10 preguntas para escuchar en procesos de Coaching Teleológico

Post escrito por Hermínia Gomà en noviembre 5, 2012
Categorías del post: COACHING TELEOLÓGICO,VALORES Y COMPETENCIAS

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La importancia de escuchar en los procesos de Coaching Teleológico

Escuchar plenamente significa escuchar con nuestros oídos,
con nuestros ojos y nuestro corazón
Hermínia Gomà

¿Qué valor ofrecemos a nuestros clientes habiendo desarrollado nuestra capacidad para escuchar? ¿Qué ocurre cuando no escuchamos lo que nos dice el cliente? ¿Y cuando no escuchamos lo que “no nos está diciendo”? La mayoría de nosotros hemos experimentado las consecuencias de no saber escuchar a nuestros clientes: pérdida de empatía y conexión, emitir juicios o buscar soluciones, pérdida de oportunidades para centrar el objetivo…

Pero, ¿cómo podemos aprender a escuchar si antes no nos hemos escuchado a nosotros mismos? ¿Si antes, alguien no nos ha escuchado de verdad?

Me gustaría iniciar este artículo analizando las diferentes implicaciones del concepto de escuchar.

  • Recibir lo que nos dicen y lo que no nos dicen
  • Interesarnos genuinamente por comprender al otro
  • Valorar lo que el otro está compartiendo con nosotros
  • Reconocer al otro y facilitar que el otro se reconozca
  • Reconocer la emoción que el otro siente y comprenderla
  • Apreciar al otro por su esfuerzo, generosidad, abertura, confianza…

¿Te has sentido escuchado así alguna vez? Desde la comprensión, el aprecio, la valoración, el reconocimiento, la generosidad y la empatía. Es importante habernos sentido escuchados de esta manera por alguien, en algún momento de nuestra vida, para que nos sirva de inspiración y guía, en nuestra labor como Coachs. Por favor conecta con esta situación que tu ya has vivido y experimentado. ¿Es así como pueden sentirse tus clientes cuando dialogas con ellos? Realmente se sienten valorados, comprendidos, aceptados, reconocidos y apreciados?

El acto de escuchar plenamente es esencial para transmitir a nuestros clientes que nos importan, que son importantes. Escuchar verdaderamente implica generosidad, porque cuando escuchamos nos olvidamos de nosotros, de nuestro ego, de nuestros juicios, sólo el otro es importante para lograr ser el mismo, para solucionar sus problemas, para alcanzar sus sueños.

Cuando escuchamos plenamente a nuestros clientes significa que aceptamos quienes son y que nos tomamos seriamente lo que traen a la sesión.

¿Quién de nosotros no ha tenido alguna vez la sensación de que la persona con la que estamos hablando no escucha lo que le estamos diciendo? ¿Cómo nos hace sentir? ¿Cuál es nuestra reacción? ¿Nos cerramos, enfurecemos, gritamos, alejamos, defendemos..? Es importante que estemos atentos a estas señales, cuando las veamos en los demás. Son claros indicadores de que no estamos escuchando. Cuando dejamos de escuchar o simplemente no lo hacemos, sin ser concientes de ello, estamos provocando una herida en nuestro vínculo con el cliente. No se trata de que no queramos escuchar al cliente, el problema es que no hemos desarrollado esta habilidad, no es un acto deliberado, se trata de una desconexión. Realmente puede llegarnos a abrumar el hecho de desconectarnos de nuestro cliente. Lo importante es que tan pronto nos demos cuenta nos volvamos a abrir a esta escucha plena. Será tema de nuestra supervisión posterior analizar qué ha cortado nuestra escucha.

La mayoría de conflictos personales nacen de la imposibilidad o inhabilidad para escucharnos los unos a los otros. Pero si buscáramos en nuestro interior comprobaríamos que el origen real está en la incapacidad de escucharnos a nosotros mismos. Saber escucharnos implicaría aceptarnos, comprendernos, apreciarnos y reconocernos a nosotros mismos como seres valiosos, únicos y diferentes.

En todo proceso de Caoching la escucha va a ser un elemento fundamental para incrementar la seguridad personal del cliente. Nuestra escucha va a facilitar que el dialogo sea enriquecedor.

A veces no escuchamos lo que nos está diciendo nuestro cliente porque alguna actitud del cliente, el contenido del mensaje, sus silencios u otros factores actúan como un detonante de nuestros miedos, de nuestra frustración, impaciencia o dolor. La vida cotidiana parece que nos empuja, que nos impela a correr de una obligación a otra, no tenemos tiempo para conectarnos con nosotros mismos y así conectarnos verdaderamente con los demás. Es como si nos pusiéramos una coraza para que ninguna amenaza externa pueda penetrar en nuestro interior. Por ese motivo es tan importante que nos conozcamos y hayamos realizado nuestro propio proceso de crecimiento personal, para poder entrar en la sesión dispuestos a dejarnos influir por aquello que el cliente traerá a la sesión, seguros y confiados en que sabremos escuchar sin que nos resuenen los temas del cliente y perdamos nuestra capacidad de escucha. Somos responsables de ofrecer una escucha plena y empática a nuestros clientes.

El deseo de ser escuchados y comprendidos responde a nuestra necesidad de escapar de aquello que nos divide, de llenar el vacío que nos separa. El poder de una escucha empática y plena transforma el proceso y el vínculo de confianza entre las personas. Cuando un Coach es receptivo el cliente es capaz de clarificar sus ideas y pensamientos y descubrir lo que verdaderamente está sintiendo. Cuando el Coach sabe escuchar el cliente puede escucharse a sí mismo.

Escuchar es tan básico que damos por supuesto que lo sabemos hacer bien. Desgraciadamente, la mayoría de nosotros, creemos que escuchamos mejor de lo que lo hacemos.

En los procesos de Caoching Teleológico, podemos encontrarnos con algún cliente que tiene como objetivo mejorar la comunicación. Indagar en la conversación con el cliente por su necesidad de ser escuchado puede abrir una puerta fundamental a su atoconocimiento y que él mismo pueda hallar en su interior la respuesta a su problema de comunicación.

  1. ¿Qué significa para ti ser escuchado?
  2. ¿Quién querrías que te escuchara?
  3. ¿Qué querrías que escuchara? 
  4. ¿Qué emoción tuya no te estás permitiendo escuchar?
  5. ¿Qué señales te envía tu cuerpo que no estás escuchando?
  6. ¿Alguien te ha dicho que no le escuchabas?
  7. ¿Qué es lo que te resulta más difícil de escuchar?
  8. ¿Cuánto tiempo dedicas a escuchar a las personas que son importantes en tu vida?
  9. ¿Cómo escuchas a estas personas?
  10. ¿Qué beneficios obtendrías si escucharas plenamente?

Cómo siempre os digo, antes de realizar estas preguntas a vuestros clientes, coged papel y lápiz y respondéroslas vosotros en primer lugar.

Escuchar es una asignatura en la que la mayoría hemos de seguir trabajando. No es fácil. Implicar conectar con valores como el amor, la confianza, la generosidad, la honestidad, la valentía y el coraje.

Si cada uno de nosotros, desde nuestro círculo de influencia aprendiéramos a escuchar mejor limaríamos muchas asperezas, nos sentiríamos más cercanos los unos a los otros, evitaríamos muchos conflictos y dolor, tenderíamos puentes en lugar de aislarnos y seriamos generadores de armonía y serenidad en nuestras interacciones.

Hermínia Gomà
5 noviembre 2012
Barcelona

Comentarios del post

Efectivamente, escuchar es una materia en la cual debemos seguir trabajando y algo que pensamos sabemos hacer por inercia. Más escuchar, en el sentido real de la palabra, con la percepción abierta, es una de las actividades más difíciles que he experimentado. El leer al otro, más allá de lo que el sexto sentido puede, comprender que sus reacciones muchas veces me dirán lo contrario a sus palabras, o que me indique un quiere cambiar un punto que parece mínimo, mientras su verdad personal encierra algo abismal, y encaminar asertivamente, con dulzura, con tacto, y comprensión al coachee, es algo hasta atemorizante en este instante para mí. El más atento a la oportunidad en el momento de abrir oídos y mente debe ser el Coach. El que primero debe resolver sus limitaciones es el Coach. Y de ahí ser anzuelo para que el coachee pesque sus temas clave a resolver. Si me hago las 10 preguntas me doy cuenta de que nunca me he detenido a cuestionarme al respecto, de que elaborar las respuestas no me surge con la misma facilidad con la que opinaría sobre algo de mi trabajo. Y noto que nunca me detengo a pensar en mi, sino me escucho, ¿cómo seré capaz de escuchar al otro?

#1 
Escrito por Silvia Quirós en marzo 10th, 2016 @ 4:36

El tema de la escucha, sigue siendo una de las asignaturas principales a seguir trabajando como coach, creo que es algo, que no nos enseñan de pequeños; escuchamos para contestar pero no para comprender al otro. Y es una habilidad que debemos desarrollar plenamente en nuestra formación como coachs.
En la escuela o en casa, nos dicen: ¿me has escuchado? ¿me has entendido? lo cual la única respuesta puede ser Sí o NO, pero no desarrollamos la habilidad de escuchar, gracias a preguntas que nos hagan realmente pensar, y crear capacidad de síntesis, como por ejemplo: ¿De lo que acabo de decir, qué es lo que has entendido? Con una pregunta de este estilo, empezaríamos a poner atención en la verdadera comprensión de lo que se nos dice, y no quedarnos en una escucha a medias, sin verificar si hemos comprendido o no, simplemente que hemos escuchado.

Escuchar plenamente, también es escuchar todo lo que dice, no sólo aquello que nosotros creemos importante, ya que todo lo que dice el cliente, para él es importante, nuestra tarea después será extraer lo relevante de lo que nos ha dicho para devolvérselo, pero no debemos perder detalle alguno de lo que expresa. A veces sin darnos cuenta, cuando nos dicen algo que creemos que es importante, dejamos de escuchar, desconectamos, y estamos con la palabra en la boca para hacer feedback de aquello que en un principio nos lo hemos quedado como importante, pero la práctica, nos dice que desde que empieza hablar, hasta que termina, incluso durante nuestra intervención, su comunicación no verbal, todo, es relevante, y nos da información del proceso.
Escuchar implica conocer al otro más allá de sus palabras, interesarse por la otra persona. Cuando personalmente me he sentido escuchada plenamente, la sensación de conexión con la otra persona es muy grande, y la sensación de que diga lo que diga, me explique más o menos, sé que me va a comprender, me va a ordenar y por tanto, voy a poder avanzar en mi proceso de autoconocimiento, y por tanto, hacia el cambio.

Las 10 preguntas que propone el artículo, favorece algo que pocas veces hacemos, y es escucharnos a nosotros mismos. En lugar de querer que otros nos escuchen, sin antes haber hecho el paso previo de escucharnos a nosotros mismos. Tomar consciencia de la propia escucha hacia uno mismo, nos ayudará a mejorar nuestra comprensión de las situaciones, tanto nuestras como de los demás, ya que la mayoría de veces, si algo no comprendemos, es porque no nos hemos parado a escuchar con los oídos, y con el corazón.

#2 
Escrito por ANNA GIRBAU MORENO en mayo 9th, 2016 @ 9:30

Creo que la escucha activa es una de las competencias mas importantes que um coach debe tener, pero, en toda nuestra vida, practicamos mucho el “oír” y no el “escuchar”. La conexión entre el coach y coachee se forma de manera mucho mas rápida y fuerte cuando hay la escucha empática y activa, y, con la confianza del cliente, todo el proceso será mucho mas profundo y potente. Veo, así, la importancia de practicar siempre la escucha.
A mi me parece muy bien también que los coaches deban responder “las 10 preguntas para escuchar” también, para integrar y comprender que significa para ser escuchado, y, mas una vez, integrar la importancia de esta competencia que debemos desarrollar.

#3 
Escrito por Andrea Gomes en mayo 9th, 2016 @ 16:00

Conectar con las emociones que hemos sentido nosotros mismos cuando nos hemos sentido plenamente escuchados nos realza la importancia de hacerlo con nuestros clientes también.

Existe un proverbio árabe que dice:

«Si Dios nos creó con dos orejas, dos ojos y una sola boca, es porque tenemos que escuchar y ver dos veces antes de hablar»

Que importante es pues la escucha activa y la presencia completa del coach con su cliente, lo identifica y resalta como persona, como ser único que merece todo esto y más…

Para finalizar comparto con vosotros un breve vídeo de un anuncio de hace muchos años (para dar la nota de humor)… que importante es escuchar plenamente 🙂 ¿Vamos a Belén?

https://youtu.be/Y9SXwwnAka4

#4 
Escrito por FELIPE ATEHORTUA en mayo 16th, 2016 @ 9:57

Al leer este artículo me ha venido en mente un fragmento de un libro que leí hace ya algunos años; “Manual práctico de comunicación empresarial”. Aunque se trate de un manual de temática más empresarial, dirigido a altos mandos, me gustaría compartir con todos vosotros dos ideas que casan a la perfección con el contenido de este artículo. El fragmento al cual me refiero decía que, la escucha incorrecta que generalmente practicamos las personas, es fruto de una mala educación —pues desde pequeños nos han enseñado a hablar pero no a escuchar— y, asimismo, de nuestro propio egocentrismo personal. Después de todos los seminarios recibidos durante este primer año de máster y después de todo lo que hemos hablado sobre la escucha, considero que ésta es una de las habilidades, necesarias y trascendentes para ser un buen coach, más difíciles de dominar.
Estoy completamente de acuerdo contigo, Herminia, cuando dices que damos por hecho que sabemos escuchar, pues antes de conocerte y sumergirme de pleno en el mundo del coaching teleológico, yo también lo pensaba, creía que ya sabía escuchar y que, además, lo hacía bien; me equivocaba. Aunque actualmente puedo decir que, gracias a todo el proceso, al autoconocimiento, a la integración y a la práctica, sé escuchar mejor, es una habilidad que pienso seguir trabajando cada día.

#5 
Escrito por Raquel Gómez en mayo 16th, 2016 @ 17:34

Hola Herminia;
Per comentar aquest blog, utilitzaré les preguntes que ens has llençat (moltes gràcies per compartir-les) per reflexionar sobre l’escolta:

1. Què significa per tu ser escoltat?
Significa ser comprès, que l’altre entengui el meu món des de el seu món. És el primer pas per poder arribar a estimar i a sentir que de món només hi ha un, i que tots en formem part.

Entenc que escoltem quan posem el focus sobre el que les persones tenen al cap. Si canviem el focus de lloc i el posem en el que són les persones, podem sentir-les, i les estem estimant, perque les acceptem com una realitat més del món en el que vivim.

Per tant, entenc que la nostra presència determina el pla en el que volguem escoltar/sentir.

2. Qui voldries que t’escoltés?
No tinc cap desig especial de ser escoltat en aquests moments, però si he d’escollir, m’agradaria que m’escoltéssin persones que es puguin beneficiar de les meves paraules.

3. Que voldries que escoltéssin?
M’agradaria que escoltéssin tot el que estic descobrint de la vida, ja que em sento molt afortunat d’estar visquent aquest moment, per tots els aprenentatges.

4. Quina emoció teva no t’estàs permetent escoltar?
Des de que he començat el màster i m’estic treballant, he entès que totes formen part de mi, i per tant, mes les permet-ho sense excepcions.

5. Quins senyals t’envia el teu cos que no estàs escoltant?
Crec que tenen a veure amb la ràbia. La tensió que sento a la mandíbula o als ombros, és per l’afany de control de coses que no depenen de mi.
És una tensió constant, subtil però prolongada.

6. Algú t’ha dit que no l’escoltaves?
Sí. A casa quan era petit (mare i pare) i professores a l’escola. Potser alguna exparella també. Penso que en moltes situacions he sigut conscient de no estar escoltant a la meva interlocutora i no m’ha dit res, possiblement perque la majoria de nosaltres no sabem que és escoltar. I no s’exigeix el que és desconegut.

7. Què és el que et resulta més difícil d’escoltar?
Les veritats absolutes. L’autoritat, les normes, el control.
Les injutsícies.
Tot allò que xoca amb els meus valors.

8. Quant de temps dediques a escoltar a les persones que són importants en la teva vida?
Visc bastant solitariament, per tant el temps que dedico és relatiu. Quan ho faig, hi ha dies que sento que escolto des de dins, que les puc sentir. Quan alguna cosa em preocupa o em sento amb falta de temps, les escolto si ho necessiten, però no connecto.
Destacaria que quan no escolto és quan no estic visquent des de la meva essència, és perque estic desconnectat.

9. Com escoltes a aquestes persones?
Quan les escolto des de mi, les puc sentir. Les estic sentint des del meu ser.
Quan no estic present, presto atenció, però no connecto. És una sensació que no m’agrada, perque sento com si em féssin nosa, com si em molestéssin.
Si no estic connactat amb mi, m’és difícil escoltar.

10. Quins beneficis obtindries si escoltéssis plenament?
Escoltar plenament és connectar-me amb mi, em sento jo, em sento ple i percebo la meva existència plena de significat. Per a jo, escoltar plenament és sortir del «somni del món», citant a Miguel Ruiz.

#6 
Escrito por Pol Rodríguez i Salvador en mayo 19th, 2016 @ 11:25

Realmente es difícil escuchar plenamente ,‘de verdad’, cuando lo haces el interlocutor lo nota y tú percibes que el otro lo nota, al escuchar sentimos que la otra persona se va sintiendo cada vez más cómoda, más confortable, se va abriendo, por tanto estamos generando emociones en la otra persona. En algunas ocasiones he experimentado ‘me voy’ de la conversación, es algo que me molesta de mí mismo, y debo corregir, obviamente estoy convencido que el otro lo nota también. Me atrevería a decir que en muchas ocasiones es más importante lo que no se dice que lo se dice, para captarlo debemos estar concentrados y con todos los sentidos puestos en la otra persona. Por otro lado, cuando das respuesta a las 10 preguntas que nos da Herminia, me doy cuenta de que aflora alguna incoherencia entre lo que es importante para mí y de qué forma lo estoy ‘tratando’, así como en ocasiones no es que no sepa escuchar, sino es que no quiero ya que lo que estoy escuchando ‘no me gusta’. Como dice el artículo, la escucha es una asignatura que debo seguir trabajando…

#7 
Escrito por joan ferran en mayo 25th, 2016 @ 6:05

Escuchar realmente a la persona sin poner por delante ningún filtro, ningún prejuicio es, no quisiera decir imposible, pero sí muy difícil, tanto más cuanto más creemos conocer a la persona. Y sin embargo, cuando se consigue, ni siquiera un poco, mi experiencia es que siempre hay nuevas percepciones, nuevos matices, nuevas comprensiones que enriquecen la persona que tenemos delante, y nuestra relación. Requiere tiempo, paciencia y presencia. Creo que cuesta más entre los adultos, como si pensásemos que por el hecho de serlo tenemos que dar cosas ya por sabidas. A mí personalmente me resulta más fácil con mi hija, con los jóvenes en general, quizás porque interiormente les doy más espacio para sorprenderme, para el cambio, para que hagan las cosas de forma diferente porque están en proceso natural de evolución y de sorpresa permanente. Quizás nos hace falta rejuvenecer nuestra mirada para mejorar nuestra escucha.

#8 
Escrito por Cristina Espallargas en mayo 29th, 2016 @ 22:45

Doy rienda suelta a mi imaginación y creatividad, este artículo me ha inspirado. Me gusta tener ganas de expresar y compartir un poco de mi mundo, de mi visión, mediante las palabras. Al fin y al cabo, tener este espacio de comunicación enriquece a todos.
Hace muchos años aprendí de mi madre, la mujer que me ha permitido aprender más de mi misma, que nunca acabamos de conocer a alguien, por muchos años de convivencia. Ahora lo entiendo, porque tampoco terminamos de autoconocernos, lo hacemos mientras vamos viviendo. Ayer leía el libro de «El poder de nuestra presencia» de Míriam Subirana, que la verdadera presencia transformadora es aquella que parte y vive desde nuestro ser, el que confía en la vida, y se sabe manejar en la incertidumbre y el cambio. ¡Cuántas resistencias al cambio! Hablando desde mi, me encanta el cambio pero no tanto el vivir desde él. Realmente, todo y todos estamos en continuo cambio. Nada es estático y nada permanece, este mismo instante ya ha pasado.
Hago este aporte porque la verdadera presencia nace de apreciar y aceptar el momento presente y para mí, esta es la verdadera escucha. La mente es sólo una parte de nosotros, y a ella le encanta vivir en apegos, proyecciones, expectativas, que poco tienen que ver con el ahora.
¿Cuál es el valor del tiempo que nos regala la otra persona? ¿Qué nos está diciendo sin hablar? ¿Qué nos llega del otr@? Profundo respeto el que siento cuando alguien comparte con nosotros algún aspecto que le preocupa, se abre desde su ser, qué regalo más preciado!
La tendencia es a escuchar a la mente, la que va cargada de estímulos, de prisa, de ego’s… y la persona no es su mente. Tampoco sus emociones. ¿Qué parte estamos escuchando de nosotros mismos? ¿Y del otro? ¿Estamos escuchando su ser? La verdadera escucha implica abrazar al otro desde nuestro ser receptivo, y ésto implica cabeza, corazón, cuerpo y consciencia con doble de ésta última.
Para mí la escucha es la competencia central de todo trabajo terapéutico por ello junto con Inés Caralt creamos un seminario de Escucha Activa, comparto la información por si puede ser de interés para alguien; el próximo seminario es el 13 de Julio de 16 a 21h. http://www.institutgoma.com/escuela-verano/escucha-activa/

#9 
Escrito por Paula Folch en junio 13th, 2016 @ 8:58

La habilidad de escuchar, quizás sea una de las destrezas que trabajaremos de forma constante en nuestro camino como Coachs. Escuchar con el corazón implica conectar, estar en armonía con uno mismo para que, por medio de ella, se pueda conectar con el cliente; saber escuchar lo que dice, lo que no dice y como lo dice o no lo dice. Aunque la herramienta por excelencia es la conversación, dentro de un proceso de coaching; lo que hace que precisamente el cliente hable, es que le escuchemos, es que sienta que puede confiar, y desde este lugar abrirse completamente.
Son situaciones (sentirnos escuchados) que, en la cotidianeidad de la vida, pocas veces experimentamos e incluso, hacerlo, puede parecernos extraño. Es por esto, que debemos prestar atención a nuestra escucha, porque será el verdadero gancho para que el cliente confíe.
El primer paso, es saber escucharnos a nosotros mismos.

#10 
Escrito por Eliana Valencia en junio 15th, 2016 @ 14:16

Me ha encantado como vinculas sentimientos a la escucha plena, como conectamos con el amor, la confianza, la generosidad, la valentía y el coraje. Comparto con mis compañeros lo difícil que escuchar de verdad, porque debemos desaprender lo significa escuchar y vincularlos a las cualidades que nombraste. Antes de empezar a estudiar, tenía mi propio significado. Pensaba que era la habilidad de “interpretar” lo que el otro decía y hoy en día me doy cuenta de lo lejos que está de este concepto. Interpretar es tener una hipótesis basada en mis propias experiencias, en mis valores, mis miedos, mis juicios y mi sistema de creencias. Escuchar es poner al cliente como protagonista, olvidarme de mi ego, abandonar por completo las expectativas, renunciar por completo a mi visión del mundo. Escuchar es atender al otro, entrar en su propia visión, en lo que siente. Escuchar es presencia, un acto de valentía y generosidad. Implica ir más allá, el coachee te invita a entrar en su mundo y nosotros entrar de lleno a él, en lo que te enseña y en lo que no sabe que existe. El cliente “quiere ir a su casa” y nos pide que le acompañemos. Voy a añadir otro valor importante y es la humildad. Tenemos que ser humildes para reconocer que no sabemos donde quiere ir, ni como, ni cuando, pero tenemos la confianza de que él tiene toda la sabiduría y que lo acompañaremos para que la llegada sea más amena, que le animaremos a que llegue a donde quiere llegar. Cada día me doy cuenta de la gran importancia tiene esta competencia y como desarrollarla, es un largo camino. Como herramienta potente, el Coaching Teleológico nos regala los feedbacks. Tener la posibilidad de devolverle al cliente y verificar si lo he comprendido. Una oportunidad de reconocerse en esa devolución y que le sirva de espejo para que esta “compresión” atienda a todos los niveles: su propia comprensión. “Un coach debe escuchar y respirar” (Leonardo Wolk), que simplicidad en la forma, que complejo su contenido. Aquí hay un fragmento de la película “El bibliotecario: en busca de la lanza perdida” https://www.youtube.com/watch?v=ZHH4pjKJBrg donde el protagonista tiene la habilidad de reconocer al otro como ser humano y ver aquello que no es evidente.

#11 
Escrito por Lucía Olazábal en junio 17th, 2016 @ 20:14

“Tenemos dos ojos y dos orejas para escuchar cuatro veces más de lo que hablamos”, esta es una frase que me acompaña y que sirve para recordarme la importancia de saber escuchar. Como dices la mayoría de la gente piensa que ya sabe escuchar perfectamente, igual que pasa con la respiración… ¿Cuántas veces escuchamos y respiramos conscientemente? ¿Estamos con el piloto automático instaurado en nuestra manera de pensar y hacer? Este video es un ejemplo de cómo vamos por la vida y cómo podríamos decidir llevarla si nos conectáramos más con la consciencia y dejáramos apartado el juicio https://www.youtube.com/watch?v=Fw6LSYC5Tak
En la práctica del yoga por ejemplo conecto mucho con la escucha de mi cuerpo, controlo y varío la respiración de manera consciente, al igual que tras hacer un seguido de ejercicios auto-observo lo que estoy sintiendo. Esta relajación mental y corporal es la que intento adoptar y aprender cuando estoy en el rol de coach, para dejar las prisas y la impaciencia a un lado y pueda centrarme exclusivamente en la conexión con el otro.
Es importante también que los coachs vayámonos limpiando de todos aquellos temas en nuestra vida que nos hacen tambalear ya que es muy peligroso y poco profesional estar al servicio de una persona que tenga el mismo problema que tú tienes, ya que se podría intoxicar el proceso desde el mapa del coach. Con el trabajo personal podremos estar limpios por dentro para consecuentemente tener una mirada limpia hacia el otro, sin juzgarlo, sin hacer hipótesis, sin dar consejos, sin ego. De esta manera podremos comprender su manera de pensar, de sentir y de hacer, como también su escala de valores, para que a través de la conversación sea él mismo el que vaya aprendiendo lo que su diálogo interno le está diciendo, acompañándole a través de feedbacks cognitivos, emocionales, de fondo, etc. y siempre desde el “entiendo que”, “comprendo”, “he notado” y nunca desde el “tú has dicho”.

#12 
Escrito por Gala Guasch en junio 22nd, 2016 @ 15:14

Dice el artículo «Escuchar verdaderamente implica generosidad, porque cuando escuchamos nos olvidamos de nosotros, de nuestro ego, de nuestros juicios, sólo el otro es importante para lograr ser el mismo, para solucionar sus problemas, para alcanzar sus sueños.»
Para mi escuchar es un acto de AMOR, significa abandonarte al fluir de las palabras, emociones, gestos, actitudes o cambios de posición de la persona, olvidarte de todo absolutamente para conectar y estar al servicio del otro.
Respondiendo a la pregunta si alguna vez me he sentido escuchada así…mi respuesta es sí, con mi padre desde jovencita empecé a apreciar las conversaciones que teníamos sobre cualquier tema, sobre todo cuando yo entraba en conflicto el venía a mi habitación y sin que yo dijera nada se sentaba me miraba y ya estábamos conectados entonces yo empezaba a provocarlo para discutir y él permanecía sereno sin hablar, entonces cuando yo me calmaba empezábamos a conversar. Ahora con esta exposición veo a mi padre como un buen coach jajajajaja.
Para mí es muy importante el saber escuchar, de hecho uno de mis objetivos por los que me apunté al master es para aprenderlo, intento practicar la escucha activa en mí día a día y estas preguntas que se exponen en el artículo me parecen muy apropiadas para ello.
Gracias por el artículo.

#13 
Escrito por Mònica Morales en julio 10th, 2016 @ 10:57

Abans de posar-nos davant d’un client hi ha dos aspectes bàsics que són fonamentals i que depenen de nosaltres pel que fa a l’escolta activa. El primer d’ells és fer el nostre propi procés de creixement personal, el procés de convertir-nos en la millor versió de nosaltres mateixos. Superar les pors, trencar els límits, conèixer-nos, reconèixer-nos, acceptar-nos. Apreciar-nos. Estimar-nos. Revisar les creences i els nostres marcs de referència. Canviar el paradigma. Depèn de nosaltres i és probable que no ho puguem fer sols i que necessitem l’ajuda d’un psicòleg, psicoterapeuta o Coach. Aquest primer punt és bàsic per situar-nos davant el client neutres, nets, buits de tot. És quelcom força difícil però imprescindible si no volem “emboirar” el procés, posar temes que són nostres.
El segon aspecte és força important també i és aprendre l’art d’escoltar activament i plena. L’escolta empàtica. Amb tot el cos. Escoltar allò que el client ens diu i allò que el client no ens diu. Escoltar la càrrega emocional, els valors. I en el mateix acte d’escolta, mostrar l’apreci, el reconeixement, l’acceptació cap al nostre Coachee. Un reconeixement i acceptació que prèviament haurem tingut amb nosaltres mateixos en aquest procés de convertir-nos en millors persones i en Coach Teleològic.
Tots dos casos són actes d’amor i generositat. Envers nosaltres mateixos, en primer lloc i envers els nostres interlocutors (clients, parella, fills, pares…) en segon lloc.
L’escolta, com es diu en l’article, té molts beneficis pel que fa a l’autoestima de les persones (fer-les visibles) i a la salut de les relacions interpersonals. Si ens escoltéssim més, de veritat, amb orelles, ulls i cor, possiblement contribuiríem a construir un món millor. Almenys els nostres petits mons. Responguem aquestes preguntes per indagar més sobre el que significa per nosaltres que ens escoltin, com ens sentim quan algú ho fa veritablement, què voldríem escoltar, o que escoltessin de nosaltres… i aprofitem les respostes per autoconèixer-nos, per autoafirmar-nos i per convertir-nos, amb el temps i esforç, en grans Coachs.

«Para relacionarnos efectivamente con un cónyuge, con nuestros hijos, amigos o compañeros de trabajo, debemos aprender a escuchar. Y esto requiere fuerza emocional. El escuchar requiere tener cualidades del carácter altamente desarrolladas tales como paciencia, estar abiertos y desear comprender.» Stephen Covey

#14 
Escrito por Júlia Coll Pons en julio 13th, 2016 @ 12:10

Siempre había pensado que sabía escuchar sin embargo, ahora que he tomado verdaderamente conciencia de lo que significa ESCUCHAR, tengo claro que la mayor parte de mi vida la he pasado escuchando de forma selectiva, con toda la humildad y con mi gran pesar, reconozco que he sido la reina en escuchar solamente aquello que me interesaba. Hay un fragmento que pertenece a la película «Patch Adams», protagonizada por Robin Williams y que está basada en la vida del doctor Hunter Adams y que refleja perfectamente esa escucha:
https://www.youtube.com/watch?v=zCL_QdsauzE

En este momento mi reto es lograr tener una escucha activa, un reto nada sencillo (“Hablar es una necesidad, escuchar es un arte” Goethe) pero a la vez imprescindible para para liderar mi vida y poder llegar a ser coach.

Mi objetivo es claro: saber escuchar con el corazón, concentrar mi atención con la persona que me está hablando en lugar de dejar dar vueltas a mi cabeza con distracciones inútiles, escuchar con tal intensidad de concentración que oiga el silencio entre cada una de las palabras, saber esperar a que la otra persona termine de hablar y no precipitarme con la réplica que ya estoy pensando y me cuesta retener, aplacar mi ego y ser valiente para silenciar mi propio ruido interior, ser totalmente generosa mostrando respeto y consideración a quien escucho y por supuesto saber escuchar aquello que no se dice. Realmente es imprescindible que logre la fortaleza y la seguridad necesarias para permanecer en silencio y poder escuchar plenamente y con empática a los demás.

“Cuando escuchas sientes su presencia. Al sentirla conectas de esencia a esencia, de raíz a raíz, sin distraerte ni quedarte atrapado en la imagen externa. Cuando se da esa conexión esencial, la belleza que hay en vosotros dos se expresa y fluye. La amistad florece.”. El poder de nuestra presencia de Míriam Subirana

Como futura coach es imprescindible conseguir este reto y no defallir en el intento, porque como dice Míriam Subirana “Desde esta escucha íntegra, tu respuesta es sabia”.

Este https://www.youtube.com/watch?v=kjdVoYtJNbI pertenece a la escena final de la película “Mejor imposible” con Helen Hunt y Jack Nicholson. Un ejemplo muy claro de lo que es una escucha empática y plena, donde Helen Hunt escucha con los cinco sentidos, escucha para comprender y no para responder.

Quiero finalizar, agradeciendo este artículo y con una cita de Siddhartha, Hermann Hesse “Vasudeva escuchó con suma atención. Lo comprendió todo, el origen, la niñez, todo el aprendizaje, la búsqueda, la alegría y la miseria. Entre las muchas virtudes del barquero, destacaba la de saber escuchar como pocas personas. Sin decir palabras, Siddharta notó que Vasudeva asimilaba todas sus explicaciones, sosegado, abierto, esperando sin perder una sola palabra, sin impaciencias, sin críticas ni elogios: únicamente escuchaba. Siddharta sintió la felicidad de confesarse a tal oyente, de hundir en su corazón su propia vida, la propia búsqueda, el propio sufrimiento.”

#15 
Escrito por Rosa Mari en julio 13th, 2016 @ 20:55

Siempre había pensado que sabía escuchar sin embargo, ahora que he tomado verdaderamente conciencia de lo que significa ESCUCHAR, tengo claro que la mayor parte de mi vida la he pasado escuchando de forma selectiva, con toda la humildad y con mi gran pesar, reconozco que he sido la reina en escuchar solamente aquello que me interesaba. Hay un fragmento que pertenece a la película Patch Adams, protagonizada por Robin Williams y que está basada en la vida del doctor Hunter Adams y que refleja perfectamente esa escucha:
https://www.youtube.com/watch?v=zCL_QdsauzE

En este momento mi reto es conseguir tener una escucha activa, un reto nada sencillo (“Hablar es una necesidad, escuchar es un arte” Goethe) pero a la vez imprescindible para para liderar mi vida y poder llegar a ser coach.

Mi objetivo es claro: saber escuchar con el corazón, concentrar mi atención con la persona que me está hablando en lugar de dejar dar vueltas a mi cabeza con distracciones inútiles, escuchar con tal intensidad de concentración que oiga el silencio entre cada una de las palabras, saber esperar a que la otra persona termine de hablar y no precipitarme con la réplica que ya estoy pensando y me cuesta retener, aplacar mi ego y ser valiente para silenciar mi propio ruido interior, ser totalmente generosa mostrando respeto y consideración a quien escucho y por supuesto saber escuchar aquello que no se dice. Realmente es imprescindible que logre la fortaleza y la seguridad necesarias para permanecer en silencio y poder escuchar plenamente y con empática a los demás.

“Cuando escuchas sientes su presencia. Al sentirla conectas de esencia a esencia, de raíz a raíz, sin distraerte ni quedarte atrapado en la imagen externa. Cuando se da esa conexión esencial, la belleza que hay en vosotros dos se expresa y fluye. La amistad florece.”. El poder de nuestra presencia de Míriam Subirana
Como futura coach es imprescindible conseguir este reto y no defallir en el intento, porque como dice Míriam Subirana “Desde esta escucha íntegra, tu respuesta es sabia”.

Este https://www.youtube.com/watch?v=kjdVoYtJNbI pertenece a la escena final de la película “Mejor imposible” con Helen Hunt y Jack Nicholson. Un ejemplo muy claro de lo que es una escucha empática y plena, donde Helen Hunt escucha con los cinco sentidos, escucha para comprender y no para responder.

Quiero finalizar agradeciendo este artículo y con una cita de Siddhartha, Hermann Hesse: “Vasudeva escuchó con suma atención. Lo comprendió todo, el origen, la niñez, todo el aprendizaje, la búsqueda, la alegría y la miseria. Entre las muchas virtudes del barquero, destacaba la de saber escuchar como pocas personas. Sin decir palabras, Siddharta notó que Vasudeva asimilaba todas sus explicaciones, sosegado, abierto, esperando sin perder una sola palabra, sin impaciencias, sin críticas ni elogios: únicamente escuchaba. Siddharta sintió la felicidad de confesarse a tal oyente, de hundir en su corazón su propia vida, la propia búsqueda, el propio sufrimiento.”

#16 
Escrito por Rosa Mari en julio 13th, 2016 @ 21:05

Hace dos días tuve la oportunidad de realizar la CONVERSA con una generosa mujer que se prestó a la práctica. Podría metaforizar el proceso como el que se da al ir abriendo una matrioska, desde la superficie fuimos dando paso a lo profundo y durante esos pasos, la coachee repitió en varias ocasiones lo bien que le estaba sentando poder hablar, ESCUCHARSE A SÍ MISMA, fue hermoso observar como desde lo más periférico, cuando aún tenía miedo de ser juzgada, poco a poco y desde la confianza llegó valientemente al lugar que tanto temía nombrar y el alivio que sintió al compartirlo. En un momento, desde una compasión mal entendida quise salir al salvamento de la persona que acompañaba, pero pude recular desde la AUTO ESCUCHA, poniendo en marcha la reflexión y el humor, y seguimos adelante. Se me hizo patente desconectar y volver a conectar y me gustó, es la misma sensación que da cuando pierdes el paso bailando salsa, …no importa! escucha el ritmo! vuelve a tu pareja!. Durante la experiencia, sentí la escucha como una acción en estéreo, pues va a la vez en dos direcciones, requiere de auto conciencia pero también atención plena a quien acompaño. Los valores que se dan en la escucha, están presentes porque también los usamos con nosotros, al final se trata de un entrenamiento a conciencia de la conciencia, repotenciar en nosotros la aceptación, la flexibilidad, el humor, la confianza y el amor, afectan inevitablemente en la escucha a nuestro cliente, aunque seguramente la voluntad de aplicarlo hacia afuera repercuta también en nosotros mismos… Hace dos días viví lo poderoso que es conectarse con la intención de estar ahí para el otro y disponerse a aprender, entrar a la conversa desde la humildad y con el corazón. Sin duda estaba inspirada por días de descanso, meditación y la lectura de “El Poder de Nuestra Presencia” de Miriam Subirana, ello refuerza la importancia de estar “conectada a la fuente” y escuchar-me…
Gracias por la batería de preguntas, me hace tomar conciencia de que si no reacciono a mi sonido, es tanto como no escucharme, con el coaching teleológico no hay escondite posible, es lo que más me gusta, para ponerlo en marcha hay que estar en marcha! Activando los valores que más amamos! Práctica y más práctica!

#17 
Escrito por María Boggiero en julio 23rd, 2016 @ 15:49

Desde luego el arte de escuchar parece algo sencillo, desde nuestro ego pensamos que es algo que hacemos muy bien y de manera natural, pero lo cierto es que hasta que no hice el máster, no fui consciente de lo poco que escuchaba a los demás y desde luego a mí misma. A día de hoy, pienso y siento que escuchar es la manifestación máxima del respeto hacía uno mismo y hacía los demás, porque la persona que se abre, que te confía, que se desnuda ante ti sólo podría recibir de nuestra parte una valoración y un reconocimiento de aquel paso valiente que acaba de dar.

Nos enseñan desde pequeños a mostrar fachada, a quedar bien, a intentar caer bien a los otros…así que cuando una persona nos muestra sus miedos, sus inseguridades, su ser, sólo nos queda reconocer su valentía y hacerle sentir respectada, valorada, comprendida y eso lo podemos hacer desde la escucha activa.

Me ha encantado la idea de que la escucha conecta con valores de gran envergadura como el amor, la confianza, la generosidad, la honestidad y la valentía…la verdad es que nunca la había pensado de esa manera, pero es cierto, porque no hay nada mejor que abrirte a alguien y sentir que esa persona está presente en ti, que te está escuchando atentamente y desde el corazón. Creo que sólo me ha pasado unas cuantas veces en mi vida, pero ojalá siempre escucháramos desde este lugar, la experiencia es maravillosa.

Considero que la parte más difícil de la escucha, es el no hacer juicios, no adelantarse, no poner cosas nuestras. Desde luego, hay que trabajar el ego y dejarlo en el lugar que le corresponde.

#18 
Escrito por Claudia Zapata Caicedo en julio 25th, 2016 @ 9:26

Para mí ha sido muy revelador ver en las sesiones de menthoring el poder de la escucha y lo tremendamente difícil que es practicar una escucha de calidad durante toda la sesión. Y la evidencia es cuando a veces nuestro Coahee nos da FB con su rectificación y reformulación de lo que le hemos devuelto. Hemos aprendido técnicas que ayudan a encuadrar, como por ej esta batería de preguntas. Sin embargo, se trata de práctica y más práctica.
Como muy bien apuntas Herminia, la escucha tiene que ver no sólo con lo que nos dicen, sino con lo que no nos dicen, con valorar y reconocer al otro con generosidad y olvidándonos por completo de nosotros mismos.
Me he puesto a pensar en ocasiones personales en las que de verdad me he sentido escuchada, lo pongo en el enmarque de cuando de verdad lo necesitaba, y reconozco que no es fácil encontrar un ejemplo inspirador. Los hay, si! Aunque no es frecuente.

En mi opinión es uno de los actos más bellos de esta profesión. Escuchar con presencia plena es para mí , una cualidad o capacidad, como queramos llamarla, bellísima porque es un acto colmado de amor y generosidad. Pongámonos a ello para contribuir a un mundo más amable!

Finalizo compartiendo una charla de nuestro estimado Krishnamurti en Saanen 1982 que espero os guste y os inspire como a mí. http://youtu.be/HhYbOtdfdhw

#19 
Escrito por Irene Palacios en agosto 2nd, 2016 @ 19:40

La escucha es uno de esos artes que parecen fáciles en la teoría, pero que requieren de mucho esfuerzo y dedicación personal para poder desarrollar. Me gusta sobre todo el concepto de “escuchar a nuestros clientes para que puedan escucharse a sí mismos”. Creo que resalta el papel de acompañante que nosotros, como coaches, hemos decidido brindar a los demás.

Cuando se trata de escuchar, siempre procuro guiarme por el principio básico de “trata a los demás como te gustaría que te trataran a ti”. Conectando con mis experiencias pasadas, pensando en las veces que yo he querido ser escuchada, intento ofrecer un entorno libre de juicio al otro, donde lo que está diciendo (y no diciendo) es importante y merece ser dicho. Cuando escuchas a alguien, lo que estás haciendo es ofrecer un espacio a esa persona, un espacio suyo, para nadie más, donde poder profundizar en sí misma. Por eso es tan importante conocer nuestros propios miedos y aprender a no dejarnos influir por ellos, porque si lo hacemos, podemos acabar influyendo sobre este espacio, apropiándonos de él.

Considero que todos nosotros, alumnos del máster de coaching, hemos aprendido mucho de la escucha a lo largo de este año. Pero aún nos queda un largo camino por delante. Escuchar implica ir más allá de lo tangible, conectar con el alma (empezando con la nuestra propia). Y es algo que debemos practicar e integrar en nuestro día a día, para poder ayudar ya no solo a nuestros clientes, sino a todos aquellos que viven a nuestro alrededor.

¡Muchas gracias, Herminia!

#20 
Escrito por Diana Sánchez Casanova en agosto 6th, 2016 @ 15:58

Es fundamental, como en la vida, en el proceso de coaching saber escuchar activamente a nuestros clientes.
En el proceso de coaching este aspecto cobra aún más importancia, ya que hemos de adentrarnos en el mundo de nuestro cliente para comprender lo que nos está explicando.
Previamente a nuestras sesiones como coach, es imprescindible que hayamos pasado por nuestro propio proceso de crecimiento personal, ya que a veces lo que ocurre es que no nos hemos dado cuenta de que ni siquiera nos estamos escuchando a nosotros mismos. Hemos de tener este aspecto resuelto, ya que si no nos va a costar mucho escuchar activamente a los demás, hemos de dejar a un lado nuestro ego, y centrarnos en lo importante, el cliente. Es una forma de amor hacia él, de confianza, generosidad y buena sintonía por nuestra parte.
Podemos utilizar recursos que nos ayuden en esta tarea, como por ejemplo, inspirarnos en alguien que nos sirva como referente, mantener el contacto visual con el coachee, sintonizar a nivel postural con él, actualizar nuestra motivación para escuchar, no juzgar y sobre todo apreciar la apertura y confianza que nos está brindando el cliente.
Escuchar es un gran acto de amor!
Una forma muy amena para practicar la escucha es el juego del teléfono.
Es una forma muy divertida de tomar conciencia de los aspectos a mejorar respecto a la escucha activa!!
Dulce aprendizaje!

#21 
Escrito por Aida en agosto 9th, 2016 @ 12:20

Cuando escuchamos plenamente a otra persona le estamos demostrando que él/ella es importante para nosotros y que la respetamos y valoramos. Lo contrario también es cierto, si alguien nos habla y nosotros no le escuchamos plenamente le estamos transmitiendo que lo que él/ella dice no es lo suficientemente importante como para que abandonemos lo que estamos haciendo y nos dediquemos únicamente a escucharle.

Estoy de acuerdo en que la escucha debe ser plena y generosa, libre de juicios y críticas internas, debe ser un acto de empatía y amor, en el que la persona importante para nosotros en ese momento es la que habla.

Como coachs, debemos invertir tiempo, dinero y esfuerzo en realizar nuestro propio proceso de crecimiento personal si no queremos que nuestras heridas no curadas interfieran en los procesos de coaching que llevemos a cabo.

Ser escuchado para mí significa que la otra persona reconoce que existo y tengo un valor, que mis opiniones y sentimientos importan, y que como persona única que soy, tengo algo que aportar.
Sentirse escuchado es una sensación maravillosa, debemos esforzarnos en escuchar plenamente a todas las personas con las que interactuamos, sobre todo si se trata de nuestros hijos.

#22 
Escrito por RAQUEL GARCÍA en agosto 13th, 2016 @ 15:20

Me quedo con esta revelación: para escuchar, para saber escuchar bien, es importante habernos sentido escuchados de verdad en algún momento de nuestra vida. Sentirse escuchado es sentirse valorado, comprendido, aceptado, reconocido y apreciado. Y conectar con eso cuando estamos con un cliente nos servirá para captar y detectar si nuestro cliente se está sintiendo así o no. Hacerles sentir que son importantes y que nos importan es fundamental. En el proceso de coaching el coachee es el importante, va sobre ellos, y escucharles es un acto de generosidad donde nos olvidamos de nosotros y de nuestras creencias e interpretaciones e intentamos comprender lo que significa para él lo que nos cuenta, sus sueños, sus problemas. Evidentemente no es nuestra intención no escuchar es falta de desarrollo de la habilidad y desconexión. Lo importante, como coach novato será darnos cuenta de ello y volver a escuchar plenamente. Lo más sorprendente para mi es que el que no sabe escuchar no se escucha tampoco a sí mismo, y que saber escucharnos es saber aceptarnos, valorarnos y reconocernos. Nos desconectaremos cuando por algo que diga o haga el cliente nos active alguno de nuestros miedos con lo que la atención se irá hacia nosotros y se perderá con el cliente.
Personalmente conecto lo que se dice en este artículo sobre “escuchar” con el fantástico libro del Dr. Miguel Ruiz “Los cuatro acuerdos”. En muchas ocasiones no escuchamos porque ya hemos hecho nuestra propia interpretación (tercer acuerdo)de los hechos antes de que el otro haya acabado su historia, o nos sentimos atacados, cuando el otro nos dice lo que siente, en lugar de escuchar, porque lo que nos cuenta va de lo que el otro siente, no va de nosotros. Y ante este dolor por sentirnos atacados reaccionamos, sin escuchar, para evitar sentir el dolor. Y mientras no sepamos que es lo que nos duele no avanzaremos ni estaremos escuchando de verdad y como nuestro cliente se merece.
Aquí os dejo unos trucos para evaluar nuestra propia escucha:
https://www.youtube.com/watch?v=jSpp389iuTo

#23 
Escrito por Ana Sanchez Castillo en agosto 17th, 2016 @ 17:10

Realmente sentirnos valorados, comprendidos, aceptados, reconocidos y apreciados, es una manera de vivir la vida dentro de un halo de riqueza absoluta,la confianza que esto genera y la manera de sentirse son de categoría superior.
Sabemos que la mayoría de los problemas que arrastramos están en los problemas de comunicación, y saber escuchar es el principio fundamental donde se sientan las bases para una buena comunicación, si no se desarrolla esta competencia pienso yo que difícilmente en un proceso de coaching nuestro cliente podrá ser comprendido, y de ahí a dónde vamos, vamos a comparar a ese cliente a donde¿
La comunicación ha unido o desunido a los pueblos y a las personas por siempre, mejorarla cuidarla y practicar una manera de escuchar activa, nos será de mucha utilidad para sanar heridas , encontrar personas , acercarnos los unos a los otros y valorar para sentidos valorados.
Saber escuchar empieza por saber escucharnos a nosotros mismos.
Un saludo especial Herminia.

#24 
Escrito por Felipe isaacs en septiembre 1st, 2016 @ 13:29

Artículo sumamente interesante para aquellos que, como yo, estén muy enfocad@s en aprender y mejorar en el ARTE DE ESCUCHAR y quieran realmente incrementar su HABILIDAD PARA ESCUCHAR en todos los sentidos.
En este caso también resulta evidente que no puedes acompañar a tu cliente más allá donde tú no hayas estado, con lo cual se hace muy necesario saber escucharte a ti mismo y haberte sentido escuchado plenamente en algún momento de tu vida ya que solo desde la experiencia puedes ofrecer aquello que ya tienes.

Escuchar verdaderamente desde lo profundo de mi ser implica estar conectada y presente.
Aquí y ahora, con el cliente o con cualquier otra persona, no enganchada a lo me pasó el fin de semana o en el metro esta mañana ni tampoco enganchada en pensamientos acerca del futuro que me alejen del momento actual.
Escuchar para comprender y no para responder. ¿Parece fácil no?
Eso me recuerda al artículo del blog donde hablas acerca del silencio, el arte de escuchar está directamente relacionado con el arte del silencio, los silencios también hablan y es importante saber escucharlos.

De todos es sabido que oir no es escuchar, pero aún así seguimos muy desconectados y solemos quejarnos de que no nos escuchan…
Si bien es cierto que en teoría todos sabemos escuchar y se da por supuesto, pienso que a la vez es un “deporte poco practicado”, cuanto menos en menor frecuencia de la que deberíamos para poder tener relaciones más plenas con los demás, evitar conflictos o malos entendidos y sentirnos más conectados con nosotros y con el resto del mundo.

Como coach SABER ESCUCHAR ES FUNDAMENTAL, imprescindible más bien.
Me ha encantado cuando dices que: Cuando el Coach sabe escuchar el cliente puede escucharse a sí mismo. ¿Qué más podría pedir como coach? Es beneficio mutuo, contra más aprenda a escucharme y a escuchar, mis clientes más podrán escucharse a si mismos y por tanto las sesiones y los procesos serán mucho más provechosos para ell@s.

Quiero trabajar conscientemente para desarrollar cada día más mi habilidad de escuchar, estar atenta, ser consciente, pedir feedback y mejorar mejorar mejorar. Es un camino largo pero me motiva muchísimo y creo sinceramente que como coaches podemos aportar un valor diferencial si esta habilidad la vamos trabajando con genuino interés.
Escuchar desde los oídos, los ojos y el corazón, en todos los sentidos y con todos mis sentidos, desde la generosidad de dar ese espacio para que el cliente explique lo que necesite, dejando el ego en casa 😉
Mi meta, mi objetivo, mi motivación es poder ser capaz de crear ese espacio de confianza, empatía, respeto….en que mis clientes se sientan escuchados, seguros, valorados, comprendidos, reconocidos, aceptados y sobretodo no juzgados.
Muchísimas gracias Hermínia por poner luz en la oscuridad.

#25 
Escrito por FABIOLA MARTIN DUQUE en septiembre 7th, 2016 @ 18:30

Este post me hace pensar en los conceptos planteados por S. Covey en su libro “Los 7 hábitos de la gente altamente efectiva”. Más concretamente, en que el paradigma del cambio es de adentro hacia afuera, y que las victorias privadas preceden a las victorias públicas.
Creo que la escucha es una herramienta imprescindible para el auto conocimiento, porque te hace conectarte con tu interior (pensamientos, emociones y tu lenguaje interior) y por tanto me parece un tema a plantear y evaluar en todo cliente. En mi opinión es una habilidad que debería convertirse en un hábito para poder mejorar la efectividad personal e interpersonal.
Evaluar qué, como, cuánto se auto escucha el cliente utilizando las preguntas que plantea Herminia me parecería útil en los inicios de todo proceso de coaching. Una vez valorada con el cliente la escucha consigomism@ sería interesante valorar como escucha a los demás es sus diferentes relaciones personales.

#26 
Escrito por Pilar Peña en septiembre 13th, 2016 @ 11:37

El significado de la palabra escuchar tal y como aquí se explica tiene mucho más calado y envergadura que el habitual que se le suele dar en entornos ajenos al coaching. Tener la capacidad de una buena escucha es fundamental para un coach. Pongo énfasis en el punto de que cuando escuchamos al cliente, “nos olvidamos de nosotros, de nuestro ego, de nuestros juicios”… y que para poder conseguirlo “es importante que nos conozcamos y hayamos realizado nuestro propio proceso de crecimiento personal…” para que no nos afecte la historia que trae. Probablemente es por eso que las personas solemos no escucharnos bien…porque creemos conocernos mejor y porque solemos proyectar en los otros nuestras propias sombras.

#27 
Escrito por Luis en agosto 22nd, 2017 @ 11:40

Escuchar los silencios, escuchar los gestos, escuchar la respiración, escuchar la predisposición, escuchar el ritmo de la voz, su cadencia, escuchar en presencia con el otro, estar presente en la escucha de manera activa.
En nuestras sesiones y en la vida en general nos olvidamos muchas veces de escuchar, pues con la escucha damos espacio para que el otro/a pueda ser, pueda expresar sus razonamientos y emociones sin sentirse juzgado de ninguna manera.
La escucha es una habilidad que podemos trabajar en nosotros mismos para generarla en los demás. Sin escucha no hay sintonía, no sintonizamos con el otr@. Si yo escucho tú me escuchas y así creamos un espacio de respeto y presencia que nos enriquece y nos ayuda a crecer. TE ESCUCHO.

#28 
Escrito por Juan Carlos Vila Ulloa en agosto 23rd, 2017 @ 18:16

LA ESCUCHA
Grandísimo tema y asignatura pendiente como aprendiz de coach, siempre he pensado que se escuchar a los demás, pero en ejercicios que hemos realizado en clase me di cuenta de que escuchar un arte y requiere de muchas horas de conversa. Porque requiere de mucha atención, de estar en el aquí y en el ahora, de estar vacio y receptivo para no perder detalle del coachee y poder captar todo lo que nos dice, lo que no nos dice y lo que nos quiere llegar a decir.
Hay que trabajar mucho esta habilidad, ya que es muy importante para tener éxito en los procesos.

#29 
Escrito por Fina Vallejo en septiembre 19th, 2017 @ 9:54

Mi percepción general es que es muy difícil encontrar a alguien que escuche, las personas no escuchamos, mientras alguien nos habla estamos pensando en lo que le vamos a contestar pero no estamos dándole el espacio a lo que nos está diciendo. Las personas sólo quieren expresar su opinión, su criterio, decir, bajo su punto de vista, lo que está bien o está mal, lo que se debería hacer y lo que no y dar algún consejo como toque final.
Realmente se pierde mucha información cuando tenemos ese comportamiento y no se le da el lugar que se merece a lo que la persona nos está comunicando.
LA escucha es una habilidad que se tiene que practicar porque no estamos habituados a utilizarla y como coach es la herramienta principal para que funcione el proceso. Poner toda la atención en la otra persona, desde lo que dice, lo que no, su lenguaje no verbal,su estado de ánimo… una gran variedad de variables que nos permitan empalizar y entender lo que nos está diciendo.
El empezar escuchándose uno mismo es el primer paso para poder hacerlo con los demás. Darnos el espacio, el amor y el respeto a nosotros para poder ofrecérselo al resto.
Si nos escucháramos mínimamente, el mundo funcionaría diferente.

#30 
Escrito por Rocío Vallejo en septiembre 25th, 2017 @ 12:52

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