Celos y envidia en el trabajo

Post escrito por Hermínia Gomà en marzo 23, 2013
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Presentación

En este artículo encontraréis los siguientes apartados:

1. Introducción
2. Ejemplos de celos o envidia en el trabajo
3. El papel de los directivos y directivas
4. Celos y envidia en la naturaleza humana
5. Abordar estos temas desde el Coaching Teleológico
6. Bibliografía y Links complementarios

 

1. Introducción

Sed rígidos con vosotros mismos, pero condescendientes con los demás.
De este modo os veréis libres de toda envidia y resentimiento.
Confucio

¿Qué es peor? ¿La envidia o los celos en el trabajo?
¿Te sientes mal cuando felicitan a un compañero?
¿Consideras que a tus compañeros les va mejor que a ti?
¿Crees que los esfuerzos de los demás se valoran más que los tuyos?
¿Piensas que la “nueva” ha ocupado tu lugar?
¿El clima laboral está enrarecido?…

Los celos y la envidia son más comunes y frecuentes de lo que pensamos y aparecen sin que seamos conscientes de ello. Las consecuencias para la organización son nefastas  y una de las principales causas de malestar en los entornos laborales, sobre todo, cuando son persistentes y generalizados. Pueden ser la causa de rupturas de relaciones profesionales, dar problemas de concentración, moobing o aislamiento, provocar alteraciones en el desempeño, desmotivación, bloqueos, sabotajes, angustia, absentismo laboral, ansiedad, resentimiento, estrés, falta de compromiso, ambientes tóxicos, rivalidades, más chismes, menos colaboración, menor creatividad y menos tiempo trabajando. Son situaciones muy delicadas e inciden directamente en el clima laboral. Afortunadamente las podemos llegar a identificar y aprovechar como grandes experiencias de vida que nos permitirán crecer a nivel personal y profesional si las personas que lideran el equipo lo afrontan con delicadeza y firmeza, desde la comprensión, el apoyo y el sentido común.

“La envidia de un empleado es una emoción resultante de una pérdida de autoestima cuando otro obtiene lo que este desea. Los celos constituyen un estado emocional, surgido de la amenaza que se percibe en una relación estimada valiosa, que motiva un comportamiento dirigido a luchar contra dicha amenaza.
La envidia involucra a dos personas; los celos, a tres”.
Son afectos que se vivencian siempre en relación a otra persona”.
K.Dogan y R. Vecchio

Un factor determinante en la aparición de estos nocivos sentimientos en los entornos laborales es la gran presión competitiva que sufren algunas organizaciones. Cuando el profesional es una persona  segura de sí misma y conoce su propio valor, cierto nivel de competencia es estimulante a nivel personal y profesional, potencia su talento, su creatividad y la calidad en sus resultados (si la presión persiste durante mucho tiempo sus resultados se verán afectados). En el caso de que las personas sean inseguras o desconfiadas, esta presión competitiva bajará su autoestima, sufrirán apatía, bloqueo, acumularán resentimiento o por el contrario pueden mostrarse revestidas de  una falsa imagen de  “prepotencia”.

Curiosamente los celos y la envidia no se muestran inmediatamente, lo habitual es que se vayan almacenando en forma de rencor.  Este resentimiento se nutre de la búsqueda de fallos en el otro para poder hablar mal o justificarse ante sí mismos, lo que los mantiene en un rol de victimas que a su vez genera más resentimiento. El rencor almacenado se puede expresar también boicoteando el trabajo de los compañeros. Lamentablemente la persona que así se expresa, está mostrando al mundo sus propias incapacidades, debilidades, su inmadurez emocional y su falta de capacidad para trabajar en equipo, en definitiva, su falta de liderazgo personal.  ¿Quién en alguna ocasión no ha sentido la picazón de los celos o la envidia en su entorno laboral? ¿En quién nos convertimos cuando los sentimos? 

Podríamos decir que la envidia es la suma de rabia por no poseer lo que el otro tiene, miedo de que esto disminuya nuestra propia valía ante los demás, tristeza por la pérdida que esto comporte y ansia por desear lo que no se posee.  Y añadir que los celos son el sumatorio del miedo  a perder lo que creemos poseer,  o rabia ante la posibilidad de que alguien disfrute u obtenga algo que creemos nos pertenece, sea importante o no. En casos extremos, las personas celosas no sólo envidian lo que otra ha recibido sino también querrían que se les quitara la recompensa y recibirla ellos. Los celos incitan a la manipulación.

 

2. Ejemplos de celos o envidia en el trabajo

Se parecen ellos a los exaltados;
pero lo que los exalta no es su corazón, sino la venganza.
Y cuando se vuelven finos y fríos no es su espíritu, sino la envidia.
Friedrich Nietzsche

En mi estancia en Chile he vuelto a visionar un clásico del cine de los años 50: Eva al desnudo. Protagonizada por la extraordinaria Bette Davis, en el papel de actriz consagrada. En este drama, una joven que quiere llegar a triunfar como actriz, se introduce en un grupo de actores de teatro llegando a ser la confidente de una veterana y famosa actriz. A través de los halagos y la seducción logra manipular a todos. Sus ganas de actuar y los terribles celos que siente la llevan a traicionar a todos sus compañeros para alcanzar el éxito en su carrera. Realmente es un clásico de la cinematografía y una de aquellas películas que no dejan indiferente al espectador. La escena casi final en la que Margot (Bette Davis), le dice a Eva, después de que ésta reciba el premio (una estatuilla dorada): “Hablaste bien Eva, pero yo no me preocuparía mucho por el corazón, ya que siempre puedes poner este trofeo en su lugar”.

 

Un ejemplo de los celos y la envidia llevada al extremo. ¿Has tenido alguna experiencia parecida? ¿Has sufrido las consecuencias de los celos o envidia de alguien de tu entorno laboral?.

En algunos casos los celos y la envidia aparecen por situaciones verdaderamente injustas, como por ejemplo, en las empresas en que la mujer lucha todavía por una posición de igualdad respecto al hombre, surgiendo un sinnúmero de situaciones que provocan graves y a veces sutiles (pero no por eso menos injustos) agravios comparativos.

Otra de las situaciones en las que florecen estos sentimientos es en interacciones entre socios. Lamentablemente los conflictos por celos y envidias entre socios son bastante frecuentes. Por ejemplo, imaginemos el caso en que dos socios crean una sociedad en que el reparto de acciones y por tanto de beneficios no es parejo. Al principio de la relación no era perceptible, pero a medida que la organización crece las desigualdades se hacen más patentes. Produciéndose  una fuerte insatisfacción en la relación o desavenencia hasta el punto de que la relación se fractura irremediablemente; sobre todo si las situaciones provocan en alguno de los socios una sensación de insuficiencia, injusticia o atacan al concepto de sí mismo y por lo tanto la autoestima de alguno de ellos. Demasiadas sociedades, antes de los diez años han naufragado o se han desintegrado por motivos de celos o envidias entre sus socios. Sobre todo cuando uno de ellos empieza a erigirse como más competente o exitoso que los demás.

Existe otro tipo de celos o envidias relacionados con las instituciones públicas: Los celos institucionales, que pueden llevar a la duplicación, triplicación o más de departamentos o funciones, con el enorme costo que representa para los contribuyentes. Demasiado a menudo hemos visto como desde las instituciones públicas, los celos y las envidias determinaban la creación de departamentos, consejerías, o ministerios que replicaban funciones para que estos sentimientos quedaran enterrados.

Hay directivos y directivos que no pueden  soportar verse rodeados de colaboradores que los superen, que sean más inteligentes o talentosos que ellos. Temen perder su trabajo o verse superados o suplantados por ellos. En estos casos pueden realizar acciones muy deplorables como: apropiarse de los logros de sus colaboradores, apartarlos, denigrarlos, frenar su ascenso, ignorarlos o incluso criticarlos y maltratarlos,  llevándolos a situaciones de moobing. Desgraciadamente, este hecho es demasiado frecuente y las consecuencias muy dolorosas para aquellos que sufren los celos y la envidia de sus propios superiores. Cuando hablo con alguien que está siendo victima de los celos y la envidia de otros les recuerdo un cuento muy inspirador:

«Cuenta la leyenda que una vez una serpiente empezó a perseguir a una luciérnaga. Esta huía rápido de la feroz predadora y la serpiente al mismo tiempo no desistía. Huyó un día y ella la seguía, dos días y la seguía… Al tercer día, ya sin fuerzas, la luciérnaga paró y le dijo a la serpiente:
– ¿Puedo hacerte tres preguntas?
– «No acostumbro a dar este precedente a nadie pero como te voy a devorar, puedes preguntar» – contestó la serpiente…
– ¿Pertenezco a tu cadena alimenticia? -preguntó la luciérnaga.
– «No», -contestestó la serpiente.
– ¿Yo te hice algún mal?» -dijo la luciérnaga.
– «No», -volvió a responder la serpiente.
– «Entonces, ¿por qué quieres acabar conmigo?
– «¡¡¡ Porque no soporto verte brillar!!!»

 

3. El papel de los directivos y directivas

El que es celoso, no es nunca celoso por lo que ve;
con lo que se imagina basta.
Jacinto Benavente  

¿Existen diferencias en el grado de envidia y celos en función de los directivos?¿Cómo lo manejan los directivos y directivas?
¿Pueden ser los provocadores?

Los directivos y directivas conocedores  de esta realidad son muy conscientes de no crear situaciones en las que se produzcan agravios comparativos, al contrario:

  • Generan condiciones para que se reconozca el valor y las aportaciones de todos los componentes del equipo.
  • Dan apoyo a sus colaboradores conversando con cada  uno de ellos y estando atentos a sus contribuciones.
  • Propician oportunidades para crear cohesión e  integración entre ellos.
  • Fomentan o promueven relaciones de colaboración y reconocimiento de la singularidad de cada miembro del equipo.
  • Fomentan situaciones de igualdad de oportunidades.
  • Inspiran valores como la libertad, el respeto, la generosidad, el compromiso, la responsabilidad.

Hay directivos, sin embargo, que aun creen que fomentar la rivalidad, por ejemplo, entre profesionales o departamentos es una estrategia para incentivar y motivar a su gente. Puede ser que funcione momentáneamente pero a la larga, estas estrategias dejan un regusto desagradable ya que, finalmente, fomentan, la envidia y los celos entre compañeros o entre departamentos que han de colaborar y lograr un objetivo común que favorezca a todos los integrantes de la organización.

Los directivos y directivas no pueden sustraerse a veces de sentir ciertos favoritismos, ya sea por afinidad o por intereses personales. Lamentablemente estos favoritismos pueden acabar reportando diferencias salariales, tiempo de dedicación, refuerzos que se otorgan, objetivos o retos de diferente nivel de desafío o responsabilidad… ¿En algún momento has sido consciente como directivo o directiva de actuar desde el favoritismo? ¿Cómo te sientes cuando el directivo tiene favoritos y tú no te encuentras entre ellos?

Otro párrafo lo podríamos dedicar a los Directores Generales de ciertas organizaciones que sin darse cuenta discriminan a sus directivos por el valor que otorgan al área que dirigen. ¿Fomentas los celos entre tus directivos por considerar, por ejemplo, prioritaria el área de Finanzas sobre la de RRHH? ¿Otorgas más ventajas, tienes un trato discriminatorio en función del área que dirigen?

 

4. Celos y envidia en la naturaleza humana

La envidia, el más mezquino de los vicios,
se arrastra por el suelo como una serpiente.
Ovidio

Todas las personas, en algún momento de nuestra vida, hemos experimentado estos sentimientos “narcisistas”. Sentimientos que llevados al extremo pueden interferir profundamente en nuestra felicidad y llevarnos a ser “la peor versión de nosotros mismos”. Celos y envidia son sentimientos que forman parte de la naturaleza humana. Ejemplos de ello los encontraremos en relatos míticos, religiosos y artísticos: Caín que mata a Abel, Yago que induce a Otelo al homicidio través de una calumnia porque desea su puesto, o la envidia de la malvada madrastra de Blancanieves que pregunta «espejito, espejito ¿quién es la más linda del reino»? y que al recibir una respuesta que no le place decide envenenar con una manzana a su rival.

Los celos y la envidia aparecen cuando “nos comparamos”.
La comparación es un atentado contra la autoestima.
 

Cuando tenemos envidia reaccionamos atribuyendo al otro déficits, características negativas, debilidades, etc. En el fondo lo que estamos haciendo es proyectar en el otro las “faltas” que vemos en nosotros mismos. Cuando criticamos al otro desde nuestra envidia en el fondo pretendemos destruir su credibilidad, su valor, el aprecio que por ellos pudieran sentir los demás. ¿Hasta que punto esta necesidad de destruir al otro no es el castigo que creemos merecemos nosotros por “ser insuficientes”? La envidia es un intento de proteger la imagen que tenemos de nosotros mismos y que aparece cuando nos sentimos amenazados al compararnos con lo que el otro posee, sean atributos personales o posesiones materiales, que nosotros desearíamos tener, reduciendo la importancia de los logros de los demás o desvalorizándolos, ridiculizándolos o  despreciándolos.

El abordaje de estos sentimientos está vinculado a valores profundamente arraigados en nuestro interior. Presupuestos filosóficos o ideológicos vinculados al concepto de posesión-poder. Si como venimos reflexionando, los celos y la envidia se refieren a “posesiones-poder” que se anhelan o que se temen perder,  ¿realmente poseemos a alguien? ¿Qué identificaciones hacemos con lo que “poseemos”?  ¿Qué implica poseer? ¿Qué nos da poder? El análisis y reflexión de estos conceptos y valores nos facilitará darnos cuenta de nuestras creencias, las cuales pueden estas incentivando el miedo a perder nuestra identidad, nuestro propio valor y lo que puede ser peor, el respeto y el amor hacia nosotros mismos. El miedo está en la base de los celos y la envidia. La confianza es el antidoto que nos puede ayudar a superar estos sentimientos tan destructivos.

Los celos son siempre el instrumento certero que destruye la libertad interior y elimina en la compañía toda la felicidad posible.
Gregorio Marañon  

Los celos están especialmente vinculados al amor, aprecio, reconocimiento, agradecimiento, lealtad que  sentimos que nos deben y creemos que nos están quitando o estamos en peligro de perder en manos de los que “interpretamos” como nuestros rivales. Los celos se viven como el miedo a la pérdida o posible pérdida del aprecio de algo o alguien que valoramos, ante un rival real o imaginario. El problema es que a veces generamos relaciones en que creemos que poseemos al otro “como una cosa”. Que poseemos sus afectos y somos merecedores de lo que nos dan. Está también, por tanto, relacionado con nuestras expectativas.

Es importante que clarifiquemos el concepto de lo que realmente deseamos, ya que “la cosa” que deseamos puede ser un sentimiento, una persona, una ambición, etc. No somos conscientes de los valores y actitudes que subyacen al verbo “poseer”. Hay personas que desean poseer cosas por su mentalidad de “escasez”. En su interior hay un “niño” que siempre se sintió en falta, ya fuera de afecto, reconocimiento, valor, merecimiento, agradecimiento, consideración…

Joseph Epstein, en su libro Envidia realiza un lúcido y profundo  análisis de estas “humanidades”. Según este autor “la envidia nubla el pensamiento, quebranta la generosidad, rompe cualquier vestigio de paz y acaba marchitando el corazón […]  Una malevolencia silenciosa, una hostilidad fría y secreta, un deseo impotente, un rencor oculto y mortificante […] De los siete pecados capitales, la envidia es el único que no tiene nada de divertido”.  Según Epstein la envidia de Lago es mucho más relevante que los celos de Otelo y señala que la envidia contiene una gran concentración de malevolencia, porque el envidioso quiere destruir la felicidad de los demás.

La aparición de conflictos, conscientes e inconscientes, es inherente a cualquier sistema de interacción humano. Un equipo de trabajo, una organización no se escapa a ello. Causa de estos conflictos tienen su base en la propia inseguridad personal o profesional, falta de empatía, en deficiencias a la hora de comunicarse sus miembros, un exacerbado espíritu competitivo y a una gran inmadurez emocional. Por ese motivo, cada vez más profesionales deciden formarse y desarrollar las competencias propias del Liderazgo Personal.

 

5. Abordar estos temas desde el Coaching Teleológico

En ciertos entornos donde el directivo no ha sabido manejar estos sentimientos o incluso los ha propiciado,  en contextos donde el clima laboral está muy deteriorado por estos motivos y la dirección no se ve capaz de intervenir exitosamente es frecuente contratar a un Coach externo para poder afrontar objetiva y directamente la situación. Tanto para que el directivo desarrolle sus competencias de liderazgo como para que el equipo pueda superar la trágica situación y aprender de ella, aprovechándola como experiencia de crecimiento y maduración personal.

El abordaje desde el Coaching Teleológico de los celos y la envidia consiste en afianzar la autoestima del cliente , del equipo.  También es fundamental que el cliente o el equipo tome consciencia de que está colocando toda su energía en la otra persona , o departamento (mirar hacia fuera) en lugar de colocarla sobre sí mismo (mirar hacia adentro) como persona o ellos mismos como equipo, para elevarse en lugar de hundirse. Reside también en la profundización del significado que  para nuestros clientes o los miembros del equipo, estos sentimientos implican. Desde esta toma de conciencia podrán cambiar su posicionamiento frete a la situación y superar aquellas creencias que les están obstruyendo su visión real de quienes son y hacia donde quieren ir, independientemente de lo que hagan los demás.

En procesos de Coaching Teleológico profundizamos en el liderazgo personal y en el desarrollo de la inteligencia emocional. En este caso concreto nos centraríamos en el entrenamiento de las competencias intrapsíquicas como son: autoconocimiento, autoestima y regulación emocional.

Pero no solamente abordamos las características propias de la inteligencia emocional sino que acompañamos a nuestros clientes para que puedan conectar con valores como: la cooperación, la comprensión, la justicia, la confianza, el espíritu de equipo, la solidaridad, generosidad y sobre todo la sinergia.

El procedimiento avanzará en diferentes fases:

  • Evaluar el grado de este malestar en la actualidad y el que desean haber alcanzado al finalizar el proceso.
  • Cuestionarse el sentido y finalidad del objetivo a alcanzar
  • Definir el objetivo del proceso.
  • Describir su vivencia en la actualidad.
  • Identificar las creencias que subyacen a estos sentimientos
  • Analizar el significado de lo que están sintiendo y experimentando.
  • Determinar que valores subyacen a su actitud frente a la situación.
  • Tomar conciencia de las consecuencias y resultados desde el rol en que se han posicionado.
  • Buscar el cambio de paradigma que le coloque en otro rol distinto al que se está colocando actualmente al interpretar su realidad.
  • Ordenar toda la información recogida hasta el momento y devolver un feedback integrativo de todo lo escuchado para que el cliente tome mayor conciencia de su situación actual y futura.
  • Acompañar al cliente a diseñar estrategias alternativas a la hora de afrontar estas situaciones.
  • Elaborar un plan de acción.
  • Reflexionar sobre los cambios que se han producido.
  • Tomar conciencia de los logros conseguidos y celebrarlo.


6. Bibliografía y Links complementarios

Reidl Martínez,  L. M. Celos y Envidia: Emociones Humanas. (PDF)
Rawls, J. Teoría de la Justicia (Video)
Epstein, J. Envidia. Paidós Ibérica. (reseña)

 

 

Comentarios del post

This is a topic that is present on a daily basis in my life and it started already as a teenager and is present until today. It is a feeling that needs a certain time to accept by trying to understand the other and their opinion and thought about you and in the other hand it needs a lot of patience and effort. I personally believe once one has figured out to live in peach with jealousy, he made it to the next level and managed the relationships with other in a very effective way and makes jealousy to his advantage and to others need to follow up to the benchmark.

#1 
Escrito por Cenk Dileme en septiembre 30th, 2015 @ 16:38

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