El Coaching y las preguntas
Una de las herramientas más poderosas que posee el Coach es la pregunta. El proceso de coaching es un diálogo transformador, una danza entre el Coach y el Coachee. Una danza donde el contrapunto son las preguntas, que facilitan el autoconocimiento del Coachee. El diálogo es un hecho humano, una relación, un encuentro entre dos personas que se da en un aquí y en un ahora determinado.
El diálogo es el motor del Coaching y la pregunta su engranaje.
Preguntar procede del latín percontari, que significa interrogar a alguien para que nos diga lo que sabe sobre un tema. En el proceso de Coaching las preguntas estimulan la reflexión del Coachee para que exprese lo que sabe de si mismo, ya que es la persona con más autoridad para saber quien es y lo que necesita para lograr sus metas.
Sabe más un necio preguntando, que un sabio respondiendo,
pero los sabios saben preguntar más y mejor que los necios.
Sócrates
A lo largo de nuestra vida, nuestros padres, nuestros profesores nos han entrenado para responder preguntas y seremos premiados si damos la mejor respuesta lo más rápido posible. Cuando el Coachee inicia el proceso de Coaching está más que preparado para responder. Pero las preguntas que recibirá de su Coach no son las que habitualmente se hace a sí mismo. Son preguntas que requieren su tiempo…preguntas que lo sacarán de su zona de confort, preguntas que le aportarán nuevas miradas sobre él y su manera de interpretar la situación. Preguntas que lo agitarán y lo emocionarán. Preguntas que le inspirarán para pasar a la acción.
A lo largo del proceso de Coaching las preguntas serán una de las herramientas más poderosas del Coach para poder acompañar a su cliente en la consecución de sus objetivos.
Las preguntas: ¿Quién soy? ¿Dónde quiero ir? ¿Qué quiero lograr?, serán esenciales para dar sentido al proceso de Coaching.
Las preguntas desempeñan importantes funciones:
· Reflexionar
· Reconstruir
· Investigar
· Evidenciar
· Expresar
· Evaluar
· Aprender
Cuando el Coach realiza una pregunta, la mente del Coachee automáticamente empieza a trabajar para encontrar una respuesta.
Como el propio Coachee, el Coach tiene una enorme capacidad para responder. También en su proceso de aprendizaje ha sido entrenado para dar buenas respuestas. Es por tanto muy importante que el Coach esté realmente conectado y sintonizado con su cliente para que surjan las preguntas poderosas que su cliente necesita.
Las preguntas del Coach permiten que el Coachee llegue a donde quiere ir para obtener los resultados que desea.
El Coach no hace preguntas para buscar una respuesta, hace preguntas para ampliar la visión de su Coachee.
¿Hasta dónde tenemos que preguntar?
El Coach en algún momento hace una pregunta que requiere tiempo de reflexión. En este caso, le decimos al cliente que esta pregunta se la puede llevar y si realmente le conviene no la olvidará, en su momento emergerá. Toda pregunta busca un conocimiento, un saber. Como Coachs confiamos que el Coachee encontrará su respuesta.
Otras preguntas van a implicar un cambio de paradigma para el Coachee, un cambio en su manera de entender la situación, un cambio de actitud, una toma de consciencia, de manera de interpretar la realidad.
Otras preguntas van a involucrar directamente al Coachee en un plan de acción, un compromiso directo con el cambio que quiere hacer para lograr los resultados que quiere:
¿QUÉ haces?
¿CÓMO lo haces?
¿DÓNDE lo haces?
¿QUIEN lo hace?
¿A QUIEN lo haces?
¿PARA QUIEN lo haces?
¿PARA QUÉ lo haces?
¿DÓNDE lo haces?
¿CUÁNTO haces?
¿CUÁNDO lo haces?
¿DESDE DÓNDE lo haces?
¿CON QUIEN lo haces?






