Los modelos, fuente de inspiración para el liderazgo con sentido

Post escrito por Hermínia Gomà en febrero 25, 2012
Categorías del post: COACHING,COACHING TELEOLÓGICO,General,VALORES Y COMPETENCIAS

Los modelos, fuente de inspiración para el liderazgo con sentido

 

                                                                               
                                                                            Los niños necesitan más de modelos que de críticos.
                                                                                                                         Joseph Joubert (1754-1824)

Estos días estaba releyendo un libro tremendamente actual e inspirador a pesar de su antigüedad, Meditaciones de Marco Aurelio (121 dC). Este gran filósofo estoico nos dejó un legado íntimo y personal en el que la transitoriedad y la vacuidad son sus temas más recurrentes.  Al inicio de este libro, formado por reflexiones y aforismos, Marco Aurelio se plantea una gran pregunta:

¿Qué he aprendido de las personas

que han sido un modelo de vida para mi?

Qué pregunta más poderosa. La importancia de los modelos en nuestras vidas. Cómo estos modelos pueden ser fuente de inspiración para dirigir con sentido nuestras vidas. ¿Cómo nos preparamos para dirigir nuestras vidas?

Con modelos que nos inspiren

Siguiendo esta lectura tan inspiradora, me he permitido recoger algunos de los aprendizajes que realizó Marco Aurelio al dejarse influenciar por los modelos que forjaron su carácter y le ayudaron a dirigir con sentido su vida. Valores que le mostraron el camino del liderazgo que ejerció como persona y como gobernante:

  1. De mi abuelo, bondad y un carácter tranquilo.
  2. De mi progenitor, discreción y fortaleza.
  3. De mi madre la generosidad y la simplicidad en su manera de vivir.
  4. De mi bisabuelo, de la importancia de invertir en buenos maestros.
  5. De mi preceptor, la resistencia a la fatiga, tener pocas necesidades, autonomía en el trabajo, el rechazo a la calumnia y no inmiscuirme en los asuntos de los demás.
  6. De Diógenes, la aversión a las futilidades y soportar la franqueza.
  7. De Rústico, la idea de reeducar mi carácter y cuidarlo sin hacer ostentación de mi filantropía, a ser indulgente y dialogante con los que me han provocado o me han ofendido
  8. De Apolinio, la independencia de espíritu y la decisión de no dejar las cosas al azar y ser yo mismo en las mayores aflicciones, saber combinar energía y afabilidad y a no ser irascible. No dejarme influir por los favores ni menospreciarlos.
  9. De Sexto, afabilidad, preocuparme por los amigos de manera diligente, tolerancia hacia los incultos y los que opinan sin fundamento, el respeto y adaptación a todo tipo de personas. Alabar sin exageración y tener una gran cultura sin ser pedante.
  10. De Alejandro el gramático, el hecho de abstenerme de criticar y no censurar de manera ofensiva.
  11. De Frontón, a reflexionar sobre la envidia y la hipocresía de los que están en el poder.
  12. De Alejandro el platónico, a no decirle a nadie “estoy ocupado” continuamente para eludir ciertas responsabilidades.
  13. De Catulo, ser sincero y hablar bien de mis maestros y a amar sinceramente a mis hijos.
  14. De mi hermano Severo, el amor a la familia, a la verdad y a la justicia, a la igualdad y a la libertad de expresión, la constancia en el amor a la filosofía, la buena disposición a hacer el bien y la generosidad sin restricciones. El optimismo y la confianza en el afecto de los amigos, mostrándome siempre transparente con ellos.
  15. De Máximo, el hecho de controlar mis sentimientos y no dejarme llevar por ellos, la serenidad y la calma en todas las circunstancias, la dulzura y la nobleza, la realización sin quejarme de la tarea a realizar. Mostrarme amable.
  16. De mi padre, la delicadeza y la perseverancia irremisible en las decisiones tomadas. El amor al trabajo y la tenacidad, mi disponibilidad a escuchar a los que hacen aportaciones al bien común. La imparcialidad en aquello que corresponde a cada cual según su mérito. El discernimiento de donde hace falta estirar y donde aflojar. La sociabilidad. La previsión y la preparación anticipada en los detalles. Disfrutar de los bienes que la fortuna nos proporciona en abundancia. El hecho de estimular a las personas para que cada una sea excelente en sus propias competencias. Después de crisis producidas por problemas, el empuje renovado y el vigor para las tareas habituales….

Acaba su reflexión dando las gracias a los dioses y a la fortuna por la enorme suerte que le han dispensado al permitirle aprender de tan sabias y extraordinarias personas. ¿Qué te inspiran estas reflexiones? ¿Cómo pueden ayudarte a desarrollar tu liderzgo?

Cuanta humildad iniciar sus reflexiones reconociendo, valorando, agradeciendo y compartiendo lo aprendido de otras personas. Qué gran lección la que nos lega Marco Aurelio. ¿Somos capaces de reconocer y agradecer la influencia positiva que han tenido o siguen teniendo ciertas personas para que nuestra vida tenga sentido? ¿Qué modelo de directivo somos para nuestros colaboradores? ¿Qué ejemplo para nuestros hijos?

Al finalizar la lectura de este I libro de Marco Aurelio, y viendo lo que fue su trayectoria como líder y como filósofo me reafirmo, todavía más, en la importancia de los modelos para forjar el liderazgo.

¿Cuáles son los modelos que te inspiran?
¿Qué te inspiran?
¿Cómo vives estas cualidades y valores?
¿Qué modelo eres tú para los demás?
 
En el Coaching Teleológico el trabajo con los modelos es una pieza clave para el desarrollo del liderazgo. ¿Cómo lo hacemos? En un próximo artículo” Ejercicio para trabajar los modelos en procesos de coaching para el desarrollo del liderazgo”,  describiré de manera práctica como trabajarlo a lo largo del proceso.
 
 
Hermínia Gomà
25 febrero 2012
Barcelona

 

 

Comentarios del post

Mi modelo de referencia es aquel que me inspira sacar lo mejor de mi. También me gusta la frase “El MAESTRO LLEGA CUANDO EL ALUMNO ESTA PREPARADO”. Es como una especie de sinergia que fluye sola dentro de una atmósfera de sabiduría, comodidad y satisfacción.

Gracias 🙂

#1 
Escrito por Evelyn en febrero 26th, 2012 @ 16:24

Gracias Herminia por compartir este post. En vez de sentir “envidia de/por … “, mejor sentir “que puedo aprender de … “, o “cómo puedo llegar a …”.
Es mejor inspirarse de un modelo para alcanzar aquello que deseamos, que sentir envidia.
Gracias nuevamente

#2 
Escrito por David Ruiz en febrero 27th, 2012 @ 10:26

La vida nos ofrece regalos valuosos que en la serenidad de la pausa del camino podemos valorar, agradecer y reconocer. La serenidad del reposo nos permite tomar consciencia de que la vida es la suma de instantes en la que sólo perdura el cambio.
Gracias a la vida por esos regalos y agradecimiento también hacia nuestra persona por haber puesto la atención en esos modelo de vida.
Mi modelo, mi maestro peregrino reside en mi.Gracias.

Antoni Galiano

#3 
Escrito por Antoni Galiano en febrero 27th, 2012 @ 11:29

Que importante es reconocer lo que otros hacen por nosotros en nuestro proceso de crecimiento. Un gesto de humildad realmente cuando expresamos “llegué aquí…” pero “gracias a….”.
Un artículo muy inspirador!
Gracias!

#4 
Escrito por Igor en febrero 27th, 2012 @ 12:15

Siempre he creído en la importancia de nuestros modelos o referentes. Tengo un recuerdo muy vívido de como los buscaba en la adolescencia y ahora siento una gran responsabilidad por el modelo que pueda ser para los demás.

Me parece muy interesante el post en su conjunto y me llama especialmente la atención la extensión del elenco de modelos y la riqueza de aprendizajes descritos por Marco Aurelio. Pienso que es una invitación a extender nuestra lista personal de modelos y a meditar más profundamente sobre qué nos enseñaron, aquello que ahora somos.

De mis modelos aprendí a ser agradecido, aunque a menudo no supe manifestarlo abiertamente. Éste es uno de mis aprendizajes del máster de Coaching con Hermínia, los otros docentes y el magnífico grupo de compañeros. Y como el movimiento se demuestra andando, aprovecho la ocasión para agradecerles la teoría y las dinámicas sobre modelos que hemos hecho y las correspondientes conversaciones de Coaching con Vanessa.

Una abraçada,
Lluís Sanmiquel

#5 
Escrito por Lluís Sanmiquel en febrero 27th, 2012 @ 12:19

¿Podemos contestar a la siguiente pregunta?: ¿De quién hemos sido maestros de vida? ¿A quién hemos conseguido inspirar? ¿Qué hemos hecho para hacerlo posible? ¿cómo lo hemos conseguido? ¿Qué nos lo hace evidente?
Si podemos poner nombres concretos y hechos concretos a nuestras respuestas estaremos un poco más cerca del líder que llevamos dentro.
La actitud y la muestra del carácter será imprescindible para que el mensaje llegue a los demás; para ser un modelo inspirador. Y eso pasa cuando se actúa des de quién uno es y quiere llegar a ser, connectado a sus valores y tomando decisiones des de los mismos. En coherencia y con integridad.

#6 
Escrito por Mònica Parejo en febrero 27th, 2012 @ 14:26

Només amb la mirada d’un infant, podem aprendre dels altres. Aquesta mirada ens donarà tot el que necessitem per anar picotejant com una gallina d’aquí i d’allà, d’aquest i de l’altre. La vida ens dóna cada dia tot allò que necessitem per créixer, ja sigui en Lideratge Personal ja sigui en Lideratge de Persones. Res es perd, res es crea, tot es transforma en tu si t’enmiralles com un infant en el modelatge vers el Lideratge amb Sentit.

#7 
Escrito por josep gendra en febrero 27th, 2012 @ 15:39

Qué interesante este post! Me ha gustado especialmente la frase de uno de los comentarios: “La vida es la suma de instantes en la que sólo perdura el cambio”. Por eso es tan importante tener presente aquellos modelos que nos inspiran para continuar hacia adelante, aquellos que nos sirven de faro, que nos iluminan nuestro camino, como dice Hermínia: “para el liderazgo con sentido”. Estoy convencida de que no nos sería posible perseguir nuestros sueños, materializar nuestros proyectos, sonreírle a la vida y agradecer a quienes nos acompañan en nuestra búsqueda continua, sin tener nuestros modelos inspiradores. Me doy cuenta además de la enorme riqueza que nos supone identificar nuestros propios valores en cada uno de los modelos que elegimos. Del mismo modo que de vez en cuando hacemos limpieza de nuestros armarios y cajones debemos también revisar a menudo nuestros modelos para tenerlos presentes, adaptarlos a nuestro momento actual, compartir y transmitir nuestro aprendizaje.

Recuerdo un ejercicio sobre modelos que hicimos en el Máster de Coaching. Fué muy gratificante y revelador conectar con mis propios modelos inspiradores. Gracias a ti, Lluís, por acompañarme en esta búsqueda y a Hermínia por ser uno de mis faros.

Una abraçada enorme 😉

Vanessa Teixidor

#8 
Escrito por Vanessa Teixidor en febrero 27th, 2012 @ 15:49

Primero de todo Hermínia, este artículo es auténticamente precioso! Las palabras, el contenido y el significado que hay detrás son realmente una buena reflexión.

¿Qué he aprendido y aprendo de las personas que han sido y son modelos en mi vida? Hablo en pasado y presente puesto que considero que constantemente hay modelos en mi vida. Algunos cambian a lo largo de la vida, otros se mantienen…pero de todos, absolutamente de todos aprendo. Además, en mi profesión, la psicología, me relaciono constantemente con personas y aunque quizás no lleguen a ser modelos para mí, aprendo y aprendo cada día.

Gracias a las relaciones que mantenemos, a la comunicación con los otros, a las situaciones y momentos vividos, aprendo y por consiguiente, crezco.

Además de todo esto…los modelos…referencias para nosotros para conocernos más, referencias para nosotros para mejorar y crecer día a día…eso nos hace aún mejores profesional, pero sobre todo, personas!Y aún mejor si hacemos conscientes estos modelos en nuestra vida y lo que nos enseña cada uno, para potenciar todo aquello que queramos.

Muchas gracias por el artículo!

#9 
Escrito por Ares en febrero 28th, 2012 @ 19:03

De mi abuelo la importancia de ponderar, de relativizar, de mostrar afecto sin disimulos.
De mi padre la entereza ante la adversidad, la mirada curiosa y atenta ante la vida, la dignidad y la fortaleza en la despedida.
De mi madre el perdón, el amor incondicional y otra vez el perdón.
De mi hermana el empuje, la ilusión, la perseverancia.
De mi otra hermana la alegría, la inventiva, el sentido del humor.
De mi hermano la capacidad de reinventarse, el coraje necesario para mirar dentro de sí.
También de modelos negativos podemos aprender lecciones valiosas como por ejemplo huir del discurso agresivo, la crítica destructiva y el escarnio como herramientas de motivación que utilizan algunos jefes. Interiorizar el efecto demoledor que causan dichas prácticas a quienes van dirigidas así como a aquellos que las presencian aún no siendo éstos sujetos pasivos de las mismas. Repetirnos como un mantra “yo, de mayor (aunque hayamos cumplido los cincuenta), no quiero ser así”.

#10 
Escrito por Mat en marzo 5th, 2012 @ 10:32

Somos quienes somos por la forma en que otros han influido en nosotros, en nuestras creencias y en la forma de vivir. A su vez nosotros influimos en nuestros hijos, nuestros amigos, nuestra pareja, nuestros colaboradores. Influir positivamente es una expresión de nuestro amor hacia los otros. Poderoso artículo. Gracias!

#11 
Escrito por Karin Schuster en agosto 20th, 2013 @ 18:54

Desde mi niñez recuerdo haber estado influidia por los modelos que tenía y me inspiraban, me parece muy importante su guía, en la medida que avanzamos en la vida aparecen nuevos modelos y también aumento la necesidad de influir positivamente en mi entorno. Es muy importante identicar nuestros valores en los modelos que elegimos. Un hermoso artículo. Muchas gracias Herminia

#12 
Escrito por Eugenia Moretti en octubre 19th, 2013 @ 22:52

Añade tu comentario

requerido, usa tu nombre real
requerido, no será publicado
opcional, tu dirección de blog