Respetar nuestros miedos para no precipitarnos

Post escrito por Hermínia Gomà en junio 29, 2011
Categorías del post: General,inteligencia emocional,VALORES Y COMPETENCIAS

 

Respetar nuestros miedos para no precipitarnos

 

Había una vez una joven guerrera. Su profesora le dijo que tenía que luchar con el miedo, pero ella no quería hacerlo. Le parecía algo demasiado agresivo, temerario; le parecía poco amistoso. Pero la profesora insistió y le dio las instrucciones para su batalla. Llegado el día, la estudiante estaba de pie en un lado y el miedo estaba al otro lado. La guerrera se sentía muy pequeña y el miedo parecía muy grande e iracundo, ambos tenían asidas sus armas. La joven guerrera se levantó, fue hacia el miedo, se postró tres veces ante él y le preguntó: “¿Me das permiso para entrar en esta batalla contigo?” El miedo dijo: “Gracias por mostrar tanto respeto al pedirme permiso.” La joven guerrera volvió a preguntar: “¿Cómo puedo derrotarte?” Y el miedo replicó: “Mis armas son que hablo muy rápido y me sitúo muy cerca de tu cara. Entonces te pones muy nerviosa y haces lo que te digo. Si no hicieses lo que te digo, no tendría ningún poder. Puedes escucharme y puedes respetarme, puedo incluso convencerte con mis argumentos; pero si no haces lo que te digo, no tengo poder.” De esta forma la estudiante guerrera aprendió a derrotar al miedo.

Pema Chödrön. Cuando todo se derrumba (1977)

Cuando las personas estamos atentas, podemos ver, escuchar y notar qué es lo que nos está afectando, aquellas pequeñas cosas que nos alteran, que nos ponen nerviosas, que nos paralizan… Siempre acabamos encontrándonos con el miedo. Es una emoción universal. No es algo terrible, forma parte de nuestra vida y lo compartimos todos los seres vivos.

Podríamos hablar de diferentes niveles de miedo. Hay aquellos miedos a cosas reales, físicas que requieren una pronta intervención, automática y espontánea. En otros casos nos enfrentaremos a miedos más abstractos, pero no menos reales, como el miedo a la muerte, a la enfermedad, al abandono, a la soledad, al fracaso o al éxito. Y hay otros miedos más profundos, más inconcientes que nos acercan a la verdad. A la verdad sobre nosotros mismos, que ponen al descubierto nuestra humanidad, como son aquellos celos que jamás he reconocido, aquella envidia tan rastrera, esas necesidades de destacar, esa conducta egoísta…verdades que son dolorosas y que nos cuesta identificar, ya que ¡nosotros no somos así! Los demás son egoístas, celosos o envidiosos, pero nosotros no lo somos. Acercarnos a estas verdades tan humanas puede aterrarnos y para ello nos disfrazamos, nos protegemos o nos evadimos. Nos encubrimos con tantas capas que a veces ni nosotros mismos somos capaces de reconocernos.

Las situaciones que nos pueden conectar con esta emoción son muchas y los sentimientos asociados pueden ser desazón, molestia, angustia, inquietud, un nudo en el estómago, un ahogo en el pecho, dependerá del momento, de la situación, pero lo fundamental es nuestra reacción cuando el miedo está presente. Cada uno de nosotros tenemos nuestras maneras de afrontarlo: escondiéndonos, autoengañándonos, atacando, huyendo, bloqueándonos, poniéndonos nerviosos, defendiéndonos, parloteando…No dejan de ser meras reacciones instintivas o hábitos negativos que hemos ido implantando desde nuestra ignorancia, desde nuestro propio desconocimiento.

Como la joven de nuestra historia, estar atentos será el primer paso: escuchar, notar, sentir, observar, oler. Al estar atentos percibimos nuestro cuerpo y sus sensaciones ¿qué estoy sintiendo? ¿Cómo reaccionaría habitualmente ante esta situación? No se trata de juzgarnos, se trata de estar atentos. No se trata de evitar lo que sentimos, se trata de experimentar. Parar y observarnos nos permite descubrir el origen de nuestro miedo, de nuestra inquietud. Cuando pasamos a la acción rápidamente, pensando o actuando, nos aceleramos, permitimos que el miedo se acerque demasiado a nuestro rostro y le damos todo el poder.

Para mantener esta atención deberemos aprender a escuchar y respetar lo que oímos, lo que experimentamos en ese momento ¿Qué estoy sintiendo? La mayoría de las veces es el miedo, en forma de celos, de envidia, de inseguridad, de frustración, de dolor, de confusión… Tomar conciencia de nuestras emociones y sentimientos implica prestarnos atención. Prestar atención nos permite comprender de donde surge nuestro miedo, cómo se manifiesta y cuando por fin lo comprendemos podemos reconocerlo, aceptarlo y decidir no actuar precipitadamente.

Comentaba este tema con una amiga gallega, a la que los temas del mar le son muy cercanos y me decía: “es como los marineros, que sienten mucho respeto por el mar y desde este respeto lo navegan, lo disfrutan y lo aman. Sin ese respeto serían imprudentes y desde ese respeto pueden con él y sacan lo mejor de si mismos y del propio mar. Así, cada uno de nosotros, cuando afrontamos con respeto nuestros temores más recónditos podemos dar la cara en lugar de permitir que el miedo nos de en la cara.

Haciendo una sesión de Coaching con una clienta salió el tema de que se “sentía rechazada por los hombres”, muy sabiamente llegó al núcleo de su verdad, era ella la que se rechazaba a sí misma. Cuando se relacionaba con algún hombre que no podía darle lo que ella esperaba, no se planteaba que era el otro el que no podía dárselo (por una disfunción sexual que padecía, porque estaba en periodo de duelo, etc…) se aferraba al “me rechazan una vez más” que en el fondo era menos doloroso que la verdad: “me rechazo”. Al conversar y seguir profundizando sobre este tema, se dio cuenta de que en el fondo tenía miedo de que los demás (en este caso los hombres) “descubrieran” que ella se rechazaba a si misma. Ahí estaba su verdadero miedo. Tomar conciencia de esta verdad le permitió empezar a tener una mirada hacia sí misma más compasiva y honesta. Esto la ayudó a no precipitarse y confiar más en su enorme potencial, la ayudó a responder de manera madura en lugar de reaccionar impulsivamente.

Podemos decidir no reaccionar y en cambio responder, desde nuestra inteligencia, conocimientos y valores. Cuando estamos atentos demostrando respeto hacia lo que estamos experimentando, podemos tomar la suficiente distancia y así tener el control sobre nuestras propias vidas, en lugar de reaccionar rápidamente, realizando acciones precipitadas que más tarde lamentaremos. La mayoría de nosotros hemos experimentado el malestar de la precipitación.

Aprender a detenernos momentáneamente significa darnos un tiempo, generar un espacio en el que podamos tratarnos a nosotros mismos con respeto. Dándonos ese tiempo no solamente mostramos respeto hacia nosotros, sino también hacia aquello que estamos experimentando. Desde este respeto podemos transformar nuestro carácter, nuestra manera de estar en el mundo.

Cuando nos paramos, nos comprendemos y nos respetamos empezamos a conocernos y empezamos a confiar en que ocurra lo que ocurra, sabremos afrontarlo como la joven guerrera de la historia. Saber que permaneceremos tranquilos y que el miedo no nos vencerá, nos dará seguridad interior y nos podremos abrir a la posibilidad de ser dueños de nuestra vida. Con estos cuatro pasos: estar atentos, respetar, comprender y aceptar empezamos a conocernos y como dijo Antoine de Saint-Exupéry en su libro, El pequeño príncipe:  “sólo podemos amar aquello que conocemos.” El respeto puede ser el antídoto del miedo. ¿Qué pasará cuando aprendamos a amarnos hasta el punto de respetar nuestros propios miedos? ¿De qué manera nos puede ayudar a no precipitarnos?

Hermínia Gomà

29 junio 2011

Comentarios del post

«Cuando todo se derrumb». Pema Chödrön.
Gran libro que me acompaño y acompaña en «Aprender a vivir, Aprender a morir»

#1 
Escrito por Isabel Alcalde en junio 29th, 2011 @ 14:23

Gracies Herminia, aquest article em cau del cel en el moment oportú.

#2 
Escrito por Gerard en junio 29th, 2011 @ 14:36

M’ha agradat molt, el trobo molt interessant i l’exemple de la teva clienta és edificant!

#3 
Escrito por Ioan en junio 29th, 2011 @ 14:48

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#4 
Escrito por canon t2i or t3i en junio 30th, 2011 @ 5:35

Herminia,
Como algún compañero de seminarios me dijo: «Herminia es una persona que te ayuda a encender tu lucecita…» Y eso es verdad, ahora llevo una pequeña lamparita encendida y cuando das estas explicaciones, por ejemplo, ahora el miedo, sé que no es una emoción mala; aunque lo parezca. Entiendo que es más bien una oportunidad de movimiento.
Muchas gracias por el cuento, es precioso!

#5 
Escrito por Noemi Sosa en junio 30th, 2011 @ 7:41

M’ha agradat molt aquest article. Aquests apunts alimenten l’anima i van molt bé per poder superar-nos i trobar-nos cada dia una mica millor.

#6 
Escrito por Pilar García en junio 30th, 2011 @ 9:20

M’ha agradat molt ,estic d’acord amb la lucecita…Gràcies Herminia.

#7 
Escrito por margarita en junio 30th, 2011 @ 10:38

Muy buen artículo sobre el miedo, y la relación con el respeto. En muchas ocasiones las personas confundimos el miedo y el respeto (al jefe lo respetamos o le tenemos miedo? Y a un profesor en clase?) A veces la persona que quiere sentirse respetada lo hace a través de infundir miedo, y el resultado es el opuesto al esperado, porque de algún modo respeto y miedo són conceptos antagónicos.

En la Formula 1 de los años 60 y 70 los pilotos eran a menudo preguntados acerca del miedo; y era bastante frecuente que respondieran que no tenían miedo a la velocidad, pero si un profundo respeto, y en algunos casos incluso hablaban de amor a la velocidad. Yo diría que el respeto y el amor van unidos de la mano, y el miedo sería lo opuesto a ambos.

#8 
Escrito por Francesc en junio 30th, 2011 @ 12:11

Moltes gràcies, per intentar aclarir «cosetes» que de vegades no ens interessa o no volen coneixer. Em sembla meravellosa la teva informació i explicació.

#9 
Escrito por Carme en julio 1st, 2011 @ 10:16

Fantàstic el conte i magnífic l’article. Segurament 4 o 5 dies treballant en aquesta línia podria ajudar força nens/es controlar les seves pors generals i molt especialment en els canvis de cicle, d’escola …. Gràcies

#10 
Escrito por maite en julio 1st, 2011 @ 11:56

Crec que és el millor regal que li puc fer a la meva coachee aquesta setmana, donat que com bé ja saps, està començant a aturar-se per no reaccionar i a prendre decisions des de la confiança, la tolerància i la tranquil·litat. Que savia que és la meva coachee! No li enviaré res que no hagi descobert ella. Però crec que li reconfortarà saber que està avançant en una direcció excel·lent. Gràcies per l’article, Hermínia! Mònica

#11 
Escrito por Mònica Parejo en julio 3rd, 2011 @ 18:47

excelente el articulo..Yo pensaba que no tenia miedo a nada y es todo lo contrario ahora comienzo a observar como un observador desapegado y haciendole preguuntas a esas notas de mi que estan disonante ¿Que pasa? ¿Porque me siento de esta manera? ¿cual es el miedo? y de esta manera tomo conciencia de mi propio sabotaje y le doy gracias a mi miedo porque es quien me previene de muchas cosas ….gracias

#12 
Escrito por SANTIAGO en julio 4th, 2011 @ 10:49

mi querida Hermínica que placer volver a leerte y volver a recordar la importancia de parar, mirarnos, identificar, reconocer lo que sentimos y respetarlo. Para una persona como yo acostumbrada a lidiar con su miedo tirándose a la piscina rápida y fulminantemente, ha sido (y es) un regalo enorme este descubrimiento.

Gracias por compartirlo y ponerlo tan claramente!

Una forta abracada!

#13 
Escrito por andrea leciñana en julio 20th, 2011 @ 21:25

Hola Herminia,
Como siempre haces unas reflexiones estupendas con unas historias fantasticas,que dan que pensar como se puede ganar desde el respesto y perder al miedo, respetarme haces lo que te digo, estas palabras.La obediencia hace que tengamos miedo o es respeto? “¿Me das permiso para entrar en esta batalla contigo?” El miedo dijo: “Gracias por mostrar tanto respeto, creo que en estas frases esta lo importante que crees? Herminia.
Un saludo.

#14 
Escrito por sara en octubre 19th, 2011 @ 22:44

Me quedo con que el » Respeto » puede ser el antídoto del miedo.
Escucharnos, escuchar la emoción, lo que estamos sintiendo y pensar sobre ello, puede llevarnos a comprendernos, respetarnos ,y decir modificar nuestros pensamientos, nuestra forma de hacer , que será consecuencia de un cambio de nuestro » ser».
Si nos escuchamos, nos respetamos, y nos damos un tiempo para poder actuar desde la proactividad, no desde la reactividad.
El miedo entonces nos acompaña, pero no nos bloquea, lo hemos vencido

#15 
Escrito por Laura Bravo en noviembre 19th, 2013 @ 14:48

Gracias Herminia.
Me parece muy interesante esto del respeto a nuestros miedos. Cuando perdemos el miedo al miedo, entonces tenemos un grave problema. De ahora en adelante escuchare mis miedos, aprendere a vivir con ellos, pero sobre todo a vencerlos cuando el tiempo sea el adecuado.

#16 
Escrito por Verena Bigurra en noviembre 20th, 2013 @ 22:36

Ante el miedo muchas veces no nos detenemos a escucharnos, a conocer ese miedo y respetarlo. A respetar eso que nos está sucediendo por dentro, respetar esa sensación desagradable que el miedo nos provoca, para poder tener el control de nuestras vidas, como se comenta en el artículo. Ya que le damos el poder de controlar nuestra vida al miedo, cuando le hacemos caso. Y eso mismo es lo que nos hace ver el Miedo de la historia.
El día que aprendamos a amarnos hasta el punto de respetar nuestros propios miedos, creo que ese día viviremos de manera muy distinta el miedo a como lo vivimos ahora. Creo que no lo viviremos como una amenaza, sino como una advertencia. Que nos ayudará a actuar de manera razonada, sin precipitarnos, sin miedo a lo que pueda pasar.

#17 
Escrito por ANNA GIRBAU MORENO en noviembre 30th, 2013 @ 20:28

Respeto y aceptación a nuestros miedos es algo que normalmente me causaría duda ya que pensaría que debemos evitarlo, pero durante mi aprendizaje en el postgrado de inteligencia emocional me he dado cuenta que la emoción del miedo no es negativa, al contrario es una fuente de información que me permite actuar ante una situación. Considero importante resaltar el tiempo que requerimos para mirarnos a nosotros mismos e identificar qué situaciones (imaginarias o reales) nos generan miedo para así actuar de manera adecuada. Respetar la emoción del miedo permite que la identifiquemos, la utilicemos, la entendamos y la manejemos. Todo esto significar ser inteligente emocionalmente para así tener un alto en mis emociones y en las demás con el fin de lograr estar conectado conmigo mismo y con las personas que me rodean.

#18 
Escrito por Manuela Núñez en diciembre 9th, 2013 @ 20:37

Si tengo miedo, sobreviviré! Tenerle miedo al miedo nos puede bloquear. Respetar nuestros miedos y atenderlos nos aporta crecimiento personal y profesional.

Si tengo miedo, desde mi autoconocimiento me regulo y tomo las mejores decisiones.

Siempre recuerdo a mi profesor de Psicología forense con cariño, él siempre decía en clase «Si no tienes y sientes miedo de nada, dime a que hora te hago la cita con el psiquiatra?, algo no funciona bien»

Un saludo!

#19 
Escrito por Evelyn Pauli en febrero 17th, 2014 @ 12:49

Lo que muchas veces nos sucede es que al sentir miedo nos paralizamos, no pudiendo actuar como nosotros queremos. Yo analizo el miedo desde dos vertientes opuestas, una positiva y otra negativa. La primera conlleva a considerar que el miedo surge por algo nuevo, por algo desconocido y que es habitual sentir esta emoción ante experiencias y situaciones completamente desconocidas. Este miedo nos ayuda a ser precavidos y a actuar con cautela, sabiendo que no estamos en nuestro terreno y que algo puede salir mal. De este modo, el miedo nos ayuda a tirar para adelante. Si sintiéramos miedo alguno, no crearíamos nuevos proyectos futuros, nuevas expectativas, no nos atreveríamos a conocer mundo… El miedo sería aquel empujón que nos ayuda afrontar lo que no conocemos y ser expectantes con lo que vendrá. Por el contrario, si se considera el miedo como algo negativo y perjudicial nunca se aprende y nunca se avanza, todo permanece igual. La normalidad nos asegura calma, tranquilidad, seguridad y confianza aunque de esta manera, nunca daremos el paso a nuevos retos y,sobretodo, a crecer como personas.

#20 
Escrito por Claudia Moya Casaus en febrero 27th, 2014 @ 19:01

Todos tenemos miedos, es algo natural que nos ayuda a ser conscientes de los peligros y riesgos de las situaciones. Si tuviésemos ningún miedo podríamos comportarnos temerariamente, no contemplaríamos los riesgos que corremos, es necesario tener miedo para recapacitar sobre las decisiones que tomamos hacía donde nos podrán llevar. Pero no podemos dejar que el miedo nos controle, lo podemos tener como aliado a la hora de analizar una situación pero no dejar que decida por nosotros. Debemos hacer frente a los miedos que nos acechan diariamente y que no funcionan como aliados, que no nos ayudan a decidir sino que nos hacen rechazar algunas opciones por el mero hecho de temerlas.

#21 
Escrito por Meritxell Marin en abril 9th, 2014 @ 14:38

El miedo como compañero de viaje, es parte de nosotros, es quien da valor a nuestros éxitos, el «a pesar de…» y la motivación para la superación día tras día de los retos.
reconocerlo y quererlo como parte de nosotros nos hace un poco más libres, nos abre más las alas y amplia horizontes.

Bienvenido miedo!

#22 
Escrito por Anna Garriga en abril 11th, 2014 @ 23:31

La persona que llega a ser un buen marinero tiene una voluntad que nace del amor al mar, desde esta voluntad está abierto al aprendizaje que obtiene de otros marineros y del mismo mar.
El aprendizaje que he obtenido de este artículo son los cuatro pasos: ESTAR ATENTO, RESPETAR, COMPRENDER Y ACEPTAR.
Al igual que el marinero sigo aprendiendo teniendo muy presente que “sin el respeto al mar el marinero sería imprudente y desde ese respeto puede con él y saca lo mejor de sí mismo y del propio mar”.

#23 
Escrito por Brenda Ordóñez en abril 17th, 2014 @ 11:22

El miedo es un tema que me fascina. El miedo es un mecanismo que compartimos todos los animales, y que su respuesta de «fly or fight» es a un nivel muy básico, muy dentro de nosotros, a un nivel de supervivencia. A mi leer sobre el miedo me conecta con el animal que soy.

Uno de los temas que más me interesa sobre el miedo son las fobias, especialmente esas fobias que no sabemos de donde vienen, y que existen en todas las culturas y han existido siempre. Esas fobias ancestrales como el miedo a las serpientes o arañas por ejemplo. Hace poco leí un articulo que refuerza la idea de que algunos miedos han sido parte de la evolución del ser humano, especialmente el de la serpiente, donde parece ser que tenemos unas neuronas que hacen detectar a los reptiles más rápido que otros animales.

http://www.abc.es/sociedad/20131029/abci-neuronas-miedo-serpientes-cerebro-201310281816.html

#24 
Escrito por Daniel Lopez Mongay en julio 2nd, 2014 @ 17:41

Me llama la atención el cómo, a veces, no nos damos cuenta de que lo que sentimos es miedo. O bien al revés; sabemos que sentimos miedo peor no conseguimos identificar a qué le tememos. Es posible, por ejemplo, que sintamos tristeza, desgana, cansancio, que tengamos cambios de humos muy bruscos, y esto puede ser debido a algo a lo que tememos y que, cuando descubrimos qué es, es decir, cuando le ponemos cara, la sintomatología disminuye, porque sabemos a qué nos enfrentamos, y ya no hay esa incertidumbre de no saber qué nos pasa.
También creo que nos educan, muchas veces, para que tengamos miedo. Si no lo tuviéramos seríamos demasiado atrevidos e inconscientes. Es bueno que nos enseñen, como decías, a mostrar respeto sin llegar a sentir miedo.

#25 
Escrito por Anna Mollfulleda en julio 16th, 2014 @ 19:25

Me llama la atención el cómo, a veces, no nos damos cuenta de que lo que sentimos es miedo. O bien al revés; sabemos que sentimos miedo peor no conseguimos identificar a qué le tememos. Es posible, por ejemplo, que sintamos tristeza, desgana, cansancio, que tengamos cambios de humor muy bruscos, y esto puede ser debido a algo a lo que tememos y que, cuando descubrimos qué es, es decir, cuando le ponemos cara, la sintomatología disminuye, porque sabemos a qué nos enfrentamos, y ya no hay esa incertidumbre de no saber qué nos pasa.
También creo que nos educan, muchas veces, para que tengamos miedo. Si no lo tuviéramos seríamos personas demasiado atrevidas e inconscientes. Es bueno que nos enseñen, como decías, a mostrar respeto sin llegar a sentir miedo.

#26 
Escrito por Anna Mollfulleda en julio 20th, 2014 @ 9:55

Es curioso observar como todos y cada uno de nosotros tenemos miedo; lo más curioso es percibir como sienten miedo las personas que aparentan ser más fuertes. Probablemente la cantidad de miedo (si es que hubiese un «medidor») es proporcional al empeño en negar que se padece ese miedo; generalmente las personas que aparentan dicha fortaleza sustentan esa fuerza en una falsa imagen.
Este artículo me hace reflexionar acerca de cómo cada uno acepta sus miedos, así, el bebé de meses manifiesta sus miedos espontáneamente y los adultos nos esforzamos muchas veces en no mostrarnos débiles ante lo que nos rodean. Lo que se dice en el texto acerca de reflexionar sobre el propio miedo, es necesario que vaya acompañado de la aceptación del padecimiento del miedo, aunque exista una posterior superación.

#27 
Escrito por MAR EXTREMERA en agosto 26th, 2014 @ 19:42

El miedo es una perturbación del estado de ánimo, en el que se pierde la confianza en los propios recursos para afrontar situaciones concretas, que son percibidas como peligrosas para las personas, se trata de una emoción dolorosa que bloquea a quien la sufre e incapacita para desenvolverse normalmente. A corto y largo plazo acarrea dos conductas fundamentales: la evitación y la huida. Quien sufre el miedo elude y evita todas las situaciones en que pueda aparecer, de forma que bloquea su propia actividad, ante los miedos nunca evitar pues con la evitación el miedo crecerá, se extenderá y generalizará a otras muchas situaciones, por ello aunque genere algo de ansiedad es muchísimo mejor exponerse, enfrentarse, resolverlo y analizar las consecuencias que evitarlo. La ansiedad que pueda generar al intentar resolverlo va a ser siempre mucho menor que los problemas generados por el mantenimiento del mismo. A veces podemos evitar que se den situaciones que nos provoquen miedo.

#28 
Escrito por Juliana Marín Galeano en agosto 27th, 2014 @ 19:28

Darnos tiempo… lo que le encanta al ser humano quererlo todo ya, nos precipitamos y así metemos la pata día tras día. Todo porque no nos escuchamos muchas veces por MIEDO a lo que podamos descubrir, y ahí está el miedo al miedo, para mí el peor sin duda. Debemos querernos y cuidarnos y sobre todo confiar en lo que tú dices: “Ocurra lo que ocurra, sabremos afrontarlo”. Al miedo se le mira de frente y a los ojos y es la única forma de vencerlo. Me quedo con los cuatro pasos que has citado para vencer al miedo: estar atentos, respetarnos, comprender y aceptar. Me parecen muy valiosos a la hora de enfrentarnos a aquellas situaciones que nos hacen tambalear. Acabo con un proverbio chino que leí hace poco:
El miedo llamó a la puerta, la confianza abrió y fuera no había nadie.
Gracias por el artículo.

#29 
Escrito por ISABEL LOPEZ en septiembre 5th, 2014 @ 2:56

» Valora la belleza de las cosas simples.
Se puede hacer bella poesía sobre pequeñas cosas,
pero no podemos remar en contra de nosotros mismos.
Eso transforma la vida en un infierno.
Disfruta del pánico que te provoca
tener la vida por delante.
Vívela intensamente,
sin mediocridad.
Piensa que en tí está el futuro
y encara la tarea con orgullo y sin miedo.» Walt Whitman

Nathaniel Branden:
La autoestima se sostiene en dos bases: la confianza y el respeto por uno mismo.
Respetarse a mí mismo incluye una actitud positiva hacia mi derecho de vivir y ser feliz; es reafirmar mi valía personal, mis pensamientos, mis deseos, necesidades y miedos.

¿Cómo puedo reforzarlo?
1. Intentar conocerme a mí misma
2. Aprender a manejar las críticas
3. Perdonarme
4. Aceptarme
5. Mantener una actitud positiva
6. Tener fe en mis elecciones
7. No permitir que los demás me afecten
Para ello:
1. He de respetar también a los demás
2. Reconoce cuando los demás te faltan el respeto y aprende a dejarlo ir
3. Perdona a los demás
4. Reconocer cuando me equivoco
5. Cuidar mi cuerpo
https://www.youtube.com/watch?v=TSspGuUKLf0

#30 
Escrito por carmen molo en septiembre 5th, 2014 @ 17:47

¡Muy interesante!

Una buena técnica para hacer que el paciente salga de la cárcel del miedo psicológico es la de la peor fantasía, es decir, guiar a la persona para que aprenda a enfrentarse al miedo y lo convierta en valor. Los sujetos deben aprender a sumergirse voluntariamente en sus peores imágenes mentales, cosa que a menudo evitan por miedo.

Definición de miedo de Eduard Punset:
http://www.youtube.com/watch?v=_PbNL5Ta2ig

#31 
Escrito por Alícia Bragulat en septiembre 15th, 2014 @ 12:38

Hola Herminia,

Me encantó la parte de «el respeto como antídoto del miedo». Lo importantísimo que resulta dejar un espacio, conocer qué nos está pasando, qué se está removiendo, qué haríamos si no pensáramos y qué consecuencias habrían luego, para no hacerlo. Tenemos la capacidad de escoger cómo vamos a reaccionar, si hacemos caso a todo lo que nos dice el miedo y nos dejamos llevar por él, de seguro la respuesta que demos y la que obtengamos serán desastrosas… Cuando entendemos esto, que lo que debemos hacer es completamente lo contrario de lo que nos dice el miedo, éste desaparece, le vencemos. La cuestión es parar, escuchar al miedo y entender qué es lo que nos quiere decir, tomarnos un tiempo, respirar, y hacer lo contrario, sólo así el miedo desaparece.

Gracias Herminia.

#32 
Escrito por Raquel Cordoba en mayo 3rd, 2015 @ 12:30

Responder y no reaccionar de forma inmediata y a través del respeto hacia nosotros mismos, no dejarnos arrastrar por la primera reacción que surja, fruto de miedos, sino escuchar dentro para saber qué sentimos, qué pensamos siendo sinceros con nosotros mismos ( porque igual descubrirnos celos envidias, difíciles de reconocernos en nosotros mismos) pero el auto-conocimiento es la clave de esta gestión emocional

#33 
Escrito por Laura Martínez en mayo 20th, 2015 @ 21:40

Qué bonito el poema Cuando Todo se Derrumba muchas gracias por compartirlo, me sirve para comenzar a observar, a prestarle atención al miedo y a escuchar esas voces internas que me hablan cuando tengo que decidir cómo actuar frente al él. Al leer el artículo me he dado cuenta que, normalmente, ante situaciones en la que aparece el miedo reacciono de forma instintiva poniéndome nerviosa, defendiéndome o huyendo y termino cediéndole mi poder pues reacciono impulsivamente y no me doy un tiempo para conocer y entender de donde viene ese miedo. Muchas gracias nuevamente por esta importante enseñanza de respetar, comprender y aceptar el miedo para tomar decisiones acertadas frente a él.

#34 
Escrito por Martha Geller en mayo 21st, 2015 @ 20:43

Gracias Herminia por el post!
Siempre hablamos de los miedos y como estos nos paralizan. A veces me parece que los juzgamos negativamente. Al hacer esto, no vemos la parte «positiva». El miedo nos ha mantenido vivos, nos alerta ante un peligro. Esa es su función. Sin embargo, a veces nos dejamos llevar únicamente por el miedo, sólo ponemos nuestra mirada en él, y nos dejamos de lado a nosotros mismos. La manera de combatir es el miedo es la confianza… Eso es lo que siempre se nos dice, confiar en nosotros, en nuestras capacidades y habilidades.
Me ha parecido muy importante lo que comentas del respeto, sí, tenemos que confiar, pero también tenemos que respetar esa alerta que tenemos. Al mirar de frente al miedo, pararnos y mirarnos a nosotros, podemos ver más allá de este. Vernos a nosotros nos permite poder tomar decisiones desde nosotros mismos el lugar del miedo. Reconocer que existe, que de algo sirve, respetarlo, es importante. Pero mirarnos a nosotros mismos, confiar en nuestras capacidades, reconocernos como capaces, a pesar del miedo, es lo que nos permite seguir creciendo y avanzar como líderes de nuestra vida. Como guerreros, luchadores que van en pos de salir victoriosos.
Muchas gracias Herminia otra vez! =)

#35 
Escrito por Isidora López Ugalde en mayo 24th, 2015 @ 18:09

Identificar cuáles son nuestros miedos y cómo reaccionamos ante ellos, es un gran trabajo de auto conocimiento. No es fácil enfrentarse a aquello a lo que uno teme.
Pero si somos capaces de identificar aquello que nos asusta, y observamos cómo reaccionamos ante ello, podremos poner los medios necesarios para responder al miedo desde nuestro propio conocimiento, sin precipitarnos a tomar decisiones que aún puedan hacernos más daño. Debemos aprender a identificar nuestros miedos, descubrir de dónde vienen, y confiar en que sabremos encontrar el mejor camino para dejarlos atrás.

“Dejamos de temer aquello que se ha aprendido a entender”, Marie Curie.

#36 
Escrito por Sandra Macho en mayo 27th, 2015 @ 14:36

Yo no he superado muchos miedos, miedos de esos «rastreros», pero el tomar conciencia de ellos, de que existen, me permiten detenerme y crear ese espacio para pensar, reflexionar y decidir como responder, y no reaccionar. Y ahora tengo la confianza suficiente de que sabré afrontarlos cuando aparezcan.

#37 
Escrito por raul montero en junio 3rd, 2015 @ 15:36

Como humanos, somos seres emocionales y esto significa que debemos aprender a vivir en armonía con nuestras emociones y sentimientos.
Desde pequeños nos intruyen en el desarrollo de nuestra mente, nuestra inteligéncia lógica-matématica. Pero en muchas ocasiones se pasa por alto el corazón, nuestra inteligencia emocional, esencial en la relación con nosotros mismos y los demás.
Lo bueno de todo esto, es que como seres humanos todas estas partes forman un todo, es como un sistema que interacciona mutuamente.
Así pues, el primer paso es darnos cuenta de esas emociones que nos hacen reaccionar. Podemos ser conscientes a través de como nos sentimos, pensamos o a través de nuestras acciones. En el momento en que detectemos uno, seremos capaces de detectar el otro. Del mismo modo que si cambiamos un pensamiento, nos sentiremos de modo distinto. Y este ser conscientes es el primer paso para poder cambiar y responder sin reaccionar.
Perno además de identificar nuestras emociones, debemos ser capaces de abrazarlas, aceptarlas, pues forman parte de nuestra misma esencia. Una emocion no soy yo, pero es algo que forma parte de mi ser y lo acepto. En este aceptar reside la armonía con nosotros mismos.
Recuerdo unas palabras de Carl G.Jung, que dicen:»Lo que niegas te somete. Lo que aceptas te transforma».

#38 
Escrito por ÚRSULA MARTÍNEZ en septiembre 1st, 2015 @ 20:56

Tus reflexiones son siempre tan profundas y detalladas que lo habitual es quedarme impresionada. Desde mi vivencia personal, sólo se me ocurre matizar sobre la importancia que puede representar en ese «detenernos» para evaluar la emoción que nos visita, el desbridar o analizar adecuadamente el nombre que otorgamos a palabras que como «respeto», parecen mantenernos atados a referencias que tienen más relación con el acatar, incluso sumisa y rígidamente, más que con el reconocer y valorar, y ponderar, atentamente, desde la libertad que nos ha sido dada. Acaso sería posible responder hábilmente, si estuviéramos faltando el respeto a nuestra maravillosa y divina libertad? Gracias Herminia por tan buena guía para crecer y conocernos como nos brindas!

#39 
Escrito por Mónica Rodríguez DiMartino en septiembre 27th, 2015 @ 19:31

For me this article gives me the opportunity to say quickly stop to my always fast ongoing and dynamic life. It makes me stop and remembers me once again how the feeling is to stop, observe and connect with my values. Connecting in this sense for me means feel this feelings and awake them again. My take away from this article is sometimes to stop and think about our feelings such as fear and sadness instead of forget and escaping from them is much more important to connect, understand and integrate them in order to continue a life with inner peace.

#40 
Escrito por Cenk Dilem en septiembre 30th, 2015 @ 16:31

Al miedo hay que tenerle respeto pero hay que saber enfrentarlo. Debemos tener consciencia de nuestros miedos, de cuando lo sentimos y de que pensamos a cerca de él. Podemos tener miedos racionales basados en cosas lógicas y también está el miedo irracional. Debemos trabajarnos y conocer que mensaje se esconde detrás de nuestros miedos. El hacer este trabajo implica tiempo, atención y consciencia. Y por supuesto valentía, humildad y coraje para una vez detectados poder hacerles frente.

#41 
Escrito por Fina Vallejo en noviembre 23rd, 2016 @ 19:31

La historia con la que inicia el artículo me recordó una de las expresiones favoritas de uno de mis autores favoritos quién explica el baile de Israel Galván, el bailaor de flamenco. En uno de los capítulos mientras relata una de las obras más famosas de Galván dice que cuando se para en el escenario hace visible cómo baila con sus miedos. Sostiene con firmeza que los miedos no se superan o destruyen (creo…). Los miedos se bailan, algunas veces los vemos con mayor claridad y nos sentimos siendo guiados por ellos. Otras veces los guiamos, logramos que nos acompañen. Pero, sólo cuando logramos conectarnos con ellos podemos sentirnos cómodos en nuestro baile, sin ceder más de lo necesario, aprendiendo a responder sin paralizarnos y a accionar sin agredirnos e ignorar aquello a lo que tememos. Creo que para lograr respetarnos necesitamos respetar nuestros miedos ya que están ligados a aquello que nos hace sentir amenazados me he preguntado últimamente ¿En qué situaciones me siento amenazada? Lo que he notado es que estas situaciones están ligadas directamente a aquello que considero necesario para mí a nivel material, mental y emocional. Para mí, la conclusión fue que mis miedos surgen cuando percibo que mis necesidades (lo que creo que necesito) están amenazadas. Así, que para tratarlos con respeto y tratarme con respeto creo que suplir mis necesidades, conocerlas, sólo así puedo comprender y bailar con mis miedos.

#42 
Escrito por Paula Daniela en noviembre 25th, 2016 @ 12:42

No existen emociones positivas ni negativas, todo depende de cómo gestionemos dichas emociones. En el caso del miedo, podemos llegar a convertirlo en nuestro aliado, a transformarlo en coraje y confianza siguiendo los pasos que describe acertadamente este artículo: identificar ese miedo, respetarlo y aceptarlo. Sólo desde ahí seremos capaces de transformarlo en algo útil y provechoso para nuestro desarrollo personal, crecimiento y aprendizaje en la vida.

#43 
Escrito por Inge Serrano en noviembre 27th, 2016 @ 19:59

Pel que fa a la por sembla que només tinguem dues opcions respecte les quals ens valorem: vèncer les pors o ser-ne els esclaus.

Al meu parer, aquestes dues en representen només el blanc i el negre de totes les decisions que podem prendre al respecte.. i això fa que menystinguem el gris, que en aquest cas, podria ser l’observació i la presa de consciència al respecte.

observar ja és una acció valenta! és interessant veure què podem aprendre d’aquesta por perque ens dona molta infomació sobre nosaltres i donar-nos aquest temps, també és una gran manera de respectar-nos i en conseqüència, aprendre a respectar als altres.

#44 
Escrito por Mireia Farré Canela en noviembre 28th, 2016 @ 23:53

Siempre recurro al mismo aprendizaje que he descubierto este año a raíz de un trabajo personal de desarrollo. La importancia de mantener la coherencia entre lo que pensamos y vemos, sentimos y hacemos. En este caso, este artículo vuelve a mostrarme que éste es el gran quid de la cuestión, o al menos para mi. El miedo, al observarlo, puede ser definido, delimitado, y entonces se pueden desarrollar estrategias para derrotarlo.
Pero para poder observarlo, necesitamos dejar de poner la atención en la mente, y aprender de nuevo a poner nuestro foco en nuestro cuerpo: qué estoy sintiendo, dónde siento el miedo, la tensión? parar y observarse, analizarse y encontrar la secuencia de pensamientos que te lleva a sentir ese miedo, te da el poder de hacer las cosas de otra manera, de volver a aplicar la creatividad en tu vida, convirtiéndote en responsable primero de ti mismo.

#45 
Escrito por cris Castañeda en diciembre 4th, 2016 @ 19:40

En este post veo dos puntos interesantes respecto al miedo.
El primero es el de tomarse un tiempo para identificar y aprender del miedo. Ese tiempo es algo del que muchas veces no nos damos, o creemos que no disponemos, ya sea porque estamos sobreocupados o porque a nivel social parar de actuar en caliente y retirarse reflexionar las cosas y tomar decisiones en frio puede ser una señal de debilidad.
Personalmente veo interesante desarrollar estrategias para aprender a parar y transmitir la importancia de «tomarse un tiempo» a tu entorno.
Por otro lado, se habla del respeto. Personalmente creo que hay que tener respeto a todo aquello que te permita crecer a través de una o varias experiencias, sean buenas o malas.
No obstante, he identificado momentos en la vida donde la perdida de respeto es funcional. Cuando hay una vulneración de valores y creencias saltan emociones de rabia e ira que en muchas situaciones, si se dispone de vía para ello, llaman a la acción de forma focalizada para «vencer» la amenaza. En muchas situaciones esta reacción viene fomentada por el miedo.
En este último punto creo que la clave es el «cómo» vamos a vencer: un extremo sería la violencia, como por ejemplo «la revolución francesa»; el otro extremo son las acciones genuinamente pacifistas, como la revolución pacifica de Gandhi. Creo que estos dos extremos representan la dirección donde los valores de cada uno se dirigen cuando hay un conflicto.

#46 
Escrito por Miguel Cerdá Martínez en diciembre 5th, 2016 @ 20:33

Este fragmento del libro pone de manifiesto cómo se comporta el miedo y cuál es nuestra reacción al sentirlo. La clave está, no en negarlo, sino más bien en bailar con él. Bailar con nuestros miedos nos permite respetarlos, avanzar sabiendo que están ahí pero disfrutando igualmente de la situación. Para detectar nuestros miedos, casi siempre ocultos, debemos detenernos y escucharnos a nosotros mismos: escuchar qué sentimos, cómo nos sentimos y qué motiva este sentimiento en nuestro cuerpo. Se trata, en definitiva, de tomar conciencia para poder seguir avanzando aun con la presencia de nuestros miedos.

#47 
Escrito por Esther García en diciembre 13th, 2016 @ 19:04

Excelente articulo Herminia…
No somos conscientes de las oportunidades que perdemos por miedo. Dejamos de hacer infinidad de avances en nuestra vida solo por este motivo… El no aceptar según qué reto profesionales, es dejar pasar la persona más importante de tu vida. Pueden ser dos aspectos muy comunes dentro de nuestro día a día…
Es tan importante saber qué es lo que quieres como lo que no. Dicho esto, el ser consciente de lo que quieres facilita a tu vida dando oportunidades para generar ese espacio. Dejamos pasar de todo delante de nuestras narices, infinidad de oportunidades que posiblemente no se repitan. . Nos quedamos paralizados porque creemos que no vamos a poder corresponder, hacer, llegar, amar o cuidar sin darnos la oportunidad de hacerlo. Mientras vivimos esclavizándonos de por vida con él, sin saber cómo hemos llegado a caer, a dónde nos dirige y a dónde no nos deja ir… solo sabemos que no le podemos dar tal privilegio.
Los miedos no solo vienen del exterior, somos los mayores porteadores de dicha carga. No sabemos que los estamos llevando con nosotros toda la vida. Si prestamos atención a una nueva opción, podría ser un enfoque proactivo, o una estrategia para vencer al miedo. También podemos tomar consciencia del rol de esclavo que arrastramos y asumimos. Seremos presos toda la vida, aunque si no tomamos las riendas todo seguirá igual. Es tal la agudeza del miedo que hasta podemos justificar dichas acciones limitantes que se ha convertido en dueños de nuestras vidas.
Que nos estamos perdiendo por miedo…..

#48 
Escrito por Toni de Gea en diciembre 14th, 2016 @ 23:15

Buenas tarde Herminia,

Me ha encantado este artículo, porque es tan real como la vida misma. El miedo es el que nos hace muchas veces enfrentar-nos con alguien, con quién en vez de estar atentos, respetar, comprender y aceptar, como no nos gusta lo que la otra persona está diciéndonos, acabas por no detenerte e ir directamente a la acción, contestando a la otra persona mal de manera rápida y diciendo lo primero que te viene a la cabeza, porque te piensas que te está atacando y te tienes que defender. Pero aquí estamos dando total libertad al miedo sin filtrar-lo, sin que nosotros mismos nos paremos a pensar sobre qué está pasando, sino que directamente nos dejamos llevar por nuestro miedo. Aquí clave es detenerte para pensar y atender lo que está pasando, para después poder actuar, sin tener que lamentarte después de tus actuaciones.

#49 
Escrito por Irene en enero 27th, 2017 @ 18:07

Si escuchamos y observamos nuestros miedos nos podremos llegar a conocer mejor. Que valiente!

#50 
Escrito por Maria Jose Dalmau en marzo 7th, 2017 @ 15:42

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