La profecía autocumplida, o la confirmación de nuestras expectativas

Post escrito por Hermínia Gomà en noviembre 11, 2011
Categorías del post: inteligencia emocional,VALORES Y COMPETENCIAS

La profecía autocumplidora,

o la confirmación de nuestras expectativas

La mayoría de nosotros conocemos la teoría de la Profecía Autocumplidora, pero a menudo no somos conscientes de sus efectos potenciadores o devastadores. Como padres, como directivos, como formadores es especialmente importante que tengamos presente su gran fuerza a la hora de conseguir los resultados que deseamos.

¿Somos conscientes de las consecuencias que pueden tener nuestras expectativas
para el desarrollo del pleno potencial de nuestros hijos,
de nuestros colaboradores, de nuestros alumnos?

Partiendo del teorema de Thomas, que dice: Si una situación es definida como real, esta situación tiene efectos reales, Robert K. Merton formalizó el concepto de profecía que se autorrealiza, su estructura y sus consecuencias en su libro Teoría social y estructura social (1948). En este libro Merton lo define como: La profecía que se autorrealiza es, al principio, una definición «falsa» de la situación que despierta un nuevo comportamiento que hace que la falsa concepción original de la situación se vuelva «verdadera». Es decir, la manera en que percibimos las situaciones, el significado que les damos será mucho más determinante que la situación tal como es realmente (que no es ni buena ni mala, solo es).

El significado, la interpretación que hacemos de la situación
determina nuestros comportamientos

Para que la profecía autocumplidora trabaje a favor nuestro, las expectativas no han de centrarse en lo que “espero que haga el otro”, sino que las expectativas estarán “en el potencial del otro”.

Convencidos del significado de una situación, con independencia de si es cierta o no, nuestra conducta estará alineada a esa interpretación que nosotros hemos hecho y tendrá consecuencias prácticas y reales. Cuando mantenemos una firme creencia respecto a algo o alguien, acabamos corroborándola. Ciertas expectativas que tenemos se fundamentan en bases poco sólidas y aún así, creamos las condiciones para generar los cambios necesarios para que se confirmen.

Por ejemplo, he realizado un primer encuentro con mi nuevo equipo de colaboradores y antes de empezar, el director de RRHH me ha indicado que uno de ellos es muy bueno y viene muy bien recomendado, mientras que el otro a pesar de su curriculum no le ha parecido que fuera a encajar en la organización. Con esta mínima información, que además no es mía, sin ser consciente de ello genero unas expectativas que van a marcar el futuro de dichos colaboradores. Es fácil que se cumpla la profecía autocumplidora.

Si estamos convencidos de que un colaborador de nuestro equipo es bueno en su trabajo, le prestaremos un interés especial, le dedicaremos más tiempo, facilitaremos que adquiera más formación, tomaremos en serio sus propuestas con lo que probablemente esta persona se implicará en el proyecto y la organización, se sentirá más realizado e importante y desarrollará mayor competencia en su área laboral. Por el contrario, si mi expectativa es negativa y no genero dichas condiciones, el segundo colaborador no acabará encajando en la organización y así se confirmará la profecía autocumplidora.

Cuando alguien importante en nuestras vidas nos transmite que somos valientes, capaces, inteligentes nos vemos en la necesidad de cumplir sus expectativas, no queremos defraudarle, no queremos fallarle.  Es difícil reaccionar negativamente ante alguien que cree en nuestro enorme potencial.  Cuando nos  trata  no “como somos ahora” sino como la persona que llegaremos a ser, respondemos segun estas expectativas y damos lo mejor de nosotros mismos.

El problema puede surgir cuando el progenitor, profesor o directivo plantea expectativas que se centran en resultados concretos, en el “hacer”, cuando decimos: “tu puedes aprobar”, “tu puedes hacerlo”, “tu puedes llegar”…para algunas personas puede ser altamente estimulante, pero para otras puede ser un factor estresante si su autoestima no se lo permite. Primero tendremos que generar las condiciones para que esta persona se “sienta capaz” y después ya podremos plantear otro tipo de expectativas vinculadas a resultados concretos.

¿Qué tipo de profecías autocumplidoras realizas hacia ti mismo?

¿Qué tipo de profecías autocumplidoras realizas hacia tus hijos?

¿Qué tipo de profecías autocumplidoras realizas hacia tus colaboradores?

¿Qué tipo de profecías autocumplidoras realizas hacia tus alumnos?

 ¿Están vinculadas al ser o al hacer?

Hermínia Gomà
11 noviembre 2011
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Comentarios del post

Steve Jobs creaba a su alrededor ” un campo de distorsión de la realidad” (nombre basado en un capítulo de star trek ) consiguiendo que la gente de su equipo alcanzara metas y logros en un margen de tiempo que a priori era una tarea imposible para cualquier persona sensata.

En la biografia de Steve Jobs recientemente publicada por Walter Isaacson, llega a poner varias veces de manifiesto este aspecto, y algunas de las personas entrevistadas reconocen que en los largos paseos que realizaban con Steve Jobs para discutir un tema, quedaban expuestos a este campo de distorsión de la realidad siendo muy difícil ser inmunes al mismo.

Quizás las parte negativa, tal y como menciona Walter Isaacson, es que el propio Jobs llegara mediante su campo de distorsión de la realidad a negar su propia enfermedad (cáncer de páncreas ) y que no se sometiera a tratamiento medico convencional tan pronto como fue detectado ( cuando en el famoso discurso de Stanford en 2005 menciona haber superado el cáncer de páncreas, realmente no era así tal y como explica Isaacson en su extensa y autorizada biografia).

¿Hay un limite respecto a la capacidad de generar expectativas en los demás o frente a uno mismo?

Saludos cordiales,

Pepe Esquerda.

#1 
Escrito por Pepe Esquerda en noviembre 11th, 2011 @ 13:51

Gracias Herminia. Y a Pepe Esquerda especialmente, pues tu relato sobre una parte de la vida de Steve Jobs me ha dado que pensar y recuerdo que en este tipo de Cáncer la esperanza de vida desde que se detecta es de unos 6 meses máximo y. si no me equivoco, Steve murió al cabo de más de 5 años de haber sido diagnosticado. Herminia en su post empieza escribiendo que “la Profecía Autocumplidora, … a menudo no somos conscientes de sus efectos potenciadores o devastadores…”. Con estos dos últimos adjetivos se responde creo yo, Pepe, a tu pregunta, refiriéndome también al período de enfermedad y terminus de Jobs.
Y, además, lo ratifico con mi vasta experiencia profesional como formador. Hace unos 10 años, tuve la oportunidad de intervenir como formador ante un equipo comercial de una organizaciön empresarial. Durante los preparativos, los Directivos que me lo encargaron, se cuidaron de advertirme sobre algunos de los empleados que asistirían, en especial, con uno de ellos, calificado por sus jefes como “muy conflictivo, reaccionario y poco flexible”. Al cabo de 30 minutos de haber iniciado el seminario, ya estábamos enzarzados en una discusión personal que no nos llevó a nada bueno. Las calificaciones de todos los asistentes de esa jornada de dos días y de mi praxis como formador, fueron nefastas. Desde entonces, dejo que mi intuición, mi sentido común, mi amorosidad y, ¡sobretodo! el hecho de poder ver el “buda de oro” en todos y cada uno de mis alumnos sin excepción, me guíe en todos y cada uno de mis actos formativos. Desde entonces, dejo fluir, mis alumnos lo valoran extraordinariamente y yo me conecto con mis Valores como Persona, como Coach y como Formador, sin interferencias que pueden distorsionar, como las Profecías o el Hacer. Si yo me centro en mi Ser, en mi Esencia como Formador, mis alumnos también lo harán y podré acompañarles en su Cambios: en Conocimientos, en Habilidades y en Actitudes, que es tal y como entendemos la Formación desde la Visión y la Filosofía del Coaching Teleológico.
Gracias de nuevo Herminia y Pepe.
Un abrazo.

#2 
Escrito por josep gendra en noviembre 11th, 2011 @ 17:42

Gracias nuevamente herminia por tus aportaciociones es un reto para nosotros los padres el tener cuidado en nuestras profecias autocumplidoras en dias pasado mi niña me sorprendio con algo que yo le suelo decir cuando hace algo que a mi me parece mal suelo decirle que me enfado con su accion no con ella y hace poco se me escapo y le dije que me estaba enfadando con ella y me replico conmigo o con lo que he hecho jajajaj me parti de la risa en febrero cumplira tres añitos entonces podras entender mi risa es un verdadero reto y estoy seguro que cuando le contribuimos a verlos como personas talentosos sin duda alguna tratara de reflejar eso gracias nuevamente

#3 
Escrito por santiago en noviembre 12th, 2011 @ 14:45

Hola Herminia,
Bueno como siempre recojo todo lo que escribes en tu blog con un entusiasmo e intentando que sea útil para mi y después utilizarlo para aportar mi granito de arena en intentar cambios de paradigma en un mundo mejor.
Profecía Autocumplidora: podría ser también lo que muchas veces te decían “no te predispongas a??”

Me gustaría explicar una historia que me paso hace unos 15 años estaba en un quirófano de mañanas,pero la plaza de trabajo no era mía,cuando la ofrecieron se la dieron a una compañera, y me tocaba hacer su formulación,en ese momento vino otra compañera y me dijo que era una persona muy especial que no le gustaba el trabajo pero si el horario bueno, en fin que le hizo un traje.
Profecía Autocumplidora no sabia que esto se llamaba así,pero pense si yo saco conjeturas de esta persona voy a crear un mal royo impresionante y espere a que se incorporara,la forme pasamos 4 meses juntas y tanto ella como yo estuvimos muy bien tanto que somos grandes amigas. Y me dije para mi que jamas dejaría que me afectaran los comentarios de personas que no conozco.
Un saludo.

#4 
Escrito por Sara en noviembre 12th, 2011 @ 23:40

Gracias por todas la aportaciones, son muy interesantes. Os voy a contar mi caso. Yo en la primera cita a veces causo mala impresión. Algunas personas que me acaban de conocer, poniendo expectativas por delante de lo que se van a encontrar, se llevan una impresión de mi como una persona dura, fría, prepotente, …. Afortunadamente, en casi todos los casos suelen rectificar y luego me lo suelen decir. Normalmente, cuando llega el momento de la gran confesión, que por supuesto yo no pido, de verdad, no sé que cara poner. Pienso, y ahora que quiere que le diga, que me justifique por la cara que tengo? qué explique por qué cuando llego a un sitio me tomo mi tiempo y mi espacio para valorar y ver de qué manera puedo aportar de forma más positiva?, le doy las gracias por ser tan magnánimo?, que no me importa que lo pensara porque ya lo sé? o acaso necesita de mi perdón?. Menos mal que, consciente de la cara que iba tener en esta vida, antes de nacer, me puse en la cola en la que repartían la virtud de la seguridad en uno mismo en la primera cita.
De verdad, pienso que si las personas tomáramos consciencia del tipo de expectativas que nos hacemos al entrar en un espacio nuevo, tomáramos consciencia de la expectativa que tenemos de encontrar siempre a uno al que colocarle el rol negativo, el mundo sería un poco mejor para todos.

#5 
Escrito por Ingrid en noviembre 15th, 2011 @ 21:18

Por si quieren contar una historia a sus hijos o alumnos adolescentes, o a sus clientes, relacionada directamente con la profecía autocumplidora, en el libro de Jorge Bucay, “Déjame que te cuente” está la historia de “El elefante encadenado”. Es muy ilustrativa del concepto que nos presenta Herminia.

#6 
Escrito por Mònica Parejo en noviembre 15th, 2011 @ 22:29

Interesante este tema, tambien lo podemos considerar buscar en sitios psicologicos como “Efecto pigmalion”.

Es el mismo caso, la percepcion que tenemos de la gente alumnos, hijos, empleados. Se refleja en la persona. Y de por si la misma persona actua a la imagen que uno tiene por culpa de nuestra percepción.

Lo importante es como dice Josep Gendra, respetar el buda de oro de cada uno. Y al contrario tener altas espectativas o no menospreciar a nadie.

Un caso que he leido, es de en una escuela hiceron test IQ, lo clasificaron en 2 grupos. El grupo de inteligentes lo trataron como inteligentes haciendo trabajos de equipo, investigacion, y proyectos que no necesitaban mucha supervision del maestro. En cambio el equipo de “tontos” les trataban como tal, traigan lapices de colores, vamos hacer esto y dandoles la manita en cada tarea a todos. ¿Que creen que pasó?. Obviamente los inteligentes acabaron como inteligentes, y los tontos como tontos. Pero la realidad es esta: En el test de la computadora se habian equivocado en realidad era al revez!.

Lo mismo pasa en la vida, con los papás, profesores y jefes. Lo peor es que lo vivimso todos los dias y no nos damos cuenta.

Por esto insisto que es importante considerar esto del efecto pigmalion, o no tomar la profecia autocumplidora como una verdad.

Saludos =)

#7 
Escrito por constantino en enero 11th, 2012 @ 20:05

Moltes vegades en el món de l’esport he tractat els nens que entrenava he posat les expectatives en el “fer” del nen, que és capaç de fer-ho. Però no tenia ni idea que el primer que havia de realitzar era pensar jo per a què vull que el nen ho faci i després d’això, donar context perquè el sóc capaç urgeixi per ell sol.

Prenc nota que quan una profecia autocomplidora surt s’ha de tractar a partir de l’enorme potencial de la persona i expectatives realistes en ella perquè canviï el “significat” de la situació.

Per últim vull deixar una anècdota sobre una cosa que em va passar aquest cap de setmana:

Jo jugo en un equip de futbol que va últim en la lliga, ningú creu en nosaltres i aquest fet ha fet que molts hagin abandonat l’equip. Abans del partit el nostre entrenador ens va dir que no ens enganyéssim el nostre rival era tercer i era molt difícil de guanyar. Jo em vaig aixecar i vaig dir: “Fugir és la opció més fàcil, sortirem al camp i que ningú marxi d’aquí sense saber que ha donat tot el que podia donar d’ell per a ell i per l’equip”. Vam guanyar 4-1, en 18 partits de tota la primera volta havíem guanyat 1 partit i marcat 4 gols, al primer partit de la segona volta ja hem millorat tot el que hem fet fins ara.

Creure amb el potencial humà és lo més bonic que hi ha, tot ho tenim a dins a vegades només fa falta un canvi de perspectiva.

#8 
Escrito por Cristian en febrero 5th, 2014 @ 12:48

Con este artículo , he conectado con la importancia de visualizarte como lo que potencialmente puedes ser o pueden ser la gente que te rodea.
Me quedo con la frase : ” las expectativas no han de centrarse en lo que “espero que haga el otro”, sino que las expectativas estarán “en el potencial del otro”, ya que de esta manera siempre mediremos al otro con humildad ya que cualquier aportación desde su potencial será válidas para nosotros, y daremos desde nuestro potencial no esperando recibir lo mismo del otro, sino recibir lo que la otra persona sea capaz de dar que a mi me conecta con el ” Hacen lo que pueden”
Un abrazo

#9 
Escrito por Laura Bravo en febrero 18th, 2014 @ 21:27

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