El ¿por qué? y el ¿para qué? en procesos traumáticos

Post escrito por Hermínia Gomà en febrero 17, 2013
Categorías del post: General

El por qué y el para qué en procesos traumáticos

Domingo por la mañana. Niebla sobre la costa almeriense. Escribo desde el aeropuerto, de regreso a Barcelona, pasando por Madrid (los domingos no hay vuelo directo). Ha sido un fin de semana especial. He conocido grandes profesionales voluntariosos en su entrega y generosos con su tiempo que se dedican a atender a personas en situaciones devastadoras para ellas, contextos que van a marcar sus vidas profunda y dolorosamente.

¿Has vivido de cerca alguna catástrofe, o situación traumática? ¿personal o profesionalmente? ¿Qué niveles de estrés se manejan? Estos días he podido valorar la respuesta que dan estos profesionales a personas y familias en momentos terribles. Profesionales preparados, capacitados y constituidos en una red de intervención de apoyo psicosocial tanto a nivel de prevención, respuesta y recuperación frente a situaciones de riesgo colectivo, emergencias: suicidios, accidentes, atentados, catástrofes naturales o desastres provocados por la acción humana … profesionales con alta capacidad de resiliencia y dispuestos a dejar a un lado su vida para dar su apoyo en situaciones de alto  nivel de estrés tanto para las víctimas como para otros profesionales que colaboran en estas situaciones de emergencia.

Ayer sábado, durante todo el día tuve el placer que acompañar a más de 50 psicólogos y psicólogas impartiendo el seminario “Emociones ligadas al trauma, trabajando desde el Coaching” en el contexto de la “Formación en Intervención Psicológica en Catástrofes” que organiza el COPAO (Colegio Oficial de Psicólogos de Andalucía Oriental). Asistieron profesionales de Almería, Málaga, Granada y Jaén. Tuve la oportunidad de trabajar directamente en mi rol de Coach con dos de estas profesionales, Carme y Pepa, que se ofrecieron para que pudiera mostrar al resto de asistentes cómo intervenir desde las emociones en procesos de Coaching Teleológico. Entre otros temas hablamos del valor de las preguntas y en estos casos, la más frecuente es: ¿Por qué?

Agradezco profundamente a Aida Herrera Pérez, Responsable del Grupo de Intervención Psicológica en Desastres y Catástrofes del Colegio Oficial de Psicólogos de Andalucía Oriental, su cariñosa acogida y la oportunidad de interactuar con profesionales tan admirables como los miembros del grupo que lidera. Y, que decir de Esther Paredes Sevilla, coordinadora de la provincia de Almería, su predisposición y actitud son admirables. Y toda mi gratitud a “Pepa de Almería”, por su inestimable servicio como cámara “improvisada” y por sugerirme la foto que os muestro al inicio del artículo. Y a todos los y las asistentes, por sus inestimables aportaciones y retadoras preguntas.

¿Por qué? ¿Para qué? son preguntas que se darán cita en el devenir de procesos traumáticos. Ambas son preguntas urgentes. Cada una de ellas nos abre las puertas a mundos diferentes, a ser observadores distintos desde lugares diferentes. En el artículo de esta semana me gustaría reflexionar sobre el efecto que pueden tener en nuestras vidas estas dos preguntas fundamentales. Y también debatir su idoneidad en función del contexto en que se realicen.

En situaciones de catástrofe es fácil escuchar: ¿por qué? No hay respuestas fáciles en esos trágicos momentos, pero parece que el cerebro sólo pueda hacerse esa pregunta con la que nuestra mente verbaliza lo que el corazón y el alma no pueden mostrar por el impacto del shock, la frustración, la impotencia de no poder cambiar el destino, la intuición de la ausencia futura que se vislumbra ya,  la oscura culpa por no haber resuelto temas pendientes… Pero sobre todo, nuestra mente no para de girar por no encontrar sentido a lo que acaba de ocurrir. Es una pregunta retórica, ya que presentimos que no existe una respuesta plausible ni lógica. En esta primera fase el ¿por qué? es como decir: ¡No puede ser! Una pregunta que nace de la “no aceptación”. Es una pregunta que nos surge cuando nos dan una noticia de ruptura totalmente inesperada: cuando tu pareja te dice por la mañana, después de haber estado haciendo el amor la noche anterior, que quiere separarse. Cuando después de terminar un gran proyecto laboral exitoso, te dicen que estás despedido…

La negación de lo ocurrido, nos protege momentáneamente, amortigua el dolor. Esta pregunta se concreta ¿Por qué a mí? ¿Por qué a nosotros? La desgracia es vivida como injusta. En el fondo, nunca estamos preparados para estas inesperadas e injustas circunstancias, creemos que estas cosas sólo les pasan a los demás. Es una etapa de rabia e incluso ira, en la que no sólo no entendemos el por qué ha pasado, sino que además no podemos entender por qué nos ha pasado ahora y a nosotros. ¡No lo merecemos! ¡A veces incluso pensamos que ya le podría haber pasado a otros!

El “¿por qué?” es la manifestación de la negación de la realidad. Esta pregunta ya no nos protege. Llegamos a un momento del proceso en que no podemos seguir eludiendo la realidad, en el que necesitamos aceptar lo que ha ocurrido para poder seguir adelante con nuestras vidas. Llegamos a un acuerdo con el mundo y sobre todo con nosotros mismos. Es en ese momento que necesitamos todavía más apoyo, cuando aceptamos lo que ha ocurrido y asumimos seguir adelante. En esta etapa la tristeza es profunda y nos lleva a la introspección que nos permitirá aprender de nosotros mismos, de los demás y de la vida.  Aceptar la finitud de las cosas, la mortalidad de las personas es un aprendizaje, que en nuestra cultura siempre nos sorprende.

El tiempo y la compañía de personas que nos quieren, a veces el apoyo profesional, nos ayudarán a superar el duelo y el dolor para poder convivir con esta nueva realidad y aprender de todo lo que hemos experimentado y sentido.  Cuando podemos aceptar lo sucedido estamos en predisposición de realizar cambios. Cambios en nuestra manera de explicarnos el pasado y preparar el futuro. Podemos enfrentarnos a la siguiente pregunta: ¿Para qué? ¿Para qué seguir adelante? ¿Para qué ha servido?…  Darle un sentido a lo sucedido nos confortará e iluminará. Empezaremos a ver la luz al final del túnel. Cuando seamos capaces de conectar con el agradecimiento ganaremos sabiduría y compasión, hacia nosotros mismos y hacia los demás. Es el ¿para qué? la pregunta que nos hará más concientes y capaces de dar sentido a nuestras decisiones y sus consecuencias. Nos hará más responsables de nosotros mismos y de nuestras prioridades en la vida.

Os invito a seguir profundizando es estos temas y como siempre a que aportéis vuestro saber y vuestras experiencias. ¡Gracias!

Hermínia Gomà
17 febrero 2013
Almería

 

Etiquetas: ,

Comentarios del post

Gràcies Hermínia!

Realment les situaciones traumàtiques esdevenen molt dures i ens plantejen moltes preguntes que no tenen resposta. Tenir una bona red de suport ens ajuda en l’elaboració de la pèrdua, en trobar consol…evidentment, i com bé esmentes, després d’una pèrdua hi ha diferents moments…però tard o d’hora haurem de fer front a la realitat i acceptar-la. Aquesta és l’única manera de mirar endavant!

#1 
Escrito por Ares en febrero 17th, 2013 @ 20:43

El placer es nuestro, la jornada de ayer fue de lo más gratificante y enriquecedora. Nos aporto otra manera de ver las situaciones a las que nos enfrenamos, ya no sólo en situación de catástrofe, si no también en nuestra labor diaria. Quizás me quedo con este mensaje: para, reflexiona y desde luego, las cuestiones que les plantees a los demás haztelas tu primero.
Me encantaría disfrutar y aprender de todos los seminarios que tu impartes.
Nos vemos pronto.

#2 
Escrito por M. Esther Paredes en febrero 17th, 2013 @ 21:42

Gracias Hermínia, tu presencia llenó la sala pero también nuestras vidas, realmente no fue un Sábado más, no fue un seminario más, fue lo que necesitábamos.
Esperamos verme muchas veces más.

#3 
Escrito por Mari Carmen González García en febrero 17th, 2013 @ 22:11

Yo también tuve oportunidad de conocerte y por eso mismo quiero agradecer tu generosidad al compartir con todos nosotros tu experiencia, como profesionales de la intervención en crisis y emergencias, agradecemos cualquier herramienta que pueda servirnos como instrumento en nuestra labor del día a día.

#4 
Escrito por Natacha López en febrero 18th, 2013 @ 0:20

Estimada Herminia, gracias a tí por ser tan profesional y desprender tanta humanidad y cercanía. Personas como tu que comparten como lo hicistes tú , con ese entuasiasmo, con ese buen hacer ,con ese acompañamiento y esa naturalidad , es de agradecer, por que tú si que demostraste que fuistes generosa al abrirnos esa puerta hacia un mundo maravilloso y enriquecedor, en el que quieres seguir adentrandote. Hay personas que pasan en tu vida y se quedan y «TU» eres una de ellas. El haberte conocido hace que te enriquezcas tanto personal como profesionalmente y que sepa a poco el día que compartimos contigo. Te aseguro que en mi día a día esa reflexión estará desde otro prisma y pienso que cuando esté en mi consulta y tenga una persona delante , abrá otros colores, otro arcoiris «HERMINIA» muchas gracias por haber entrado en mi vida.Me encantará siempre que pueda poder seguir tus cursos y seguir aprendiendo. Un abrazo. Mª Dolores.

#5 
Escrito por Mª Dolores Moreno Andrade en febrero 18th, 2013 @ 4:05

Querida Herminia ha sido un placer inconmensurable poder crecer un poco más de tu mano, la aportación personal que me has regalado con tu buen hacer y con tu propia entrega ha sido toda una lección de profesionalidad y humanidad que siempre recordaré en este largo camino de llegar a ser quien realmente quiero ser. Gracias infinitas por tu atención, Carmen.

#6 
Escrito por M. Carmen Plaza en febrero 18th, 2013 @ 12:25

Gracias Hermínia por compartir esta experiencia!

Los puntos se conectan. Este es mi segundo año del Master de Coaching que diriges y, casualmente (?), mi segundo año como voluntario en el Equipo de Soporte Emocional de Cruz Roja, que realiza actividades de soporte psicológico en catástrofes y emergencias, y ahora también en situaciones de gran sufrimiento como el paro de larga duración y la crisis.

Soporte psicológico, coaching, acompañamiento, búsqueda del sentido… Acompañar a nuestros semejantes, en momentos de intenso dolor emocional y de desesperanza, en la búsqueda de su ¿para qué? … lo conecta todo. Da sentido.

Una abraçada,
Lluís Sanmiquel

#7 
Escrito por Lluís Sanmiquel en febrero 18th, 2013 @ 13:47

Cuando tenía 19 años, viví muy de cerca una catástrofe natural. Mi familia tiene una casita en el Pirineo Aragonés, en Biescas, desde pequeña ha sido mi segunda casa.
Muchos de vosotros conoceréis lo ocurrido. Se rompió un dique de un rio, y hubo una riada en el camping que mató a muchas personas.
La gente llegaba al pueblo casi sin ropa por la fuerza del agua, y como no había personal al principio, nos ofrecimos voluntarias para coger teléfonos y dar ropa a la gente.
Herminia, cuando se daba la noticia, el ¿ Por qué era constante?
En esos momentos, y con esa edad, lo único que podía ofrecer era una abrazo, que complicado es encontrar sentido a todo en ese momento,y la fortaleza necesaria para sobrellevarlo.
Las emociones que flotaban en el aire eran dolor y tristeza, y una sentimiento de injusticia.
Yo no perdí a ningún familiar , si amistades, y ahora poniendo algo de técnica, gracias a ti Herminia, veo claro como se puede estar para los otros, en los primeros momentos presentes para consolar la tristeza que tienen las personas ante esa pérdida, y para que puedan desahogar esa rabia que les provoca la situación de injusticia que están viviendo , siempre con empatía y escucha activa.
A nivel personal, creo que la actitud es importantisima, lo fue para mi, me agarré a mis metas personales, a mi propósito de vida, para encontrar sentido a todo.
Siento que mi post tenga un tono » gris» , pero esta vez me ha resonado de esta manera.
Os adjunto un post sobre las actitud que se pueden tomar ante las adversidades . GRACIAS HERMINIA!

http://www.youtube.com/watch?v=K4g5SgSyPOg

#8 
Escrito por Laura Bravo en febrero 18th, 2013 @ 13:57

Querida Herminia,
me encanta tu articulo, como desarrollas la evolución de la pregunta en función del momento dentro del proceso emocional que vivimos ante una pérdida. Explicas de forma sencilla, lo esencial. gracias.

#9 
Escrito por esther en febrero 18th, 2013 @ 16:10

Gracias Herminia por el artículo, refleja fiel y correctamente el sentimiento de pérdida, el duelo, espero haber pasado ya del “por qué?” y centrarme en el “para qué?”.

#10 
Escrito por Roberto Aledo en febrero 19th, 2013 @ 1:05

Fue una nueva experiencia el volver a estar contigo, aprendí de lo que dijiste y de lo que no dijiste. Mi grupo quiere volverte a ver, así que en ello me voy a empeñar. Un abrazo intenso.

#11 
Escrito por Aida Herrera en febrero 19th, 2013 @ 11:25

Cuando estaba en la universidad estudiando Periodismo, nos remarcaban la importancia del ¿por qué?, siempre íbamos a las causas. Si fuese profesora en la facultad les enseñaría la importancia del para qué. Dejaría la causa y buscaría la finalidad, la alternativa, el objetivo, que da una respuesta y conlleva la aceptación, además de poner la mirada hacia adelante. Será más sencillo si empezamos con las pequeñas cosas a plantearnos el para qué. Luego tendremos la práctica necesaria para extrapolarlo a los acontecimientos menos positivos que tengamos en la vida.
Personalmente el para qué me ha servido y me sirve para evitar repetir los errores cometidos, corregir actitudes y mejorar como persona. Cuando me he centrado en el por qué he entrado en un bucle sin salida, me he victimizado, me he secuestrado emocionalmente a mí misma.
Quiero ser mi propia líder, el para qué nos ayuda en la autogestión y en la conciencia de uno mismo. Por contra el por qué es un lastre. El modo en que interpretemos, demos sentido y reaccionemos emocionalmente ante una situación, de ese modo gestionamos el significado para nosotros y para los que nos rodean.

Me quedo con el vídeo de Laura Bravo; frente a una misma situación somos libres de afrontarla con la actitud que escojamos. Quiero ser huevo duro.

#12 
Escrito por Alicia García Lucas en febrero 19th, 2013 @ 12:11

Gracias nuevamente Herminia por tu extraordinario artículo hace tiempo que deje de preguntarme el porque y ese p-o-r-q-u-e le he quitado la o y he puesto 2 AA …. ojo que no son las pilas P-A-R-A- que … Se nos ha dicho hasta la saciedad que venimos aquí a la escuela cósmica aprender y que cuando nos surge la pregunta ….porque? inconscientemente estamos buscando una víctima diferente a nosotros cuando cambiamos esa O por la doble AA no me estoy refiriendo a las de pilas sino de sumergirnos en nuestro interior para ver cual es la lección que la vida nos esta enseñando porque la vida enseña solo sabiduría por eso es tan importante como bien apuntas la aceptación pero una aceptación desde la comprensión ya que la aceptación sin comprensión no deja armonía y se convierte en una resignación …recuerdo una de unas cuantas situaciones traumáticas que he vivido en la cual yo creía que la solución era quitar de la vida a l@ culpable pero gracias a Dios el universo o lo que fuese el tiempo ha puesto esas doble AA y puedo asegurar desde mi experiencia que es para mejor

#13 
Escrito por Santi en febrero 20th, 2013 @ 12:07

Aquest article m’ha connectat, directament, quan treballava en processos de dol. Arribaven a la consulta amb el gran interrogant: «per què?». En aquest punt hi havia tant patiment!!! Doncs entraven en cercles totalment improductius i destructius, que comparteixo amb tu, que és un temps necessari per anar assimilant la notícia. Era a partir del moment en que es qüestionaven el «per a què», que el dolor podia fluir i elaborar la gran pèrdua, era quan la persona començava a construir…a reconstruir-se, de nou…

#14 
Escrito por ROSER CIVIT en febrero 20th, 2013 @ 21:58

Cuando algo terrible o traumático nos golpea es natural que surja la pregunta,¿porqué?,continuamente. Primero porque se necesita encontrar explicación a lo que nos ocurre y más si es duro e inexperado. Después porque saber la posible causa tiñe el panorama con ciertas gotas de esperanza. Es como una búsqueda más allá de la oscuridad.
Como indica Herminia el abuso del ¿porqué? se convierte en un problema pues niega la realidad.
Pues, generalmente, la posible causa no nos aligera la carga que llevamos. Lo que realmente funciona es entrar en el proceso de salir (que no escapar) de ese proceso que toca vivir. Salir no conlleva a hacerlo sin heridas o traumas; sea de la forma que sea,salir representa caminar de nuevo en el sendero de nuestra vida.
Una vida finita y suceptible a padecer todo tipo de infortunios pero que a pesar de todo esto nos invita a seguirla. ¿Porqué tanto empeño? No lo sé. Pero ahí está.

#15 
Escrito por Ana Isabel Núñez Crespo en febrero 21st, 2013 @ 1:36

Este artículo me ha hecho reflexionar.El ¿por qué? siempre me lo había planteado como un intento de buscar culpable/s a lo sucedido, la verdad, es que sí que era consciente del ¿por qué a mi? pero no lo había entendido como lo que realmente es, una forma de no aceptar y de negar la realidad. Me ha gustado que se planteara el ¿para qué? como una luz al final del túnel, después de un suceso traumático. Una vez aceptada la realidad, el ¿para qué? sirve para mirar hacia el futuro que aún nos queda por vivir.
Muy revelador.
Gracias.

#16 
Escrito por Mª del Carmen Pérez Fuente en agosto 28th, 2013 @ 9:50

Hola Herminia, estaba leyendo este artículo y me ha parecido muy interesante. Es bien cierto que las persones cuando nos encontramos delante de situaciones que no nos esperamos, como la muerte de un familiar, siempre acabamos preguntándonos “ porque él? O porque no le dije tal cosa o tal otra?” y al final esto lo único que nos hace a las persona es quedarnos estancadas en la no aceptación, haciendo que nos posicionemos en un rol de no aceptar la realidad que nos ha tocado vivir, ocasionando al mismo tiempo dolor y frustración a la persona.

#17 
Escrito por Irene en diciembre 26th, 2016 @ 18:27

Añade tu comentario

requerido, usa tu nombre real
requerido, no será publicado
opcional, tu dirección de blog

Siguiente Post: