Manipulación y Dependencia

Post escrito por Hermínia Gomà en febrero 28, 2011
Categorías del post: General,VALORES Y COMPETENCIAS

 

MANIPULACIÓN Y DEPENDENCIA

 

¿Eres una persona manipuladora? ¿Eres dependiente? ¿Te dejas manipular? La manipulación es una forma de control sobre los demás que utilizamos desde una posición de poder. Es una forma de agresividad que empleamos para conseguir que los demás hagan cosas que no quieren hacer y que sólo nos benefician a nosotros. La manipulación nos conecta con el paradigma de la dependencia.

Como dicen  Cloud y Townsend en su libro Límites: “Los manipuladores buscan persuadir a las personas para que traspasen sus limites. Les porfían hasta que acceden. Con insinuaciones, manipulan las circunstancias para salirse con la suya. Seducen a otros para que lleven sus cargas. Utilizan mensajes cargados de culpa”.

La manipulación a menudo nace del miedo o de la frustración. Cuando la persona no puede regular esas emociones depende de otras para gestionarlas, se coloca en el paradigma de la dependencia. Cuando estamos en ese paradigma no asumimos la responsabilidad de nuestros sentimientos, de nuestras decisiones. En este paradigma hacemos culpables a los demás de nuestro malestar. Cuando estamos en el paradigma de la dependencia al no tener control sobre nosotros mismos, ejercemos el control sobre los demás.

A continuación me gustaría que reflexionáramos sobre algunas formas bastante habituales de manipular:

  • Cuando yo siento que tú me aventajas en alguna área, tomo el control de la conversación y presumo de mis éxitos. Quiero que los demás me admiren y sientan envidia. Quiero sentirme superior a los demás. Quiero que los demás vean que valgo porque “soy más” que ellos.
  • Estoy al acecho de las equivocaciones de los demás. Cuando cometen un error estoy presto a la crítica. Quiero humillarlos por su incompetencia. Necesito demostrar que yo lo puedo hacer mejor. Solamente puedo demostrar lo que “yo se” en función de demostrar que “tu no sabes”.
  • Soy un gruñón. Me gusta que me presten atención. Cuando alguien viene solícito a preguntarme qué me pasa, desprecio su ayuda. Quiero que siga pendiente de mí, que le inquiete mi malhumor y se cuestione de que manera es responsable de mi estado de ánimos.
  • Me muestro débil, inferior. Me muestro muy modesto. Doy una imagen distorsionada de mí porque quiero ser aceptado, ansío recibir cumplidos.
  • Siempre me están ocurriendo desgracias. Cuando no es una cosa es otra. Dejo que me vean desvalido, que me cuiden. Me pongo en sus manos.
  • No digo lo que siento. Espero que los demás lo adivinen. Cuando no lo adivinan les acuso de no amarme. Si me amaran lo sabrían.
  • No se. Quiero que me digan lo que tengo que hacer. Así, cuando salga mal podré decir que la culpa es suya, que yo, sólo hacía lo que me habían dicho.
  • Me victimizo para culparte. Con lo que me he llegado a sacrificar y así me lo pagas…
  • Te digo que yo me encargo. Lo controlo todo. Nadie lo hace como yo. Así me puedo quejar de que nadie me ayuda y de que eres un egoísta y vas a la tuya.
  • El chantaje. Si no cambias…me voy a separar. Si no me das, se lo voy a decir…Si no haces lo que quiero te castigaré…

Es probable que nos reconozcamos en alguna de estas situaciones. O que  reconozcamos en ellas a alguien muy cercano a nosotros.

La manipulación está vinculada al género humano desde sus inicios.  El Génesis, primer texto de la Biblia, nos narra como Adán y Eva vivían felices en el Jardín del Edén, desnudos y sin sentir vergüenza alguna. La serpiente manipuló a Eva para que comiera la manzana del árbol de la ciencia del bien y del mal, del que no podían coger sus frutos. Eva le dio de comer a Adán. Al comer de la manzana sintieron vergüenza y se taparon con hojas de higuera. Sintieron malestar y se escondieron pero fueron juzgados y expulsados del Paraíso. Como Adán y Eva, podemos ser manipulados. Y con la manipulación viene la vergüenza y la culpa, nos escondemos de nosotros mismos y nos juzgamos. Del mismo modo, podemos ser la serpiente para otros, aprovechándonos de sus miedos para lograr nuestros fines. ¿Cómo te sientes cuando descubres que te han manipulado? ¿Cómo te sientes cuando comprendes que has manipulado?

Para mí, la manipulación es una manera incompetente de relacionarnos con los demás. Cuando no reconocemos nuestras emociones podemos incurrir en la manipulación de los demás para eludir nuestra responsabilidad. La manipulación, junto con la amenaza y el castigo son formas de ejercer el control y lograr nuestros fines. Tiene que ver con nuestro desarrollo emocional. Cuando manipulamos nos colocamos en el paradigma de la dependencia en el que no podemos asumir la responsabilidad de nuestras emociones, sentimientos y decisiones. Traspasamos esta responsabilidad de nuestras vidas a los demás. Cuando maduramos emocionalmente nos colocamos en el paradigma de la independencia en el que asumimos nuestras decisiones, nuestros sentimientos y lideramos nuestra vida. No necesitamos cambiar a los demás, ni influir en sus conductas para lograr nuestro bienestar.

Cuando estamos en el paradigma de la independencia podemos relacionarnos con los demás en un plano de igualdad, ya que ni hacemos responsable al otro de nuestras emociones, ni nos hacemos responsables de la regulación emocional de los demás.

Para que podamos hablar de manipulación es necesario que la relación sea asimétrica, lo que significa que las dos personas no están en un plano de igualdad. Una tiene poder sobre la otra. La finalidad es “para que yo gane tu has de perder”. No es una relación que pretenda que las dos personas ganen. Una se aprovecha de la otra para conseguir lo que desea. La manipulación pretende conseguir convencer al otro de que ha de hacer lo que decimos conectando con sus miedos, culpas o vergüenza para lograr el propio beneficio sin tener en cuenta las necesidades de los demás.

No es fácil tomar consciencia de nuestras manipulaciones y no siempre somos conscientes de cuando nos manipulan. La manipulación es una forma de dominio sobre el otro. Como no me puedo dominar a mi mismo, domino a los demás.

Pongamos un ejemplo cotidiano. Nuestro hijo, un joven estupendo nos comunica ilusionado que con unos amigos están preparando un viaje. En las noticias he oído que ese país está sufriendo distintos altercados y no me hace ninguna gracia que mi hijo vaya allí. Le informo de la situación y le aviso del peligro. Mi hijo me tranquiliza diciendo que irá con cuidado. Cada día estoy atento a las noticias y voy recogiendo informaciones alarmantes. Cada vez me da más miedo. Le pido a mi hijo con voz acongojada que me da mucho miedo, pero que es él, quien tiene que decidir. Mi hijo asiente y me confirma que realizarán el viaje. Mi ansiedad aumenta, no puedo controlarla y finalmente decido hablar con mi hijo: Te pido que por favor no vayas de viaje, tengo mucho miedo de que te pase algo y mientras estés fuera lo pasaré fatal. Por favor, te lo pido por mí, no vayas. Al día siguiente viene mi hijo y me anuncia: No voy a ir de viaje, pero que sepas que lo hago por ti, porque te quiero. El padre ha logrado lo que quería. Está tranquilo, agradecido y satisfecho. El hijo tiene sentimientos un tanto ambivalentes, por un lado se siente bien porque ha salvado a su padre, por el otro se siente mal porque no ha podido hacer lo que realmente quería.

Algunas personas dirán que es responsabilidad de los padres advertir a sus hijos ante el peligro y tendrán razón, nuestro deber es asesorarles. Pero llega un momento que nuestros hijos han de tomar sus propias decisiones, han de probarse a sí mismos. Han de confiar en sus recursos y competencias. Hemos de permitir que vuelen a pesar de que sintamos temor e inquietud, confiar en que sabrán resolver los problemas que la vida les irá presentando. Una de nuestras responsabilidades como padres es que aprendan a resolver sus problemas por si mismos. Pero conectamos con nuestros miedos y les ofrecemos un amor-miedoso que en lugar de darles confianza les hace conectar con sus propios miedos. El amor-confiado les ayuda a madurar y ser independientes. El amor-miedoso les hace dependientes. Muchas veces no podemos reconocer nuestros miedos y creemos que realmente están en peligro, cuando realmente el peligro para su desarrollo somos nosotros, que les estamos impidiendo experimentar, equivocarse, en definitiva, aprender a vivir.

Analicemos este ejemplo que he comentado.

En primer lugar tenemos un padre sobreprotector que quería evitar a su hijo problemas innecesarios.  El padre quería que su hijo cambiara su decisión, de esta manera, ni él sufriría ni su hijo estaría en peligro. Al inicio creía que su hijo le escucharía, le daría la razón y así, todos saldrían ganando, a su hijo no le pasaría nada y el estaría tranquilo. Pero el padre no consigue que su hijo sea “razonable” y el sentimiento de frustración e impotencia le lleva a la manipulación. Probablemente no quería manipular de manera consciente a su hijo, pero su miedo se interpone y toma el poder. Su necesidad de protegerse es prioritaria. Cuando de “buenas maneras” no lo consigue, algo se dispara en su interior y le manipula ¿Cómo?. Por un lado apela a su consciencia, enviando un mensaje cargado de culpabilidad: ¿serás capaz de priorizar tu deseo a mi bienestar? ¿Tan desconsiderado eres? ¿Tan egoísta? ¿Tan poco me quieres? No lo dice abiertamente. De eso se trata la manipulación: conseguir que el otro decida lo que nosotros queremos, generando malestar en el otro si no lo hace. Cuando manipulamos usamos palabras que pueden tener múltiples significados, entonaciones que sugieran, miradas y gestos altamente condenatorios, dejando que sea el otro el que pueda interpretar incorrectamente lo que se ha dicho, de esta manera siempre podremos decir posteriormente que no era exactamente eso lo que queríamos transmitir.

En segundo lugar tenemos un padre dependiente que no asume la regulación de sus propias emociones. Sin darse cuenta, el padre le está diciendo a su hijo: hazte cargo de mi miedo, asume tú la responsabilidad de mis sentimientos, yo soy impotente. El padre está dolorosamente instalado en el paradigma del tú, en el sentido de que: por tu culpa estaré mal. En lugar de regular su propio miedo el padre cambia los roles: por favor, haz de padre protector. Depende de su hijo para protegerse, no puede por si solo y delega esta responsabilidad en el hijo. Ha desplazado su responsabilidad. Cuando el padre es independiente puede identificar sus propios miedos. Al reconocerlos puede decidir de manera consciente como los va a regular. Puede ponerse en el lugar de su hijo y confiar en él. Podrá expresarle su malestar pero sin condicionarlo ni manipularlo.

¿En qué situaciones pedimos a los demás que cambien para que nosotros estemos mejor? ¿Depositamos en el otro la responsabilidad de nuestro malestar?

En tercer lugar tenemos un hijo que se enfrenta a un conflicto. Si hace lo que realmente querría, será un egoísta, pero si no lo hace lamentará la oportunidad perdida. Depende del amor y aprobación de su padre para estar bien consigo mismo. El miedo a causar sufrimiento a su padre le genera ansiedad. Para regular su ansiedad decide evitar el conflicto interno y además representar el papel de salvador: lo hago por ti (ya que tú no puedes). Parece que decide desde el amor, pero está decidiendo desde el miedo a herir a su padre y sin elaborar el sentimiento de renuncia que comporta dicha decisión.

¿Cuántas veces con tal de evitar un conflicto, por no lastimar o por no romper el vínculo con el otro preferimos anular nuestras necesidades y satisfacer las ajenas?

En cuarto lugar, tenemos un hijo que hace responsable a su padre de la decisión que ha tomado. Incapaz también de relacionarse con su padre desde el paradigma del yo: yo decido consciente y libremente hacer mi viaje, comprendo que tengas miedo de que me pase algo. Se que me quieres y que quieres protegerme. Entiendo tu malestar pero no quiero hacerme responsable de cómo tu decidas vivir esta situación. Decir esto colocaría al hijo en el paradigma del yo. En cambio, reacciona desde el paradigma de la dependencia: que sepas que lo hago por ti. Esta respuesta en parte nace de la empatía (no quiero que sufra), pero también nace del miedo a defraudar a su padre, para remitir su ansiedad necesita que su padre tenga buena opinión de él. Esta decisión conlleva un cierto resentimiento: no me estás dando independencia, me siento obligado. En el fondo se victimiza.

Entre los dos se ha establecido una relación de dependencia, un circulo que se retroalimenta. Es un juego de sumisión y poder que se ejecuta desde una creencia que no explica toda la realidad. En el caso de nuestro ejemplo, el padre: por ser el progenitor quiero que mi hijo obedezca, sin tener en cuenta que hay otras creencias que también se deben tener en cuenta: por ser joven quiero vivir nuevas experiencias.

Si la relación fuera de interdependencia, es decir, una relación donde los dos se pudieran relacionar desde su independencia, cada uno se haría cargo de si mismo y no traspasaría la responsabilidad de su bienestar al otro. Ninguno de los dos pretendería estar bien a costa de culpabilizar al otro. Tendrían en cuenta las necesidades del otro sin olvidar las propias.

Para lograr esta independencia y por tanto dejar de manipular, es importante que nos conozcamos, que reforcemos nuestra autoestima, que dejemos de depender de las opiniones de los demás y que aceptemos que en cada decisión que tomamos renunciamos a todas las demás opciones.

Dejamos de manipular cuando comprendemos que no salvamos a nadie ni hemos de ser salvados por nadie. Dejamos de manipular cuando aprendemos a llegar a acuerdos en que ambos ganamos. Dejamos de manipular cuando podemos considerar las necesidades de los demás y las nuestras en el mismo plano. Cuando podemos hacernos cargo de nuestras emociones, de nuestras decisiones, de nuestra vida.

Hermínia Gomà

27 de febrero 2011

Comentarios del post

Entre en Blog por casualidad,he de decirte que me gusta mucho,me ayuda a reflexionar y a darme cuenta de actos que hacemos diariamente,sin pensar en como pueden influir en los demas y en nosotros mismos.por todo ello.
Gracias

#1 
Escrito por Pilar en febrero 28th, 2011 @ 9:25

Molt bon article per començar la setmana. És gratificant descobrir que tota manipulació és un nou format del paradigma de la dependència. Sempre he pensat que la manipulació forma part de les nostres pors, i també de la protecció cap a l’altre. A vegades ens fa mal que l’altre no faci el que nosaltres necessitem perquè per nosaltres és una senyal d’amor “ho fa per mi”, “o faig per tu”. La dependència de l’altre és la que ens farà sentir-nos estimats ?; Poder de manipulació total. Ara cal descobrir, si protegim, estimem o manipulem. Moltes Gràcies Hermínia

#2 
Escrito por Beatriu en febrero 28th, 2011 @ 10:23

Herminia, una gran reflexión, como de costumbre. Pero esta me ha hecho pensar en muchas situaciones comunes en las que manipulamos/somos manipulados por no conocernos y no saber quiénes somos y para qué estamos aquí.

Una lectura vibrante para empezar el día!!

Gracias

#3 
Escrito por Manuel en febrero 28th, 2011 @ 11:41

Més clar, l’aigua! Fenomenal!
A aquest extraordinari article (i deixant de banda la Manipulació CONSCIENT), només vull afegir un enfoc des de la Manipulació INSCONSCIENT, que jo crec que neix de l’AMOR (com el del claríssim exemple descrit per l’Hermínia del pare i el viatge del seu fill).
Però de QUIN AMOR parlem?
L’AMOR entès en la nostra Cultura i Creences, l’Amor com a SENTIMENT i no pas com a COMPORTAMENT. Si aquest pare es comporta des de l’Amor com a Sentiment amb el seu fill, li està transmetent una definició d’Amor concreta, la que -és obvi- manipula inconscientment: “no vull que hi vagis per què t’estimo; no hi vagis si/perquè m’estimes”. Si estimem des de l’amor com a COMPORTAMENT posarem en marxa -en comptes de tot el descrit, que manipula- l’EMPATIA amb paciència, humilitat, respecte, generositat, indulgència, honradesa, confiança, compromís … en una veritable relació WIN-WIN.
Ara bé, ¿podem demanar automàticament a tots els pares i mares aquest tipus de relació de d’aquest Amor als seus fills quan han viscut tota la seva vida en unes creences des d’un altre Amor que és entès com a sacrifici, limitacions, pèrdua de llibertat, culpa, patiment i sobreprotecció?. La resposta es SI i està en aquest article.

Per altra banda, i des de la Manipulació CONSCIENT, pensem en les organitzacions empresarials on els Jefes manipulen en plè coneixement de que ho estan fent. La resposta també està en aquest magnífic article però ja no parlaríem d’Amor -de cap mena- sino de l’Ego i de la destrucció sistemàtica de l’altre per quedar-se sol al cap-de-munt de la piràmide del PODER i rodejat d’empleats DEPENDENTS.

Gràcies Hermínia!

#4 
Escrito por Josep Gendra en febrero 28th, 2011 @ 12:09

Hola, Hermínia. El artículo es muy entendible y cotidiano. Añadiría la reflexión siguiente: muchas formas de manipulación parten del egocentrismo y adoptan la fórmula “mis necesidades son obligaciones para tí”. Este es el lema con el que se presentan muchos adolescentes de cara a los padres y no tan adolescentes (solo hace falta, por ejemplo, que veamos algunas actitudes de pacientes para con sus médicos en el ámbito de la salud pública). Pero en el caso de los más jóvenes se trataría de una fase evolutiva que hay que pasar inevitablemente, ya que la adolescencia es la fase del “YO REBELDE”. Así que los adultos también tendrán que tener paciencia con los que todavía no están preparados para la interdependencia. Un abrazo a todos.

#5 
Escrito por Elia en marzo 1st, 2011 @ 21:33

Fa temps vaig assistir a una conferència, en la que el ponent deia que ens haviem convertit en una societat cada vegada menys preparada per reconèixer les nostres emocions com a individus. Ser manipulador o manipulat penso que hi està molt relacionat.
Quan algú em planteja una decisió que em fa remoure, no sé ben bé que és, però l’elecció és clara, si manipulo, tranquil.litzo la veu del meu nen interior que necessita ser acotxat i que com jo no en tinc cura, que ho facin els altres renunciant als seus desitjos. Com a manipulador que hi tinc a perdre? Aparenment res. No és la meva vida, no soc jo qui perd l’oportunitat de crèixer amb una experìencia, de sentir-me més gran, d’aprendre,… De què em servirà (utilitarisme)? Per tant, per què fer-me conscient de la pèrdua que estic ocasionant en l’altre? Per a què deixar-lo crèixer? Jo tampoc ho he fet, i ara tinc un nen malcriat a dins meu que fa acte de presència sempre que es veu amenaçat.
L’altre cara de la moneda és la de si em deixo manipular. Quan penso en una persona manipulada em ve a la ment un espectador de televisió que diu: no vull esforçar-me a aixecar-me a canviar el canal, vull un comandament a distància. Com que la decisió sobre el programa que vull veure no m’ha costat cap esforç, no soc capaç de triar un bon programa per a mi que em permeti estar assegut tranquil.lament encara que els anuncis a vegades siguin una mica pesats i tancar la tele quan ha acabat. I a sobre! torturo als que tinc al meu costat mirant la tele amb un canvi continuo de canals que no els permet centrar l’atenció en res. Però m’hi enganxo. Tinc el poder. Resultat: al final o em quedo sol mirant el zàpping (potser era això el que volia?) o bé m’imposen algun programa per què estan cansats de posar interés en tot i res per veure si aconsegueixen agafar el fil. El nostre nen interior torna a fer aparició amb un comportament capriciós.
Cada vegada que manipulem o ens deixem manipular, privem al món d’oferir la nostra millor proposta, d’oferir la nostra llum. Es una llàstima. Tots en som responsables d’aquests jocs sigui quin sigui el paper que juguem. En cap cas som víctimes.
I de tot això no en podem dir ni AMOR ni EDUCACIO. Diguem-li simplement que és el EL JOC DEL/S NENS MALCRIAT/S.

#6 
Escrito por Ingrid en marzo 2nd, 2011 @ 0:44

tenies raó…tots hems hem deixat manipular i manipulem, d’això n’apendrem…gràcies

#7 
Escrito por gemma en marzo 2nd, 2011 @ 22:13

Buen día, por medio de la presente me permito enviarle unos cordiales saludos y solicitarle información sobre los requisitos para que participe con nosotros impartiendo una conferencia, soy docente del Instituto Tecnológico de Celaya en el departamento de Ciencias Económico Administrativas en la carrera de Lic. en Administración e ingeniería en gestión y estamos organizando un evento para el próximo semestre en el mes de octubre, por lo que nos gustaría saber cuáles son sus requisitos para que nos acompañara con una conferencia.

Le agradezco de antemano su atención a la presente, esperando su respuesta.

Atentamente.

M.C. Ana Lilia Mondragón Solís.
Docente del Depto. de Ciencias Económico Administrativas
Instituto Tecnológico de Celaya.

#8 
Escrito por Ana Lilia Mondragon Solis en marzo 4th, 2011 @ 7:00

Quan no aconseguim el que volem de forma “natural” recorrem moltes vegades al modus “manipulació” perque els demés es sentin amb la obligació d’estar allà perque suposadament nosaltres som victimes i no ens valem per nosaltres mateixos. Ser educats en la dependència ens estalviaria alguns patiments quan som adults.
Un article genial per reflexionar.
Moltes gràcies Herminia

#9 
Escrito por Roser en abril 23rd, 2013 @ 12:25

Com a coach faria la similitut en “portar al meu terreny al coachee”. És molt important que entrem a les sessions buits de tot el que forma part de nosaltres i ens centrem amb el client com la font de tot. És ell el que ens mostra qui és, per tant, com a coach no hem d’interpretar ni portar a “casa nostra”.

Cadascú és lliure d’escollir i constantment estem escollint…donem la llibertat a cadascú d’aquesta possibilitat i regulem les emocions que ens facin trontollar.

#10 
Escrito por Ares en abril 24th, 2013 @ 10:56

Hace varios meses Hermínia me sugerió, después de un mentoring, leerme éste artículo. Siendo sincera tengo que decir que empecé a leerlo y no lo pude terminar…demasiado para mi consciencia!!
Hoy, cuando lo he abierto y he visto el título he pensado: “ohhh, nooo…el artículo otra vez…!!”. Pero hoy ha pasado algo, he tenido un regalazo que os quiero compartir. He empezado a leer con un cierto “miedo” a sentir el malestar que me hizo no poder terminarlo de leer la primera vez, pero no me sentía mal, ese sentimiento de malestar no estaba pasando ahora. Lo he ido leyendo con mucha tranquilidad y sin verme identificada o mejor dicho amenazada por el texto. Me he quedado tan extrañada que he parado por un momento para poder analizar ese antes y éste ahora. Que había pasado, porque ahora podía asumir cosas que hace unos meses no había podido ni siquiera leer?. Y la respuesta estaba ahí: “cuando no reconocemos nuestras emociones…cuando maduramos emocionalmente SOMOS INDEPENDIENTES!!! Eso es lo que esta pasando!
Empieza a llegar el fruto… vuelvo a insistir en todo lo que trabajamos en éste máster, y soy consciente de todo lo que queda, pero parece que el “bebé” empieza a dar pasitos y me siento feliz porque no está siendo fácil pero si muy gratificante.
Gracias, gracias, gracias!!

#11 
Escrito por ANA en abril 25th, 2013 @ 19:34

Todos hemos sido en alguna o más de alguna ocasión dependientes,manipulables o/y manipuladores. Es así, lo cierto es que es una práctica demasiado común. Pero realmente no es nada eficaz, pues cuando manipulamos no ejercemos nuestro poder real ni nos respetamos realmente y claro está tampoco a la persona a quien lo hacemos. Cuando nos dejamos manipular, consciente o menos conscientemente, otro tanto de lo mismo esto conlleva a una relación de dependencia que es claramente dañina y se erige desde nuestras debilidades. No es sana.
Lo cierto es que seguramente las hemos o solemos “practicarlas” con las personas que más queremos y es que muchas veces ni nos percatamos de hacerlo, se ha hecho un hábito, un mal hábito que sería óptimo corregir.
No hablo de exigencia pues la autoestima no debe nacer de la exigencia sino del comprmoniso de un@ mismo consigo mismo y de “rebote” con los otros.
El ejemplo de este padre protector es bien conocido,por la mayoría sino hablo por mí. No me refiero a la figura del padre pero si de los padres, en ocasiones o hermanos que han caído en las manso del mmiedo y no han sabido hacer una relación de interdependencia pues no eran independientes con sus emociones. Es parte de mi infancia y seguramente de la mayoría, pero no es lo mejor ni lo natural. Recuerdo que en una ocasión yo debía de tener 9 años, que uno de mis progenitores propuso salir al campo a dar una vuelta, pues era sábado. Pero la otra parte no estaba de acuerdo y dijo que debía quedarse a trabajar que estaría bien. Yo entendí que era eso lo que quería de verdad pero a la vuelta cuando le contamos lo bien que lo habíamos pasado, esta otra parte de mis progenitores reaccionó de una forma inesperada para mí, se quejaba de que se tuvo que quedar en casa y le hubira gustado ir. Sé que no es tan raro pero era la primera vez que había visto una “incongruencia” de este tipo y se me quedó grabado. Recuerdo tambieén, que me quedé un buen rato decidiendo si debía sentirme mal o no. En ese momento opté por el no, pero no así en otras ocasiones pues para el que lo hace como el que lo recibe , a veces , se hace de forma casi automática, es como un hábito. No lo justifico pero si lo entiendo y lo acepto.
Añoes más tarde en una charla amena que en esta parte de mis progenitores se lo conté como anécdota no con la intención de culpar. Loc ierto, es que se sorprendió mucho y entendió cómo este tipo de hábito no era “invisible” y no era bueno. Digo que lo entendió pues a mí me ha enseñado como una persona cuando quiere cambia los hábitos, cuando entiende lo que Herminia ha explicado en este artículo. Todos somos suceptibles a recurrir a este tipo de relación desde las debilidades pero el precio es alto. Hay una autoestima que cuidar, la nuestra y la de los otros.

#12 
Escrito por Ana Isabel Núñez en abril 27th, 2013 @ 13:05

Largo y tedioso camino este de la dependencia a la interdependencia , pasando por la demandada independencia.
Para mi , la base está en la auto conciencia , autoconocimiento y autoestima.
Sabiendo como pensamos y como sentimos, asumiendo y sobre todo siendo RESPONSABLES de nosotros mismos, será como alcancemos la interdependencia , no caigamos en la manipulación, y construyamos relaciones de calidad.
Dejaremos de manipular y lanzar proyecciones de nosotros mismos en el resto
Nos dominaremos y nos comprenderemos

#13 
Escrito por Laura Bravo en mayo 2nd, 2013 @ 21:17

Me gustaría ligar este artículo de nuevo con la autoestima, cuando esperamos que la autoestima nos venga de fuera es cuando es más probable que caigamos en la manipulación y la dependencia. No hace mucho una psicologa me decía:
“Contaba el desaparecido maestro Oriol Pujol Borotau que nuestra autoestima es como un gran saco que llenamos cada día con todo lo bueno que nos ocurre. Pero este saco tiene un agujero, de manera que por la noche va perdiendo su contenido, y cada mañana necesitamos llenarlo de nuevo. Podemos llenarlo desde fuera con el reconocimiento y la estima de los demás o podemos llenarlo desde dentro con nuestra propia estima y reconocimiento. Si lo hacemos desde fuera, cada mañana viviremos la angustia de tener que lograr el reconocimiento de los otros, de tener que hacer cosas para que estén contentos y nos lo den. De tener que ganarnos su estima. Y si el reconocimiento no llega, el saco no se llena y nos sentiremos mal. Si, en cambio, nos acostumbramos a llenarlo desde dentro, desde nuestra propia estima, seremos seres independientes y podremos vivir el reconocimiento de los otros si llega como un gran regalo, pero no como una necesidad para nuestra subsistencia”
Así es si conseguimos llenar el saco de nuestro propio amor, seguro que será más difícil caer en la dependencia y la manipulación.Querernos a nosotros mismos es el primer paso para querer a los demás.

#14 
Escrito por Diana en mayo 6th, 2013 @ 9:47

En primer lugar, gracias por este artículo, en el que se pone en evidencia una forma de funcionar errónea: la persona manipuladora emocionalmente dependiente

La persona dependiente emocionalmente, necesita, de manera constante, que le confirmen sus sentimientos hacia ella. Para ello, no duda en manipular de forma consciente o inconsciente, transmitiendo culpabilidades e inseguridades a los demás, bajo el paraguas del amor, la protección, etc. Como siempre,los miedos andan por detrás. Una sana autoestima nos aleja de la manipulación y nos lleva a la independencia emocional.
La regulación de nuestras emociones depende, única y exclusivamente de las decisiones que tomemos sobre
nosotros mismos.

#15 
Escrito por Eva García en mayo 13th, 2013 @ 19:54

Herminia:

La lectura de este artículo me ha ayudado a ver la manipulación desde otra perspectiva: la del paradigma de la dependencia.

Para mi tanto el manipulador como el manipulado están en el paradigma de la dependencia. Su roles son complementarios, hay una víctima (el manipulador) y un salvador (el manipulado). En tu ejemplo se ve claramente. Añadiría que en pocas transacciones más, la “victima” se va a convertir el “perseguidor” y el “salvador” en víctima.

Llevándolo a un caso más concreto, he visto con bastante frecuencia en el ámbito empresarial como la manipulación, junto con la amenaza y el castigo se convierten en herramientas básicas de los “antilideres” Este tipo de persona detecta con gran facilidad quienes entre su personal son susceptibles de ser manipuladas y pasan a aprovecharse de ellas.

Para aquellos que deseen profundizar más en el tema, recomiendo el libro “Los manipuladores” de Isabel Nazare-Aga

#16 
Escrito por Juan en mayo 25th, 2013 @ 19:10

Un article molt interessant, en el que evidencies les conseqüències de no poder reconèixer les nostres emocions i fer-nos-en responsables. Des del paradigma ‘del tu’ traspassem la responsabilitat dels nostres sentiments i decisions als altres. Senzillament, es tracta d’incompetència, de manca d’intel·ligència emocional.

#17 
Escrito por Teresa Franquesa en junio 6th, 2013 @ 17:43

Leyendo el artículo reconozco y puedo visualizar diferentes escenarios de manipulación en la vida cotidiana. No reconocía muchas de las situaciones descritas como MANIPULACIÓN, las entendía como situaciones de personas que buscan ser aprobadas, ser reconocidas, son inseguras…y me ha abierto los ojos antes el hecho de que todo esta relacionado: dependencia, autoestima, victimismo, echar la culpa a los demás, falta de madurez emocional, chantaje…
Gracias por este artículo me ha encantado.

#18 
Escrito por Alexandra en junio 16th, 2013 @ 19:28

Voy a coger como ejemplo el que tú has puesto Hermínia sobre una pareja: “El chantaje. Si no cambias…me voy a separar. Si no me das, se lo voy a decir… Si no haces lo que quiero te castigaré…”.Como tú misma has dicho, en este caso también se puede ver como la persona no se hace responsable de sus errores: no me había dado cuenta que era así, eso no me gusta de ella y como la he pifiado es mejor hacerla cambiar y la chantajeo para ponerme en un nivel superior que ella y poder controlarlo. Esto, como es previsible, va a acabar petando por un lado o por otro en algún momento…
En este caso que he planteado, la manipulación era consciente, pero a mi parecer, sea una manipulación consciente o inconsciente cuando la persona que está siendo manipulada se da cuenta pueden suceder 2 cosas: 1. Se ha acostumbrado tanto a dejarse llevar que tal vez se ha convertido en algo cómoda para ella y lo prefiere así o, tal vez, quiera cambiar pero le da miedo ese descontrol desconocido 2. Acaba explotando de mala manera y cuando el controlador se da cuenta de que algo ha cambiado se vuelve descontrolado, e incluso, algo agresivo.
Esta es mi reflexión.
Gracias.

#19 
Escrito por Mª del Carmen Pérez Fuente en agosto 29th, 2013 @ 9:19

Es sorprendente ver la manipulación desde ese enfoque que planteas, Herminia, desde la dependencia. Comprender cuánto de debilidad hay en la persona que manipula choca con esa imagen supuestamente fuerte del manipulador que consigue atemorizar a sus víctimas. Muy revelador!
Me ha gustado mucho también la reflexión de Ares. Muy bueno el paralelismo con el coach que se lleva al coachee a su terreno!
Gracias
Elena

#20 
Escrito por Elena R. Laguna en septiembre 30th, 2013 @ 19:10

Interesantísimo tema!!, me ha recordado a algún capítulo tratado en el libro “Tus zonas erróneas” de Dyer, en el que también describen los sutiles comportamientos que nos rodean (que en ocasiones no somos conscientes)y/o que podemos ejercer para “salirnos con las nuestra” sin importarnos los deseos de los demás.
El artículo deja muy claro cuando se trata de manipulación y no de otra forma de comunicarse, como podría ser orientar, aconsejar… En la manipulación además de realizar cosas que no quería el beneficiado es exclusivamente el “manipulador”.
Me parece muy útil destacar la idea de hacerte cargo de tus emociones, de lograr la independencia, así como favorecer dicha independecia en las personas próximas (hijos), para que cada uno se responsabilice de sus sentimientos y evitar al máximo cualquier “juego de manipulación”. Muchas gracias Hermínia!!

#21 
Escrito por Luis Guilera en abril 25th, 2014 @ 22:36

M’ha agradat molt l’article.Veure la dependencia i la mamipulació com a elements complementaris i analitzar la manipulació desde el paradigma de la dependència, dona una nova visió.No ens adonem de quan estem en una o altra posició, ja que les formes de manipular son en moltes ocasions subtils e inconscients.La tasca del coach, com a acompanyant, ajudarà al client a identificar quan manipula, quan es manipulat i cercar dins seu les armes que li permetin no deixar-se manipular i a tenir estratègies alternatives a la manipulació.Pasar d’un paradigma de dependència a un de independencia i a l’interdependencia

#22 
Escrito por Empar Pérez en abril 28th, 2014 @ 12:02

Pienso que hay muchas maneras de enfrentarnos a la vida.
Haciendo una “selección” de ellas llego a dos grandes grupos:

A) Enfrentarnos a la vida mediante nuestro propio esfuerzo, progreso y crecimiento personal.

B) Enfrentarnos a la vida a través de los demás.

El primero nos permite crecer y ser nosotros mismos. Tal vez en ocasiones aparezca el miedo pero enfrentándonos a el gestionando nuestras emociones desde nuestro “yo”, asumiendo, liberándonos de culpas, responsabilizándonos y comprendiendo que el proceso por el cual estamos atravesando nos llevará a un mejor estado.

El segundo nos sitúa en desacuerdo con el potencial humano. Dejamos de ser libres, no nos permite crecer sino depender y el arma por excelencia es la manipulación, ya que no podemos gestionarnos por nosotros mismos, controlar a los demás para lograr el equilibrio deseado.
Un saludo,
Pablo

#23 
Escrito por Pablo Martínez en mayo 1st, 2014 @ 13:25

Gracias por este articulo que nos muestra de forma clara lo fácil que podemos caer en la manipulación o en ser manipulados.
Me resulta muy interesante vincularlo con el paradigma de la dependencia para clarificar la situación.
Y una vez más el papel del coach, centrando al cliente en él para a acompañarlo hacia el paradigma de la independencia.
Gracias!

#24 
Escrito por alejandra paruzzolo en mayo 7th, 2014 @ 6:47

Muchas veces nos escuchamos diciendo “esta persona es una manipuladora” y lo decimos con desdén y rabia, sin pararnos a reflexionar que probablemente, aunque sea sin darnos cuenta, nosotros también hemos manipulado o nos hemos dejado manipular alguna vez.
Lo que hasta hoy no había relacionado es la manipulación y la dependencia, pero al leer este artículo, se ve claramente que si somos independientes y responsables de nuestros actos será más difícil que manipulemos y nos dejamos manipular. Como siempre llegamos a la base de todo que es el autoconocimiento, cuando lleguemos a conocernos realmente , seremos capaces de identificar y evitar todas estas conductas que no nos llevan a ninguna parte.

#25 
Escrito por Mercè Carbonell en mayo 7th, 2014 @ 13:09

Yo misma he sido víctima de una persona manipuladora, una amiga que ha intentado alejarme de otras personas, porque tenía miedo a quedarse sola. No pudo asumir que yo hiciera buena amistad con personas que ella misma me había presentado, y que me tenían en mejor consideración que a ella. Me las presentó para demostrarme su popularidad y don de gentes, cuando aquellas personas, que la conocían mucho mejor que yo, ya sabían de su conducta manipuladora y dependiente.
Pero no siempre sale bien, me di cuenta que ponía en boca de los demás mentiras que inventaba ella, para dejarlos en mal lugar, con la única finalidad de que dudase de ellos y así que me alejara. Y casi lo consiguió.
Yo me he sentido muy mal, por dejarme manipular, me he sentido débil, me he sentido como un títere, al que le mueven los hilos y que se mueve al antojo de tu manipulador. No puedo entender la ganancia obtenida, porque no me quería compartir con los demás y ahora me ha perdido como amiga por completo.

#26 
Escrito por Rosa Pons en mayo 11th, 2014 @ 13:28

Este artículo me ha hecho ver, por primera vez desde un punto de vista diferente, los motivos por los que hay personas que manipulan y otras que son manipuladas.
En mi rol como madre, me he dado cuenta de la importancia de educar a nuestros hijos en el paradigma de la interdependencia para conseguir que ellos tomen sus propias decisiones con libertad, y no traspasarles nuestra responsabilidad como progenitores ni nuestros miedos propios.
En mi rol como coach, pienso que debemos acompañar a clientes manipuladores a que comprendan que lo importante es hacernos cargo de nuestras emociones, de nuestras decisions y de nuestra vida; en definitiva, liderarnos a nosotros mismos. Y si el cliente consigue esto, no tendrá necesidad de manipular ni de depender de los demás.

#27 
Escrito por Marga Garcia en mayo 11th, 2014 @ 23:29

Hasta ahora no había visto que la manipulación iba relacionada con la dependencia y viéndolo así me hace ser consciente del compromiso, esfuerzo y dedicación que conlleva llegar a ser la mejor versión de uno mismo, es decir, de la responsabilidad de asumir nuestras decisiones, de autoconocimiento, de mantener una sana autoestima y pasar a la independencia que posteriormente nos llevará a la interdependencia. Con esto me refiero a que si somos conscientes de cómo gestionar nuestras emociones y de no dejarnos influenciar por los demás, podemos vivir desde nuestro YO auténtico conectado con los valores y siendo quien queremos ser.
Por otro lado, tal y como se ha comentado en las aportaciones de los compañeros, como futuros coachs hemos de evitar por completo el rol de salvadores ya que nos llevaría a manipular al coachee hacia nuestro terreno y no hacía el suyo.
Según mi punto de vista las manipulaciones inconscientes que nacen de nuestro rol de salvadores o del rol de victimas son las que tenemos que pasarlas a la parte consciente y trabajar en ello para que no nos lleve a actuar o decidir de manera equivocada, como hemos podido observar en el ejemplo del padre y el hijo.

Cada vez que leo uno de tus artículos son grandes revelaciones para mí, ya que me ayudan a entender muchos aspectos y a seguir con mi autoconocimiento.

Muchas gracias Herminia!

#28 
Escrito por Laura Gordo en mayo 12th, 2014 @ 12:14

Me ha parecido muy interesante poder poner un poco de luz sobre esa “zona de grises” que es la manipulación inconsciente, y la relación de dependencia que genera entre manipulador y manipulado, además en ambas direcciones.
Creo que hay un reto enorme en ser conscientes de cuándo estamos manipulando al otro, porque en muchas ocasiones, cuando lo hacemos, es una emoción la que nos nubla la mente, normalmente el miedo (a perder al otro, a que sufra un daño, a que se aleje de nosotros, a que cambie…). Es importante pues regular el miedo con confianza, asumir que el otro puede emprender o seguir su camino particular, y que yo soy otro ente, que por mi parte tengo que crecer, ganar seguridad, carácter, desarrollarme…
Es un gran esfuerzo, pero darse cuenta de que el manipulador también se sitúa en una posición débil y de dependencia, cuando ejerce su influencia es altamente revelador. Gracias.

#29 
Escrito por Jordi de las Heras en mayo 19th, 2014 @ 8:57

Este artículo me ha abierto los ojos, es duro ver con que facilidad podemos caer en la manipulación y su relación con la dependencia. Creo que estas palabras ayudan a poder entender un poco mejor la conducta humana y por lo tanto poder hacer algo para cambiar.
Personalmente hay varias cosas en las que reflexionar. Profesionalmente me quedo con la relación que mantiene la manipulación con la dependencia, el miedo, la frustración, la vergüenza y la culpa, creo que son focos muy buenos para poderla trabajar. Y por otro lado cómo nos podemos situar nosotros y al cliente en el paradigma de la independencia, como para ello debemos madurar emocionalmente, conocernos, reforzar nuestra autoestima, aceptar que decidir es liderar a la vez que renunciar, abandonamos el rol de salvadores y víctima, llegamos a acuerdos en que todos ganan, consideramos en el igualdad de condiciones nuestras necesidades y la de los demás, y nos responsabilizamos de nuestra vida.
Gran artículo que nos ofrece la posibilidad de entendernos mejor a nosotros y al mundo. Gracias.

#30 
Escrito por Aida Moreno en mayo 20th, 2014 @ 7:14

Muy buen artículo.
Mucha gente intenta controlar a los demás para conseguir que hagan lo que ellos quieren. Hay formas muy sutiles de manipulación que pueden cargar al manipulado de culpa. La gente que es víctima de la manipulación acaba haciendo lo que le están incitando a hacer, y aunque no acceda al chantaje y acabe haciendo lo que cree más conveniente, muchas veces se siente mal por haber actuado así. Considero por tanto indispensable que todo el mundo intentemos madurar emocionalmente de tal forma que al menos podamos reconocer cuando alguien quiere manipularnos

#31 
Escrito por Pablo Bros en mayo 21st, 2014 @ 14:24

Es un largo camino el del paso de la independencia a la interindependencia, sin embargo, cada vez veo más claro que la autoestima es un gran facilitador para ayudarnos en estos pasos.
La autoconciencia de la responsabilidad de uno mismo es para mí otro facilitador en este camino. Siempre que seamos responsables de nosotros mismos otorgaremos la libertad los demás que a veces no dejamos y seremos dueños de nuestras propias decisiones sin depender de los miedos de los demás.

#32 
Escrito por María García en julio 12th, 2014 @ 15:55

Me he quedado boquiabierta.es lo que estava vuscando.muchas grasias. Me siento una nueva persona. Ya asta yo me estava callendo mal. Frasias.

#33 
Escrito por jindy4 en agosto 1st, 2014 @ 16:28

Coincido con una gran parte de los compañeros/as.

El desarrollo personal pasar por ser conscientes de nuestros viejos y cómodos (en ocasiones) paradigmas.

Reconocer cuando podemos caer bajo las redes de la dependencia y desde la decisisón y madurez transformarnos en ese ser independiente que busca la feliz interdependencia.

#34 
Escrito por Alicia Aragón en agosto 25th, 2014 @ 13:41

Enriquecedor articulo por su claridad y desarrollo. Las relaciones de poder entre personas pueden conducir a situaciones de manipulación, en las organizaciones por las que he pasado he podido ver muchos ejemplos de lo que aquí se describe, los ejemplos que aparecen en el articulo podrían estar sacados de alguna de las situaciones que he observado en el pasado, y alguna también en el presente.
Me ha resultado esclarecedora la relación que se establece entre manipulación y de pendencia, o entre la persona manipulador y su dependencia respecto a los demás, que en el fondo hay una cuestión de no regulación de emociones, dando como consecuencia que este manipulador lo pone todo fuera, elude toda responsabilidad de una manera u otra, siempre habrá otro que sea el culpable de su situación.
Me ha gustado mucho lo de amor-confiado vs. amor-miedoso, me parece una magnifica simplificación o síntesis de las relaciones que se pueden establecer entre padres e hijos, o en general entre personas afectivamente relacionadas, como este amor-miedoso es totalmente dependiente y finalmente como desde una madurez independiente nos hacemos responsables de nuestras vidas.
Destaco como debajo de estas situaciones está presente la autoestima, y como su desarrollo es necesario para funcionar como personas desarrolladas emocionalmente.

#35 
Escrito por David Ugalde en septiembre 1st, 2014 @ 13:13

Siento que debemos pasar por esto si queremos tomar conciencia real. En nuestras relaciones más cercanas podemos observarlo y es interesante cómo no encontramos manipulando desde la dependencia. Aún mejor es cuando vemos hacia atrás y decidimos salir de ese círculo haciéndonos cargo de nosotros mismos. Caer siempre es posible.
Gracias por el aporte Herminia

#36 
Escrito por Jimena en septiembre 9th, 2014 @ 22:14

Gran artículo que invita a reflexionar sobre la manipulación consciente o inconsciente que podemos llegar a ejercer sobre otras personas o que nos pueden ejercer sobre nosotros mismos. Me llevo que la manipulación se sitúa en el paradigma de la dependencia. Cuando manipulamos no asumimos la responsabilidad de nuestras emociones, sentimientos y decisiones. En definitiva, no nos hacemos responsables de nuestras vidas. Es por ello importante colocarnos en el paradigma de la independencia, donde asumimos nuestras decisiones, nuestros sentimientos y así somos capaces de liderar nuestras vidas. Es importante saber, como dice el artículo, que no necesitamos cambiar a los demás, ni influir en sus conductas para lograr nuestro bienestar.

#37 
Escrito por Laura Ripollès Meix en septiembre 11th, 2014 @ 9:07

La manipulació és una forma de control als demès que utilitzem des d’una posició de poder i moltes vegades neix de la por i la frustració. En aquest post parlaré de la meva pròpia experiència en base a això que ha citat en l’article l’Herminia.

Quan tenia 16 anys vaig entrar a una associació juvenil del meu poble Sant Joan de les Abadesses, que s’anomenava JAS (Jovent Actiu Santjoaní) que la seva principal responsabilitat era fer activitats per el jovent del poble. Jo estava molt entusiasmat per haver-hi pogut entrar i em feia molta il•lusió, però la gent que hi havia dins d’aquesta associació no tenia gaires ganes de treballar per el poble com a voluntaris. En aquesta època jo era el típic “Gruñon” que anomena l’Herminia, em relacionava incompetentment amb la gent i eludia la responsabilitat tant com podia culpant als demès de no participar en les activitats tant sovint com jo. Casi ningú volia estar amb mi fent les activitats perquè sempre cridava i ells mai feien coses bé, tenia una mentalitat de perdo/guanyes, quan realment el que estava passant és que ningú guanyava res, només anar a casa ben enrabiats.

Passats 4 anys vaig tenir l’honor d’entrar a la juta directiva del JAS, però continuava sent el mateix “Gruñon”, però en aquella època tenia més noció de mi mateix i estava veient el mal que feia per eludir la meva responsabilitat de directiu i el mal que feia als voluntaris que venien a fer les activitats amb mi. Alguna cosa havia de canviar en mi. Va ser aquí quan vaig veure la necessitat de canviar del jo dependent al jo independent, vaig prendre la decisió de no cridar mai més a ningú, vaig prendre la decisió de tractar als meus col•laboradors com si fos jo mateix, amb respecte, vaig ser responsable de mi mateix. Les conseqüències no van tardar en aparèixer, el jo guanyo tu guanyes ja era allà, tots gaudíem fent les activitats i l’associació només ha fet que créixer des de llavors, tant econòmicament com humanament.

Amb aquest post m’he adonat que quan era més jove tothom em deia gruñon, però no entenia que el que feia era manipular a la gent perquè em fessin cas, no ho havia pensat mai, gràcies Herminia per fer-me reflexionar sobre aquest tema.

#38 
Escrito por Cristian Mulero Rierola en septiembre 26th, 2014 @ 11:12

Este artículo me ha dejado ver las serias implicaciones que tiene para la autoestima, el hecho de manipular o el permitir que se nos manipule, y los disfraces sutiles que puede tener la manipulación, hay unos que la disfrazan de “preocupación” otros de “obediencia” otros de “compromiso” como por ejemplo: “si realmente me apreciaras harías por mí esto o aquello” pero en el fondo solo hay miedo y necesidad de control. Para mí fue muy esclarecedora la frase del artículo “cuando estamos en el paradigma de la dependencia al no tener control sobre nosotros mismos, ejercemos el control sobre los demás”. Todo indica que para no caer en la manipulación hay que volver a nosotros mismos, al autoconocimiento, a fortalecer la autoestima y a regular el miedo. Aquí les dejo el nombre de un libro que leí hace algún tiempo en caso de que les interese leerlo, el título es “Yo te manipulo y tú que haces” el autor es Walter Dresel.

#39 
Escrito por Marcela Isabel Uribe Chaves en septiembre 29th, 2014 @ 14:41

He reflexionado sobre alguna de las formas más habituales de manipular y me vienen a la cabeza una bastante común, como es el victimismo, no solo para culpar al otro sino para que la gente de alrededor se compadezca y sintamos pena ofreciendo toda nuestra atención.
Delante de una manipulación veo casi imposible mantener una relación de pareja, amistad o familiar sana, basada en el ganar-ganar. La manipulación es una manera de ejercer el control sobre otros.
En contra partida, la dependencia, nunca puede llegarnos a ofrecer plena libertad y felicidad. Si queremos ser completamente libres, en nuestro centro de vida tienen que aparecer nuestros valores, son ellos quienes nos guían. Si somos dependientes de alguien, es decir, tenemos a ese alguien en nuestro centro, a nivel emocional todo gira en torno a esa persona, ocasionando inestabilidad delante de cualquier problema. Si queremos ser felices no debemos ser manipuladores ni dependientes.

#40 
Escrito por Núria Mallén en septiembre 29th, 2014 @ 21:13

con esta lectura he entendido una nueva visión de la manipulación y la dependencia entendida dentro del paradigma de dependencia que se retroalimenta con las distintas conductas de ambas partes. Es curioso como incluso puede suceder que la persona dependiente al actuar bajo un mismo rol esté haciendo que el manipulador encuentre más lícito lo que hace. Es una cuestión a tener muy en cuenta ya que son relaciones peligrosamente dañinas para las personas implicadas en ellas, sobretodo por el hecho de que cuesta mucho tomar consciencia de que se está formando parte de una relación de dependencia que afecta al propio estado emocional.
Gracias por compartir!

#41 
Escrito por Ester en septiembre 30th, 2014 @ 23:19

Personalmente logro darme cuenta cuando alguien intenta manipularme y creo lograr poner los límites adecuados para evitarlo. Si embargo un asunto interesante del artículo es cómo sin darnos cuenta manipulamos a los demás y es bien crudo darse cuenta de ello, como tratamos de influir en otros a partir desde la superioridad o desde la dependencia, como el ego hace su trabajo y no somos conscientes de ello. Seguimos en la tarea de ampliar la conciencia! Gracias Herminia.

#42 
Escrito por Rocio en octubre 3rd, 2014 @ 19:37

Buscar que el otro conecte con sus miedos, culpas o vergüenza o hacerlo nosotros mismos es una manera bastante perversa, aun cuando sea sin la conciencia, de ejercer un poder sobre otro. La claridad con que Herminia plantea este tema me permite ver como en situaciones bastante más cotidianas de lo que pensaba, entramos en esta dinámica. Creo que el desafío es lograr relaciones simétricas, desde el amor maduro y responsable, en los diferentes roles que desempeñamos.

#43 
Escrito por Claudia Larson Abulias en octubre 3rd, 2014 @ 21:19

“Cuando manipulamos nos colocamos en el paradigma de la dependencia en el que no podemos asumir la responsabilidad de nuestras emociones, sentimientos y decisiones”. La frase anterior me llega profundamente, ya que siempre habia relacionado la manipulacion con el interes de dominar o controlar al otro, con la posesion. Pero no lo habia pensando desde la otra perspectiva, desde el “no asumir”, no hacernos cargo. Este articulo me motiva a hacer una revision profunda de como me estoy relacionando con otros, de cuantas veces entro en la dinamica de dependencia, en vez de relacionarme desde el yo responsable, estableciendo relaciones mas sanas, simetricas que surgen del respeto por la individualidad del otro y no desde el miedo o la culpa.

#44 
Escrito por Myriam Aluanlli en octubre 14th, 2014 @ 19:25

Buenísimo el artículo. La manipulación en todas sus dimensiones. Que bueno el ejemplo del padre, y de cómo traspasamos nuestros miedos a los hijos.
Creo que es de esos artículos que hay que leer varias veces.
Muchas gracias

#45 
Escrito por monica sanhueza en noviembre 10th, 2014 @ 1:16

Siempre he pensado que ser padre es la carrera más larga del mundo y para la que no te prepara nadie. No obstante, la vida si ha planteado el aprendizaje de esta a través de los padres. Cuando lo veo así, uf, es una responsabilidad mundial.
La dependencia va de la mano con la inmadurez emcional, y la inmadurez con la falta de identidad. Y esta con el conocimiento real del ser.
Todos somos, pero si que importa ser desde uno y no desde los otros o ser desde cómo queremos que los otros sean. Esto me hace pensar en el vivir desde el reconocimiento, y me doy cuenta que esto ha sido parte de la cárcel en la que he estado. La falta de esto o la desmesura de esto por lo que sea, te lleva quiera o no quieras a perderte en lo que eres o crees que eres. Independencia implica mucha seguridad y confianza de lo que se es, lo que pasa por conocernos bien y saber qué queremos. Esto nos da perspectiva y nos lleva a asumir con confianza nuestras acciones, sin miedo, viendome como sujeto y al otro como otro sujeto y no la proyección de uno.

#46 
Escrito por Verónica González en noviembre 14th, 2014 @ 0:22

La manipulación está presente en muchas relaciones (sea padre-hijo, pareja, entre amigos…) y muchas veces es tan sutil que parece pasar desapercibida. Conociendo el funcionamiento de la manipulación y la dependencia podemos prestarle más atención y detectarla. Es muy importante tener claros estos conceptos para diferenciar las conductas independientes y decididas por uno mismo, de las condicionadas por la manipulación y/o la dependencia a través del miedo y la culpa.
Para ello creo muy importante el trabajo personal, el autonoconocimiento y el refuerzo de la autoestima para saber diferenciar y ser fiel a uno mismo andando por el camino que elijamos sin la influencia de los demás. Porque creo que es importante desarrollarse como persona y poder compartir con los demás parte de lo que somos, pero no diluirnos en ellos.

#47 
Escrito por mireia Recoder en diciembre 3rd, 2014 @ 14:37

Qué bueno y esclarecedor tu artículo Herminia, así como otros que también he leído y disfrutado; puesto que todos contribuyen magníficamente al aprendizaje y toma de consciencia de que todos somos vulnerables a éste tipo de conductas, como bien se dice relacionadas con la prevalencia de miedos y frustraciones no resueltas, y tanto como víctimas o como victimarios/as, si se me permite el término. En tanto no realizamos una maduración sana y equilibrada desde nuestra dependencia hacia nuestra independencia emocional. Creo que aunque podría parecer nimio, es importante destacar la connotación “emocional” como diferencial de una idea de independencia pobremente vinculada al “hago lo que me da la gana, si es que lo hago…” pues como probablemente compartiréis, poco tiene ésto que ver con el liderazgo de uno mismo. Éste maravilloso privilegio que nos ha sido dado, el de Ser Libres, merece ser bien valorado y utilizado. Y por seguro, que si así lo hacemos, podremos confiar. Ni manipuladores, ni manipulados. Que seamos felices!!! Un abrazo!

#48 
Escrito por Mónica Rodríguez DiMartino en julio 13th, 2015 @ 14:06

Este articulo me recuerda a cuando los hijos se van de casa “nido vacío” y los padres se han de habituar a una nueva forma de vivir, incluso llegando a manipular a los hijos para hacerlos sentir mal para que no se vayan. En este caso, estos padres han dependido tanto de sus hijos que el último que se va de casa, es a quién le cuesta irse debido a que los padres han creado un vínculo de dependencia, que inconscientemente hacen sentir mal a su hijo por el simple hecho de vivir su vida y dejarlos solos.

Que llegan hacer lo padres para no sentirse solos? Hasta qué punto la manipulación hace que el hijo se tenga que sentir mal o culpable por hacer lo que quiere con su vida? Gracias Herminia por este artículo, me ha hecho reflexionar bastante.

#49 
Escrito por Irene en enero 30th, 2017 @ 20:20

Añade tu comentario

requerido, usa tu nombre real
requerido, no será publicado
opcional, tu dirección de blog