transmite este video?
¿Qué equipo quiero conseguir?
¿Qué estoy dispuesto a sacrificar?
¿Qué voy a hacer diferente a partir de ahora?
¡ÁNIMO!
¡PODEMOS FORMAR PARTE DE
UNA COREOGRAFÍA EXQUISITA SI TRABAJAMOS CON METALIDAD DE EQUIPO!
En momentos de estrés, depresión, ansiedad, preocupación, caos, inquietud, soledad o sufrimiento, la posibilidad de ser feliz me parece una quimera.
Prolongar esta situación tendrá graves consecuencias para mí y para mi organización. Cuánto antes pueda superar esta coyuntura antes podré obtener mejores resultados. En estos casos un proceso de Caoching puede ayudarme a ser consciente de quien soy y de los cambios a realizar para retomar el liderazgo de mi vida. ¿Cómo me ayudará el proceso? A través de las preguntas, el Coach me confrontará y me animará a salir de mi zona de confort. Las preguntas me abrirán la puerta a nuevas perspectivas para realizar los cambios precisos para liderar de nuevo mi vida.
¿Qué pensamientos están enturbiando mi mente?
¿De qué estoy huyendo?
¿De qué me estoy defendiendo?
¿Qué me estoy impidiendo sentir?
¿Cuándo escucho mi voz interior, qué me está diciendo?
¿Qué me está preocupando?
¿Dónde me estoy ubicando en esta situación?
¿Qué he perdido?
¿De qué me estoy alejando?
¿Desde que posición estoy observando mi vida?
¿Qué prejuicios me están limitando?
¿En qué excusas me instalo para no cambiar?
¿Qué puedo hacer al respecto?
Preguntas profundas que requerirán de todo mi coraje y valentía. Audacia para enfrentarme a la verdad, para no persistir en el desánimo ni el la queja. Preguntas que me devolverán el protagonismo y me harán consciente de que tengo el poder para cambiar mi manera de interpretar y vivir la situación actual.
Existen muchos y diversos caminos para conseguir experimentar felicidad. La felicidad la entiendo como un estado natural de las personas que disfrutan de una vida plena, buena y significativa.
¿Cómo entiendes tú la felicidad?
¿En qué momentos conectas con la felicidad?
¿Cuál ha sido un momento de especial felicidad para ti?
¿Cómo te sientes cuando eres feliz?
¿Qué llena de significado tu vida?
¿Cuál es el propósito de tu vida?
¿Qué alegra tu espíritu?
¿Qué pensamientos, decisiones o comportamientos te acercan a experimentar felicidad?
¿Qué te impide hacerlo de continuo?
¿Qué contribuciones realizas para generar felicidad en tu entorno personal, familiar y profesional?
Podemos ser felices desarrollando emociones positivas, como por ejemplo el buen humor, la alegría, el entusiasmo, la satisfacción, la serenidad, la paz, la tranquilidad, el optimismo, la esperanza, la confianza o la gratitud.
En estos momentos de tu vida:
¿Qué hay de positivo?
¿Qué es lo que más te satisface?
¿En cuál de tus capacidades confías más?
¿Cuál es tu actitud más atractiva?
¿Cuál es la esperanza que te inspira a seguir adelante?
¿A quien quieres mostrar tu agradecimiento?
¿Qué logro te produce más satisfacción?
¿Qué proyecto despierta tu entusiasmo?
¿Qué pensamientos te relajan?
¿Cómo conectas con tu serenidad?
¿Cómo podrías mantener la conexión con estas emociones positivas?
¿Qué obstáculos te lo pueden impedir?
¿Cómo los superarás?
Cada uno de nosotros tenemos nuestras propias fortalezas, que nos aportarán satisfacción todos los días de nuestra vida, en todos nuestros ámbitos de actuación.
¿Cuál es tu fortaleza?
¿Cuál es la manera más satisfactoria de utilizar esta fortaleza?
¿Qué consigues cuando la esgrimes?
Cuando ponemos nuestras fortalezas personales al servicio de alguna causa que nos transciende cargamos de sentido nuestra vida.
¿De qué manera fomentas tu propio desarrollo?
¿De qué manera fomentas el desarrollo de las personas de tu entorno?
¿Qué contribuciones sociales estás realizando?
¿En que proyectos para hacer un mundo mejor estás cooperando?
¿Qué legado estás dejando a las futuras generaciones?
Para vivir una vida plena, buena y significativa no se trata de eludir las frustraciones inevitables a nuestra andadura por el mundo, tampoco se trata de evitar las situaciones complejas. A mi entender, lo importante es aprender a recuperarnos y, ágilmente conectar con lo que realmente logra lo mejor de nosotros mismos.
La felicidad tiene que ver con el dominio personal (dominar nuestro carácter) y con la responsabilidad (hacernos responsables de nuestros propios resultados). Para conseguir conectar con la plenitud, la paz, la alegría i la riqueza interior hay ciertos aspectos que requieren nuestra atención:
¿Qué tipo de pensamientos dominan mi mente?
¿Cómo sigo el propósito que guía mi vida?
¿De qué manera trabajo en mi mejora constante?
¿Cómo disciplino cada día mi cuerpo, mis emociones y mi espíritu?
¿Qué respeto ejerzo hacia mi tiempo de vida?
¿Qué aportaciones desinteresadas ofrezco a los demás?
¿Cómo conecto con el aquí y el ahora?
Si conseguimos dominar nuestra mente, tener un propósito que llene de significado nuestra vida, si nos hacemos responsables de nuestra mejora constante, si nos comprometemos con nuestro tiempo, si aportamos desinteresadamente nuestro apoyo a los demás significa que estamos invirtiendo en nuestro dominio personal y liderándonos para superar las crisis que aparecerán en nuestro devenir cotidiano.
En nuestro interior hay un gran tesoro, ¡No lo desperdiciemos!
Es probable que algunos de vosotros os hayáis planteado en algún momento de vuestra vida realizar un cambio importante: dejar un hábito nocivo, alcanzar una meta personal o profesional, lograr un objetivo concreto, fortalecer vuestro carácter o hacer realidad vuestro sueño.
Os habéis sentado con vosotros mismos, y muy seriamente os habéis dicho:
¡Basta! ¡Voy a cambiar! ¡No lo volveré a hacer jamás! ¡Esto se ha acabado! ¡La última vez que lo hago! ¡A partir de ahora todo será distinto! ¡Ésta es la definitiva! Es tan grande vuestro entusiasmo que lo habéis anunciado a los cuatro vientos, pensando que así ya no hay vuelta atrás, estáisreforzando vuestro compromiso con vosotros mismos.
La mayoría de nosotros cuando queremos cambiar recurrimos a la innovación, nos proponemos romper con el pasado y hacer algo diferente. Empezar a hacer las cosas que no hemos hecho hasta ahora. En otros casos si ya lo intentamos en el pasado y claudicamos nos decimos que realmente no estábamos preparados. ¡Ahora es ahora y vamos a emprender las cosas de manera distinta! Haré las cosas “que debo hacer”, haré lo correcto.
No somos conscientes de que nos hemos dado una orden a nosotros mismos. A pesar de que la hemos dado nosotros, no deja de ser un imperativo que debemos obedecer. Me pregunto: ¿Qué garantías de éxito podemos esperar de un mandato? ¿Cuánto tiempo podremos mantener el entusiasmo? ¿Qué tiene que ver esta orden con nosotros? ¿Qué ha cambiado realmente? Porque nosotros seguimos siendo quien éramos antes de darnos la orden. ¿Qué ha cambiado? ¿Qué necesidad nos está impulsando a tomar esta decisión?
En algunas ocasiones esta decisión de cambio es fruto de una situación concreta, que nos agita y nos hace tomar conciencia de no estar haciendo lo correcto. La necesidad de aliviar el malestar de la culpa hace que tomemos la decisión de actuar desde lo obvio: dejo de fumar, no comeré dulces, iré al gimnasio, no me enojaré, etc…
Después de un tiempo “cumpliendo la orden” olvidamos el malestar y la culpa que originaron el cambio y ¿para que mantenerlo?, volvemos a nuestros viejos hábitos.
Cuando innovamos lo hacemos en un periodo de tiempo muy breve e instauramos un cambio radical. De manera veloz, importante y sugerente; aspiramos al resultado más amplio en el menor tiempo posible. No obstante, si desistimos y nos hundimos, el dolor y la vergüenza que esto conlleva pueden ser devastadores.
Puede ocurrir que iniciemos un cambio de hábito, que llevados por nuestro entusiasmo comuniquemos a todo el mundo que por fin hemos dejado de fumar, que hemos iniciado la dieta, que nos hemos apuntado al gimnasio, que vamos a llegar puntuales a partir de ahora, que mantendremos ordenada nuestra mesa de trabajo, que no gritaremos etc.
Cuando lo comunicamos conseguimos las felicitaciones de los demás, incluso su apoyo, oímos comentarios como: “Ya era hora” o miradas que expresan: “Yo no te lo quería decir, pero menos mal que te has dado cuenta”, etc.. Y nos animamos, estamos en el buen camino, los demás nos aplauden, nuestro entusiasmo es total… hasta que… al cabo de un tiempo volvamos a nuestros antiguos hábitos. ¡Qué dolor tan profundo! ¡Qué decepción! Ya no podemos confiar ni en nosotros mismos, hemos perdido credibilidad.
Con demasiada frecuencia, tenemos éxito a corto plazo, sólo para recaer en nuestras viejas costumbres cuando desfallece nuestro entusiasmo inicial.
El cambio a nivel mental puede significa una oportunidad, pero en algunas ocasiones a nivel emocional conecta con el miedo. Dejar lo conocido para iniciarnos en lo desconocido, interpretado como amenazante para nosotros. Los seres humanos estamos preparados para sobrevivir y para ello contamos con diferentes mecanismos para afrontar lo que interpretamos como peligroso: la huida, el ataque, la defensa o la parálisis.
Si el cambio que nos plantemos es demasiado rotundo, imperativo o exigente, es probable que no podamos mantenerlo. Por eso es importante que tengamos muy clara la meta final pero que avancemos paso a paso.
Cuando le mandamos una orden a nuestro cerebro: ¡No fumes!, ¡No comas!, ¡No te sulfures!, ¡Se amable!, ¡Debes ordenar tu mesa!, etc…El terror a desobedecer el mandato, el miedo a fracasar, la preocupación por los resultados, la ansiedad por dejar el viejo hábito, están ocupando o paralizando nuestro cerebro en lugar de impulsarnos a tomar la decisión correcta.
Esto implica un cambio de estrategia:
¡¡¡Preguntemos a nuestra mente, despertémosla!!!!
Las preguntas son muy productivas y útiles para generar ideas y soluciones. Las preguntas captan admirablemente el interés de nuestro cerebro. ¡Mucho más que las órdenes o los mandatos!
El principal criterio del hipocampo para almacenar información es la repetición, por lo que hacer preguntas de forma reiterada no deja al cerebro otra alternativa que prestar atención y comenzar a crear respuestas y buscar soluciones. El cerebro quiere funcionar. Una pregunta lo despierta y lo encandila. Al cerebro le encanta responder preguntas, incluso las que sean absurdas o peculiares y reflexionar sobre ellas. El cerebro no puede dejar pasar una pregunta sin darle respuesta.
Los cambios poco llamativos contribuyen a que nuestra mente sortee el miedo que impide el éxito. Las acciones pequeñas satisfacen la necesidad de nuestro cerebro de hacer algo.
Leí hace años en el libro de Robert Maurer “El camino del Kaizen”, una cita deSam Keen muy acorde con este tema:
“Lo que determina nuestra vida son las preguntas
que hacemos,
las que nos negamos a hacer
o las que jamás pensamos en hacer.”
Todos sabemos lo que realmente nos conviene y lo que es correcto. Es evidente que no siempre este conocimiento consigue generar el cambio que deseamos. Hacernos la pregunta correcta de manera reiterada nos hace más concientes de nuestra situación y de la que queremos conseguir. Nos sentimos seguros y satisfechos con nuestras respuestas y deseosos de seguir nuestra propia inspiración. Haciéndonos preguntas mantenemos desactivada nuestra reactividad e impulsada nuestra proactividad.
¿Qué estoy priorizando al tomar esta decisión?
¿Qué haría hoy de otra manera si este tema fuera prioritario?
¿Qué perderé al tomar esta decisión?
¿Qué perderé si tomo la contraria?
¿De qué estoy huyendo cuando decido no mantener el cambio?
¿A que me enfrento si apuesto por el cambio?
¿Cómo venceré mis sabotajes internos?
¿Cuáles fueron las justificaciones más exitosas del pasado, por las que desistí?
¿Qué situaciones me darían “permiso” para no mantener el cambio?
¿Qué deseo satisfago cuando decido no comprometerme con el cambio?
¿Cómo sería mi vida sin ese hábito?
¿Cómo me sentiría si dejara ese hábito?
¿Qué estaría haciendo de otra manera si creyera que no iba a fracasar?
¿Cuál es uno de los pasos pequeños que yo podría dar para alcanzar mi meta?
¿Qué ha funcionado en los cambios que he mantenido?
Estas preguntas permiten que mi cerebro se centre en resolver problemas y, en último término: pasar a la acción y mantenerme en ella.
El Coaching es el proceso que nos permitirá a través de las preguntas que nos proporcionará nuestro Coach, conectar con lo mejor de nosotros mismos, facilitando que nuestra mente busque nuestra mejor respuesta y se prepare para pasar a la acción. Es un proceso de aprendizaje que prepara nuestra mente mediante preguntas que nos permitirán seguir manteniendo el éxito inicial.
Cuando analizamos los factores que configuran el carácter de un equipo, encontramos que ciertos valores transmitidos por la persona que ejerce el liderzazo son fundamentales:
Amabilidad
Agradecimiento
Cortesía
Buen humor
Paciencia
Imparcialidad
Generosidad
Respeto
Humildad
Cooperación
No podemos pretender que en nuestros equipos imperen dichos valores si no forman parte de nosotros cómo líderes. ¿Realmente nosotros somos personas amables, generosas y humildes? ¿Realmente nosotros somos personas agradecidas, pacientes y respetuosas? ¿Realmente somos personas corteses, con buen humor e imparciales?
Es probable que la mayoría contestemos que habitualmente sí, que sólo en situación de crisis perdemos la paciencia, imponemos nuestra voluntad, despotricamos, nos irritamos, nos volvemos malhumorados, pero que en situaciones de calma no tenemos ningún problema con nuestro carácter. Verdaderamente, en estas situaciones no estamos poniendo a prueba nuestro liderazgo.
Es precisamente en situaciones de estrés y conflictivas cuando destaca un líder como tal, cuando el líder ha de dar lo mejor de sí mismo, manteniendo los valores que le definen como tal. Estos valores impregnan la fuerza de su carácter, no son conductas aparentes, que están únicamente en los “buenos momentos”.
No es fácil trabajar sobre nuestro carácter, la responsabilidad del liderazgo nos impulsa a la reflexión y al análisis constante, para poder ser conscientes de nuestras debilidades y cambiar aquellas creencias que nos están limitando. Cuando realizamos una introspección profunda a través de un proceso de Coaching, es probable que hallemos emociones que están afectando hondamente nuestra capacidad de respuesta y nos impulsan a reaccionar. Y cuando reaccionamos dejamos de liderar.
Os invito a reflexionar sobre vosotros mismos en situaciones de estrés:
¿Qué es lo que realmente me está estresado?
¿Qué estoy sintiendo en este momento?
¿Cómo me veo a mi mismo en esta situación?
¿Qué peligros comporta esta situación para mí?
¿De qué manera soy responsable de mi estrés?
¿Cómo lo estoy afrontando?
¿Cómo mi manera de reaccionar está afectando a mi equipo?
¿Qué dice de mí esta reacción que estoy teniendo?
¿Cómo me gustaría responder ante esta situación?
¿Qué me está impidiendo responder desde lo mejor de mi mismo?
¿Cómo me quiero sentir ante esta situación?
¿Qué necesito para dar lo mejor de mi mismo?
¿De qué manera esta situación estresante puede ser una oportunidad de forjar mi carácter?
¿Quién puede ayudarme a realizar el cambio?
¿Qué cualidades poseo que me facilitarán el cambio?
Si realizo los cambios necesarios ¿qué resultados obtendré?
¿De qué manera estos cambios me permitirán liderar?
¿De que manera estos cambios ayudarán a las personas de mi equipo?
Cuando es situaciones estresantes nos permitimos parar, analizar y conectar con lo mejor de nosotros mismos estamos marcando la diferencia:
Liderarnos para liderar
Cuando nosotros cómo líderes en situaciones complejas forjamos nuestro carácter estamos creando cultura de empresa. Una cultura presidida por la amabilidad, el agradecimiento, la cortesía, el buen humor, la paciencia, la imparcialidad, la generosidad, el respeto, la humildad y la cooperación.
Para cualquier empresa que nos propongamos la VISIÓN será un factor clave para alcanzar la victoria. La visión es el faro que nos guiará a lo largo de la travesía, es el objetivo estratégico final.
¿Cuál es tu destino, la meta a más largo plazo?
Cuándo hablamos de liderar, dos son las visiones que es preciso concretar:
Mi visión como líder
Mi visión de la organización
Para ello os propongo una serie de preguntas:
A. Para concretar vuestra visión como líderes:
¿Cuál es mi visión personal del liderazgo?
¿Qué líder quiero ser?
¿Qué cualidades me permitirán ejercer el liderazgo?
¿Qué valores me guiarán?
¿Qué modelos de liderazgo pueden inspirarme?
¿Qué necesidades quiero cubrir?
¿Qué aportaciones quiero realizar?
¿Cuál es mi visión?
B. Para concretar vuestra visión de la organización:
¿Cuál es la meta final de nuestra organización?
¿A qué tipo de organización queremos pertenecer?
¿A dónde nos dirigimos?
¿Qué valores han de guiar la toma de decisiones en nuestra organización?
¿Qué necesidades pretendemos cubrir?
¿Qué aportaciones queremos realizar?
¿Qué resultados esperamos obtener?
¿Cuál es nuestra visión?
Cuándo tenemos claramente definida la meta y hemos diseñado un plan de acción será fundamental progresar aunque sea lentamente, sintiendo que nos vamos acercando hacía la meta final.
La energía para llegar a la meta deberemos concentrarla en objetivos a corto plazo. Concretar objetivos y acciones a corto plazo nos permitirá gestionar los recursos propios y de la organización y además nos proporcionará pequeños éxitos que nos generarán positividad y energía para seguir adelante en nuestra aventura.
A lo largo de nuestra empresa aparecerán contratiempos, situaciones adversas. ¿Cómo no desfallecer? Concentrándonos en nuestra visión. Estemos preparados para los momentos de duda, de vacilación, que probablemente emergerán. La convicción de que podemos conseguir llegar a la meta ha de ser nuestra inspiración, la fuerza que nos permita seguir adelante. Valores como la responsabilidad o el compromiso nos guiarán para hacer lo correcto a pesar de nuestra incertidumbre.
Conservar la tranquilidad y la serenidad en momentos de adversidad nos permitirá mantenernos centrados en los resultados, de esta manera dirigiremos nuestra energía hacia lo importante, no desviarnos de nuestra meta final.
La visión nos permite regular y establecer los cambios necesarios para no desviarnos ni distraernos de lo importante: llegar juntos a la meta.
Para liderar de manera proactiva redactar nuestra visión nos permitirá clarificarla, definirla y precisarla para poder transmitirla a la gente de nuestra organización. Cómo líderes no dejaremos nunca de compartir nuestra visión con los demás para inspirarresultados extraordinarios.
En síntesis:
La visión es nuestro faro en momentos de incertidumbre.
La visión nos permite no desviarnos de nuestro destino
La visión nos permite realizar los cambios necesarios para llegar a nuestra meta final
Cuando invertimos tiempo en definir nuestra visión
y en compartirla con los demás estamos invirtiendo en nuestro futuro
Cómo superar nuestras limitaciones con los 7 pasos del Coaching Teleológico
A menudo nos podemos encontrar en situaciones que requieren todo nuestro coraje, energía y capacidades. La mayoría de veces conectamos con el líder que llevamos dentro pero no siempre es así. En algún momento de nuestra vida podemos encontrarnos atrapados por creencias limitadoras que nos impidan ejercer nuestro liderazgo. Si este es uno de esos momentos deseo que los siguientes pasos y actividades puedan servirte de inspiración.
Primer paso: PARAR. Cuando estamos atrapados en una situación difícil nuestra mente no deja de funcionar buscando soluciones. Después de plasmar por escrito nuestra situación con el máximo de detalles posibles será más fácil acallar nuestra mente.
Actividad
¿Podrías momentáneamente parar tu mente, parar físicamente?
¡Maravilloso!, ya has podido parar y prepararte para iniciar el proceso de Coaching
Segundo paso: RESPIRAR. Respira profundamente. Cuando estamos inmersos en situaciones complejas parece como si nos olvidáramos de respirar, como si estuviéramos conteniéndonos.
Actividad
…por favor respira profundamente. Respira profundamente hasta que consigas un nivel óptimo de tranquilidad.
¡Genial!, ya has podido alcanzar unnivel óptimo de tranquilidad
para poder continuar con nuestro ejercicio.
Tercer paso: TOMAR DISTANCIA. La realidad es la misma pero para poderla observar con mayor claridad es fundamental tomar distancia, entonces la perspectiva se amplia y podemos observar más detalles de la situación.
Actividad
¿Podrías escribir en una cuartilla cuál es la situación en la que te estás encontrando? Describela con el mayor detalle posible.
¡Magnífico!, ya has podido alcanzar una cierta distancia personal
de la situación en la que estás inmerso.
Cuarto paso: OBSERVAR. Ahora observa la situación. Obsérvate a ti mismoen la situación.
Actividad
Por favor,responde a las siguientes preguntas, escribiendo las respuestas después de analizarlas y reflexionarlas profundamente.
¿Realmente qué está sucediendo?
¿Quién eres en esta situación, el protagonista o un actor secundario?
¿Qué te está paralizando?
¿Cómo te estás colocando ante esta situación?
¿Qué estás sintiendo en esta situación?
¿Qué emociones te están gobernando?
¿Quién te está limitando?
¡Admirable!, ya has podido analizar la situación
desde otros parámetros de observación.
Quinto paso: PENSAR. Ahora ya has tomado distancia, ya has parado y respirado. Has observado y te has observado en la situación. Has vaciado tu mente y estás preparado para pensar y pensarte de otra manera.
Actividad
Por favor,responde a las siguientes preguntas, escribiendo las respuestas después de analizarlas y reflexionarlas profundamente.
¿Cuáles son las capacidades que te han permitido conseguir tus metas anteriormente?
¿Cuáles son los valores que te han permitido lograr tus objetivos hasta el momento?
¿Qué actitudes son las han favorecido la consecución de tus sueños?
¿Cómo has inspirado a tus equipos?
¿Desde dónde has apoyado a otros para que consigan sus metas?
¡Estupendo!, ya has podido pensar la situación desde tus cualidades,
desde el líder que tú eres.
Quinto paso: DECIDIR. Ahora ya has pensado y te has colocado en otra perspectiva. Te has pensado desde el éxito, desde tus cualidades. Es hora de tomar decisiones, de elegir quien quieres ser en esta situación actual. De conectar con el líder que llevas dentro.
Actividad
Por favor,responde a las siguientes preguntas, escribiendo las respuestas después de analizarlas y reflexionarlas profundamente.
¿De qué has sido consciente a lo largo del ejercicio?
¿Qué ha cambiado?
¿Qué necesidades quieres satisfacer?
¿Qué cualidades personales te van a permitir lograr tus objetivos?
¿Quién quieres ser en esta situación?
¡Sobresaliente!, ya has tomado una decisión. Has conectado con lo mejor de ti mismo
y estás dispuesto y preparado para realizar los cambios necesarios.
Sexto paso: PASAR A LA ACCIÓN. Ya estás preparado. Has tomado una decisión. Has conectado con lo mejor de ti mismo. Adelante!
Actividad
Por favor,responde a las siguientes preguntas, escribiendo las respuestas después de analizarlas y reflexionarlas profundamente.
¿Qué quieres hacer distinto a partir de ahora?
¿Cuándo empezarás a hacerlo?
¿Qué resultados quieres obtener?
¿Quién puede ayudarte?
¡Felicidades! por haber llegado exitosamente hasta el final del ejercicio.
Ahora ¡No te entretengas!. ¡Pasa a la acción!
Séptimo paso: CELÉBRALO. Ya lo has logrado. Has pasado a la acción. Has liderado de nuevo tu vida!
Actividad
Por favor celébralo y recuerda: Tú puedes liderar tu vida. Y si alguna vez vuelves a encontrarte en una situación semejante, recuerda que es posible superar tus propias limitaciones. Solamente están en tu mente. Son pensamientos, no la realidad. Cambia tus pensamientos y supera tus creencias limitadoras conectando con lo mejor de ti mismo.
¡Enhorabuena! Celebro que este ejercicio te haya sido de utilidad.
Dentro de todo ser humano existe un potencial gigantesco de cualidades, facultades, virtudes, habilidades y valores, del cual la mayoría de las personas utilizan solo una mínima parte. La razón por la cual no aprovechamos adecuadamente este inmenso potencial, radica en que normalmente las personas se comportan y se relacionan desde sus limitaciones aprendidas, logrando anular en gran parte sus propios valores e incluso llegar a creer que no los tienen.
El secreto del éxito consiste en manejar toda situación que la vida nos presente, como una maravillosa oportunidad de crecimiento y desarrollo de nuestras facultades, siendo necesario dar lo mejor de nosotros.
El primer paso para lograr el éxito, es identificar claramente las mejores cualidades que se poseen, para luego desarrollarlas al máximo.
“EL SECRETO DEL ÉXITO CONSISTE EN SABER APROVECHAR
ADECUADAMENTE TUS PROPIOS VALORES”
Cuando una persona utiliza LO MEJOR DE SI MISMO, da como resultado la apertura de muchas fuentes de satisfacción en todas las áreas de su vida. La vida devuelve como compensación, lo mejor que ella tiene.
OBJETIVO
Descubrir a través del Coaching tus valores más profundos. Como Coach, nos permitirá profundizar y comprender la importancia de los valores en nuestros clientes, y acompañarlos e inspirarlos en el proceso de ser la mejor versión de ellos mismos.
“Tanto si crees que puedes hacer algo como si no, estás en lo cierto”
Henry Ford
Coordina y realiza: Hermínia Gomà. Psicóloga. Coach. Directora del Master en Coaching i Lideratge Personal por la Universitat de Barcelona
Dirigido a: Coachs, RRHH, Terapeutas, Profesionales que lideren equipos y personas que trabajan con personas.
Lugar de realización: Institut Gomà. Avda. Diagonal, 359, 1. Barcelona
Fechas: Viernes 9, 16 i 30 de Abril y 7 de Mayo del 2010
Horario: de 10 a 13 horas,
Importe:120€. Se facilitará certificado de asistencia. Plazas limitadas.
El Coaching es una disciplina que tiene como objetivo subyacente el fortalecimientode la autoestima de los demás.
¿Cómo lo conseguiremos?
Facilitando y provocando que emerja lo mejor de nuestros clientes, coachees,pacientes, personas a las que apreciamos. Ayudándoles a descubrir su poder interior para que consigan sus sueños.
En este seminario presentaremos diferentes abordajes fortalecer a nuestros coachees. En cada sesión se trabajará en profundidad una técnica específica que podremos aplicar con nuestros coachees a lo largo de su proceso de Coaching.
Todo ser humano tiene todos los recursos para su propio desarrollo personal. Cada uno de nosotros posee un don o talento particular que le hace especial, único e irrepetible. Es probable que este don o talento está a la espera de ser revelado y expresarse. A menudo nuestras creencias auto-limitadoras son el principal obstáculo.
La expresión del pleno potencial de cada persona requiere la confrontación con el entorno. La imagen que tenemos de nosotros mismos, difiere muchas veces, de la que tienen los que nos rodean. La expresión honesta de esa imagen por los demás nos proporciona un autoconcepto más amplio y preciso.
El Coach tiene la habilidad de relacionarse con las personas partiendo de su potencial y no teniendo en cuenta sus capacidades actuales.
El Coach entiende la relación con los demás como el arte de ayudarlas a descubrir y desarrollar competencias para la mejora del desempeño.
El rol de Coach está más centrado en el desarrollo del potencial futuro que en el talento existente. De esta manera las personas, el equipo, puede asumir más retos y los colaboradores crecer en competencias.
El directivo-Coach se relaciona con las personas de su equipo no tanto por lo que hacen sino por lo que pueden hacer.
Visualizar su potencial. Pensar desde el paradigma de la suma, no desde el paradigma de la resta.
Pasar del paradigma de retar i exigir al paradigma de animar yayudar.
Una de las herramientas más poderosas que posee el Coach es la pregunta. El proceso de coaching es un diálogo transformador, una danza entre el Coach y el Coachee. Una danza donde el contrapunto son las preguntas, que facilitan el autoconocimiento del Coachee. El diálogo es un hecho humano, una relación, un encuentro entre dos personas que se da en un aquí y en un ahora determinado.
El diálogo es el motor del Coaching y la pregunta su engranaje.
Preguntar procede del latín percontari, que significa interrogar a alguien para que nos diga lo que sabe sobre un tema. En el proceso de Coaching las preguntas estimulan la reflexión del Coachee para que exprese lo que sabe de si mismo, ya que es la persona con más autoridad para saber quien es y lo que necesita para lograr sus metas.
Sabe más un necio preguntando, que un sabio respondiendo,
pero los sabios saben preguntar más y mejor que los necios.
Sócrates
A lo largo de nuestra vida, nuestros padres, nuestros profesores nos han entrenado para responder preguntas y seremos premiados si damos la mejor respuesta lo más rápido posible. Cuando el Coachee inicia el proceso de Coaching está más que preparado para responder. Pero las preguntas que recibirá de su Coach no son las que habitualmente se hace a sí mismo. Son preguntas que requieren su tiempo…preguntas que lo sacarán de su zona de confort, preguntas que le aportarán nuevas miradas sobre él y su manera de interpretar la situación. Preguntas que lo agitarán y lo emocionarán. Preguntas que le inspirarán para pasar a la acción.
A lo largo del proceso de Coaching las preguntas serán una de las herramientas más poderosas del Coach para poder acompañar a su cliente en la consecución de sus objetivos.
Las preguntas: ¿Quién soy?¿Dónde quiero ir?¿Qué quiero lograr?, serán esenciales para dar sentido al proceso de Coaching.
Las preguntas desempeñan importantes funciones:
·Reflexionar
·Reconstruir
·Investigar
·Evidenciar
·Expresar
·Evaluar
·Aprender
Cuando el Coach realiza una pregunta, la mente del Coacheeautomáticamente empieza a trabajar para encontrar una respuesta.
Como el propio Coachee, el Coach tiene una enorme capacidad para responder. También en su proceso de aprendizaje ha sido entrenado para dar buenas respuestas. Es por tanto muy importante que el Coach esté realmente conectado y sintonizado con su cliente para que surjan las preguntas poderosas que su cliente necesita.
Las preguntas del Coach permiten que el Coachee llegue a donde quiere ir para obtener los resultados que desea.
El Coach no hace preguntas para buscar una respuesta, hace preguntas para ampliar la visión de su Coachee.
¿Hasta dónde tenemos que preguntar?
El Coach en algún momento hace una pregunta que requiere tiempo de reflexión. En este caso, le decimos al cliente que esta pregunta se la puede llevar y si realmente le conviene no la olvidará, en su momento emergerá. Toda pregunta busca un conocimiento, un saber. Como Coachs confiamos que el Coachee encontrará su respuesta.
Otras preguntas van a implicar un cambio de paradigma para el Coachee, un cambio en su manera de entender la situación, un cambio de actitud, una toma de consciencia, de manera de interpretar la realidad.
Otras preguntas van a involucrar directamente al Coachee en un plan de acción, un compromiso directo con el cambio que quiere hacer para lograr los resultados que quiere:
Crear sinergia es conectar con la creatividad para generar y encontrar nuevas fórmulas, nuevos caminos, nuevas soluciones. La sinergia es una forma de comunicación creativa entre las personas de toda la organización, sea ésta una familia, una empresa, una comarca o un país.
La sinergia es una forma de comunicación donde el sentir de cada persona es escuchado y se alinea con el sentir de toda la organización para que las opiniones e intereses de los diferentes grupos se puedan combinar en un pensar común que beneficie a toda la organización.
En el marco del Seminario “Demos soluciones a la creación y comercialización de nuestros productos turísticos” que se ha realizado entre el 14 y 21 de Diciembre, en la comarca del Pallars Jussà, presenté la siguiente conferencia: Crear Sinergia. Esta acción formativa se engloba en el proyecto Pla d’Iniciatives de Dinamització Comarcal, de la Generalitat de Catalunya.
A continuación, en forma de taller los asistentes pusieron en práctica la teoria que se había expuesto anteriormente, llegando a una conclusión: Entre todos podemos hacer realidad un sueño personal que está alineado al sueño de todos y que la aportación y colaboración de los distintos agentes hará posible.
En la búsqueda de la Sabiduría, el primer paso es el silencio; el segundo, escuchar, el tercero, recordar; el cuarto, practicar; el quinto, enseñar. (Kabbalista Solomón Gabirol, 1045)