Del miedo a la confianza

Post escrito por Hermínia Gomà en noviembre 21, 2010
Categorías del post: Coaching empresarial,General,inteligencia emocional

 confianza

Del miedo a la confianza

“El miedo mata la mente.
El miedo es la pequeña muerte que conduce a la destrucción total.
Afrontaré mi miedo.
Permitiré que pase sobre mi y a través de mi.
Y cuando haya pasado, giraré mi ojo interior para escrutar su camino.
Allá donde haya pasado el miedo ya no habrá nada.
Sólo estaré yo.”
Dune, letanía contra el miedo Frank Herbert. (1965)

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¿Has olido el miedo? El miedo tiene un perfume característico, huele a desconfianza y aprensión. Huele a rendición o abandono. Huele a furia para atacar o ansías para huir. Podemos oler nuestro propio miedo y el de los demás. Mil señales nos lo indican, ya sea con un temblor en nuestro gesto, inquietud en la mirada, un sudor frío, un tartamudeo en la voz, un tic poco oportuno …

¿Qué experimentamos ante el peligro? Miedo. ¿Qué situaciones pueden desencadenar esta emoción? Para cada uno de nosotros el miedo reviste tantas caras como peligros somos capaces de percibir o imaginar. Puede que la situación comporte un peligro real, pero la mayoría de las veces el peligro está en nuestro interior, en nuestra forma de pensar y entender nuestra situación presente y futura.

Dejamos de temer aquello que se ha aprendido a entender
Marie Curie

¿A qué podemos tener miedo? Básicamente a aquellas situaciones que representen una amenaza para nosotros, real o imaginaria: miedo a perder la vida, a sufrir, al que dirán, a perder poder, a perder prestigio, al dolor, a perder un ser amado, a ser rechazados, a que descubran nuestra impostura, a perder una posesión, a perder la juventud, a perder el control, a la competencia, a la soledad, al abandono, a hacer el ridículo, al fracaso, al cambio, a perder el estatus, a ser nosotros mismos …

Hay personas con tendencia a plantearse escenarios dignos de una película de terror, llenos de peligros que probablemente nunca llegarán a suceder. Personas que tienen miedo a decidir desde la incertidumbre. Personas con creencias tan limitadoras sobre ellas mismas, que se sienten incapaces para avanzar. Personas que tienen miedo de tener miedo.

El miedo es natural en el prudente, y el vencerlo es lo valiente
Alonso Ercilla

El miedo es una emoción básica que acompaña a los seres humanos desde sus orígenes, cumpliendo una función adaptativa fundamental: sobrevivir como especie.

El miedo se activa cuando percibimos una situación como peligrosa. Percibir una situación como peligrosa dependerá de quien seamos nosotros, del entorno en que nos movamos, de los recursos que poseamos, de nuestras experiencias pasadas y de nuestras expectativas futuras.

Si el miedo cumple una función adaptativa no puede ser malo ni bueno en sí mismo. El miedo nos avisa de que ciertas condiciones han cambiado o pueden cambiar. Nos avisa cuando nuestra intuición o visión prevé un cambio de tendencia. Nos prepara para afrontar la nueva situación huyendo, protegiéndonos, defendiéndonos, atacando o paralizándonos. Todas estas respuestas pueden ser adaptativas cuando el peligro es innegable, cuando la amenaza es real.

¿Qué pasa cuando este peligro es fruto de nuestra imaginación? Que nuestra conducta es inapropiada. Tomamos decisiones equivocadas. Hacemos cosas bastante extrañas incluso para nosotros mismos. Aunque el peligro no sea real, nuestro organismo se prepara para dar la mejor respuesta adaptativa. El tálamo identifica esta información a través de dos circuitos: el rápido que es la amígdala y el lento que es el neocortex. La amígdala, envía órdenes a todo el cuerpo: el corazón bombea más oxígeno, la sangre se dirige al cerebro y a los músculos y aumenta su capacidad para coagularse, las pupilas se dilatan, algunas glándulas como las suprarrenales generarán adrenalina y noradrenalina (hormonas del estrés) y todo ello se moviliza en menos tiempo del que tarda en llegar la información al neocortex. Es decir, antes de pensar cómo responder, nuestro cuerpo ya se ha preparado de manera instintiva para reaccionar.

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Cuando el estrés persiste, los corticoides aparecen (hormonas del miedo), convenientes en pequeñas dosis, pero letales si se manifiestan de manera continuada. Un cierto estrés es provechoso para que pasemos a la acción, pero en grandes dosis y de manera continuada las personas nos colapsamos.

Desde nuestros orígenes hemos evolucionado y las emociones, concretamente el miedo, nos han permitido sobrevivir. Pero, ¿qué significa sobrevivir actualmente?

Para los padres y madres significa que sus hijos crezcan felices y preparados para tener un futuro prometedor. Para muchas personas saberse correspondidas por la persona a la que aman. Para los estudiantes aprobar los exámenes y pasar de curso. Para la mayoría de empresarios y emprendedores, que su organización supere la crisis, poder pagar a sus colaboradores y no tener que cerrar sus puertas. Para muchos profesionales que el mercado se active. Para los comerciantes que la gente entre en sus establecimientos y adquiera sus productos. Para la mayoría será seguir ganando un sueldo con el que llegar dignamente a final de mes, haciendo actividades que les permitan realizarse y trabajar en un entorno laboral estimulante.

The brave man is not the one who has no fears, he is the one who triumphs over his fers
Nelson Mandela (No es valiente quien no tiene miedo, sino el que sabe conquistarlo)

Las situaciones que entrañan peligro para cada uno de nosotros no son tan distintas, pero cada uno de nosotros puede decidir cómo interpretarlas, como vivirlas.

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El miedo es como un virus. Cuando tenemos miedo ante una situación es como si el resto se difuminara, no existe nada más. Nuestras capacidades se ven menguadas, no podemos pensar de manera inteligente. Cuando tenemos miedo podemos llegar a transmitirlo a los demás. Cuando un directivo habla y actúa desde el miedo, lo transmite a toda la organización, la frena y la limita.

A menudo, los padres hablan con sus hijos desde un amor-miedoso, endosándoles sus propios miedos e inseguridades y al hacerlo les transmiten que desconfían de ellos y de sus capacidades para afrontar la vida. A veces cuando advertimos a nuestros hijos, a nuestros colaboradores, creemos que lo hacemos por su bien, sin darnos cuenta de que sólo hablamos desde nuestro miedo para protegernos a nosotros mismos y no somos conscientes de que dejamos sin recursos al otro.

Nuestro amor-miedoso genera baja autoestima en nuestros hijos. Si analizamos nuestras conversaciones con ellos veremos que la mayoría son advertencias. Advertencias de cosas que para nosotros son peligrosas pero que para ellos pueden ser una novedad, una ilusión, una alegría. Les despojamos del coraje para hacerse cargo de sus circunstancias y de las consecuencias que se deriven de sus decisiones. Desde este miedo, que es nuestro y no de ellos, solamente logramos que se sientan inseguros e incomprendidos.

De la misma manera cuando dirigimos una organización hablar continuamente de nuestros miedos e inquietudes, genera inseguridad y malestar en nuestros colaboradores. Nuestro miedo puede hacer que tomemos decisiones totalmente improcedentes. Decisiones que limiten su desarrollo y la confianza en ellos mismos y en la fuerza de la organización. No podremos quejarnos si los resultados no son todo lo satisfactorios que creiamos. Seremos responsables de no prepararlos para salir a comerse el mundo.

¿Cuál es el antídoto contra el miedo? LA CONFIANZA. Actualmente estamos viviendo una gran crisis de confianza. No confiamos en poder salir de esta crisis, en que las cosas mejorarán a corto y medio plazo, y si lo hacen, igual ya no estamos para contarlo.

¿Cómo generar confianza? CONFIANDO. No hay otra manera. Confiar en que disponemos de recursos internos para afrontar la situación. Confiar en que nos estamos preparando para el futuro. Confiar que si hemos superado otras crisis ésta, también la superaremos. Confiar en que mi vecino de al lado también está haciendo lo que hay que hacer para superar esta crisis. Confiar en que puedo dar más y ser mejor. Confiar en que incluso si se dieran las peores circunstancias, aun así saldré adelante. Conectar con aquellas situaciones de mi vida en las que pensé, durante mucho tiempo, que no podría sobrevivir y lo hice. Confiar en que juntos lo lograremos. Confiar en que es importante mi aportación y animar a los que están cerca de mí a seguir adelante. Confiar en que tenemos el talento, la creatividad y la iniciativa para crear nuevas oportunidades. Confiar en que dentro de diez años seré de aquellos que contarán como superaron exitosamente esta crisis.

¿Hay otro antídoto? EL AMOR. El amor es el otro antídoto del miedo y está vinculado a la confianza. El amor como autoestima. Amarnos lo suficiente para dar lo mejor de nosotros mismos, para creer en nosotros y en nuestros talentos. El amor en todo aquello que hacemos ya que en todo lo que hacemos se imprime nuestra huella. Cuando conectamos con el amor dejamos de temer. ¿Os ha pasado alguna vez? Cuando le digo a alguien que no la veo capaz, que no creo que pueda lograrlo, estoy conectando con el miedo. En cambio, cuando le transmito que confío en ella, que sé que puede lograrlo, estoy conectando con el amor, y le doy la seguridad que necesita para confiar en ella misma. Cuando confiamos en nosotros mismos somos capaces de hacer lo imposible.

No somos conscientes de que a veces el amor hacia nuestros hijos no es un amor-confiado, es un amor miedoso. Les transmitimos nuestros miedos sin confiar en que ellos encontrarán sus propias respuestas, confiar en que para crecer deberán equivocarse. Confiar en que sus decisiones, equivocadas o no, formarán parte de su desarrollo. Confiar en que cuando lo necesiten acudirán a nosotros, a pesar de que nos gustaría que nos necesitaran para otras cuestiones. Dos responsabilidades tenemos como padres: dar raíces a nuestros hijos para que crezcan afianzados y seguros y darles alas para volar y probarse a si mismos.

¿Recuerdas si en alguna situación en la que has sentido miedo, alguien te ha apoyado, te ha dado su confianza, ha creído en ti? ¿Cómo te ha hecho sentir? ¿Cómo te has sentido cuando te han desanimado y han creído que la situación te superaba? ¿Qué crees que necesitan de ti? Si no lo sabes, pregúntales.

Podemos hacernos daño cuando no tenemos miedo (cuidado)

A veces nos hacemos daño por accidente, no podemos controlar todas las variables y en función de la información que tenemos actuamos confiadamente.

En otras ocasiones nos hacemos daño por nuestra temeridad o imprudencia. ¿Cuántas veces nos han dicho que la situación era peligrosa y no hemos hecho caso? Donde otras personas desde su experiencia nos indican que tal decisión es peligrosa, nosotros pensamos que seguramente ellos “no han sido suficientemente listos” y que a nosotros no nos pasará. Y va, y nos pasa (ojala lo pudiéramos aprender todo sin dolor). Lamentablemente no siempre sabemos aprovechar la experiencia de los demás.

Otras veces nos hacemos daño por confiar en alguien que traiciona la confianza que habíamos depositado en esa persona. Nos sentimos traicionados, dolidos y a veces “un poco estúpidos” por no habernos dado cuenta antes.

En ciertas ocasiones la necesidad de demostrar nuestra valía, de conseguir la admiración de los demás puede influir en nuestras decisiones y a pesar de que la situación pueda ser temeraria, nuestro miedo a no conseguir el amor (admiración o aprobación) de los demás (o de alguien en particular), puede ser mayor que nuestro miedo ante dicha situación.

He iniciado este artículo comentando que el miedo es una emoción imprescindible para la supervivencia humana y para finalizar me gustaría citar una frase, que ahora mismo no recuerdo donde leí que decía: sólo las personas sin imaginación no temen a la muerte.

 

Hermínia Gomà
21 Noviembre 2010

 

Comentarios del post

Buen artículo Herminia.
Ciertamente, creo que el miedo es una de las emociones que peor gestionamos…
Primero, porque a menudo no sabemos ni reconocerlo cuando aparece, al reaccionar ante un estímulo relevante para nosotros.
Segundo, porque además de no reconocerlo, lo confundimos con otras emociones secundarias: el odio, la envidia, los celos…
Todo nos lleva a mecanismos de auto-protección pero que son destructivos para los demás.
Por eso, ante estímulos que nos generan emociones, lo primero es reconocer en qué emoción básica me encuentro, y si no reconozco que es desde el Amor, pues mal andamos.
Por eliminación: si no reacciono desde el Amor, es que estoy reaccionando desde el Miedo.
Por lo tanto, todo lo que haga o diga, dejará una huella negativa en el otro, de la cual probablemente me arrepienta.
Es como la tabla de madera en que clavas clavos; los puedes llegar a arrancar, pero el orificio, la marca, siempre queda en la tabla.
Así se sienten nuestros familiares, amigos, conocidos, colaboradores, jefes… si no reaccionamos desde el Amor y la Confianza: quedan marcados por nuestro miedo.
Ergo: Evitemos tener que pedir perdón, porque la marca queda.

#1 
Escrito por josep gendra en noviembre 21st, 2010 @ 18:50

Creo que fue “M.Luther K.” que dijo “hoy tengo un día tremendamente ocupado, entonces dedicaré una hora más a la oración”. Hoy yo también tengo un día cargado de ocupaciones, por esto la lectura de tu email a primera hora de la mañana, me ayuda a poner las cosas en su dimensión justa. Sin duda, gracias a tu artículo, gestionaré mucho mejor mis miedos de hoy.

#2 
Escrito por Toni Alastuey en noviembre 22nd, 2010 @ 8:46

Todos los que nos hemos hecho daño alguna vez, es porque nos ha faltado miedo.

Al miedo no hay que taparlo con confianza adquirida a base de autoconvencimiento y amor de los demás.

El miedo suele ser un buen aliado.

Sólo las personas enfermizas que sienten miedo sin razón, deben ser tratadas con éste u otros medios, pero tal vez mejor mirando de racionalizarlo.

Herminia, siempre es un placer leerte. Esté o no de acuerdo en lo que dices, siempre me haces pensar con tus comentarios inteligentes y bien razonados. Muchas gracias por compartirlo.

#3 
Escrito por Feo en noviembre 23rd, 2010 @ 0:32

Está claro que todos tenemos miedo a lo que nos suponga un problema, o como dicen en Astérix y Obélix “Esa pequeña piedra que molestaba dentro del calado de Julius Caesar”. En verdad todos reconocemos el miedo, sólo que lo tapamos haciendo ver que somos fuertes o que nuestras habilidades son mayor que nuestro problema o la persona que tengamos delante. A veces el mostrar mucha valía denota un miedo en exceso, pues las personas que se muestran así o agresivas, suelen mantener un cuerpo tenso, una mirada fija con unas pupilas que tiemblan ante el terror de lo que pueda suceder.
Si bien el miedo es algo que cuando la adrenalina y la noradrenalina no dejan controlar, lo mejor es hablar con uno mismo, forjando esa espada de la confianda con ese fuego constructivo interior que llevamos todos dentro, con lo cual esto nos lleva a una confianza verdadera, es decir confiar en nosotros mismos. Puedo decir que el miedo es algo que convive con nosotros día a día y que también se manifiesta a nuestro alrededor, amigos, familia, pareja, etc.
Para afrontar el miedo uno tiene que confiar en nosotros mismos, y esas microheridas que no damos importancia las taparemos con esa masilla de confianza, afrontar los miedos de uno es ser todo un valiente.
Recuerdo un amigo que tenía (rest in peace)que siempre me decía “Si tienes miedo, escúchalo, si lo sientes, compréndelo, analizalo y superalo, pero cuando el miedo controle todos tus movimientos, cierra los ojos y relaja tu mente, piensa en algo bonito y que no duela, pero ante todo, súperalo”.
Está claro que el miedo también puede ser un producto de la imaginación, pero es lo que dijo Alonso Ercilla: “El miedo es natural en el prudente, y el vencerlo es lo valiente”.
En mi opinión el miedo esta en todas partes pero cuando uno se queda tranquilo, es decir que se crea una paz mental impresionante.
Yo cuando estoy en calma conmigo misma, no se porque siempre me sale esa frase por la cabeza pero para mi es una frase que plasmó muchas ideas e hizo superar muchos miedos a una persona tan joven creo que acabaré mi parrafada con esta frase.
“¿No es verdad ángel de amor que en ésta apartada orilla la luna más pura brilla y se respira mejor?”
[Don Juan Tenorio, José Zorrilla]

#4 
Escrito por Marina en noviembre 24th, 2010 @ 10:27

la muerte no existe, es un cambio de paradigma que a la mente humana le cuesta entender, como la mayoria de las cosas: matrix
hay de aquel que crea lo que ve, lo que oye y lo que se dice…andará perdido en el mundo de matrix, con todo lo que ello conlleva, claro.
Una molt calurosa abraçada

#5 
Escrito por nirupa en noviembre 26th, 2010 @ 0:58

Todos en algún momento de nuestra vida hemos tenido miedo y por suerte lo seguiremos teniendo, pero es una gran lección el hecho de saber que esto no nos puede paralizar, que debemos confiar en que podemos seguir adelante, ya lo hemos hecho y volveremos a hacerlo. Debemos enfrentarnos a nuestros miedos para ver que muchas veces no son tales, solo fruto de nuestras creencias y la imaginación.
Pensar en el futuro y en lo que vendrá también hace temer a mucha gente. Mi antídoto es vivir el presente y confiar en mi y en el futuro.
Gracias Herminia por abrir esta puerta.

#6 
Escrito por Roser en diciembre 14th, 2012 @ 20:21

Como aprendizaje en el postgrado de coaching, empezar por la idea clave a integrar en mi vida ” ninguna emoción debo evitar, sino que debo saber interpretarlas”. Por esta nueva creencia, en el caso del miedo, debemos integrarlo en la dosis adecuada, en aquella que nos permita utilizar su función de aviso ante cambios en nuestro entorno..me ha sorprendido muchisimo el trio situacion, emoción y respuesta PELIGRO-MIEDO-CONFIANZA. He estado practicando la confianza como solución ante mis miedos, y me ha dado una fuerza tremenda de forma instantánea. He salido de mi espiral de pensamiento peligrosa en la que había estado todo este tiempo. Asi que personalmente gracias Herminia por este artículo y por el seminario tan importante que he tenido el privilegio de disfrutar. Como ex líder de empresa, importantisimo saber gestionar el miedo, las incentifumbres en los negocios son constantes, y estar preparado para el cambio es clave. Como líder no puedes permitirte el bloqueo por miedo, y sobre todo, como bien dices, no se debe transmitir a tu equipo porque el rendimiento disminuye. Todo se puede lograr con esfuerzos, todos somos capaces de conseguir lo que realmente queremos!

#7 
Escrito por Laura bravo en diciembre 15th, 2012 @ 15:44

” The brave man is not the one who has no fears, he is the one who triumphs over his fears” – Nelson Mandela

(No es valiente aquel que no tiene miedo, sino el que sabe conquistarlo)

Y definitivamente la valentía nace de la confianza. Gracias Herminia.

#8 
Escrito por Alexandra en diciembre 16th, 2012 @ 20:55

“Haz aquello a lo que le temes y continúa haciéndolo, no te detengas. Esa es la mejor manera de conquistar el miedo” (Dale Carnegie)

Como dice el artículo, el miedo nos permite estar alerta y así superar nuevos momentos. Como coach no debemos dejarnos invadir por el miedo a no saber acompañar, ni simpatizar con el miedo del coachee, ni dejarnos llevar por nuestras propias inseguridades. Confiar en que podemos y acompañaremos adecuadamente, pidiendo supervisar con otros profesionales, nos hará mejores profesionales.

#9 
Escrito por Ares en diciembre 17th, 2012 @ 12:39

¿Qué sucede cuando hay un exceso de confianza? ¿Estamos siendo temerosos e imprudentes?
¿Cómo sabemos que estamos siendo excesivos tanto en la confianza como en el amor para contrarestar el miedo? ¿Vuelve a aparecer el miedo?
¿Por qué la amígdala no ha evolucionado? Pienso que las respuestas más sabias las da el propio cuerpo, y si no ha evolucionado es porque EL MIEDO es la base de la existencia del ser humano. Sin miedo no habríamos llegado donde estamos ni seríamos quienes somos. ¿Quién sería yo sin miedo? Ahora mismo nadie, ya no existiría. El miedo es regulador de vida, no debe ser un limitador.

“Un jefe crea miedo, un líder confianza. Un jefe culpa, un líder corrige los errores. Un jefe lo sabe todo, un líder hace preguntas. Un jefe hace el trabajo una carga, Un líder lo hace interesante. Un jefe está interesado en sí mismo o si misma, un líder está interesado en el grupo”. – Russel H. Ewing

“El amor ahuyenta el miedo y, recíprocamente el miedo ahuyenta al amor. Y no sólo al amor el miedo expulsa; también a la inteligencia, la bondad, todo pensamiento de belleza y verdad, y sólo queda la desesperación muda; y al final, el miedo llega a expulsar del hombre la humanidad misma.”
Aldous Huxley

#10 
Escrito por Alicia García Lucas en diciembre 17th, 2012 @ 19:41

Gracias por el artículo Herminia. He comprendido que las emociones no son ni buenas ni malas, el miedo es necesario para la supervivencia, pero como todo en esta vida, hay que interpretarlo de una manera adecuada.
Profesionalmente tengo un jefe que es muy buen líder. Él tiene miedo a no cumplir los objetivos, pero este miedo es el miedo bueno, el miedo necesario para sobrevivir y nos lo transmite al equipo en forma de “amor”, de confianza, de motivación, recordando que podemos superarnos a nosotros mismo día tras día. Para lograr este objetivo algunas veces ha tenido que tomar alguna decisión algo “temeraria”, sin estar aprobada por sus superiores. Yo misma le he comentado si no le daba miedo que le despidieran algún día si finalmente no aprobaban su decisión en central. Él me ha respondido que prefiere cumplir el objetivo y pedir perdón, antes que pedir permiso, que le digan que no y no cumplir… En fin también tenía miedo, pero ese miedo no le paraliza porque hay un miedo mayor. “El valor no es la ausencia de miedo, más bien, es la opinión de que otra cosa es mucho más importante que el miedo” Ambrose Reedmoon.

#11 
Escrito por Laura Beas en diciembre 18th, 2012 @ 19:31

Hi ha les grans pors, que reclamen i mereixen la nostra atenció, i les petites múltiples pors que se succeeixen cada dia del matí al vespre sense adonar-nos-en. Parar-hi atenció i regular-les confiant és un canvi espectacular pel que fa a viure amb més calma, més plenitud i més domini de la pròpia existència.

#12 
Escrito por Teresa Franquesa en diciembre 23rd, 2012 @ 23:39

Leer, ver o entender nuevas ideas o conceptos sobre el miedo es muy sano, desde mi punto de vista.Porque el miedo está, para mí, mucho más enraizado en nosotros como sociedad que después de momentos históricamente traumáticos o difíciles.Ahora diré porqué.
Es fácil detectar el miedo y está claro que ha sido y es muy útil para cualquier ser vivo. El pero viene cuando lo encuentras tan enraizado en nuestra forma de pensar.
Para mí, de los tipos de miedo “irreales” el miedo al qué dirán y a se nosotros mismos son los dos más contraproducentes que tenemos.Porque de aquí nacen muchísimos comportamientos neuróticos de nuestra sociedad.El miedo “irreal” es el más intenso, el más dañino, el más incómodo y el más perjudicial.El que nos lleva a un auto-engaño de grandes dimensiones.Por lo que nos puede llevar a vivir una vida incómoda,falsa y lo peor desde mi criterio a no ser fiel a un@ mism@.

Pero aunque estoy totalmente de acuerdo en que los mejores antídotos son la Confianza y el Amor. Hay momentos en nuestra vida en que el miedo se va con el miedo. Quiero decir, hay momentos en que nos puede acontecer un accidente o una enfermedad o un hecho real que nos fuerce a enfrentarnos a esos miedos…al dolor, a tener que sobrellevarlo sol@, etc. De aquí suelen surigir, nuevas fuerzas y una confianza aumentada de tal modo que nos lleve esa paz y armonía durante un periodo de nuestra vida, dependiendo del caso y sus circunstancias.
Por eso, yo agradezco al miedo sus visitas pero le digo que gracias y hasta muy tarde, que no me dá miedo.

#13 
Escrito por Ana Isabel Núñez Crespo en diciembre 30th, 2012 @ 15:11

Me gusta visualizar el miedo como una alarma, como una luz roja que se enciende y resuena en mi interior, y viéndolo como dice Herminia, lo que debemos hacer es valorar si la alarma es tan real como nosotros creemos que es. Si nos sirve para sobrevivir, estupendo, que suene y se encienda lo que haga falta, si no es así convirtámosla en parte de nuestro paisaje, integremosla en él de manera que no afecte a nuestro funcionamiento normal más que el tiempo indispensable para saludarlo, regularlo y dejarlo pasar.

#14 
Escrito por Diana en enero 2nd, 2013 @ 19:16

La emoción del miedo está presente en todos los ámbitos, personal, familiar, empresarial…

En nuestro entorno social, casi todos los miedos son imaginarios, proyectamos en el futuro unos resultados desastrosos. A veces he sentido miedos indefinidos, por debajo del nivel de consciencia. En estos caso un primer paso ha sido hacerlo consciente. ¿De qué tengo miedo en realidad? Y a partir de ahí, hacerle frente.

Otros miedos nos impiden alcanzar nuestros objetivos, cuando es este el caso, me ha servido confiar en pensamientos potenciadores como “soy capaz” o “me lo merezco”

En el terreno profesional, finalmente, quiero hablar de la asociación entre el miedo y la delegación. Me he encontrado con muchos directivos y jefes que la razón última de no delegar se encontraba en su miedo a que sus colaboradores se equivocaran y les pidieran responsabilidades.

#15 
Escrito por Juan en enero 12th, 2013 @ 20:40

Recuerdo situaciones en las que han creído en mí y situaciones en las que no han creído.
Las primeras me han hecho sentir poderosa y las segundas temerosa.
Está claro que el miedo no extrae lo mejor de las personas, más bien lo bloquea.
Gracias Hermínia por las claves tan importantes que has compartido con nosotros respecto al abordaje de las emociones, incluido el miedo. Ahora siempre pienso en el cuadro cuando detecto una emoción fuerte en mí y me ayuda aplicar “el antídoto” correspondiente.
Un saludo

#16 
Escrito por Elena R. Laguna en enero 16th, 2013 @ 17:04

En muchas ocasiones he llegado a pensar que el miedo es realmente malo porque me bloquea y me paraliza. Hace que no haga ciertas cosas. Pero, sinceramente, ahora pienso que el miedo no me debe dar miedo debido a que no me impide nada, no me toca, no me habla, no me hace nada.
Yo misma me hago mi propio miedo. Yo lo creo, yo lo llamo, yo hago crecer su esencia en mi. Yo, y solo yo, hago que nazca y crezca en mi interior y en mi mente. Así que… voy a empezar a hacer uso de su gran antídoto,LA CONFIANZA, para romper barreras y no parar de caminar…
Me gustaría compartir una cita que, en su día, me ayudó a dar el paso para emprender este bonito trayecto que comparto hoy con todos vosotros.
“El futuro tiene muchos nombres:
Para los débiles es lo inalcanzable.
Para los temerosos es lo desconocido.
Y para los valientes es la oportunidad”.

#17 
Escrito por Laura López en enero 16th, 2013 @ 20:07

Hola, Hermínia,
M’ha encantat aquest article sobre la por, fins i tot he arribat a somriure per tot el que comporta quan tenim por d’alguna cosa, la de coses que fa el nostre cos per defensar-se d’aquesta por… Déu ni dó!!
Me’n ric una mica perquè quan tinc por em munto unes pel·lícules…! Pel que veig, és algo que ens passa a molts. Procuraré confiar més i adonar-me que la por més que bé, ens fa mal. El difícil per això és adonar-se en el moment que tens por de mirar de confiar, suposo que és un exercici que s’ha d’anar practicant.
Moltes gràcies per tot.

#18 
Escrito por Anna en abril 17th, 2013 @ 9:43

Desde que nos hablaste de la regulación emocional, he podido experimentar en primera persona, importantes cambios.
La relación miedo-confianza (como su antídoto) es fundamental para poder avanzar. ¿Cómo hacerlo? trabajando en nuestra propia autoestima, refiriéndonos a situaciones donde nos hemos “vencido” a pesar de nuestras creencias limitadoras y del propio miedo. Y sí, estoy plenamente de acuerdo en que las únicas vías posibles para acabar con el miedo son la confianza nuestras posibilidades, en nuestros talentos y el amor hacia nosotros mismos (en el sentido amplio) y amando a los demás.

#19 
Escrito por Eva García en julio 17th, 2013 @ 17:32

El miedo hoy en día no es como el de cientos de miles de millones de años atrás, los miedos de nuestra selva urbana actual me parece que se centran mayormente en nuestra supervivencia laboral y en la seguridad familiar.
Cuando el miedo nos llega a bloquear tanto, es difícil recordar en esos momentos éxitos pasados que nos ayuden a confiar, lo más probable es que necesitemos consultarlo con la almohada y al día siguiente probablemente ya estaremos en posición de hacer memoria. Aunque, en otras ocasiones, tal vez nos sea tan fácil y acabemos necesitando una ayudita (acompañamiento) por parte de algún profesional del Coaching: él puede ayudarnos a recordar esos éxitos que tal vez no hemos sido capaces de recordar porque simplemente no habíamos caído en ello, resumiendo, en confiar en nuestras propias capacidades y hacer surgir el amor que tenemos en nosotros mismos hacia nosotros (autoestima) y hacia las demás personas que nos importan.
Gracias.

#20 
Escrito por Mª del Carmen Pérez Fuente en agosto 26th, 2013 @ 10:47

Herminia como siempre, hermosos tus textos!
Me quedo con esta frase: Amarnos lo suficiente para dar lo mejor de nosotros mismos, para creer en nosotros y en nuestros talentos. Creo que si no nos amamos a nosotros mismos, los miedos surgen y jamas se irán. Seremos inseguros, lo cual produce multiples miedos, no podiendo generar confianza, ya que al no amarnos a nosotros mismos, como vamos a confiar en nosotros mismos?
El miedo es una emocion que nos ayuda a sobrevivir, y muchas veces nos salva de grandes peligros; pero hemos de saber controlarla, regularla y que ella no se apodere de nosotros.

#21 
Escrito por Verena Bigurra en noviembre 20th, 2013 @ 22:16

Los antídotos del miedo: la confianza y el amor. El amor a nosotros mismos que nos da la confianza para atrevernos a desarrollar nuestras pasiones, a disfrutar, a amar, .… Cuando confiamos, el lobo feroz malísimo imaginario se esfuma como la niebla y nosotros, felices, continuamos avanzando: http://www.youtube.com/watch?v=-sn2-9Rcyjc

#22 
Escrito por Maite del Moral en noviembre 21st, 2013 @ 19:54

Si hay algo que estoy aprendiendo y atendiendo con esmero dentro del Postgrado en Coaching e Inteligencia Emocional y Social es entrenar al pensamiento para que este preparado en afrontar situaciones rápidas en las que reconozco mis sensaciones corporales (autoconocimiento y autodescubrimiento). Es una pasada porque ellas son el “semáforo” que me orientan a decidir lo mejor para mi. Es difícil, sí! pero depende de mi, es decir a trabajarlo y entrenarlo. Confiar es el remedio!!

Gracias y saludos desde el otro lado del charco!

#23 
Escrito por Evelyn Pauli en noviembre 22nd, 2013 @ 15:40

Parece increíble como una emoción como es el miedo tenga tantos efectos en nosotros, que tanto nos pueda llegar a paralizar como nos impulse a cambiar.
Tener cierto miedo nos ayuda a estar alerta ante cualquier peligro o cosas que puedan suceder y también nos lleva a luchar por aquello que tenemos y no queremos perderlo, o por aquello que queremos lograr.
Como bien se dice en el artículo, el miedo ha ayudado a la supervivencia gracias a reaccionar o prever ante cualquier peligro. Por tanto, ante cualquier peligro es necesario tener cierto miedo, pero cuando el miedo es imaginario, nos puede llegar a crear muchos obstáculos en nuestro día a día.
Me encantó la frase de Will Smith “el peligro es real, el miedo es una opción”. ¿Cómo actuamos ante una situación de peligro real? ¿Cómo actuamos ante una situación que nos provoca miedo? Haciéndome estas preguntas, pienso que probablemente sabremos actuar de manera más resolutiva ante una situación de peligro real que de miedo. Ya que ante una situación que nos invada el miedo nos entrarán muchas dudas sobre algo que no siempre conocemos qué pasará, ni qué tenemos que hacer. En cambio ante una situación de peligro, sabemos qué es lo que puede ocurrir, y eso nos ayuda a reaccionar de una manera u otra.
Hoy día, muchas personas viven constantemente con miedo, incluso han podido integrar tanto el miedo en sus vidas, que ciertas situaciones no las perciban con miedo. Debido a que han aprendido a sobrellevarlas de un modo, para que no les impidan vivir con dificultades su día a día.
Es por eso que hay que aprender a confiar. A confiar en uno mismo, a reforzar la autoestima para que se desvanezcan los miedos que nos impiden ser más felices.

#24 
Escrito por ANNA GIRBAU MORENO en noviembre 24th, 2013 @ 19:58

Es evidente que el miedo es una emoción que nos brinda información respecto a un entorno que representa un peligro. Al verlo de esta manera, es posible afirmar que el miedo es una emoción útil ya que nos lleva a la alerta de una amenaza, ya sea real o imaginaria. Personalmente pienso que el problema no es el miedo, el problema está en la manera en que utilizamos la información para actuar ante la situación. Como se menciona en el post, la mayoría de veces el miedo provee de una situación imaginaria, que no es real. Esta irrealidad del miedo genera que no comprendamos de dónde provee esta emoción, haciendo que respondamos de una manera equivocada. Al ser una situación imaginaria es posible decir que el miedo provee de un pensamiento al futuro, ya que se imaginan las posibles consecuencias de la situación actual (imaginaria o real) y genera miedo. El libro “El poder del ahora” de Eckhardt Tolle hace una diferenciación clara entre el miedo real de una amenaza externa y el miedo imaginario a situaciones que nos creamos en nuestra mente. El miedo a una amenaza real es útil en cuanto a que nos pone alerta a una situación que amenaza nuestra vida; ahora el miedo imaginario es una proyección de las consecuencias ya que esta alejada de una amenaza real, concreta y verdadera, “se refiere a algo que podría pasar no a algo que está ocurriendo ahora”. De manera que el autor mencionado indica que al vivir el momento presente no existe este miedo imaginario ya que se esta viviendo una situación diferente a la que esta siendo proyectada. En línea con esta idea es posible afirmar que al enfrentar los miedos imaginarios del futuro, estos desaparecen. En Terapia Breve Estratégica tenemos una reestructuración referente al miedo y es la siguiente: “Esto quiere decir que cuando le damos la cara a nuestros miedos, estos desaparecen, contrario a lo que sucede cuando intentamos escapar de ellos. Es similar a lo que les sucede a las personas que le tienen miedo a los fantasmas: en el momento en el que escapan de ellos, los fantasmas continúan persiguiéndolos y esto aumenta su miedo. Pero en el momento en el que la persona se voltea, los enfrenta y los mira a la cara, los fantasmas inmediatamente desaparecen”.
Por último quiero agregar un aprendizaje que yo he hecho en mi vida, en una situación personal me di cuenta que yo siempre he tenido miedo imaginario y que siempre había estado esperando que el miedo se me quitara para poder actuar y me he dado cuenta que si espero a no tener miedo para actuar nunca haré lo que realmente quiero. Si buscar mis sueños y mi felicidad representa enfrentar esos miedos lo haré ya que significa que vale la pena seguirlos.

#25 
Escrito por Manuela Núñez en diciembre 9th, 2013 @ 18:28

El miedo está ahí en nuestro pensamiento generado por las situaciones que percibimos como peligrosas, ésta es una de las cosas más interesantes que he aprendido a lo largo de estos últimos años y que hace que sea tan importante conocer esas situaciones personales que a cada uno de nosotros nos llevan a activar ese aviso de que algo está pasando, de que algo está cambiando, de que algo nos impide ser lo efectivos que podemos llegar a ser en cualquier ámbito de nuestras vidas, entender esto fue el primer paso para emprender mi camino de autoconocimiento, conocerme a mí misma y detectar en mí esas situaciones percibidas como peligrosas me han permitido poco a poco ir saludando a mis miedos y abrazar cada vez más a mi confianza, porque como leí en alguna parte “ni ellos son tan grandes ni yo tan pequeña” , forman parte de mí y saber esto me permite identificar la situación, regular mi emoción, respirar profundamente y seguir avanzando hacia mi efectividad personal para dar mi mejor respuesta.

#26 
Escrito por Brenda Ordóñez en febrero 10th, 2014 @ 19:59

Fantástico artículo. El miedo se trata de una emoción la cual tememos porque nos avisa de que algo doloroso, malo o amenazante va a ocurrir. Aún así, esta emoción nos ayuda a estar despiertos ante estas situaciones y nos empuja a actuar, como a mencionado Hermínia; a sobrevivir como especie. En el ámbito de la educación como hijos, personalmente, creo que los padres nos inculcan de manera excesiva el amor-miedo en vez del amor-confiado. Nadie quiere ver fracasar a su hijo, aunque él tiene que aprender solo de la experiencia, tanto si es positiva como si no. Es inevitable temer a lo desconocido y, por ese motivo, sentimos miedo. Pero éste nos impulsa a la acción, a probar qué ocurre si hacemos tal cosa. Nos ayuda a avanzar en nuestro desarrollo vital. Aún así, existen los miedos transmitidos de generación en generación los cuales nos tenemos que liberar. Son una especie de emociones transmitidas que nos paralizan y que están instauradas en nuestras creencias y actitudes. Tenemos que aprender a detectarlos y liberarnos de ellos. Sin embargo, existen miedos que puede que no queramos liberarnos porque ya nos van bien para avanzar en el día a día. ¿Cuáles son los miedos que me convienen y cuáles los que me frenan o paralizan? Indaguemos.
Encuentro que el antídoto perfecto para el miedo, tal y como afirma Hermínia, es la confianza en nosotros mismos. No podemos dejar que el miedo se nos coma y no gane la batalla, tengo que confiar primero en mí, ¿sino… quién lo hará?.
Querría terminar con una frase reflexiva del poeta inglés y novelista Aldous Huxley: El amor ahuyenta el miedo y, recíprocamente el miedo ahuyenta al amor. Y no sólo al amor el miedo expulsa; también a la inteligencia, la bondad, todo pensamiento de belleza y verdad, y sólo queda la desesperación muda; y al final, el miedo llega a expulsar del hombre la humanidad misma.

#27 
Escrito por Claudia Moya Casaus en febrero 11th, 2014 @ 17:19

Gracias Herminia por compartir este articulo. Sobre lo que he podido estudiar sobre el miedo durante mis años de carrera, creo que lo más interesante fue una teoría llamada “Terror Management Theory”, que en mi opinión trata sobre uno de los miedos más básicos de la existencia humana, la muerte y el dejar de existir. También creo que este temor va muy ligado al miedo que mencionas de hacer actividades que realicen a la persona.

Esta teoría habla sobre el miedo a dejar de existir, de morir, la capacidad humana de saber que en algún momento moriremos nos despierta un sentimiento de vulnerabilidad. Con esta teoría podemos entender como esta vulnerabilidad, esta mortalidad, hace que los seres humanos busquen algo más, algo que de significado a sus vidas, como puede ser la religión o espiritualidad e incluso a lo que vendrá después de la muerte, como por ejemplo el cielo. También es muy interesante para poder entender fenómenos sociales como por ejemplo tanto odio entre religiones o creencias, ya que si algo choca con mis creencias que dan sentido a la vida, eso conecta con el miedo a pasar por este mundo y morir sin sentido.

Este miedo a la muerte y al fin de la existencia también tiene que ver con la autoestima, ya que este miedo nos mueve a ser contribuidores en este mundo, a dejar algo importante.

http://www.tmt.missouri.edu/

#28 
Escrito por Daniel Lopez Mongay en febrero 12th, 2014 @ 18:15

molt fan del mestre yoda. adjunto el vídeo perquè el de l’artícle l’han bloquejat!

gràcies herminia!

http://www.youtube.com/watch?v=icuNJGdn7c8

#29 
Escrito por marta solé en febrero 13th, 2014 @ 14:36

Ayer vimos la película “AFTER EARTH”. Desarrolla muy bien como el aceptar, o sea permitirte, la rabia y la tristeza te hacen conectar con el coraje para entonces regular con el miedo. Particularmente como el hijo adolescente sigue el ejemplo del padre para liderarse (convertirse en un ranger).

Entonces te lideras cuando aceptas que tienes miedo y que ese instinto de supervivencia te activa para no bloquearte.

Un saludo!

#30 
Escrito por Evelyn Pauli en febrero 24th, 2014 @ 10:50

Gracias por el artículo. Lo que he reflexionado yo ha sido, la idea del título y la combinación de los tres elementos aquí expuestos: MIEDO-CONFIANZA-AMOR.
Siempre he pensado que el confiar en uno mismo es la “cura” de muchas de nuestras angustias, pero es una tarea difícil, donde lo fácil, lo que no ahorra trabajo y responsabilidad es dejarlo todo en manos de los demás, pero al final no hacer ser “menos” libres esta decisión. el abismo que sentimos al depender de nosotros mismos parece algo tan emocionante y terrorífico a la vez que si lo conseguimos empezamos a reconocernos como válidos y seguros de nosotros mismos, a tener menos miedo de los desconocido y de nuestros actos y consecuencias, ya que el amor a uno mismo es la fortaleza mayor que tendremos asegurada para siempre en nuestras vidas, ya que con nosotros nace y con nosotros muere, nos acompaña en nuestro largo camino, en nuestros proyectos y en el enamoramiento y el desamor y dependemos de ella en nuestra supervivencia.

#31 
Escrito por Anna Garriga en marzo 11th, 2014 @ 11:21

Me ha gustado el articulo porque me ha hecho reflexionar sobre la parálisis que nos puede provocar el miedo. Como ya han dicho mis compañeros y también aparece en el artículo el miedo es el que nos hace ser prudentes y nos da el empuje para actuar, pero al mismo tiempo, si dejamos que nos controle, que nos paralice, nos impide llegar a donde habíamos decidido. Pero, ¿qué podemos hacer delante del miedo? Actualmente, creo que vivimos rodeados de miedos, los miedos que vienen por la sociedad, los miedos que nos transmiten por los medios de comunicación, los miedos familiares, los miedos de nuestros padres, y un largo etcétera, en cambio, no nos enseñan a confiar, a creer en nosotros, a saber que saldremos adelante si queremos hacerlo. ¿Por qué no cambiamos el chip y conseguiremos que el miedo no nos paralice y, posiblemente, el avance será más rápido?

Os dejo un vídeo que es un anuncio en realidad, demuestra cómo el miedo te hecha atrás pero si respiras y confías puedes hacerle frente a cualquier cosa https://www.youtube.com/watch?v=Fvhuzl3YbWw

#32 
Escrito por Meritxell Marin en abril 7th, 2014 @ 15:14

Gran artículo,

El miedo es muy desagradable y tiene una función orientada a la superviviencia, a provocar que uno escape de un peligro. Pero existe el miedo desadaptativo, que nos puede bloquear y limitar. Solo el amor y la confianza nos pueden liberar del miedo.

Recuerdo con cariño los mensajes de confianza que me regalaba mi padre antes de ir a un examen. Si confías en ti mismo puedes llegar a hacer cosas extraordinarias.

“Hay que mirar el miedo a la cara”
Giorgio Nardone

“Quien vive temeroso, nunca será libre.”
Horacio (65 AC-8 AC)

Video de Eduard Punset sobre el miedo:
https://www.youtube.com/watch?v=bMO-oP-8Dy4

#33 
Escrito por Alicia Bragulat en abril 9th, 2014 @ 19:13

Aquest artícle m’fet pensar en el seminiari al que vaig assistir de creixement personal on vam parlar de pensament negatiu i pensament positiu. He après molt entre ambdòs coses!
El que m’emporto de tot això és que, sempre tenim l’opció d’escollir el que volem. Les circunstànsies són les que són, i pot ser que el que volem no sigui sempre lo més fàcil d’aconseguir. Però, en aquest punt, debem conectar amb la nostre confiança, que ens farà forts i optimistes per tirar endevant. Com tu vas dir, la teva elecció està a 180 graus.
Moltes gràcies Herminia!!

#34 
Escrito por Ursula Martínez en mayo 14th, 2014 @ 8:51

El miedo se aprende, supongo que como todas las emociones o casi todas, y es por esto que nuestro entorno, la sociedad en la que vivimos, las personas que nos acompañan los primeros años de vida, los acontecimientos con los cuales nos encontremos… condicionan en cierta medida ante que tendremos miedo. Pero el miedo es verdad que debe existir y acompañarnos, pero digamos que debe ser un pequeño refuerzo positivo para prestar más atención ante pequeños detalles que podemos pasar por alto, otra cosa es un gran miedo, un miedo que nos paraliza y nos desconecta del mundo, hasta el punto de no vivir… miedo de tener miedo, gran frase que se me ha quedado del artículo, la entiendo como un caos interno que provoca al ser humano la incapacitación física, psíquica, emocional… y es por esto por lo que debemos ser muy tolerantes con los otros, con la vida, con nuestra forma de entendernos, de entender. Aprendamos a regular nuestras emociones, aprendamos a confiar para salir ganando y sobre todo aprendamos a tener paciencia en nuestro día a día y perseverar en que al final todo sana y todo pasa y entonces no habrá miedo que valga. Terminar mi comentario con una frase de Francisco de Quevedo: El ánimo que piensa en lo que puede temer, empieza a temer en lo que puede pensar.
Gracias Herminia una vez más, por hacernos pensar y reflexionar.

#35 
Escrito por ISABEL LOPEZ en mayo 19th, 2014 @ 21:57

El miedo se puede considerar como una emoción normal, pero hay que distinguir entre el miedo normal y el patológico. Cuando la amenaza es real es lógico sentir temor, se trata del miedo normal, pero cuando la reacción es excesiva o no guarda relación con la causa desencadenante, se convierte en anómala, a pesar de que el miedo lleve a limitarte e impedir que hagamos algo que podríamos hacer en ocasiones es muy necesaria para no actuar temerariamente.
Se trata de una emoción dolorosa que bloquea a quien la sufre e incapacita para desenvolverse normalmente. A corto y largo plazo acarrea dos conductas fundamentales: la evitación y la huida. Quien sufre el miedo elude y evita todas las situaciones en que pueda aparecer, de forma que bloquea su propia actividad.
El ser humano experimenta una preocupación constante por la posibilidad de que resulten embarazosas y teme que los demás le vean como a un individuo ansioso, débil, “loco” o estúpido, Las situaciones que entrañan peligro para cada uno de nosotros no son tan distintas, pero cada uno de nosotros puede decidir cómo interpretarlas o como vivirlas.
Sin embargo la mejor forma de diferenciar el origen de los síntomas, está en la auto-observación, que tomemos aquellas decisiones que hemos postergado por miedo o comodidad, regular nuestro mundo emocional, liberándonos de emociones parásitas, máscaras y juegos que nos hayan tenido atrapados impidiendo de una manera u otra ser feliz y provocando experiencias dolorosas.

#36 
Escrito por Juliana Marín Galeano en julio 7th, 2014 @ 17:38

Sentir ese miedo que paraliza, vivir con miedo, es algo horrible. Me he quedado analizando la idea de la transmisión del miedo. Recuerdo que de pequeña a mis padres les daba miedo algo y yo desarrollé esos mismos miedos. Hasta que descubrí que me “merecía” encontrar mis propios miedos y afrontarlos sola.
En las organizaciones pasa algo similar; leyendo el artículo me he imaginado a los responsables de una empresa dirigiéndola con miedo; estoy segura de que me transmitirían esos miedos y eso generaría consecuencias en la calidad del trabajo y de los resultados.
Si imagináramos un mundo sin temores, sería un mundo en el que no tendríamos dudas, y simplemente actuaríamos. Un mundo así no duraría demasiado; necesitaríamos algo que nos pusiera los pies en la tierra, que nos hiciera reflexionar y dudar.
Para finalizar me gustaría aportar que cuando tengo miedo lo que me funciona es parar un momento, respirar profundamente y plantearme: si lo que más miedo me da sucediera, ¿qué pasaría?, ¿encontraría recursos propios y afrontaría la situación? ¿continuaría mi vida?

#37 
Escrito por Anna Mollfulleda en julio 14th, 2014 @ 19:53

Algo importante respecto al miedo es aceptar que somos seres provistos de la capacidad para sentirlo, para sufrirlo. Pienso que la humanidad se ha esforzado por enfrentarse a distintos miedos y vencerlos y de ahí que hoy los miedos que tenemos sean distintos a los miedos que se pudieron tener en otras épocas. Esto es bueno desde el punto de vista de la evolución del propio concepto del miedo como agente social. Sin embargo, cada uno de nosotros, respecto a los miedos que nos inmovilizan (enfermedad, ruptura de pareja, pérdida de trabajo…) sí que tendríamos que reflexionar acerca de si la forma de enfrentarnos es la huída o la aceptación. Como se dice en el artículo, la esencia está en aprender a controlarme (no a controlar el miedo) desde la confianza en mí mismo. En definitiva, se trataría de explorar de qué herramientas dispongo para vivir con cualquier tipo de circunstancia adversa que pueda presentarse. Aquí se han citado la confianza y el amor. Yo añadiría otro factor más: la tranquilidad cuando aparece el miedo. En realidad se trataría de un combo porque la tranquilidad no aparece si no confío en que puedo y no creo que yo sí que puedo.

#38 
Escrito por MAR EXTREMERA SÁNCHEZ en agosto 18th, 2014 @ 12:32

” El miedo llamó a la puerta, la confianza abrió y afuera no había nadie… ”

Verónica de Andrés muestra cómo superar nuestros miedos:

* ” FEAR INTERFEARES “: https://www.youtube.com/watch?v=cSuRxNucI7o
* ” SCARE “: https://www.youtube.com/watch?v=z1_xzHm119E

El peligro es real…el miedo es una opción.
La confianza la veo como una oportunidad; una entrada provechosa para entrar de lleno.
Las raíces y las alas me evocó el libro de Bert Hellinger ” Sin raíces no hay alas “.
Encontrarnos primero con nuestras raíces para poder volar después.

#39 
Escrito por carmen molo en agosto 28th, 2014 @ 17:43

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