Tengo la sensación de perder el tiempo

Post escrito por Hermínia Gomà en noviembre 3, 2011
Categorías del post: General,inteligencia emocional,VALORES Y COMPETENCIAS

 

Tengo la sensación de perder el tiempo

 

Para entender el valor de un año,
pregúntale a algún estudiante que perdió el año de estudios.
Para entender el valor de un mes,
pregúntale a una madre que alumbró a un bebe prematuro.
Para entender el valor de una semana,
pregúntale al formador de un semanario.
Para entender el valor de una hora,
pregúntales a los amantes que esperan a encontrarse.
Para entender el valor de un minuto,
pregúntale a una persona que perdió el tren.
Para entender el valor de un segundo,
pregúntale a una persona que con sus reflejos evitó un accidente.
Para entender el valor de una milésima de segundo,
pregúntale a la persona que ganó una medalla de plata en las Olimpiadas. (*)
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Solemos ser muy críticos a la hora de valorar como los demás utilizan su tiempo. ¿Quién no ha pensado alguna vez que su hijo, su pareja, su colaborador o su compañero de trabajo estaban perdiendo el tiempo? Nos desconcierta, enoja o entristece como los demás utilizan (o pierden) el tiempo. También nos sorprende cuando nos dicen que ciertas cosas que son importantes para nosotros, para otros son motivo de aburrimiento o directamente lo consideran una pérdida de tiempo. Pero la reflexión que hoy os propongo es la siguiente: ¿Alguna vez tienes la sensación de estar perdiendo el tiempo?

La capacidad de gestionar bien el tiempo es una habilidad que las organizaciones valoran cada vez más en sus colaboradores y es un factor determinante que pone de manifiesto nuestra inteligencia emocional.

Cuando somos personas polivalentes, eficaces y eficientes aumentamos nuestra productividad, satisfacción y autoestima.  Sin embargo alcanzar este nivel no es sencillo ya que ciertos factores internos pueden sabotear nuestras decisiones: una actitud negativa; creencias limitadoras; desconexión con nuestros valores; emociones como  el miedo a equivocarnos, a cambiar;  estados de ánimo depresores; falta de sentido en aquello que tenemos que emprender; distracciones que rebajan nuestro nivel de ansiedad, cansancio, no saber decir “no”… múltiples pueden ser las causas. El primer paso para conseguir que el tiempo sea nuestro aliado consiste en reflexionar sobre cuales son nuestros roles en la vida y qué objetivos darán sentido a esos roles. El siguiente es analizar las acciones concretas que nos permitirán lograr esos objetivos y decidir como planificar las prioridades por orden de importancia en el conjunto global de nuestras vidas.

Es frustrante tener la sensación de perder el tiempo y más si creemos que nos lo hacen perder los demás, esperando que acaben, que lleguen, que cumplan lo que han dicho… jugar con el tiempo de los demás es una falta de respeto enorme. Cuantas veces se detiene una reunión porque el otro ha de contestar al móvil, atender a alguien, terminar un asunto…sin tener la sensibilidad de respetar al otro…como si le dijéramos “mi tiempo es más importante que el tuyo”, cuantas veces no hemos hecho esperar a alguien, creyendo realmente que “lo nuestro es más importante”, concientemente o no podemos caer en este abuso de poder.

La posibilidad de escoger lo que hacemos con nuestro tiempo nos da la sensación de libertad y de independencia. Si las actividades que realizamos (pensar, sentir, hablar, hacer…) están orientadas hacia un objetivo que nos llena aportamos sentido a nuestras vidas. El problema surge cuando en lugar de vivir plenamente nuestro tiempo tenemos la sensación de que lo estamos “consumiendo”, lo “malgastamos” o creemos que nos lo están “quitando”.

Nuestro tiempo es nuestra vida y
cuando malgastamos el tiempo malgastamos nuestra vida

 ¿En que malgastas tu tiempo? No siempre perdemos el tiempo realizando tareas inútiles o “sin hacer nada”, en algunas ocasiones a pesar de seguir haciendo ciertas tareas que desde fuera puedan dar una sensación de que estamos activos nos quedamos “enganchados” a ciertas sensaciones, sentimientos, recuerdos o emociones que son un lastre y que no nos permiten vivir plenamente el presente, como la culpa, el resentimiento, el enojo, o la frustración; en otras ocasiones nos cuesta concentrarnos y tomar la decisión que incline la balanza hacia lo importante porque nos sentimos inseguros y lo vamos postergando, por miedo a enfrentarnos a una tarea nueva o porque nos genera cierta ansiedad el cambio de actividad o de rol.

A veces nos “entre-tenemos”, es un tiempo de “mientras tanto” no ocurre nada especial… “matamos el tiempo”… es una expresión asociada al aburrimiento y a una actitud reactiva. Las personas proactivas difícilmente quieren matar el tiempo, para ellas, cualquier momento es para vivirlo, para aprovecharlo como una oportunidad de cambio, de logro, de creatividad, de desarrollo…

Un factor clave a la hora de percibir “que estamos perdiendo el tiempo” está vinculado a nuestra actitud. Que esa u otra acción sea una “inversión” o sea una “pérdida de tiempo” tiene que ver con nuestra actitud. Cambiar mi actitud será esencial para no seguir “perdiendo el tiempo”.

¿Cómo has empleado tu tiempo hoy? ¿Te sientes satisfecho? ¿Qué has priorizado? ¿Cuál ha sido tu actitud? ¿Has priorizado las relaciones o las tareas? ¿Has priorizado perder el tiempo o afrontar ese tema importante?

Cuando somos conscientes de cómo vivir nuestro tiempo, descubrimos que hay otras maneras de estar, costumbres de las que podemos prescindir y nuevos hábitos que podemos desarrollar, como por ejemplo, una actitud más positiva. Desde la reflexión y la toma de conciencia podemos cuestionarnos lo que realmente es importante para nosotros. Una pregunta que a mi me sirve es “¿lo que voy a hacer a continuación me acerca o me aleja de mis objetivos? Sean estos un cambio de actitud, presentar una propuesta de trabajo, mejorar mi relación con mi pareja, apoyar a mis colaboradores, acercarme a mis hijos, ser aquella persona amable y colaboradora que siempre he querido ser, superar mis miedos y mis prejuicios…La decisión está en mis manos.

No volver a perder el tiempo está en mis manos ¿cómo? Con una actitud más positiva, priorizando lo importante y conectando con valores que den sentido a cada momento de mi vida.

*(Desconozco el nombre del autor, si alguien lo sabe agradeceré que me lo indiquéis)
Hermínia Gomà
3 noviembre 2011

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Comentarios del post

Gràcies per compartir aquest post! M’ajuda a aclarir les idees. Una metàfora relacionada amb aprofitar el temps (que tampoc sé de qui és):
“Imagina’t que existeix un banc que cada matí acredita al teu compte la suma de 86.400€, però no acumula el teu saldo dia a dia.
Què faries? Retirar fins l’últim cèntim! Cada un de nosaltres té aquest banc i el seu nom és Temps. Cada matí aquest banc t’acredita amb 86.400 segons. Cada nit esborra i dóna com a perduda qualsevol quantitat d’aquest crèdit que no has invertit en el teus propòsits.
Has de viure el present amb el dipòsit d’avui. El rellotge continua la seva marxa. A les teves mans està aconseguir el màxim del dia.”

#1 
Escrito por Berta Iglesias en noviembre 3rd, 2011 @ 15:37

El tiempo…algo que está constantemente en nosotros!Vivimos a través de él y qué poco caso le hacemos a veces! Berta, totalment d’acord en viure el present!El temps és nostre, prioritzem el que sigui important!

#2 
Escrito por Ares en noviembre 3rd, 2011 @ 16:25

Herminia, tu post me ha conectado con “La Gestión del Tiempo” que, como curso de formación típico y tópico, se imparte por doquier a comerciales, directivos, empresarios… En estos cursos paquetizados y deliveradamente standard -de escuela anglosajona y norteamericana, por supuesto- jamás se tratan conceptos como Valores, Actitud Positiva, El Yo Responsable, etc. Sólo tratan de Gestión del Tiempo = Gestión de la Agenda Profesional. Desde aquí reivindicamos “la cuarta generación de la administración del Tiempo” de Covey y transcribo literalmente de su libro de los 7 Hábitos: “… «administración del
tiempo» es en realidad una denominación poco feliz; el desafío no consiste en administrar el tiempo, sino en
administrarnos a nosotros mismos. La satisfacción depende tanto de la expectativa como de la realización. Y la expectativa (y la satisfacción) reside en nuestro círculo de influencia. En lugar de centrarse en las cosas y el tiempo, las expectativas de la cuarta generación se centran en preservar y realzar las relaciones y en alcanzar resultados: en síntesis, en mantener el equilibrio P/CP….” (Producción y Capacidad de Producción).
A partir de aquí, cualquier curso de Gestión del Tiempo que no contemple esta definición, para mí, queda invalidado.
Si los Seminarios en las empresas para Trabajadores, Mandos Intermedios y Directivos contemplaran estos conceptos y algunos más que describe Herminia, otro gallo nos cantaría en esta Crisis y la mayoría de los 5 millones de parados de este país no tendrían la sensación de que se les hace perder el tiempo en la cola del Inem y podrían ser proactivos con sus Vidas, ya que el Estado no ha podido serlo con todos ellos y les ha lanzado a la dramática situación de haber perdido su empleo.

#3 
Escrito por josep gendra en noviembre 3rd, 2011 @ 19:19

Como siempre es un placer leer tus post,y este es especial hablar del valor del tiempo.Tiene olor,color,forma,pasado, presente, futuro.
Las diferentes etapas:La que no eres consciente de el,la segunda creer que el tiempo no pasa,la tercera que no quieres que pase.
“El tiempo es oro” “El tiempo no tiene precio” para algunos el tiempo tiene etapas el tiempo es valorado dependiendo la cultura,nacemos de un tiempo y morimos en el tiempo.
La apreciación de malgastar o gestionar es un valor individual y como no tengo mas tiempo acabo.
Un saludo.

#4 
Escrito por Sara en noviembre 3rd, 2011 @ 19:20

Gràcies pel post !

Efectivament, quan vivim plenament el present no hi ha lloc per a tenir la sensació de perdre el temps. És el que fa el nen i per això és feliç. No ha après encara a malgastar el temps atrapat pensant en les frustracions del passat ni en les pors pel futur.

#5 
Escrito por Lluís Sanmiquel en noviembre 3rd, 2011 @ 20:06

Hace unos días que ví la película “Papillon” y hubo una parte que se me quedó grabada y que desde ese día no ha dejado de rondar mi cabeza. El protagonista cuando se escapa por última vez de la cárcel reconoce ser culpable, pero no culpable de aquello por lo que le encarcelaron sino que dice algo así como “Soy culpable, culpable del peor crimen que puede cometer un hombre. Soy culpable de haber malgastado mi vida” Realmente genial, al igual que tu post Herminia. Grac

#6 
Escrito por Noelia Alonso Cabarga en noviembre 3rd, 2011 @ 22:15

Como siempre excelente y que nos ayuda a tomar consciencia de nuestro tiempo ya que como dice un refran popular la mayoria de la gente gasta mas tiempo y energia hablando de los problemas que afrontandolos y es que el tiempo que se va no vuelve dice otro dicho popular en cuanto al autor no sé si te refieres a la frase:Nuestro tiempo es nuestra vida y
cuando malgastamos el tiempo malgastamos nuestra vida si es ese es de Benjamin franklin a riesgo de equivocarme. GRACIAS

#7 
Escrito por santiago roja en noviembre 3rd, 2011 @ 22:58

Me gusta mucho esta reflexión: cuantas veces no hemos hecho esperar a alguien, creyendo realmente que “lo nuestro es más importante”, concientemente o no podemos caer en este abuso de poder.
Soy de las personas que alguna vez hace esperar y es algo con lo que tengo que trabajar. 5 min no pueden ser tan importantes!
Gràcies!

#8 
Escrito por Neus en noviembre 4th, 2011 @ 0:00

“Rere el temps organitzat sempre hi ha una ment organitzada.” (Sir Isaac Pitman, inventor del sistema de taquigrafia Pitman).

Recullo la cita del llibre “El monjo que es va vendre el Ferrari” de Robin Sharma.

#9 
Escrito por Lluís Sanmiquel en noviembre 13th, 2011 @ 14:08

Me ha gustado mucho!! Me quedo con la frase: “Si las actividades que realizamos (pensar, sentir, hablar, hacer‚Ķ) est√°n orientadas hacia un objetivo que nos llena aportamos sentido a nuestras vidas. ” Porque puedo decir que hoy por hoy he otorgado un sentido a mi vida, un valor a√±adido que con positivismo me acerca a mis objetivos. A menudo, se lo digo a mis allegados “perder el tiempo es perder la vida” y ya lo dice el refr√°n el tiempo es oro, es lo m√°s valioso, nuestra vida. Gracias Herm√≠nia.

#10 
Escrito por Diana Espinosa Prado en noviembre 19th, 2011 @ 18:59

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