15 Ideas para profundizar en tu rol como Coach Teleológico

Post escrito por Hermínia Gomà en mayo 20, 2014
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15 ideas para profundizar

en tu rol como coach teleológico

 

Los coachs afrontamos cada día y con cada cliente enormes desafíos, lecciones y oportunidades para aprender y desarrollarnos. La proactividad en el aprendizaje es la clave para el éxito profesional y personal. Colocarnos en el paradigma de “eternos aprendices” mejorará nuestro rol y competencias como coachs teleológicos.

Friedrich Nietzsche, en su libro El crepúsculo de los ídolos (1899) escribió: “Hay que aprender a ver, aprender a pensar y aprender a hablar y a escribir. […] Aprender a ver: acostumbrar el ojo a la calma, a la paciencia, a dejar-que-las-cosas-se-nos-acerquen; aprender a aplazar el juicio, a rodear y abarcar el caso particular desde todos los lados”. Añadiría otro aprendizaje: aprender a escuchar: con los ojos, con los oídos, con el corazón y con el alma.

Escuchar requiere generosidad, paciencia, tolerancia, considerar al cliente “importante” porque lo es. Nos importa el cliente, lo que nos dice, lo que necesita y el objetivo que quiere conseguir. Nosotros también somos importantes y saber escucharnos será fundamental para que “nuestro ruido interior” no nos perturbe ni enturbie el proceso.

Nuestra praxis se enfoca hacia el cambio de nuestros clientes, pero dado que establecemos con ellos una relación adulto-adulto, no la podríamos entender sin estar nosotros mismos orientados a nuestro propio cambio. Sabemos que no puede darse el cambio sin aprendizaje y que no se produce aprendizaje sin cambiar, modificar o reestructurar lo que sabíamos.

Cuando elegimos esta profesión somos concientes de que nuestra vida va a cambiar ya que se acelerará nuestro crecimiento personal y la comprensión hacia nosotros mismos al acompañar a otras personas en esa dirección. Nos entrenamos para desvelar lo mejor de cada persona/equipo y para que encuentren la inspiración que les llevará a ser la mejor versión de sí mismos y lograr sus sueños.

Nos preparamos para ayudar a las personas a hacer cambios duraderos y positivos. Este aprendizaje obedece a un propósito que nos trasciende, que va más allá de nosotros, significa que queremos acompañar a otra persona en el desarrollo de su liderazgo habiendo aprendido a liderar nuestra vida personal y profesional. Para ello es fundamental que conectemos con nuestros valores y con la pregunta que nos centra ¿para qué estoy aquí?

La pregunta nos despertará, la respuesta nos inspirará.

Somos conscientes de que nuestra función es generar oportunidades de aprendizaje para nuestros clientes. Nuestra praxis y reflexión sobre ella será asimismo una gran oportunidad para aprender de nuestros errores. Cuando una persona adulta se prepara para esta profesión parte, habitualmente, de paradigmas en los que ostentaba un rol de “experto” y en su formación deberá desaprender los “hábitos” de su antigua profesión para adquirir otros de nuevos en los que el experto siempre será el cliente (experto en sus problemas y en la solución que necesita).

Una de las reacciones más inadecuadas sería responder desde este rol de expertos cuando un cliente nos pide que le digamos “lo que ha de hacer”. En estos casos, tendemos a reaccionar desde nuestro ego (Yo sé lo que necesitas o lo que has de hacer), en lugar de responder desde la convicción de quien tiene la solución es el cliente (experto en sí mismo). Cómo escribió Nietzsche en la obra anteriormente citada: “Ésta es la primera enseñanza preliminar […]: no reaccionar en seguida a un estímulo, sino controlar los instintos que ponen obstáculos, que aíslan. […] lo que se denomina voluntad fuerte: lo esencial en esto es, precisamente, el poder no “querer”, el poder diferir la decisión.” Por ese motivo, saber cuál es nuestro rol y permanecer conectados conscientemente con él permitirá que el proceso fluya hacia el objetivo del cliente, no hacía “nuestra casa”.

Otro factor a tener en cuenta y que puede inducirnos a una mala praxis son nuestros propios perjuicios (el autoconocimiento será fundamental en nuestra preparación como profesionales). Cuando nuestros perjuicios nos dominan podemos llegar a descalificar al cliente o creer que sus creencias son irracionales porque no encajan en lo que consideramos “normal” o no concuerdan con nuestros paradigmas.

Para que la conversación con el cliente sea un diálogo que aporte valor deberemos profundizar e ir más allá de la primera respuesta automática que nos ofrezca el cliente. Profundizar para que emerja la propia voz del cliente y al escucharse pueda ser fiel a sí mismo. Para que se dé este diálogo deberemos liberarnos de perjuicios. Desde esta liberación llegaremos a escuchar la voz del cliente para podérsela devolver y que le llegue amplificada.

Quedarnos pegados a la “casuística” sería un error fatal, ya que son aspectos periféricos y superficiales. No indagamos sobre la situación, lo que hacemos es profundizar en cómo el cliente piensa esa situación, cómo la siente, cómo se relaciona con ella y con qué resultados. La casuística es la manera que tiene el cliente de expresar o exponer su malestar, será nuestra habilidad en preguntar desde la comprensión, lo que permitirá al cliente salir de su mirada hacia fuera, “fuera de él” para enfocarse en el “dentro de él”. Por ejemplo: Cuando te pasa esto ¿Cómo te sientes? ¿Qué piensas sobre ti? ¿Qué haces para afrontarlo? ¿Qué dice de ti?

Muchas son las oportunidades para aprender de los procesos con nuestros clientes, sobre nosotros y sobre nuestro rol. A continuación os propongo 15 ideas orientativas:

  1. Prepárate las sesiones antes de iniciarlas.
  2. Céntrate en tu rol, conecta con él antes de iniciar una sesión.
  3. Realiza higiene personal. ¡No entres con tu ego a sesión!
  4. Se creativo respetando la metodología.
  5. Escucha tu intuición.
  6. Sostén los silencios del cliente. ¡Recuerda: está pensando y sintiendo!
  7. Esfuérzate por aprender y mejorar tu praxis como coach. ¡Supervisa tu praxis!
  8. Identifica la manera de pensar, sentir y aprender de tu cliente.
  9. Crea conversaciones donde se desvele el talento y los valores de tu cliente.
  10. Escucha a tu cliente para entender sus necesidades, emociones y prioridades.
  11. Respeta a tu cliente (ritmo, estilo, creencias…).
  12. Céntrate en el cambio de paradigma del cliente, no en la casuística.
  13. Recuerda que el que sabe es el cliente. ¡No le digas lo que ha de hacer!
  14. ¡Píllalo haciéndolo bien y felicítalo!
  15. ¡Pídele feedback a tu cliente!

 

Hermínia Gomà i Quintillà
20 mayo 2014
Barcelona

 

Comentarios del post

Este articulo me recuerda que el proceso de aprendizaje es continuo y jamas termina, día a día tenemos nuevos conocimientos, empezando por nuestra propia persona y debido a esto nos encontramos en constante cambio. Al mismo tiempo son los demás y en este caso los propios clientes los que nos brindan un nuevo aprendizaje del que mejoraremos como personas y mejores coaches, para esto es necesario tratar al cliente con todo el respeto y la importancia que se merece y creer plenamente en su potencial, saber que es capar de lograr todo lo que se propone. Nunca debemos olvidar que el experto en el tema siempre será el cliente ya que “nadie sabe más de si mismo que la propia persona”. Nuestro rol como coach es profundizar en lo que el cliente nos quiere transmitir y no quedarnos envueltos en los prejuicios que nosotros mismos creamos. Estas 15 ideas me han dado una visión personal de lo que necesito recordar cada sesión para brindarle mi mayor potencial al cliente. Muchas Gracias!!

#1 
Escrito por andrea velasco en noviembre 18th, 2014 @ 18:43

Hola,

Muy destacable el aprender a escuchar en todos los aspectos, base para poder aprender de nuestros errores y que nuestros clientes aprenden, así como el enfoque de las 15 ideas. De ellas, destacaria:
Recuerda que el que sabe es el cliente. ¡No le digas lo que ha de hacer! y el ultimo ¡Pídele feedback a tu cliente! que hace que el cliente pueda evolucionar y crecer por si mismo.

Saludos

#2 
Escrito por David Arias en noviembre 19th, 2014 @ 10:08

Para ser un buen coach es fundamental trabajar los egos y la humildad de uno mismo. Tal y como dices en los procesos se crea una relación adulto-adulto de aprendizaje que “no la podríamos entender sin estar nosotros mismos orientados a nuestro propio cambio”. Por lo tanto, a diferencia de la mayoría de psicoterapias por ejemplo, no se puede tener una actitud de “yo te voy a ayudar a tí”, sino que hay que partir de la base de que el coach también puede aprender del coachee.

Al mismo tiempo entender que nosotros tenemos una manera de ver las cosas, igual de respetable, legítima, válida… que la de la otra persona y en ningún momento podemos tener prejuicios o creer que el coachee está equivocado sobre un tema, por ejemplo. De este modo, si igual que la humildad es muy necesaria también la curiosidad, tener interés, apertura mental, ante el coachee y su manera de entender, sentir, pensar, actuar, en la vida.

Esta parte me recuerda mucho a las nuevas tendencias dentro de la psicología social, concretamente en intervención comunitaria y la multiculturalidad. Si bien antes estos procesos se daban en términos de que un proyecto social es asistencialista y viene a “darle” a unos “necesitados” lo que los diseñadores del proyecto “saben” que les hace falta, ahora se promueve realizar proyectos participativos en que los propios miembros de la comunidad, entidades, etc., contribuyen a la elaboración del proyecto, definen las necesidades percibidas, y participan en las siguientes fases del proceso.

En este sentido, creo que el coaching al igual que estas ciencias sociales comparten un cambio de paradigma, dejando de considerar al otro como “incapaz, necesitado de ayuda” a personas competentes, expertas en su vida y capaces de liderar el cambio.

#3 
Escrito por Joan Rullan en noviembre 19th, 2014 @ 15:58

Un proceso de coach es un proceso de aprendizaja para el Coach y para el Coachee. Herminia propone:
Aprender de nuestros clientes, que son expertos en ellos mismos. Abandonar la posición de expert@s y los hábitos de nuestra profesión actual para pasar a ser aprendices de todo aquello que nos tiene que mostrar nuestros clientes.
Conectar con el cliente, dejando nuestro Ego en casa, liberándonos de nuestros prejuicios que nos llevan a juzgar todo aquello que no se adecua a nuestras creencias.
Centranos en la cambio de paradigma y no en el caso en si que nos explica, la casuística.
Las 15 ideas finales, resumen todo aquello que esperopoder tener en cuenta -¡y no olvidarme de nada!!- en cualquier proceso de coach que lleve a cabo.

#4 
Escrito por Mon en noviembre 19th, 2014 @ 17:53

Considero estas 15 ideas presentadas muy enriquecedoras, siento que, efectivamente, en el proceso de Coaching aparecen oportunidades para aprender sobre nosotros y sobre nuestro rol como Coachs, es un proceso de cambio profundo en el que ambas partes se benefician.
Particularmente, en este proceso de cambio que estoy viviendo como futura Coach, noto como se abren nuevas maneras de vincularme con los demás, como escucho, observo y percibo a las personas de forma más receptiva y abierta, tomo más conciencia sobre si hago un juicio hacia alguien, realmente mi forma de relacionarme con los demás, e incluso conmigo misma están cambiado muy positivamente. Esta reflexión me recuerda a lo que Einstein una vez cito; “Todos somos genios, pero si juzgas a un pez por su capacidad de trepar árboles, vivirá toda su vida pensando que es un inútil”.

Escucha a tu cliente para entender sus necesidades, emociones y prioridades, es una oportunidad con la que me identifico y por eso me gustaría indagar un poco mas en ella. Entendiendo y conociendo cada día más el mundo del Coaching, me atrevo a sostener que un capacidad primordial que le da sentido a un proceso de Coaching exitoso, es la escucha activa. Esta capacidad va un paso más allá de simplemente escuchar, requiere tu atención al 100%, no solo basta con entender las palabras que dice el otro, si no también captar las distintas manifestaciones que expresa la persona de manera no verbal, de dónde puedes obtener mucha información valiosa cuando tu atención está plenamente sumergida en ella. Si nos ponemos a pensar tenemos dos oídos y una sola boca, porque oír es el doble de necesario y dos veces más difícil que hablar. Cuando entramos a un proceso de Coaching es esencial olvidarnos de nosotros mismos y de nuestros propios pensamientos para preocuparnos absolutamente por la otra persona y los pensamientos del otro, es entonces tener la capacidad de dejar de oír nuestras propias palabras internas para escuchar las del otro, porque debajo de cada palabra hay otra palabra más.

#5 
Escrito por Martha Geller en noviembre 19th, 2014 @ 20:34

Me resulta difícil intentar aportar algo a este artículo tan enriquecedor, pero ahí van mis comentarios.

Dos palabras me han llamado mucho la atención del mismo: RESPETO Y FELICITACIÓN.

RESPETO, cómo la parte de escucha, observación, etc…porque creo que solo desde el respeto podemos establecer una relación de forma sólida, ya sea con nuestro cliente ya sea en cualquier tipo de relación. Si respetamos escuchamos, somos pacientes, no juzgamos y eso nos da templanza para ser comprensivos y dejar que la otra persona se muestre tal cual y únicamente desde ese estado de respeto sale lo mejor de cada uno y se puede llegar a construir una relación sana y sólida.
FELICITACIÓN: En general el ser humano tiende a la crítica a hablar de lo negativo, cuantas veces al día decimos que algo está mal hecho que algo ha salido mal?? y cuantas veces al día decimos todo lo que ha salido bien??que seguro que son muchas cosas. Lo negativo nos merma, lo positivo nos hace crecer, sentirnos mejor, nos reconforta y saca lo mejor de nosotros.

Cómo COACH, debemos trabajar con paciencia, humildad suficiente para saber que cada día podemos aprender algo, que hay muchas cosas que nuestro paciente hace bien y que si nadie lo hace, nosotros lo haremos y le felicitaremos porque es nuestra creencia.Que de todo lo que nos cuente, no juzgaremos ni realizaremos intervención y cómo dice el artículo, que me ha encantado la expresión!, actuaremos SIN NUESTRO EGO!!!!

La sesión con nuestro cliente con una preparación nuestra personal bajo las pautas indicadas en el artículo nos garantiza seguro una gran parte del éxito, tanto nuestro cómo de nuestro cliente, FUNDAMENTAL HABER SIDO NOSOTROS MISMOS “EL PRIMER CLIENTE”

#6 
Escrito por gemma en noviembre 19th, 2014 @ 23:12

Más allá del más mínimo ánimo de juicio, percibo todo el contenido de éste artículo como una síntesis “perfecta”si se me permite expresarlo así, entre una actitud objetiva, conocedora y proactiva respecto de la complejidad del hombre; y subjetivamente una rol (Coach) en el que los mejores matices del Amor quedan expuestos y dispuestos a ser volcados y compartidos en pro de que nuestros clientes encuentren, acompañados por nuestra actitud profesional y feedback el “apoyo” que les facilite alcanzar y desarrollar lo mejor de sí mismos.

#7 
Escrito por Mónica Rodríguez DiMartino en noviembre 20th, 2014 @ 19:52

La importancia de las competencias del coach, la más importante es escuchar no solamente desde el sentido de la audición, sino desde un plano más emocional; la metáfora que se me ocurre esla de una clase de baile donde te vendas los ojos y has de sentir cómo te indican y bailara este son, dejando de lado tus inquietudes (en este caso, ego y prejucios)
De nuevo una buena lectura para interiorizar estos valores. Gracias!

#8 
Escrito por Laura Martínez González en noviembre 21st, 2014 @ 15:09

Este post me hace acordarme de unas metáforas que dio Herminia los primeros días de clase.
Estas son la del buda de oro, la del caballo perdido y la del valor del anillo.
La primera, explicaba la historia de un buda de oro macizo que fue cubierto con yeso para así esconder su valor. Tras muchos años, estando en un templo, un investigador se dedicó a observar las grietas, y en una de ellas, la más profunda, pudo ver lo que había debajo. Según lo que entendimos el rol del coach es precisamente eso encontrar la grieta indicada, y con las herramientas adecuadas empezar el trabajo y así poder mostrar lo que se esconde debajo.
La segunda metáfora, cuenta la historia de un joven que va a un sabio maestro para pedirle ser su aprendiz ya que se sentía infravalorado y hacía caso a las cosas negativas que le decían los demás. El maestro le dijo que aceptaba, pero que primero debería de ayudarle con un asunto propio. Esto era vender un anillo, no por menos de una moneda de plata. El muchacho fue al mercado e intentó hacerlo, pero lo único que recibió fue burlas, que lo ignorasen o un precio muy inferior al que el maestro pedía. El aprendiz, abatido, volvió con el maestro y le explicó lo ocurrido. El maestro, muy tranquilamente, le dijo que fuese al día siguiente a tasar el anillo, pero que no lo vendiese por mucho que le ofreciesen. Así hizo obedientemente el aprendiz, para su sorpresa el anillo, tasado por un experto, excedía inclusive con creces lo que había pedido el maestro, y el aprendiz como un bólido le fue a explicar al maestro las buenas nuevas. El maestro cogió el anillo y dijo “tu eres como este anillo, y solo un experto puede decir tu verdadero valor”. Esta metáfora me parece interesante a la hora de posicionarnos delante del cliente, ya que tiene que ser desde la humildad, reconocer que no sabemos nada de la persona, y que sólo ella es experta en sí misma.
Por último, la metáfora del caballo cuenta que un granjero se encontró un caballo pastando en un camino abandonado. El granjero decidió llevar al caballo con sus dueños, pero en lugar de forzarlo lo que decidió hacer es acompañar al caballo, dándole su tiempo para que parase y pastase cuando lo necesitase. Así poco a poco se fueron avanzando juntos hasta que finalmente llegaron a la casa del caballo. Esta metáfora me recuerda el “no llevarnos a los clientes a nuestra casa”, ya que puede ser muy tentador porque sabemos donde está exactamente, pero eso implica tener que cargarnos el caballo a cuestas.
Estas tres metáforas para mí serían una pincelada desde donde tendría que posicionarse un coach: sí podemos encontrar las grietas e intentar, con las herramientas adecuadas, desvelar lo que hay debajo del yeso, pero solo es el cliente el que es experto en sí mismo, y por muy tentador que sea ir por donde nos parezca adecuado, sólo el cliente sabe donde está realmente su casa, y la labor del coach es acompañarlo, no empujarlo ni cargárselo a cuestas.

#9 
Escrito por Isidora López Ugalde en noviembre 21st, 2014 @ 19:58

Hola,
Lo que más me sorprende de muchos de estos posts, son que los “principios” del coaching, se pueden/deben aplicar a muchas otras profesiones. Pienso sobretodo en mi caso, que bueno fuera que yo siempre me preparase para mis pacientes de las consultas (de gastroenterologia), me aliberase de prejuicios, siempre tuviese presente que me importa el paciente y que por ello tuviese paciencia, fuera generosa y tolerante.
Me llevo muchas ideas para mi práctica profesional, pero me resuena sobretodo la de ser una “eterna aprendiz”. Creo que será lo que me permitirá tener una constante actitud de humildad y aprendizage y con ello progresar en mi esfera profesional. Gracias.

#10 
Escrito por Inês en noviembre 22nd, 2014 @ 15:46

Las 15 ideas orientativas que propones para aprender de los procesos de Coaching con nuestros clientes están pegadas en la puerta de un armario de mi despacho y las leo antes de entrar en una sesión. Practico el hábito de la higiene personal con interés para dejar el ego anoréxico como dice nuestra amiga Carla, ¡qué se muera de hambre!y así fluir con el cliente, sin prejuicios, suposiciones ni consejos.
Gracias

#11 
Escrito por neus salvatella en noviembre 22nd, 2014 @ 17:54

Hola a tod@s!!

este artículo es fundamental ir repasandolo muy de vez en cuando para los coaches principiantes. precisamente este semana en los dos seminarios he caido primero en la casuística. Me había sentido como si me encontrara en un círculo del cuál no sabía sali o sentía como si mi feedback era siempre otro objetivo distinto. Gracias a Herminia que me ha guiado y me ha enseñado luego el proceso ha ido especialmente bien y mi coachee ya quería hacer su plan de acción :).
Y en el segundo seminario he caido en la trampa de actuar más como amiga, en vez de haberme centrado 100×100 en mi coachee y haber dejado todo mi ego atrás..
De todo se aprende .

buen finde a tod@s

Andrea Huisgen

#12 
Escrito por Andrea Huisgen en noviembre 22nd, 2014 @ 21:53

El artículo me ha conectado con lo que Carl Rogers expresa en su libro “El proceso de convertirse en persona”: el cambio terapéutico nace de la relación terapéutica; cuando el terapeuta se acepta y es coherente con su pensar-sentir y lo comunica al cliente, éste empieza a legitimizarse y a romper todas las defensas existentes, empieza a mirarse hacia dentro. Es entonces cuando emerge una relación adulto-adulto al percibirme como una persona imperfecta y falible, de éste modo veo el mundo del cliente desde el mismo prisma y no hay necesidad de juicio.

Destaco el proceso de cambio en el que, como terapeuta, me alejo de la casuística -mirada hacia fuera- para conectar al cliente hacia sí mismo: cómo piensa la situación, qué siente, quién es ante esta, qué resultados obtiene… y este cambio de mirada es posible gracias a la escucha completa: con los ojos, con los oídos, corazón y alma.

Gracias una vez más por compartir, Hermínia!

#13 
Escrito por Paula Folch en noviembre 23rd, 2014 @ 18:51

Que gran trabajo debemos hacer con nuestro ego y prejuicios que nos limitan día a día. Estoy completamente de acuerdo, somos los expertos de nosotros mismos, no en el otro. Serán nuestros clientes los que deberán descubrir la respuesta en su interior, con ayuda de nuestras preguntas que profundizarán mas allá de lo que el cliente tiene claro…Gracias por las 15 ideas! Me gustaron mucho!

#14 
Escrito por Maria Jose Gaete en noviembre 24th, 2014 @ 18:27

El artículo me ha parecido realmente interesante. A medida que leía el artículo también me acordaba, cómo a Isidora, de las metáforas que vimos el primer día, sobretodo la del buda de oro. Para profundizar en nuestro rol como futuros coachs teleológicos, tenemos que pronfundizar en nosotros mismo, encontrar esas grietas (reaccinar desde el ego y con el rol de experto, escuchándonos a nosotros mismos para saber cómo nos comunicamos),esto requiere ese autoconocimiento tan encesario para poder acompañar al cliente con humildad y sabiendo escuchar, siendo asépticos en nuestra relación con el cliente. Es enriquecedor saber que de la relación que establecemos con nuestro nuestro coachee no sólo será él, el que realizará un proceso de aprendizaje, sino nosotros mismos también aprenderemos no sólo sobre nuestra profesión, sino también de nosotros mismos.

#15 
Escrito por Sandra Gómez Valor en noviembre 24th, 2014 @ 22:02

¡Que curioso!

Hace pocos días hablábamos del cambio en clase. Más tarde me planteaba: ¿siempre que se produce un cambio hay aprendizaje? Tuve mi debate interno siendo mi conclusión que si, y hoy encuentro aquí la verificación de mi conclusión.
Al leerlo me llevaba a conectar con una pregunta que suelo hacerme y hoy comparto con vosotros, ¿Qué he aprendido hoy? Casi siempre encuentro respuesta y el día que no me sirve para tomar conciencia de que si enfoco mi manera de ver, hacer, pensar o sentir algo de manera diferente encontraré respuestas y aprendizajes nuevos. Pienso que esta pregunta podría ser muy útil para planteársela al final de una sesión y que ayuda a mantenerse en el paradigma del eterno aprendiz.
Me quedo también con estas 15 ideas ideales para leerlas antes de comenzar una sesión.
Gracias.

#16 
Escrito por María García en noviembre 25th, 2014 @ 12:53

Estas 15 ideas me parecen ser una fabulosa y metódica herramienta recordatoria, como para leer antes (prepararme) y después (evaluarme) de cada sesión. Conocerlas y entenderlas es una cosa, integrarlas es otra y merece trabajo y atención conscientes ya que, como se menciona en el articulo, se trata en realidad de un cambio de paradigma que hace del cliente un experto en sí mismo.
Me llevo el “dejar al ego a fuera” para dar espacio a mi intuición y aceptación, así que la idea de que al ejercer esta profesión tengo la maravillosa oportunidad de crecer más y más…es para mí lo que tiene de mágico!

#17 
Escrito por CHRISTELE PIERROT en noviembre 25th, 2014 @ 21:33

Más o menos todos estaremos de acuerdo en que estas 15 ideas que comenta Hermínia son claves para realizar un buen trabajo como coach, pero lo que me ha parecido especialmente interesante es cuando nos invita a no quedarnos en nuestro rol de expertos. Situarnos en el rol de aprendices nos hará mejor día a día y nos permitirá aprender de nuestra praxis, así como también abandonar nuestros perjuicios y prejuicios que puedan ser obstáculo para llevar a cabo con éxito el rol de coach. La vida es cambio y el coaching también lo es, así que desde esta perspectiva la posición de aprendiz es sin duda la idónea.

También agradezco, por supuesto, esta entrada de blog ya que las 15 ideas son y serán claves para nuestro futuro como coach.

#18 
Escrito por Víctor Melero en noviembre 26th, 2014 @ 15:38

El otro día vi este vídeo sobre el ego, me pareció muy divertido y quería compartirlo con vosotros.
https://www.youtube.com/watch?v=T1hWAa_oXk4

#19 
Escrito por Raul Montero en noviembre 26th, 2014 @ 21:34

Hoy por hoy, lo que me llevo de este artículo es “el ruido”. En nuestro día a día estamos rodeados de ruido. Ruido que no deja centrarnos en nosotros mismos, y que puede obstaculizar centrarnos en nuestro cliente, pudiendo escuchar más el ruido de la casuística, que es mucho más estridente que el malestar de nuestro cliente. También es ruido nuestro ego cuando entramos en sesión.
Incluso veces, el silencio, se convierte en un ruido incómodo y sentimos que tenemos que parar tal ruido ensordecedor.Como dijo Miles Davis: “El silencio es el ruido más fuerte, quizás el más fuerte de los ruidos.”
Debemos ser conscientes de esta incomodidad que nos genera el ruido, aceptarlo y aprender a escuchar su esencia.

#20 
Escrito por URSULA MARTÍNEZ en noviembre 27th, 2014 @ 12:48

Creo que es importante que tengamos en cuenta que tal y como dice Herminia, debemos aprender que nuestra actuación como coachs, la realicemos desde una posición de igualdad, de simetría con las personas, lo cual facilitará el que se pueda construir conjuntamente para el futuro.
Para conseguir dicho objetivo, las 15 ideas que propone para aprender en los procesos con los clientes, las veo como una herramienta sobre la cual debemos tener un buen conocimiento y entrenamiento, para obviar los aspectos periféricos de la casuística y profundizar dentro del cliente para desarrollar su autoconocimiento.

#21 
Escrito por Ana Santana en diciembre 4th, 2014 @ 16:53

Como ya ha comentado alguno de mis compañeros, para mi estas 15 ideas me parecen un excelente recordatorio para revisar antes de iniciar una sesión de coaching.
Hay que aprender a ver: acostumbrar el ojo a la calma, a la paciencia, a dejar-que-las cosas-se-nos-acerquen. En un proceso de coaching no debemos forzar ni empujar al coachee. El cliente debe de tomarse su tiempo.
Otro punto que considero que es muy importante es del ego, un coach nunca tiene que decir lo que debe hacer. Hemos de confiar completamente en nuestro cliente y saber que él es el único especialista en sí mismo.

#22 
Escrito por VERONICA CABRERA en diciembre 27th, 2014 @ 15:14

Estas 15 ideas son como el decálogo del buen coach teleológico. Hace poco tuve la oportunidad de observar la práctica de conversación de varias personas, incluyéndome, y una de las cosas que se aprendieron fue la relevancia de preparar la conversación. Esto ayuda a que sea fluida y eficiente la conversación y que no se llene de datos superficiales sino centrados en el cliente y su problemática. Pero un aspecto que nos hizo eco a todos fue la preparación personal. Esta la estábamos dejando fuera.
Nos preguntábamos que hacía que la mayoría terminara agotado y una de las observaciones nos ayudó a ver lo cargados emocionalmente que comenzamos con nuestros clientes, ya sea cansados, o con una imagen de este, o con nuestros propios juicios y problemas encima. Desde ese momento comenzamos a prepararnos con meditación y cuentos de humor o chistes. Reír es lo mejor. Pero, además, devolver las fortalezas, dijimos 3:1, 3 fortalezas para un desafío, tanto para coachee como para coach. Y por cierto, preguntar al coachee su retroalimentación de la sesión y recibirlo con humildad.
Gracias por sistematizar este proceso tan importante en solo 15 ideas.

#23 
Escrito por veronica gonzalez matus en febrero 2nd, 2015 @ 16:19

Me parece un excelente recordatorio de los principales errores en que puede caer uno como coach. Creo que leer cada una de las 15 ideas antes de iniciar una sesión de coaching puede ayudar a estar atento a no caer en ellos. No puedo dejar de comentar la frase “Sostén los silencios del cliente”. A través de las prácticas me di cuenta que es fundamental, casi siempre cuando el coachee se queda callado es cuando se generan los mayores aprendizajes. Como coach, respetar los tiempos, no acelerar los procesos, manejando la propia ansiedad. Un desafio para mi.

#24 
Escrito por Myriam Aluanlli en febrero 25th, 2015 @ 15:51

En este articulo, veo primeramente la importancia de un coach tener humildad, para no ponerse en el rol de experto, de dejar que el coachee sea el protagonista del proceso, de no hacer prejuicios, y enfocar en el cliente siempre.
Además, las 15 ideas orientativas son buenísimas para tenernos siempre en mente como un mantra para que el rol de coach sea ejecutado con mas éxito. Gracias por los aportes, Herminia!

#25 
Escrito por Andrea Gomes en mayo 13th, 2016 @ 17:41

Estoy totalmente de acuerdo, contigo Herminia, cuando dices que cuando elegimos esta profesión somos conscientes de que nuestra vida va a cambiar. Sabía que así sería, puesto que sabía que sumergirse de lleno en el mundo del coaching implicaría un crecimiento personal espectacular. Tengo que confesar que, aun consciente de dicho cambio, jamás de imagine que éste sería tan grande.
Cabe añadir que, aunque el cambio haya sido hermoso, desprenderse o “desaprender” ciertas habilidades profesionales, aprendidas e interiorizadas en el pasado, ha sido difícil. Ahora soy plenamente consciente de que, dejar el ego fuera, dejar de posicionarnos en el rol de experto y no hacer juicios creo que es vital para poder acompañar exitosamente al cliente a alcanzar todos sus objetivos. Sólo así disfrutaremos, ambos, de un proceso lleno de aprendizajes y cambios duraderos.

#26 
Escrito por Raquel Gómez en mayo 28th, 2016 @ 10:09

Como coach, no dejaremos de aprender. Cada cliente es un mundo diferente y cada uno nos dejara una enseñanza de lo que debemos aprender, a escuchar, a ser pacientes, a no llevarlos a nuestra casa…
Es importante prepararse para cada sesión, conociendo al cliente podemos ser creativos, fijarnos en cada uno y en lo que necesita, conseguiremos tener las mejores herramientas para ayudarles a encontrar sus soluciones. Ellos son los expertos en sus vidas, nosotros una guía para que descubran sus caminos. Nosotros mismos somos sus herramientas para que ellos encuentren lo que buscan dentro de sí mismos.
Para esto, debemos estar alertas y practicar las competencias que como Coach debemos tener. Estas 15 ideas son fantásticas para tenerlas presentes cada vez que entremos en sesión.

#27 
Escrito por Eliana Valencia en junio 25th, 2016 @ 16:07

Cuando me decidí a formarme como coach, estaba segura de que mi experiencia de vida me ayudaría a entender y a “encontrar soluciones” a muchas cosas. Pensaba que el coaching se basaba más en aconsejar que en escuchar. Uno de mis más arduos aprendizajes a lo largo del primer año del máster ha sido aprender a escuchar y a no juzgar, no entrometerme. Cuantas veces practicando la conversa, escuchando a mi cliente, he pensado “si está clarísimo lo que le pasa, y la solución”. Sin embargo, me he dado perfecta cuenta de que no es así, nadie tiene la solución para el otro, es cada uno el que la ve, la encuentra y entonces, desde esa toma de conciencia, la puede llevar a la práctica. Practicando el “silencio”, aquietando mi mente cuando pensaba tener una respuesta y continuando con la escucha, me he dado cuenta de cuan diferentes somos en nuestra aparente similitud: cada persona tiene que encontrar sus palabras, ver en su interior su camino, construir su propia narrativa, explicarse a su manera, … poco importa qué sentido tenga para nosotros coach, o cómo lo diríamos nosotros, nuestro rol es sólo, y no es poco, hacer las preguntas adecuadas en el momento justo. Me quedo con tu frase, Herminia, para recordarla siempre: La pregunta nos despertará, la respuesta nos inspirará.

#28 
Escrito por cristina espallargas hernández en junio 25th, 2016 @ 18:25

Como dices Hermínia es importante aprender a saber escuchar con los ojos, con los oídos, con el corazón y con el alma empezando por tener la voluntad de querer hacerlo y desde la paciencia ir practicando con el rol de aprendiz e ir tomando consciencia de los pequeños avances. Emprender desde la proactividad, con la confianza, con los recursos internos y externos que tenemos y con nuestra iniciativa para que las cosas pasen.
Como se ha comentado en otros artículos primero nos tenemos que vaciar de nuestro ego y de nuestro ruido interno para no llevarlo hacia nuestro terreno o mapa, para así podernos llenar con la presencia del cliente de manera consciente y fluida, dándole la importancia que se merece para construir una conversación entre dos expertos (nosotros en la metodología y el cliente en sí mismo). Preparar las sesiones antes de iniciarlas nos servirá para tener en cuenta en que etapa del proceso estamos, cuáles son los objetivos de sesiones que se han tratado, qué emociones se han trabajado, qué herramientas le podrían servir, etc. Como también hacer rituales antes de la sesión, dejando las hipótesis, los consejos y las prisas fuera para que fluya mejor el espacio de la sesión. Será importante también visualizar nuestro rol de coach para así pararnos ante el ajetreo diario, respirar y conectar con el para qué de nuestra profesión y motivarnos antes de entrar en sesión.
Respetar la metodología ya que ésta es la base del coaching teleológico, el hecho de seguir las fases para que el embudo se vaya haciendo más pequeño y concreto. Dejar la casuística a un lado para ir en busca de la facilitación del cambio de paradigma y usar variedad de feedbacks, valorando sobre todo el motivacional cuando haga tomas de consciencia.
Escuchar conscientemente al cliente y también a nuestra intuición para así usar la experiencia propia y nuestro hemisferio derecho que parece que a veces nos cueste demasiado, sabiendo sacar los valores que hay detrás del discurso. Abrazar el ritmo del cliente y sostener los silencios (de primeras incómodos para algunos) para conectar con la tranquilidad, la fluidez, la reflexión y el protagonismo del cliente. Saber su estilo de comunicación predominante, su estructura, su mapa, entender cómo piensa y qué emociones asocia a la situación.
Esforzarnos por aprender y mejorar nuestra praxis, de ahí la importancia que en un principio nos grabemos durante la sesión y la podamos transcribir y supervisar, pudiendo aprender y mejorar, trabajando en nuestro potencial y crecimiento profesional.

#29 
Escrito por Gala Guasch en junio 28th, 2016 @ 17:01

Hace un año y pico comenté este artículo como alumna del Postgrado en Técnicas de Coaching e Inteligencia Emocional y Social. Ahora, como alumna del Máster en Coaching Teleológico, y después de haber recibido la formación en Respiración Integrativa la mirada es muy distinta.
Me llevo, de la frase de Nietzsche, el “dejar que las cosas se nos acerquen”. Lo vinculo a aprender a manejarse en el devenir, en la sorpresa, en dejarnos tocar el corazón ante la gracia del momento presente. Sólo así es cuando somos receptivos y abrazamos a nuestro cliente -en el sentido metafórico de la palabra- para que mire en su interior y conecte con su ser.
Procesos transformadores, así me gusta denominar el acompañamiento de coach/coachee, en el que, gracias a la consciencia del Coach y a su conocimiento, “se dá” el aprendizaje que el cliente necesita para conseguir su objetivo. La excelencia en la profesión viene dada con el tiempo desde una actitud de eternos aprendices, cómo siempre dices Herminia, y sólo es posible si uno está verdaderamente vinculado y conectado al para qué de su existencia.
Poder no querer, aplazar nuestro instinto y reacción, conectar con nuestro silencio y ser amigos de lo que hay más allá del ver y escuchar, sintonizar, amar, tocar la esencia, acostumbrándonos previamente a la calma y la paciencia.
Gracias una vez más Herminia!!

#30 
Escrito por Paula Folch en julio 8th, 2016 @ 16:00

Ser coach requiere una gran humildad, ya que siempre estás en constante cambio y aprendizaje. Hay que ser humilde para desprenderse de lo que uno ya sabe y absorber todo el nuevo conocimiento que se pueda adquirir y reconocer que las respuestas no están en nuestras manos, que no somos los que más sabemos ni los perfectos que tienen la fórmula mágica para hacer las cosas.

Reconozco que cuando empecé a estudiar coaching, tuve que hacer un esfuerzo para desligarme de la postura del terapeuta (que cree que tiene todas las respuestas) para tomar la del coach, quien acompaña al otro a encontrarlas mientras él las encuentra en sí mismo. Esta nueva postura me pareció de una enorme grandeza, porque no tienes miedo del otro, no tienes amenaza porque cada uno está en sí mismo y por eso no hay competencia alguna ni miedo a que vean tus flaquezas, porque cada quien tiene su lucha y vive en su proceso.

La filosofía del coaching teleológico me hizo sentir libre, porque me desligó de las máscaras y me hizo darle importancia a mi esencia y a mi verdadera forma de ser y de sentir la vida.

De este artículo saco dos ideas: No hay que apresurarse, hay que tomarse el tiempo suficiente para que la vida te cale dentro y después reaccionar. Y también la pregunta ¿Para qué estoy aquí?…creo que la respuesta va más allá de mi misma, todo y que la que la respuesta sigue en fase de elaboración, lo primero que se me vino a la cabeza fue: para servir a los demás.

#31 
Escrito por Claudia Zapata Caicedo en julio 29th, 2016 @ 10:57

La buena praxis como coachs teleológicos requiere antes de un trabajo previo, no solo a nivel de conocimientos de la metodología, sino de un trabajo personal donde hayamos podido aprender a escucharnos a nosotros mismos, estar en nuestro propio silencio, respetar nuestros tiempos, y sacarle un aprendizaje a todas las situaciones que podamos extrapolar para otras futuras; de esta manera generaremos cambios en nuestro día a día que facilitarán lograr aquello que queremos de modo perdurable en el tiempo, y sin olvidar la actitud proactiva que es el motor de la generadora de cambios en nosotros y en nuestro entorno inmediato.
Cuando hablamos de ver y escuchar con todos los sentidos, no sólo nos referimos a la persona que tenemos delante, sino a la situación, a todo lo que ello envuelve incluido nosotros mismos. Eso requiere de aceptación y de aprender que las cosas son perfectas tal y como son, tal y como la vida nos las presenta, simplemente hemos de extraer la parte que nos interesa trabajar para mejorar aquellos aspectos que nos siguen produciendo cierto malestar o queremos potenciar para lograr mejores resultados y satisfacción con uno mismo.
Después de un año de master, se hace muy intensa la autoconciencia del propio cambio personal y la parte más reveladora es que las situaciones externas que se viven, llegan a nuestros sentidos de otro modo y se genera un aprendizaje aun mayor del que se hubiese producido sin un pequeño trabajo previo. Es decir, una vez se empieza con el autoconocimiento y autoconsciencia todas las experiencias de aprendizaje que llegan posteriormente son de un modo exponencial, y creo importante tomar de consciencia de ello, ya que lo mismo le sucederá a nuestro cliente, conforme vaya tomando consciencia de sí mismo, de sus cambios y se vaya conociendo cada vez más, llegará un momento que esos aprendizajes serán exponenciales, y su cambio será más rápido y mayor. Con lo que si hemos realizado ese trabajo previo en nosotros y lo hemos experimentado por nosotros mismos, podremos comprender la evolución a lo largo del proceso de nuestro cliente. Ya que sólo podemos hacer crecer a los demás, hasta donde nosotros hemos crecido; o al menos solo seremos conscientes de su crecimiento hasta donde llegue el nuestro.
Es muy cierta la frase de que la pregunta nos despierta, pero la respuesta nos inspira, y nos inspira de tal modo que puede haber infinitas respuestas a una misma pregunta que nos ha despertado la consciencia y nos ha abierto el corazón. Por tanto, a más respuestas inspiradoras encontremos en nuestro entorno, será más fácil generar preguntas a nuestros clientes que despierten su consciencia, y mantenernos en ese rol de no responder, sino de preguntar para abrir su propio campo de respuestas será clave para el crecimiento personal de nuestro cliente y que logre más de aquello que venía buscando en un principio.

#32 
Escrito por ANNA GIRBAU MORENO en julio 30th, 2016 @ 12:57

Mientras leía este post me he sentido como en una de las clases del máster, hay mucha información útil e importante condensada en unas pocas líneas… es un post para releer varias veces…

15 ideas orientativas que será conveniente leerlas de vez en cuando para recordarlas y tenerlas presentes…

Me gustaría aportar una idea número 16 (con permiso de Herminia), sería:

“16. Disponte a aprender, disfrutar y dejarte sorprender desde tu rol de coach con cada cliente”

#33 
Escrito por FELIPE ATEHORTUA en agosto 1st, 2016 @ 18:21

Esta lectura ha sido una gran lección de “humildad”, esa humildad que intento conseguir pero, que todavía se queda en un mero disfraz de mi surtido ego. He tomado consciencia que para avanzar en la vida, es imprescindible aprender, como dijo el músico de jazz Wynton Marsalis: «Solo los humildes mejoran», efectivamente personalmente y por supuesto como futura coach no puede abandonar mi espíritu de “eterna aprendiz”.

En un proceso coaching hay “una relación adulto-adulto”, donde ambos realizamos un aprendizaje basado en la humildad, humildad que debe ser el acompañante inseparable del coach, el deporte favorito y obligatorio que jamás debe dejar de practicar si quiere dedicarse a esta profesión. El coach camina humildemente con la presencia plena, atenta, total y sencilla al ritmo de su cliente, con humildad acepta que el cliente sabe a dónde quiere ir, sin intentar entender ni controlar, confiando respetuosamente en sus capacidades, con mucha humildad para aceptar su propia vulnerabilidad, con humildad para aprender del proceso y del coachee, “La humildad no significa no saber. Humildad es estar orgulloso por lo aprendido, pero ubicándonos siempre en la mente, en la actitud o en el alma del aprendiz; de aquél que está abierto al aprendizaje.” Leonardo Wolk

Quiero compartir una cita que me hizo reflexionar cuando leí el libro de “Lecciones sobre la vida” de Robin Sharma:

“ «El árbol que da más fruto es el que se inclina hacia la tierra», solía decirme mi padre cuando yo era niño. Y aunque hay algunas excepciones, he descubierto que eso es cierto por propia experiencia: las personas que saben más, que han conseguido más y que han vivido plenamente son también las personas más cercanas al suelo. En una palabra, son humildes. Hay algo especial en estar en presencia de una persona humilde. Practicar la humildad demuestra que respetas a los demás y te recuerda que todavía queda mucho por aprender. Envías una señal a quienes te rodean que les dice que estás abierto a recibir el regalo de su conocimiento y a escuchar lo que tienen que decir.”

Muchas gracias Herminia, las 15 ideas son un decálogo para integrar y no olvidar!!

#34 
Escrito por Rosa Mari en agosto 4th, 2016 @ 9:20

El rol de coach es un rol apasionante por lo particular que es. Hay que olvidar cualquier rol de experto que traigamos de casa y ser conscientes de que el experto es el cliente. El que tiene las respuestas es el, sus respuestas son las que te inspirarán para poder realizar preguntas que calen en él y sea capaz de focalizar y guiarse así mismo. Nunca debemos forzar la situación y siempre te tienes que adaptar a su forma. Dejando que las cosas fluyan no anticiparnos a lo que nuestra intuición nos dicta. Como coach debemos ser nosotros mismos, únicos e irremplazables. Así tendremos clientes acordes a nosotros con los que la relación será más que fluida y dará sus frutos.
No hay que conformarse con nuestra sensación como coach después de una sesión. Es buenísimo recibir un feedback constructivo de nuestro cliente, ya que al fin y al cabo es el protagonista del cambio.
En mi opinión un proceso fe cambio es una aprendizaje tanto para el coachee como para el coach.

#35 
Escrito por Sara Berrocal Valenzuela en agosto 9th, 2016 @ 17:29

En la vida el cambio es continuo, por lo que nunca vamos a poder tener la verdad absoluta y certeza de las cosas. Somos eternos aprendices, muy especialmente en nuestro rol como coach, habrá tantas verdades como clientes podamos tener. Hemos de saber escuchar y dejarnos sorprender por nuestros coachees.
Es muy importante vaciarnos y dejar nuestro ego a un lado para llegar centrados a la sesión.
Como diría Covey, afilar la sierra!!
Os dejo con una pregunta que me parece muy interesante para reflexionar:
Intentas saber lo que no sabes, pero no sabes lo que sabes, así que no sabes nada ¿cierto?

#36 
Escrito por Aida en agosto 15th, 2016 @ 17:37

Siento un profundo respeto y admiración por esta bella profesión que otorga tanta reverencia y consideración al ser humano en general. Cada vez que te escucho, Hermínia, o leo algún artículo tuyo siento que los más bellos valores y principios humanos emergen ante mí y me siento privilegiada por tener acceso a todo este conocimiento. Siento una gran motivación para seguir aprendiendo y creciendo, para llevar a la práctica toda esta rica teoría y mejorar cada día un poquito más tanto en mi interior, como en mi interacción con los demás.

Posicionarme en el paradigma del “eterno aprendiz” es un honor para mí, saber que cada día, cada interacción me depara un aprendizaje nuevo. Espero desarrollar la humildad que me permita aprovechar todas las oportunidades que me da la vida. ¡Qué privilegio desempeñar una profesión que te permite crecer y mejorar día a día!

Las 15 ideas orientativas que nos ofreces para ser mejores coaches me parecen de gran ayuda y, de hecho, las voy a imprimir y a poner en un lugar visible para leerlas y recordarlas habitualmente.
Aunque todas son importantísimas, para mí la frase estrella es. “Recuerda que el que sabe es el cliente. No le digas lo que debe hacer”.

#37 
Escrito por RAQUEL GARCÍA en agosto 16th, 2016 @ 12:57

Recuerdo que, cuando todavía estaba en segundo de Psicología, tuve una cierta “crisis de vocación”. Cuando me matriculé inicialmente en aquella carrera, lo hacía con un objetivo en mente: ayudar a los demás. Quería ayudarles a crecer, a ser ellos mismos y disfrutar de la vida. Sin embargo, cuanto más aprendía sobre la Psicología Clínica, más me desencantaba de la idea. Las personas siempre me parecieron tan complejas, tan extrañas y diferentes la una de la otra… ¿quién era yo para decidir lo que le convenía a cada uno? ¿Por qué este énfasis en tratamientos estandarizados, en diagnósticos, en pacientes?

Yo escogí esta profesión precisamente porque no se trata de ser un experto en el otro, sino un experto en la metodología. El otro también es experto en lo suyo y, como experto que es, puedo aprender mucho de él. Me evoca una frase de un artículo anterior, que hacía referencia a que el coach debe esperar ser sorprendido por su cliente. Esa, creo, es la clave del buen coaching. No sabemos qué va a pasar en la sesión, no sabemos nada sobre esta persona más allá de lo quiera compartir con nosotros. Tampoco tenemos por qué saberlo. Lo único que nos importa es que la persona crezca y llegue a dónde quiere llegar.

¡Muchas gracias, Herminia!

#38 
Escrito por Diana Sánchez Casanova en agosto 23rd, 2016 @ 22:32

Sin duda que las 15 ideas son la base para llegar a ser buen coach y para alcanzar la excelencia en la profesión, y se tienen que cumplir todas. Pero de este artículo me ha llamado la atención cuando habla de desaprender los ‘hábitos’ de nuestra profesión cuando ostentamos un rol de experto, para aprender de nuevos. Creo que este punto es muy relevante ya que nos enfrentamos a un cambio de posición, debemos ser conscientes que poseemos hábitos, paradigmas e incluso creencias que debemos revisar. Ahí empieza un trabajo adicional de introspección que nos lleve a definir qué es lo que ya no nos sirve y debe ser desaprendido y que es lo que se debe conservar. Asumir que dejo de ser experto para que lo sea el cliente, es una de las afirmaciones que son más retadoras para mí, evitando dar respuesta desde el rol de experto, no reaccionar desde mi ego y dar respuesta desde la generosidad y teniendo en cuenta que el ‘experto’ es el cliente.

#39 
Escrito por Joan Ferran en agosto 30th, 2016 @ 6:20

Soy una aprendiz de coach y colocarme en el paradigma de “aprendiz” no va a ser difícil para mi, de momento. Cuando tenga muchas horas de vuelo, la humildad, que no la modestia, me conectará con que en esa profesión siempre se es un aprendiz porque el ser humano es sorprendente y maravilloso y cada cliente único.
Me quedo además con que es importante estar centrado en el rol de coach y que lo importante en la sala es el coachee, nuestro ego se queda fuera. No perdernos en la casuística y centrar al cliente en lo esencial que está contando será un reto. Por ello grabar las sesiones será de gran ayuda para poder repasar la sesión y nuestro propio rol, para rescatar lo que se nos haya pasado por alto y mejorar e ir puliendo nuestro rol de coach. Imprescindible también supervisar nuestras sesiones con la mirado de otro coach experto, también cuando ya no seamos principiantes, porque el proceso de aprender siempre se enriquece con la mirada de otros.
Gracias por el artículo Herminia, me recuerda además que quiero leer a Nietzsche.

#40 
Escrito por Ana Sánchez Castillo en agosto 30th, 2016 @ 16:34

Este artículo me devuelve a los inicios de este Master en el que reflexioné a cerca del cambio que estaba produciendo en mí. En primer lugar pensé, no sé dónde me llevará este camino a nivel profesional, lo que tenía claro es que a nivel personal no había vuelta atrás. Es un camino sin retorno del autoconocimiento, actitud humilde de aprendiz ante la vida y toda persona que tengo frente a mí. Nos adentramos en una visión holística de las relaciones del ser humano, su forma de pensar y de sentir. De dentro hacia a fuera.
Tomo conciencia de que yo solo me reconozco a partir de la presencia otro y viceversa. Esta es una semilla que a través del modelo del Coaching teleológico toma poder para una transformación profunda.
Y en segundo lugar, pienso que si quiero seguir evolucionando y contribuir para el bien de los demás ésta puede ser una vía que esté alineada con aquello que me hace sentir bien y lo que necesita el mundo. Para así salir de la dinámica de lo que le sobra al mundo 🙂

Me quedo con la frase: “Este aprendizaje obedece a un propósito que nos trasciende ¿para qué de nuestra existencia ?”
Gracias una vez más por invitarnos a reflexionar Herminia.

#41 
Escrito por Irene Palacios en septiembre 2nd, 2016 @ 20:28

Tal como muestra la imagen, en nuestro rol de coachs somos como espeleólogos adentrándonos en el espacio íntimo del otro, nos internamos en la cavidad subterránea de nuestro cliente y eso infunde un inmenso respeto por no dañar su ecosistema. Profundizar, escuchar, estar atentos, requiere de entrenamiento, esa clase de entrenamiento que se pone en práctica en el día a día, pues trasladar la capacidad de escucha, la libertad de perjuicios, la comprensión, la espera y atención al otro, al estar en “presencia” con nuestros familiares, amigos, compañeros de trabajo, inevitablemente hace que nuestro rol se acreciente. Permitir que la capacidad de ser aprendiz se extienda hacia otras áreas de la vida, es útil, a sabiendas de que hay momentos de la vida profesional o social (madre/padre), en las que si podemos incidir por conocimiento, el permitir la expresión en libertad de nuestros colegas, clientes, jefes, de nuestros hijos, indudablemente marca una diferencia.
Para amar y conocer la montaña, pasamos por amarnos y conocernos a nosotros mismos, es un acto bidimensional y bidireccional.
Lo hermoso de esta profesión es que con la práctica, crecen las potencialidades propias y ajenas, practicar la desnudez del alma, permitirnos sentir al otro, lograr ser un canal para el otro también es ser un rio limpio hacia nosotros mismos.
Imprimo el texto a modo de “chuleta” y queda pegado a mi agenda. Gracias!!!

#42 
Escrito por María Boggiero en septiembre 9th, 2016 @ 20:24

La paraula que resum perfectament l’article és Barret Coach. El Barret Coach, per aquells que no han estudiat el Màster, és la idea d’entrar en el rol de Coach just abans d’entrar en una sessió. El Coach és un etern aprenent i acudeix a la cita lliure de sí mateix i amb humilitat. Si el Coach no es sorprèn és que ha portat el client a casa seva o, fent ús de les metàfores, s’ha carregat el cavall.
M’agraden les expressions “relació d’adult a adult”, que “hem d’anar més enllà de la resposta automàtica del Coachee”, que som una gravadora/altaveu i li tornem “la seva veu amplificada” i que no ens centrem en la casuística sinó en com el client “viu la situació: com sent, pensa, com es relaciona…”.
No hi ha aprenentatge sense canvi ni canvi sense aprenentatge i, desaprendre, també suposa canviar. Hem de desaprendre ser uns experts per passar a ser un mirall on l’expert és el client. Qui més que ell sabrà de les seves necessitats? Nosaltres el que hem d’ajudar-lo és a identificar com pensa, com sent… per tal d’acompanyar-lo a aconseguir els seus objectius.
M’apassiona l’aprenentatge. I mai m’oblidaré del Barret Coach, si un dia arribo a exercir. Per la pràctica que hauré de fer per tal d’incorporar totes les competències i per la professionalitat que em professarà el rol. Les 15 idees exposades a l’article en són una ajuda: preparar les sessions en quant a la metodologia, connectar amb el rol (barret), netejar-nos per dins, creativitat i mètode, intuïció, sostenir els silencis del client (incomoditat mentre l’altre pensa? Convé aprendre a escoltar…), supervisar la nostra praxis, identificar el pensar, sentir i aprendre del client, fer brillar talents i valors, escoltar les necessitats, prioritats i emocions (escoltar amb el ulls, orelles, cos i cor), respectar el ritme del client (ballem junts?), centrar-nos amb el canvi de paradigma (és l’objectiu final d’un procés de Coaching Teleològic), client expert, usar el feedback i felicitar el client i, alhora, demanar feedback de la nostra tasca (és fonamental per seguir millorant la nostra praxis). Aquest breu resum és un recordatori per veure tot allò que encara està a l’inici del camí de l’aprenentatge o, com a molt, a mig camí… Tant per fer.
Per acabar, m’agradaria compartir un poema de Jorge Luis Borges:
Y uno aprendre
Después de un tiempo
uno aprende la sutil diferencia
entre sostener una mano
y encadenar un alma.
Y uno aprende
que el amor no significa recostarse
y una compañía no significa seguridad.
Y uno empieza a aprender…
que los besos no son contratos
y los regalos no son promesas.
Y uno empieza a aceptar sus derrotas
con la cabeza alta y los ojos abiertos.
Y uno empieza a construir
todos sus caminos en el hoy,
porque el terreno de mañana
es demasiado inseguro para planes…
y los futuros tienen una forma de caerse en la mitad.
Y después de un tiempo
uno aprende que, si es demasiado,
hasta el calorcito del sol quema.
Así que uno planta su propio jardín
y decora su propia alma,
en lugar de esperar que alguien le traiga flores.
Y uno aprende que realmente puede aguantar,
que uno realmente es fuerte,
que uno realmente vale,
Y con cada adiós uno aprende.

I un comença a construir tots els camins en l’avui,…

#43 
Escrito por Júlia Coll Pons en septiembre 20th, 2016 @ 18:23

Humildad, trabajo continuo, disciplina… Son valores que siempre van conmigo, siempre me acompañan. Como profesional, como persona, en todos y cada uno de mis roles. Una frase que me gusta mucho aprendida en clase: “somos eternos aprendices”.
Somos profesionales expertos en unas técnicas, el cliente es experto en su problema, en aquello que trae, en su vida, para que le acompañemos en este momento. Juntos se forma una magia, una sinergia increíble.
Gracias por estas 15 preguntas para profundizar en nuestro rol. Nos tenemos que preparar antes de iniciar un proceso, tenemos que antes de entrar en una sesión pensar en cuál es nuestro sol, posicionarnos y olvidar cualquier otro rol que nos aleje de nuestro objetivo profesional, dejar a un lado el ego, ser creativo, escuchar la intuición y ver qué nos dice para poder utilizarla o no, dejar que los silencios tengan su espacio en la sesión como momentos de conexión del cliente con sus sentimientos y pensamientos, esforzarnos por aprender cada día, aprender del cliente, crear conversaciones potentes para nuestros clientes, escuchar al cliente, respetarlo, centrarnos en el cambio del paradigma, dejando a un lado la casuística, recordar que el experto es el cliente, felicitarle y pedirle feedback.
Ejemplos buenísimos de humildad en nuestra labor como acompañantes de camino de mejora personal y profesional.
¡Gracias de nuevo!

#44 
Escrito por Sergi Montells en septiembre 25th, 2016 @ 20:45

Completamente acuerdo con el hecho de convertirnos en eternos aprendices en ese, nuestro proceso vital, aprendiendo realmente a ver, a sentir, a escuchar con el máximo de consciencia posible.
Y que importante me parece también las 15 ideas para profundizar en nuestro rol como coach teleológico, desde el hecho de prepararnos bien la sesiones (sin improvisaciones innecesarias), siendo creativos pero a la par seguir el método (que en realidad es el que nos guiará a la creatividad intuitiva), dejar nuestro ego fuera de la sesión (para que no intervenga en el proceso confundiéndonos, y guiándolo a su propia casa), creer en el cliente (en sus talentos y capacidades), sostener siempre, siempre los silencios del cliente (dejarle espacio para que su ritmo de pensamiento y sentimiento aflore, sin prisas), felicitarlo siempre que lo haga bien (reforzándolo y dándole feedback eficaz y positivo).
Así pues quizás lo más relevante para mí, “profundizar en con el cliente piensa esa situación, cómo la siente, cómo se relaciona con ella y con qué resultados” y no buscar la casuística.
Gracias Herminia, por la clarificación y especificación de dichas pautas o mejor, guías.

#45 
Escrito por Juan Carlos en agosto 25th, 2017 @ 10:23

Destaco de este artículo la idea de centrarse en el cambio de paradigma y no en la casuística del problema que trae el cliente a la sesión. Esto es, cuando el coach escucha el problema que describe el cliente que le hace sufrir de alguna manera, no debe centrarse en indagar más en profundidad sobre dicho problema (casuística), sino en hacerle preguntas que le permitan verse a sí mismo desde fuera: preguntas del tipo “¿cómo te hace sentir ese problema?” en lugar de “¿por qué actúas así ante ese problema?” con el objetivo de provocar un cambio de paradigma en el cliente.

#46 
Escrito por Luis en septiembre 7th, 2017 @ 16:05

Este artículo hace una buena sintaxis de los aspectos más relevantes a tener en cuenta al ejercer como coach. De donde posicionarnos,como relacionarnos y que tener en cuenta en las sesiones.
Importante la actitud de eternos aprendices y el tener en cuenta lo que aporta al coach a nivel de trabajo personal.

#47 
Escrito por rocío vallejo en octubre 3rd, 2017 @ 18:55

El rol de coach, es un rol tal y como se indica en el artículo de eterno aprendiz, se requiere de una humildad, un estar a disposición del cliente, el entregar toda su atención al coachee, para poder acompañar y mediante preguntas poderosas sacar lo mejor de la persona. Hay que saber ver que nos quiere decir el cliente, mediante feedbacks adecuados, mediante la observación y mediante herramientas. Respetando los ritmos del cliente, las necesidades, el proceso evolutivo de cada persona, sabiendo ver el buda de oro, y provocando en el cliente un cambio de paradigma.

#48 
Escrito por Fina Vallejo en octubre 4th, 2017 @ 13:56

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