Conciencia y valores éticos en las organizaciones

Post escrito por Hermínia Gomà en julio 15, 2011
Categorías del post: Coaching empresarial

La necesidad de valores éticos en la empresa

 

¿Cómo se concretan en las empresas los criterios éticos presentes en la sociedad? El respeto, la igualdad, la honestidad, la libertad, la justicia ¿Cómo se aplican y viven en nuestras organizaciones?

Estaremos de acuerdo que la empresa es una organización social con  entidad jurídica independiente que tiene como objetivo principal la obtención de beneficios y la supervivencia a largo plazo. Sus dos funciones más destacables son la económica y la social. ¿Cómo compaginar ética y economía? ¿Cómo alinear nuestros valores más humanos con la necesidad de sobrevivir como empresa?

La empresa tiene una dimensión social al generar valor para la sociedad. La empresa la forman personas interesadas en la consecución de una meta compartida y a la que donan su talento, experiencia, sabiduría, actitudes y valores personales. Según Idalberto Chiavenato, en su libro Administración de Recursos Humanos (2000): “Una organización sólo existe cuando: hay personas capaces de comunicarse, están dispuestas a actuar conjuntamente, y desean obtener un objetivo común”. Pero para ello debemos crear el contexto adecuado que favorezca el dialogo y la participación, que tenga en cuenta las necesidades humanas y la voluntad de respetarlas. La consolidación de una empresa requiere fundamentos éticos que promuevan la cooperación. Coordinar las capacidades de las personas que la forman requiere reflexión y una meta claramente definida. Y lo que es fundamental, tener en cuenta la dimensión ética de sus miembros.

En un principio, la empresa cubre las necesidades básicas mediante un salario justo. Pero la función social de las organizaciones tiene que ir más allá, ha de estimular e impulsar el desarrollo del potencial profesional y personal de sus miembros y para ello la empresa ha de estar guiada y comprometida con unos valores y unos criterios éticos positivos. ¿Es justo nuestro sistema económico? ¿Qué valores morales nos guían a la hora de tomar ciertas decisiones para conseguir beneficios económicos? Cómo directivo, como colaborador, como consumidor o inversor ¿Cuáles son mis responsabilidades éticas?

Estamos en la era del conocimiento y esto significa que las persona somos cada vez más concientes de que a través de la organización a la que pertenecemos queremos que nuestra dimensión ética sea valorada y asumida por las personas que nos dirigen. Como afirma Féliz Lozano, en su libro Qué es la ética de la empresa: En estos momentos los procesos organizacionales son más importantes que los órganos que conforman las organizaciones; y los aspectos intangibles (valores, ideas, etc), más importantes que los aspectos tangibles (jerarquía, normas, sanciones, etc.)”.

En 1982 Kenneth Goodpaster se preguntaba “¿Pueden tener conciencia las empresas?” y a partir de esta pregunta escribe uno de sus artículos (¿Pueden tener conciencia moral las empresas?, publicado en Harvard-deusto Business review, 4º trimestre) sobre la responsabilidad social de la empresa. En este artículo su conclusión es clara y contundente “las empresas pueden y deben tener conciencia”. Esto implica una gran responsabilidad en las decisiones y acciones empresariales. Buscar una respuesta creativa acorde con la realidad del contexto socioeconómico, el marco jurídico y los valores éticos de las personas que dirigen la organización será un reto.

Los valores son creencias internas que se caracterizan por depender de la libertad humana, es decir, yo como directivo, como empresario voy a decidir libremente mis actuaciones desde el respeto, la solidaridad… los valores no podemos imponerlos, pero podemos ser fuente de inspiración, influir a partir de nuestra coherencia, integridad y honestidad. Los valores son el engranaje que va a permitirnos convivir y generar relaciones productivas y armoniosas. ¿Qué implicaciones comporta que la empresa no se rija por valores éticos? ¿Qué consecuencia tendrá para sus miembros? ¿Y para la sociedad?

Los valores están vinculados entre ellos y dependen de nuestra educación, de los ejemplos que hemos tenido, de nuestras experiencias y sobre todo de las reflexiones que hemos hecho de nosotros y de nuestra relación con los demás. ¿Qué puede aportarnos una conciencia ética?

Cuando decidimos desde nuestros valores éticos nos acercamos a la excelencia profesional, creamos una empresa justa, solidaría, comprometida y equitativa en la que el dialogo y el respeto son nuestra manera natural de interactuar.  

 

El debate sigue abierto…

Hermínia Gomà

15 julio 2011

Comentarios del post

Bon dia!
Herminia, has abierto un debate ciertamente “hot” en época estival… ¡excelente!
Entiendo que la CONCIENCIA COLECTIVA de una Empresa será la suma de los PRINCIPIOS Y VALORES de cada uno de sus miembros (trabajadores ¡voluntarios!). Sin embargo, a menudo las pesadas estructuras jerárquicas y departamentales de una Organización, con organigramas poco planos o menos planos, son un obstáculo para la transmisión de esos Valores y Principios -colectivizados, que no colectivos- hasta tal punto que, de haberla, se diluye la Conciencia Colectiva y no fluye adecuadamente ni desde abajo hacia arriba ni viceversa, ni tampoco hacia fuera: Clientes, Proveedores, Accionistas…
En este sentido, la Organización que acuerda de arriba hacia abajo su Visión, Misión, Valores, Objetivos y Comportamientos creo que debe estructurar y ejecutar adecuadamente 2 aspectos clave: 1) La Comunicación para poder alinear adecuadamente a toda la Organización y 2) Facilitar el feedback de todos los stakeholders para alimentar esa Conciencia Colectiva eficazmente.
De no hacerlo así, se puede caer en el error de fomentar una Conciencia Colectiva SOLO ARRIBA y DESDE ARRIBA, con lo cual, la desalineación con el resto de la Organización y la confusión en el Mercado puede ser mayúscula. Y parafraseo que, hoy en día, “los aspectos intangibles (valores, ideas, etc), son más importantes que los aspectos tangibles (jerarquía, normas, sanciones, etc.)”. Sobretodo a la hora de CREAR MARCA y poder CONTAR UNA HISTORIA.
¿Cómo podemos ayudar desde el Coaching? Entiendo que las acciones de FORMACIÓN e INFORMACIÓN, como claves del éxito, deben ir precedidas, o por lo menos, acompañadas, de las correspondientes SESIONES DE COACHING INDIVIDUAL, COACHING DE EQUIPOS y COACHING DE GRUPOS.
Es una de las contribuciones que los Coachs podemos hacer también a la Sociedad, a la Empresa, a la Administración… para dejar nuestro LEGADO en este mundo cambiante… ¡y apasionante!.
Gràcies per aquest regal Hermínia.
Feliz verano a tod@s.

#1 
Escrito por Josep Gendra en julio 15th, 2011 @ 11:34

Ho ricevuto su FB il post relativo al tema introdotto dalla D.ssa Gomà e desidero fare alcune considerazioni sull’argomento. In pratica la domanda è: è possibile che l’impresa, ovviamente nelle persone che ne costituiscono l’organizzazione, possa essere ispirata da principi etici e persegua obiettivi etici? In sintesi: ponga fra i suoi obiettivi primari il bene comune, secondo appunto un codice morale? Si comporti cioè, in un certo senso, come un essere umano che vive in un contesto sociale attenendosi a determinate regole di rispetto degli altri? Nella mia esperienza lavorativa ci sono diversi anni passati alle dipendenze di grosse aziende, dapprima nel marketing presso la Parmalat Spa, poi presso alcuni istituti bancari. La storia della Parmalat penso sia nota in tutto il mondo, il buco miliardario, la bancarotta fraudolenta, ecc… Eppure negli anni ’80 la Parmalat Spa era considerata un miracolo economico, i suoi dirigenti esempi non solo di abilità manageriale, ma anche di rettitudine morale. L’azienda aveva in corso attività nel sociale dove interveniva a tutti i livelli: se avessero dovuto dare un premio ad un’azienda per la dimensione “umana”, credo l’avrebbero data alla Parmalat. La storia successiva è nota e non ha niente a che vedere con l’etica. Ovviamente un esempio negativo non inficia tutto un discorso importante o, comunque, una finalità che l’impresa dovrebbe porsi, in teoria. La domanda che mi pongo io è però: non esiste un conflitto intrinseco fra l’obbiettivo primario che contraddistingue le imprese (il profitto) e l’obbiettivo principale di un comportamento etico, che potremmo sintetizzare, in modo semplificato, nel perseguimento del bene comune? Occorre anche impostare alcune distinzioni: esistono grandi imprese, gruppi di imprese, compagnie che hanno un fatturato complessivo superiore al prodotto nazionale lordo di moltissimi stati sovrani. Esistono poi medie, piccole, piccolissime imprese, artigiani, piccoli dettaglianti. Nel gergo giuridico- economico italiano sono tutte “Imprese”, nel senso che esiste un imprenditore che coordina persone e mezzi di produzione per una finalità economica. Nella realtà italiana, che non credo sia molto diversa da quella spagnola, queste piccole imprese sono numerosissime e costituiscono un importantissimo tessuto, lo zoccolo duro dell’economia: forse l’impresa a livello d’uomo , dove ancora possano individuarsi elementi etici. Nelle grandi imprese multinazionali, Exxon, Shell, Monsanto, GM, General Electric, Microsoft, per non dire Fiat e senza tirare in ballo le grandi imprese bancarie, assicurative, ecc… pensiamo veramente che il loro comportamento o quello dei suoi maggiori dirigenti possa essere condizionato da finalità etiche? Si può pensare, ad esempio, che le grandi compagnie petrolifere si preoccupino del danno ambientale che un’economia basata sul consumo di petrolio può arrecare all’umanità in generale? Adam Smith, agli albori dello sviluppo della scienza economica, sosteneva che il mercato in sé contenesse dei meccanismi che, automaticamente, avrebbero portato al bene comune. Il compito degli stati avrebbe dovuto limitarsi alla rimozione degli ostacoli che si opponessero alla libera azione sul mercato. Il processo di ricerca del profitto individuale avrebbe dovuto portare naturalmente al benessere di tutti. All’epoca i bambini lavoravano 15 ore al giorno nelle industrie manifatturiere o nelle miniere, lo sfruttamento era insopportabile, l’ottenimento dei diritti per i lavoratori è avvenuto solo a prezzo di lotte sanguinose. In seguito, la creazione di una zona nord occidentale di relativo benessere è avvenuto anche a prezzo di una progressiva depauperazione di vaste zone che definiamo “sud del mondo”, che ancora adesso esistono o sono tenute sotto sfruttamento anche se con metodi moderni ( per usare un eufemismo). Ma Adam Smith non parlava di etica, parlava solo di virtuosità intrinseca in un certo sistema, il capitalismo, e di automatici benefici collettivi che potevano derivarne. Concludo questo scritto, che non vuole essere polemico, ma solo fornire qualche ipotesi di approfondimento su un tema estremamente interessante, con un richiamo all’osservazione critica della situazione italiana nella quale l’etica probabilmente è l’ultima cosa che viene considerata sia in economia che in politica: la norma sono le mazzette, le tangenti, il nepotismo, la concussione e la corruzione. Etica? What’s etica?

#2 
Escrito por Giovanni en julio 15th, 2011 @ 11:50

Buenas tardes Hermínia,

Gracias por exponer tan claro este tema tan espinoso. En mi opinión no hay falta de valores, pero para muchos directivos primero son sus objetivos económicos impuestos por los consejos de administración, y después ponen sus valores, y se olvidan de las personas que componen las organizaciones y de lo en realidad les están transmitiendo: la rentabilidad ante todo. El asunto está cómo se prioriza. Cuando se crea una empresa o un objetivo, primero lo ha de hacer en función de “quién quién quiere ser” como organización. En función de quién será como empresa, debemos saber “cómo será”, y en ese punto los valores y su orden tienen mucho peso. Una vez hemos definido el cómo, podemos plantear objetivos económicos y con quién, cómo, cuándo, … se alcanzarán según lo anteriormente definido. Muchas de las empresas de hoy en día ya consolidadas, seguramente en su día, tuvieron muy claro este orden, pero con el tiempo y su evolución no se han replanteado nuevamente sus fundamentos. Muchos de sus valores han quedado fuera porque ya no eran lo más importante, han priorizado la supervivencia económica a la ética. Igual que las personas, las empresas evolucionan y van creciendo y madurando y eso requiere de reajustes continuos pero también de recordar quién son como organización desde el principio y eso muchas veces no se hace. Esta crisis económica que estamos viviendo ha puesto de manifiesto esta falta de recurrir a nuestro fundamento como empresa: quién somos.
Ciertamente no debemos olvidar la función social de las empresas; muchos directivos se olvidan de esto. En una ponencia a la que asistí, un directivo de un banco español muy importante, explicó que, hoy en día la empresa es el transmisor más importante en nuestra sociedad occidental de valores y de educación por delante de la misma publicidad. Los empleados crecemos y nos educamos en nuestras organizaciones gracias al desarrollo de los puestos de trabajo. Y en este punto estoy completamente de acuerdo. El valor de la responsabilidad social que tienen las organizaciones no debería quedar fuera del “cómo queremos ser” de las empresas. Y eso significa no olvidarse de las personas y de qué se quiere que recojan en sus organizaciones laborales y transmitan a sus compañeros, estén en la jerarquía que estén.

Un abrazo.

Ingrid

#3 
Escrito por Ingrid en julio 15th, 2011 @ 22:23

Buenos dias a tod@s!

Caramba! Este artículo es excelente. Últimamente recibo casos de estrés, “burnout”, por motivos relevantes a la falta del respeto moral y sobretodo desinterés de trabajar en equipo.

Me comenta un cliente que le es imposible contar con alguien dentro de su empresa con el que poder hablar sobre los problemas que se presentan en su trabajo diario. Refiere que simplemente comenta algo y su superior salta a la defensiva, evitando una resolución a su demanda e ignorando despectivamente a su trabajador. En consecuencia lleva unos meses desarrollando una sintomatología propia de estrés psicológico y emocional. Aparentemente, está claro que su jefe superior no pone el mayor interés, por tanto la única solución que pudo encontrar mi cliente (previa a mi consulta) es darse de baja por depresión…

Es lamentable! Me servirá de mucho poner en práctica todo lo aprendido desde el Coaching en este nuevo caso. Si alguien me quiere dar alguna sugerencia, bienvenida sea! Gracias de antemano y saludos.

#4 
Escrito por Evelyn en julio 16th, 2011 @ 13:30

Los valores eticos son importantes en todas las facetas de nuestra vida, tanto en la materia laboral como en el ambiente personal y educativo, es por eso que se deben de fomentar su enseñanza desde el nivel primaria en educacion.

#5 
Escrito por valores eticos en junio 1st, 2012 @ 19:17

Excelente el tema, los valores no es un concepto nuevo el mismo viene de millones de años atras del control y la libertad….donde sacrificaron a Socrates por estos planteamientos…donde debe haber reglas y esto tiene que ver con los valores individuales como personas y de la organización….que independientemente del tipo de organización siempre esta presente con el buen hacer…con el beneficio ultimo de la comunidad, la sociedad.

#6 
Escrito por ninoska perez en julio 23rd, 2013 @ 5:39

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