Coaching Teleológico para ser la persona que realmente soy

Post escrito por Hermínia Gomà en enero 27, 2011
Categorías del post: Coaching empresarial,General,inteligencia emocional,VALORES Y COMPETENCIAS

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Coaching Teleológico para ser
la persona que realmente soy

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En algún momento de nuestra vida sentimos la urgencia de plantearnos ciertas preguntas existenciales, por ejemplo: ¿Quién soy? ¿Cuál es mi propósito en la vida? ¿Hacia dónde voy? Algunas personas pasarán de puntillas por estas preguntas, pero otras se afirmarán mediante una toma de consciencia que las llevará a cambiar el rumbo de sus vidas. En este artículo me gustaría centrarme en la primera de estas profundas cuestiones: ¿Quién soy realmente?

La tarea debe hacerse difícil,
pues sólo la dificultad inspira a los nobles de corazón.
Kierkegaard

Cuando cursaba la carrera de psicología, tuve la oportunidad de participar en el seminario que impartía, fuera del campus, el Dr. Manuel Villegas, profesor de la Facultad de psicología de la UB. Participé a lo largo de dos años en dicho seminario y descubrí que la psicología y la filosofía han de ir de la mano si queremos conocer la profundidad de la naturaleza humana. En estos seminarios descubrí a diversos filósofos existencialistas, entre ellos a Søren Aabye Kierkegaard, precursor del existencialismo del SXX.

En aquel momento, la lectura de los trabajos de Kierkegaard me impactó profundamente y ha influido en mi profesión, no solo como psicoterapeuta sino también como Coach. ¿De qué manera? Como psicoterapeuta y como Coach acompaño a personas que quieren descubrir quiénes son y qué sentido quieren dar a su existencia. Acompaño a personas que experimentan angustia vital o existencial. Personas que no saben quién son realmente. Personas que no quieren ser quienes están siendo. Personas que quieren ser ellas mismas.

 La vida sólo puede ser comprendida mirando hacia atrás,
pero ha de ser vivida mirando hacia adelante.
Kierkegaard

La mayoría de nosotros, en algún momento de nuestras vidas, nos hemos formulado esta pregunta: ¿Quién soy? Encontrar la respuesta no será fácil. Vivir plenamente la respuesta llenará de sentido nuestras vidas e implicará un enorme compromiso con nosotros mismos. En algunos casos, esta pregunta emerge como manifestación de una crisis existencial, en otros casos surge de manera natural como parte del proceso de maduración y desarrollo como seres humanos. Es una pregunta íntima y personal que solamente nosotros tenemos la capacidad de responder.

Es la pregunta más ambiciosa que podemos llegar a hacernos.
Y probablemente nos la haremos más de una vez a lo largo de nuestra vida.

No siempre la respuesta se manifestará del mismo modo. Kierkegaard, era consciente de que: “Ser la persona que uno realmente es” es un gran reto, un noble objetivo, una aspiración ambiciosa.

Ser la persona que realmente somos y dejar de fingir ser quien no somos es un proceso, un proceso de cambio. Cambiar significa ser conscientes de lo que hacemos y las razones por las cuales hacemos lo que hacemos. Los procesos de Coaching Teleológico nos pueden ayudar a tomar consciencia de las creencias y enfoques que dificultan el cambio y nos impiden ser quien somos realmente.

¿Qué necesitan estas personas cuando acuden a un Coach Teleológico? Que éste sepa crear un clima de confianza que les permita sentirse seguros, acogidos, comprendidos y aceptados. Que no utilice ni diagnósticos, ni haga interpretaciones, ni le de consejos. Por este motivo los avances y cambios de los clientes se deben a su propio proceso de reflexión, obertura y cambio.

Hay personas que no saben exactamente quien son, ni que quieren pero en cambio, se pasan la vida huyendo de lo que no quieren ser, o están luchando permanente consigo mismas para ser algo que no son, sin poder definir quien son realmente. Estas personas sufren un tremendo malestar, saben que han de cambiar, lo intentan durante años pero no logran su paz interior. Son personas que se esfuerzan mucho y a pesar de ello siguen huyendo o luchando sin avanzar.

Solamente soñar en la persona que se supone que usted sea,
es desperdiciar la persona que es.
Friedrich G. Klopstock

¿Qué les impide ser quiénes son? Una de las razones que les impide ser ellas mismas es que a lo largo de su vida se han escondido detrás de una máscara, se han disfrazado por miedo a no ser lo suficiente buenas, temor a no ser valoradas, apreciadas o amadas. ¿Te ha ocurrido alguna vez? ¿Conoces esta sensación?

En otros casos la persona tiene miedo de ser “ella misma” y se disfraza para no ser descubierta por los demás. Ana González Herrera, psicóloga con la que formo equipo, utiliza una metáfora muy descriptiva para ilustrar esta situación. Ana González lo imagina como si en nuestro DNI, en lugar de poner nuestra foto real, hubiéramos colocado una caricatura de esta foto (las caricaturas acentúan ciertos rasgos de manera exagerada y desprecian otros) que permite reconocernos, más o menos, pero realmente no somos nosotros. Comparto con ella la creencia de que muchas personas sienten que han tenido que luchar, o siguen luchando aun, para ser ellas mismas y lo vincula con las etiquetas que nos hemos colocado o nos han ido colocando a lo largo de nuestra vida. Etiquetas a las que nos hemos habituado y con las que quizás nos hemos conformado sin cuestionarlas. Si tenemos en cuenta que los seres humanos evolucionamos, que nuestras situaciones cambian, pretender encajar permanentemente en estas etiquetas nos impide ser nosotros mismos.

Carl R. Rogers, psicólogo estadounidense, uno de los padres del humanismo, escribe en su libro, El proceso de convertirse en persona:

“Algunas personas suelen alegar que si un individuo fuera lo que realmente es, liberaría la bestia que hay en él. Esta opinión me divierte porque pienso que deberíamos observar mejor a las bestias. El león…mata cuando tiene hambre, pero no mata por matar, ni se alimenta en exceso…mientras no es más que un cachorro, es débil y dependiente, pero avanza hacia la independencia; no se aferra a la dependencia. Durante su infancia es egoísta y centrado en sí mismo, pero al llegar a la edad adulta demuestra notable cooperatividad; alimenta, cuida y protege a su cría; satisface sus deseos sexuales, pero no se entrega a orgías salvajes y lujuriosas. Sus diversas tendencias y necesidades se armonizan entre sí. Básicamente es …constructivo y confiable. Lo que deseo sugerir es que no hay motivo para sentir horror ante la idea de ser realmente y de manera profunda un miembro original de la especie humana”.

Alex Fiol Meszaros, Coach con quien formo equipo opina que en ocasiones representamos un papel y un rol de forma tan habitual y/o tan inconsciente que llegamos a identificarnos completamente con él. En ocasiones las personas nos resistimos a cambiar por miedo a “dejar de ser nosotras mismas”. Tomar conciencia de que es un rol que representamos, nos permite dejar de representarlo si así lo queremos. Tampoco tenemos la “obligación de quitarnos la máscara”, el problema aparece cuando creo que no me la puedo quitar, que no tengo otra alternativa o que no sepa cómo desprenderme de ella.

Esta máscara es una creencia sobre quien somos y como debemos comportarnos y se manifiesta cuando intuimos que hay un cierto fondo deshonesto en la imagen que proyectamos. Imagina que eres capaz de expresar en voz alta tus verdaderos sentimientos: “yo no soy tan seguro como aparento, tengo miedo de que los demás se den cuenta”.

La paradoja curiosa es que cuando me acepto a mí mismo tal como soy,
entonces puedo cambiar.
Carl Rogers

Cuando puedo expresar mis verdaderos miedos inicio el proceso de transformación para ser quien realmente soy. Reconozco la máscara que me estoy colocando y para qué me la estoy colocando. En lugar de disfrazarme para “ser una persona segura” puedo asumir que soy una persona con miedo, que se oculta detrás de una falsa máscara de seguridad. Esta toma de consciencia me permite ir al fondo de mi miedo: considero que es espantoso ser una persona insegura. No me gusta ser insegura… “debería” ser segura. Al  llegar a este punto tomamos consciencia de que llevamos años manteniendo una lucha interna con nosotros mismos para cubrir unas expectativas de lo que deberíamos ser.

También podemos comprender que nos hemos sentido “obligadas” a ser “inseguras”, porque así nos han etiquetado y ya no queremos seguir llevando esa etiqueta. No sabemos de dónde nace nuestra inseguridad pero la experimentamos.

Puede ser que nos sintamos presionadas para ser las personas seguras que se espera seamos en función de nuestro rol. Pero llega un momento en que empezamos a platearnos nuestro rol y queremos vivir de acuerdo con aquello que realmente tiene significado para nosotras. Probablemente el malestar que llevamos tiempo experimentando, está relacionado con lo que creemos que se espera por el rol que representamos y que haya llegado el momento en que este rol carezca de significado para nosotros. En ese momento entramos en crisis y nos cuestionamos ¿Quién soy?

En el momento que acepto que no tengo que ser segura, que no estoy obligada a considerarme segura, se inicia el proceso de cambio. Tomo conciencia de que quiero empezar a ser quien soy auténticamente. Mi propósito en la vida no es “ser una persona segura”. Puedo sentirme insegura y no dejar de ser yo misma. En mí, cabe todo y todo se equilibra, cómo me siento no me define, solamente es una sensación, una emoción que estoy experimentando en ese momento y que soy capaz de aceptar y regular.

El sufrimiento de muchos seres humanos se produce cuando se ocultan sus propios sentimientos y los ocultan a los demás. Cuando identificamos y aceptamos nuestros sentimientos y los podemos mostrar sentimos que nos quitamos el disfraz. Cuando nos desprendemos de la obligación de ser lo que los demás esperan o lo que la sociedad considera correcto nos sentimos libres para abandonar el propósito de agradar o de cumplir las expectativas de los demás. Esta autonomía e independencia emocional nos permite elegir las metas que queremos alcanzar. Nos responsabilizamos de nosotros y de nuestros sentimientos, decisiones y resultados.

Descubrimos que podemos sentir enojo pero no somos enojo, solo estamos reaccionando ante alguna situación que estamos entendiendo como injusta, que si aceptamos que estamos enojados y dejamos de tener miedo a experimentar este dolor, esta experiencia no será destructiva. Podemos experimentar este miedo y al ser conscientes de que lo estamos experimentamos, el miedo deja de tener poder sobre nosotros. Cuando legitimo y permito experimentar estos sentimientos de manera fluida sin juzgarlos, descubro que también tengo otros sentimientos que se pueden combinar y equilibrar.

Puedo sentir miedo, pero al saber que soy valiente, confiar en superarlo. Cuando nos abrimos y aceptamos nuestros sentimientos, éstos parecen menos terribles y podremos vivir la experiencia sin necesidad de escondernos detrás de una máscara. Es verdad, me siento inseguro, por ser una situación nueva para mí, pero a la vez, puedo conectar con mi yo seguro, porque sé que aprendo rápido y estoy abierto a vivir de manera consciente esta experiencia.

Imagina que estás con un grupo de personas y empiezas a notar cierto desasosiego. El primer punto es parar. Parar y preguntarte: ¿Qué estoy sintiendo en este momento? Siento inseguridad, y está bien, me siento inseguro. ¿Qué estoy pensando? Que el hecho de sentir lo que siento no me convierte en esa persona, simplemente me estoy sintiendo así y lo respeto. Me escucho y me pregunto ¿Qué me estoy diciendo a mí mismo que me hace sentir inseguro? ¿Qué significado le estoy atribuyendo a esta situación? ¿Cómo está reaccionando mi cuerpo? ¿Qué me llega a través de mis sentidos?

De esta manera, puedo identificar lo que estoy sintiendo (no lo que es) y lo acepto, elevo mi grado de consciencia y puedo vivir la experiencia sin esconderme.

¿Qué significa ser yo?

  • Reconocer y aceptar mis propios sentimientos
  • Reconocer mis reacciones ante lo que estoy experimentando
  • Ser quien soy en lugar de intentar ser quien no soy
  • Ser quien soy en lugar de negarme a ser quien soy
  • Comprender que no necesito defenderme
  • Ser quien soy sin tratar de ser menos y así no despreciarme
  • Dejar de sentirme culpable
  • Reconciliarme con el pasado
  • Ser comprensivo y no juzgarme a mí mismo
  • Atreverme a ser sincero y honesto conmigo mismo.

Cómo dijo Lucio Anneo Séneca, filósofo y orador romano, en una de sus famosas frases: “No nos atrevemos a muchas cosas porque son difíciles, pero son difíciles porque no nos atrevemos”. Seguramente afrontar la pregunta ¿quién soy? No sea una fácil tarea, pero como también dijo este famoso escritor: “Comienza a vivir de inmediato”. La vida es mucho más plena cuando sabemos y nos atrevemos a ser quien somos realmente. Los procesos de Coaching Teleológico pueden ser un excelente acompañamiento para esta aventura.

¿Quién soy realmente?
¿Cuándo me siento más “yo mismo”?

Hermínia Gomà
27 Enero 2011

Comentarios del post

Una de las preguntas más difíciles de responder ¿Quién soy? No nos preparan para saber las respuestas a este tipo de preguntas y cuando alguien decide preguntarse que difícil me parece la respuesta…y tal vez si somos capaces de quitarnos todas esas máscaras que nos hemos ido poniendo a lo largo de nuestra vida, que bonito, fácil y sencillo se vuelve todo. Todavía no sé quien soy y espero siempre tener ilusión por seguir aprendiendo a saber de mi, a ir despojando mis máscaras. Pienso que una vez entras en esa rueda cuan difícil es salirse de ella, y más me apasiono por aprender ¿Quién soy?
Gracias por el artículo.

#1 
Escrito por Mònica Morales en julio 14th, 2016 @ 18:19

Qué hermoso Herminia, lo que he sentido leyendo tu artículo!

Tras décadas de existencia, una existencia programada en la que mi rol era tan fácil como seguir lo que de mí se esperaba sin embargo, no me sentía plena y aun así, aceptaba cómodamente.

En un periodo puntual de mi existencia, la vida que es sabia y seguramente por esa misma razón cambió el diseño de mi programa. En ese momento sentí, como nunca, caer en el abismo. Sentía con dolor que estaba viviendo en un lugar que no me correspondía que representaba un rol que no me pertenecía y lo peor de todo, no tenía ni fuerzas ni herramientas para cambiar mi escenario. Fue en ese justo momento que la vida me brindó la oportunidad de conocer el Coaching Teleológico y allí comenzó la larga, difícil, profunda, emocionante y a su vez desconcertante e incluso dolorosa búsqueda de respuestas a la pregunta ¿QUIÉN SOY YO?

A medida que iba descubriendo quien soy, comenzaba a saber que quería y a su vez podía decidir más acertadamente. Porque conociéndome puedo identificar cuál es mi función, mi lugar en este mundo, dónde está mi verdadero valor, qué tipo de vida me corresponde y qué necesito para realizarme plenamente.
Hegel dijo: “El hombre moral no es meramente aquel que desea hacer lo que es correcto y lo hace, ni el hombre sin culpa, sino aquel que es consciente de lo que está haciendo”

Soy consciente de que aun no tengo plena respuesta de quien soy sin embargo, ahora estoy ilusionada recorriendo ese largo y profundo viaje hacia mi interior porque tengo claro lo que dice Carl Jung, “Tu visión devendrá más clara solamente cuando mires dentro de tu corazón… Aquel que mira afuera, sueña. Quién mira en su interior, despierta.”

Muchisimas gracias Herminia, la lectura del artículo me ha despertado una vez más una inmensa gratitud hacia ti, que encendiste mi luz interior e hiciste que brillara dentro de mí.

#2 
Escrito por Rosa Mari en julio 26th, 2016 @ 16:13

Hacerse la pregunta de ¿Quién soy? Creo que conlleva una gran valentía y desde luego no todo el mundo se la hace. Hay personas que pasan por la vida de largo, sin querer saber quiénes son y la misión que ello les comporta en la vida…también se dice que son más felices porque no se cuestionan y siempre están en su zona de confort. La verdad es que cuestionarse y conocerse a uno mismo no es tarea fácil, requiere de perseverancia, de mucha sinceridad y coraje, ya que no es fácil aceptar todas las cosas que un solo ser humano puede llegar a ser y a hacer.

Muchas situaciones me han llevado a esta inquietud y aunque es cierto que en su momento no les agradecía el que se produjeran, a día de hoy me siento tremendamente agradecida de que me hayan puesto en un punto crucial en el que me encontraba tan perdida, que solo me quedó hacer un viaje hacia mí misma e indagar y profundizar en zonas de sombras de las que no me sentía nada orgullosa, pero a las que a día de hoy les tengo luz porque también son parte de mí.

Entre más me conozco, más imperfecta me veo, pero a la vez más auténtica y más original, e intento no esconderme porque llegó un punto en que las máscaras y los engaños se quedan sólo para el carnaval. Descubrí que no tenía que ser perfecta para nadie, si no vivir de acuerdo a mis valores y a las cosas que realmente son importantes para mí y alejarme de personas y cosas que solo quieren hacerme ser otra persona con la que no logro identificarme.

Entonces aposté por mí, por desnudarme y mirarme al espejo, por descubrir la vergüenza al escucharme o el miedo al juicio que siempre ha sido más propio que ajeno y entonces las cosas empezaron a cobrar más sentido para mí y la tranquilidad y la paz me fueron invadiendo poco a poco porque cuando me acostaba no había engañado a nadie, pero sobre todo, no me estaba engañando a mí misma. Y aquí estoy, intentando seguir en este camino difícil pero gratificante e intento ser, como muy bien ha dicho K. Rogers, un miembro original de la especie humana.

#3 
Escrito por Claudia Zapata Caicedo en julio 27th, 2016 @ 13:30

¡Que belleza! Ser quien soy requiere valentía y humor, y es un precioso regalo a hacernos a nosotros mismos. En otro artículo nos invitabas a reflexionar cuál es la mejor pregunta que nos han hecho, una de las que recuerdo más vívidamente fue la de un amigo, que sin comerlo ni beberlo, ni ninguna aparente razón me preguntó: ¿de qué te escondes?, …¿yo?, ¿esconderme?, no tenía conciencia de ello, pero “ello” pintó mi cara poniéndome roja como un tomate. A partir de ahí y con la pregunta resonando en mi mente, me fui permitiendo emerger poco a poco, dejándome ver, ¡qué susto!, y riendo al mismo tiempo dotando de humor instantes en que me descubro extraña a mí misma, expresando emociones, sentimientos, sueños… en ese emerger descubro que ciertamente la autenticidad y la aceptación son las aliadas para el cambio y la coherencia, y que de la mano de ellas va la conciencia, observo quien soy y decido quien quiero ser.
Tomo nota del artículo de que en situaciones en las que me sienta incómoda y puedan surgir el miedo o la desconexión, he de parar y preguntarme: ¿Qué estoy sintiendo en este momento?, ¿qué estoy pensando?, escucharme y preguntarme: ¿Qué me estoy diciendo a mí mismo que me hace sentir inseguro?, ¿qué significado le estoy atribuyendo a esta situación?, ¿cómo está reaccionando mi cuerpo?, ¿qué me llega a través de mis sentidos? De esta manera, puedo identificar lo que estoy sintiendo (no lo que es) y lo acepto, elevo mi grado de consciencia y puedo vivir la experiencia sin esconderme.
Dejo un guiño de “ser quien soy” a través de una canción interpretada por Mercedes Sosa con letra del poeta uruguayo Luis Ramón Igarzabal, “Soy pan , soy paz, soy mas…” https://www.youtube.com/watch?v=QxKUtDwVb50
Muchas Gracias Herminia por seguir aportando luz al camino!

#4 
Escrito por María Boggiero en julio 29th, 2016 @ 19:44

De los artículos que he leído hasta ahora al respecto he de decir que es el que más me ha impactado. Creo que define claramente el hecho de ser alguien que realmente no somos. Nos llegamos a creer ciertos roles o bien por que la sociedad así los estima, o bien porque a las personas que nos rodean es lo que esperan de nosotros. El saber quien soy es algo que me ha costado mucho tiempo averiguar, cada situación de la que aprendo me hace ser diferente. La cuestión es aceptar que ya no eres el que eras que tienes el poder de ir en la dirección que ahora, en este momento te hace feliz y te hace sentirte pleno contigo mismo.
El miedo y la baja autoestima son dos factores fundamentales que hacen que nos pongamos esa barrera, y nos quedemos rondando un área que siempre fue cómoda, aunque ahora no sea la que realmente me llena. No siempre este hecho llega a la consciencia, es por eso que cada día debemos preguntarnos si somos felices, quien soy, quien quiero ser y qué necesito para ser quien soy. Puede que nos sorprenda y nos demos cuenta de que soy otra persona diferente al rol que estoy ejerciendo, o que ayer si era yo y hoy no considero que lo esté siendo. Pero la vida es movimiento, dinamismo, sentimiento, sensaciones… que no son Yo. Yo soy cómo vivo esas sensaciones en un momento concreto pero yo no soy esa sensación. Al ser humano le cuesta diferenciar. Bajo mi punto de vista, darse cuenta de que lo que me ocurre es distinto a quién soy no es lo complicado, lo que sí es complejo es tras darnos cuenta pasar a la acción para ser quienes somos y tomar las nuevas riendas de nuestra vida.
El secreto de la felicidad es saber quiénes somos. Merece la pena invertir tiempo en averiguarlo.

#5 
Escrito por Sara Berrocal Valenzuela en agosto 9th, 2016 @ 16:09

Herminia, estoy de acuerdo con las compañeras en la belleza de este artículo. Gracias!
Es el más retador que he leído de tu lista. Precisamente porque es inevitable reflexionar y mirar hacia dentro. A la vez, me ha producido una gran tristeza, explico el por qué un poco más adelante.

Yo me detengo en un párrafo que empiezas con la pregunta: “¿Qué les impide ser quiénes son?”
Que levante la mano quien nunca se ha refugiado en su personaje por el temor a no ser amado, valorado o no ser lo suficientemente bueno para cubrir las expectativas del otro. Basta que sea en el momento de seducción en el que nuestra máxima prioridad es agradar a la otra persona. El resultado es que utilizamos esa máscara que creemos que nos protege o nos ayuda para alcanzar nuestros objetivos.

Estamos aprendiendo ahora, a estas alturas, a expresar nuestros miedos que como bien dices Herminia es el inicio de transformación para ser quien realmente somos. Repito, ¿para ser quien realmente somos? ¿No esto surrealista? Y la tristeza de la que os hablo viene porque el mundo, el entorno y los líderes que lo manejan no están preparados para recibirnos como realmente somos.
Vamos a partir de la premisa que es porque no saben cómo hacerlo. Lo cierto es que en gran parte de la realidad que vivimos mostrar la vulnerabilidad y las inseguridades o miedos es interpretado como síntoma de debilidad.
Afortunadamente cada vez somos más y da gusto ver que hay más abertura para conversar en confianza y abiertamente. Para mí ha sido muy reconfortante experimentar en este año de Master que para progresar y ser mejor persona necesito al otro. Aquí es donde también pones luz tú Herminia,no hay duda de que nos queda trabajo a nivel personal y profesional para acompañar como Coach queridos compañeros!!

#6 
Escrito por Irene Palacios en agosto 10th, 2016 @ 22:28

Realmente que difícil es contestar a la pregunta de quiénes somos, algo que aparentemente debería ser muy sencillo y lo que nos puede llegar a costar.
Es de valientes plantearse estas preguntas seriamente y trabajarlas una y otra vez para tomar conciencia de quiénes somos y quiénes queremos llegar a ser.
Aunque ha sido un proceso complejo, que ha requerido de dolor y aceptación en muchos momentos, este primer curso del Máster en Liderazgo Personal y Coaching Teleológico ha sido un año de respuestas a todas estas preguntas.
Gracias a todos los que me habéis acompañado en este proceso, ahora queda lo que me parece más difícil todavía: pasar a la acción!!
Empezar a practicar para llegar a ser unos grandes profesionales!! ..y dejar atrás el miedo, ese maldito bandido!!
Gracias a tod@s mis compañer@s y profesor@s por su escucha, paciencia y presencia!!
Me quedo con una pregunta para reflexionar:
¿podemos nosotros aportar algo a esta sociedad para que estas máscaras desaparezcan y cada uno pueda contestarse a sí mismo quién es realmente?

#7 
Escrito por Aida en agosto 11th, 2016 @ 12:58

“Ser quien realmente somos” parece que debiera ser algo sencillo, sin embargo la mayoría de las personas nos escondemos tras una máscara para mostrarnos a los demás según unos estándares de perfección que nosotros mismos hemos establecido.

El temor a no cumplir con las expectativas de los demás sobre nosotros y por tanto a defraudarlos y no ser merecedores de su aprecio/amor y validación nos lleva a ocultarnos tras esas armaduras tan pesadas. ¡Qué alivio cuando, tras un proceso de autoconocimiento uno se da cuenta que no tiene por qué ocultarse más, que puede permitirse sentir lo que siente y mostrarlo porque en realidad nadie tiene que valorarnos y apreciarnos mas que nosotros mismos!

Es curioso que algo tan sencillo aparentemente como es el aceptar los propios sentimientos de uno ante una situación determinada ha sido para muchos de nosotros algo imposible de aceptar por nuestra mente y nos hemos mostrado de un modo muy diferente al que nos sentíamos en realidad. ¡Y cuánto sufrimiento ha provocado esta actitud! Muchas veces sólo una gran crisis nos hace pararnos y replantearnos quién somos en realidad. Benditas crisis ésas que nos hacen despertar y elevar nuestra conciencia a niveles que no hubiéramos podido imaginar antes.

Gracias por el artículo Hermínia, y por tus sabias preguntas.

#8 
Escrito por RAQUEL GARCÍA en agosto 14th, 2016 @ 17:34

Me ha parecido un artículo muy interesante y profundo, que además me resuena mucho a nivel personal a raíz de ciertos acontecimientos de mi vida el año pasado. Hay muchas cosas que me gustaría comentar, pero destaco sobre todo una: la importancia de ser autoconsciente para poder cambiar.

Vivimos detrás de máscaras desde el mismo instante en que nacemos. Unas veces las elegimos nosotros, mientras que otras nos vienen de fuera y las asimilamos como propias. Esto no es en sí malo, al contrario, las máscaras forman parte también de nuestra identidad, de su carácter social. Pero como bien dices, cuando queremos y no nos sentimos capaces de quitarnos esa máscara, cuando la máscara se convierte en aquello que precisamente nos bloquea, es cuando surge el problema y, con ello, el malestar.

Para poder cambiar y ser quien realmente eres, primero hay que darse cuenta de qué máscara llevas puesta y qué es lo que hay detrás. La clave la hallamos mirando en nuestro interior, dejando de lado los juicios y la culpabilidad, dispuestos a aceptar y abrazar todo lo que pueda surgir. Sólo sabiendo quiénes somos en ese momento podremos decidir quiénes queremos ser.

¡Muchas gracias, Herminia!

#9 
Escrito por Diana Sánchez Casanova en agosto 19th, 2016 @ 21:12

Muy bueno el artículo, una lección magistral, Hermínia.
Destaco un par de frases: “Cuando puedo expresar mis verdaderos miedos inicio el proceso de transformación para ser quien realmente soy”. A mi personalmente me resultó sorprendente en cierta ocasión, confesé mi miedo y me sentí más fuerte; porque paradójicamente aceptas que esa persona eres tú, la que tiene la inseguridad, el miedo, y reconocerlo te hace auténtico, real y fuerte.
O esta otra frase: como me siento NO me define; siento emociones, pero yo no soy mis emociones, no me definen, porque soy capaz de aceptarlas y de regularlas. Y al aceptar nuestras emociones “nos responsabilizamos de nosotros y de nuestros sentimientos, decisiones y resultados”. Podemos experimentar miedo y al ser conscientes de ello el miedo deja de tener poder sobre nosotros, al tomar distancia podemos encontrar en nosotros mismos otros sentimientos que nos ayuden a equilibrarnos. Todo pasa por aceptar el dolor, atreverse a sentirlo, y la verdad es que estamos entrenados para lo contrario. Conozco a gente que se toman una aspirina cada vez que sienten una mínima molestia e incluso un paracetamol para dormir! El dolor está ahí, forma parte de nuestra vida y deberíamos aprender a vivir con él, a mirarlo a la cara. Y lo mismo ocurre con la frustración, cuanta frustración somos capaces de encajar? Cómo nos sentimos cuando estamos frustrados por algo? Cuantas adicciones tienen su origen en no saber encajar la frustración?
Este video me recuerda la idea de quienes somos y la importancia de aceptarnos tal como somos, espero que os guste!
https://www.youtube.com/watch?v=vSTt5OLBUUs

#10 
Escrito por Ana Sánchez Castillo en agosto 26th, 2016 @ 13:10

¿Quién soy?, Es una de las preguntas más transcendentes que podemos realizarnos dado el impacto que puede tener en nuestras vidas. Seguramente nos surge en momentos en que detectamos ciertas incoherencias en nuestro comportamiento. Sin embargo, algunas personas puede que nunca se hagan esta pregunta. Generalmente, lo que sabemos de nosotros es quien creemos que somos, no quien somos realmente. Uno de los aspectos distorsionantes es la confusión entre lo que siento y lo que soy, el pensar que lo que siento soy, ello nos lleva a reprimir emociones o bien ocultarlas, haciendo que nos manifestemos de una forma que realmente no somos, esto sin duda nos generará angustia. Es aquí cuando podemos encontrar ayuda en la descripción de ¿Qué significa ser yo? (para mí el punto más relevante del artículo), y leyendo lo que significa nos damos cuenta de que es muy difícil el ser yo al 100%, y siempre aparecerán ‘zonas grises’ que podemos trabajar para mejorar, y lograr mostrarnos como realmente somos, alcanzando una coherencia plena que nos proporcionará equilibrio y paz interior.

#11 
Escrito por Joan Ferran en agosto 27th, 2016 @ 19:42

Hi ha un llaüt que fondeja al Port de Fornells, Menorca, que té per nom “Siau qui sou”. M’encanta aquesta frase i la pronuncio sovint però per dins em dic que és molt difícil saber qui s’és, i encara més ser qui s’és.
L’article m’ha semblat força interessant. És sabut que el Coaching Teleològic té una forta influència de l’existencialisme i que descobrir qui som i quin sentit té la nostra vida, són temes nuclears. Per a què fem el que fem? Ens amaguem d’alguna cosa? No es tracta ara de qui volem ser sinó de qui som realment? Existeix una por a ser un mateix, però imaginar-se vivint i comportant-se com un és suposa un alleugeriment, una descàrrega. M’ha agradat molt la metàfora de la caricatura. Sempre he sentit a parlar de màscares i és cert que possiblement hi ha persones que en porten, fins i tot jo mateixa en algun moment. Però caricatura és més encertat perquè no deixes de ser tu sinó que és un tu desfigurat. Potencies allò que creus que “has” de potenciar o ser i en canvi redueixes o invisibilitzes allò que ets o que simplement “creus que no has de ser”. Paradoxalment, com diu Rogers, has de reconèixer-te a tu mateix i acceptar-te per poder canviar. La pregunta clau és per a què m’he posat la màscara, o la caricatura, o les etiquetes. O per a què me les he cregut fins ara si me les havien col•locat d’altres. Hem de ser autèntics. Deixar-nos ser qui som.
La cançó que exposo a continuació és una cançó infantil que pretén respondre la mateixa pregunta que l’article. L’autora o cantant no se’n surt però parla dels diferents rols que ocupa. El millor de tot i que conclouria molt bé aquest comentari, és aquesta frase: “Qui sóc jo? Qui sóc jo? Què complicat tot això. Qui sóc jo? Qui sóc jo? La resposta vull trobar” Dàmaris Gelabert https://www.youtube.com/watch?v=_EITuHjRJxc
Anem reconeixent-nos en petites situacions, fem visibles els nostres sentiments i les nostres pors i, com llegeixo cada estiu en aquell llaüt: “siguem qui som”.

#12 
Escrito por Júlia Coll Pons en septiembre 13th, 2016 @ 18:12

¿Quién soy? Una de las preguntas más trascendetales del ser humano y que, como bien se menciona en este artículo, forma parte indudablemente de la Psicología existencial y parte de muchas de las personas que están en un momento de cuestionamiento y replanteamiento personal.
Para mí y en conjunción con lo que has comentado algunos compañeros y el artículo, ser YO, significa aceptar lo que he sido, aunque ahora no me sienta a gusto con ello, aceptar mi historia, mi pasado, y elegir libremente como quiero ser ahora, como quiero ser mañana. Centrarme en lo que realmente quiero ser, en qué actitudes y valores debo focalizarme o debo potenciar para SER lo que quiero ser.
Sabemos lo que somos, pero ignoramos lo que podríamos ser (William Shakespeare)

#13 
Escrito por Sergi Montells en septiembre 25th, 2016 @ 16:25

Dejar de vivir con máscara, para poder ser quien soy, libre de etiquetas, condicionamientos y creencias pero no libre del derecho a equivocarse, o a rectificar, sino a hacer ser responsable de las consecuencias de lo que decimos, de lo que hacemos, de lo que pensamos. Hacerme responsable de vivir siendo quien yo soy con valentía y coraje, pues no es tarea fácil la de quitarse las máscaras. Antes hay que ser consciente de cuantas llevamos y de cómo son, después un trabajo no cómodo, aguantar las envestidas de aquellos que no nos reconocen sin máscara, pues sus egos se cuestiones si ellos deberían hacer lo mismo, quitársela y eso evidentemente al ego no le gusta. Luego tendremos que ser perseverantes y insistir en que se aposente realmente quien soy, desde el centro de uno mismo y conectado con aquello que sabemos que nos acoge, que nos impulsa, que nos ayuda, que nos orienta… a saber… la vida, Dios, Buda, Alá, el cosmos…
El coaching teleológico nos puede ayudar a descubrir quien realmente somos de manera efectiva y eficaz…¿Pero queremos saber realmente quiénes somos?. Yo, sin lugar a dudas lo tengo claro, SI.

#14 
Escrito por Joan Carles Vila Ulloa en agosto 24th, 2017 @ 15:49

Las etiquetas que nos hemos o que nos han puesto a lo largo de nuestra vida, nos condicionan tanto que las llegamos a interiorizar como si formaran parte de nuestro ser, como una máscara adherida a nuestra cara que no pudiéramos quitarnos.
Llevar esta máscara supone un desgaste diario que un día puede, como la gota que colma un vaso, desencadenar una crisis en la persona al detectar una profunda insatisfacción porque algo no funciona en su vida. El proceso de coaching teleológico puede ayudar al cliente a identificar dicha máscara y a tomar una nueva visión de cuáles son los valores que no está honrando al llevarla. La aceptación de que no somos lo que sentimos llevará al cliente a encontrar un equilibrio que le permita sentirse libre para expresarse tal y como desea, liberándose de su máscara.

#15 
Escrito por Luis en agosto 31st, 2017 @ 14:25

Hemos de trabajar en nosotros mismos, para lograr ver nuestra verdadera esencia quienes somos de verdad, que queremos realmente y cual es nuestra misión de vida. Debemos desprendernos de las máscaras y aceptarnos. Cuando alguien se acepta su vida cambia muchísimo¡¡¡

#16 
Escrito por Fina Vallejo en septiembre 19th, 2017 @ 13:58

¿quien soy? posiblemente una de las respuestas más difíciles o que necesitan de mayor dedicación para dedicarles una respuesta.
Sin duda nos creamos un máscara para ser aceptados y mostrarle a los demás lo que quiere ver de nosotros. Eso produce contradicciones internas que nos llevan a las crisis existenciales, a sentir el vacío interior porque se está en constante lucha entre lo que uno es y lo que muestra.
Nos aferramos tanto a la máscara que nos creemos ella. El poder romper esa máscara requiere de un gran trabajo personal, de observación y de aceptación de uno mismo. Entender que no somos lo que sentimos y que podemos sentir cualquier tipo de emoción porque no hay emociones buenas ni malas y todos en determinados momentos podemos hacerlo.
Desidentificarnos de la máscara y ser conscientes de cuando la estamos utilizando, eso nos da poder en nosotros mismos.
La labor del coach es poder llegar a que su cliente pueda disociarse de su máscara y sepa identificar lo que realmente es. No identificarse con una etiqueta.

#17 
Escrito por Rocío VAllejo en septiembre 21st, 2017 @ 22:45

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