Comprender el proceso de cambio personal: las 9 fases del Coaching Teleológico

Post escrito por Hermínia Gomà en julio 2, 2014
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Comprender el proceso de cambio personal

las 9 fases del Coaching Teleológico

 

El cambio personal es un proceso individual. Nadie puede cambiar a otra persona, ni nadie puede cambiar por nosotros. No existe ningún modelo de intervención para el cambio que sea universal, cada persona deberá superar distintas fases para integrar su cambio personal. En este artículo queremos compartir una propuesta que desde nuestro modelo teleológico nos ayuda a comprenderlo y nos guía en el acompañamiento a nuestros clientes.

Lo que si tenemos en cuenta, desde el modelo teleológico es que en el cambio se involucran las 4Cs: Cuerpo, corazón, cabeza y conciencia. No es un proceso lineal, hay avances y retrocesos hasta que finalmente el cliente lo integra en todos los ámbitos de su vida.

Cualquier proceso de cambio personal exige compromiso, tiempo, energía y estrategias claras. Es importante que asumamos que un proceso de cambio personal implica dificultades que si no tenemos en cuenta pueden conducirnos a generar expectativas poco realistas que imposibiliten su logro y la consecuente pérdida de confianza tanto del cliente como del coach.

La conversación es la herramienta fundamental para lograr el cambio personal y la comprensión por parte del coach de las distintas fases por las que transitará su cliente. La primera pregunta que nos surge cómo coachs:

¿Cómo lograr que el proceso de cambio actúe a favor de nuestro cliente?

A continuación citaré distintas fases necesarias para lograr integrar los cambios. No siempre las fases se producen en la secuencia indicada, dependerá del proceso particular. Puede que en algunos momentos cabalguen distintas fases conjuntamente. También puede ocurrir que una vez superada una fase y pasando a las siguientes, el cliente parece que retroceda a una fase presumiblemente superada, en estos casos significa que ha de afianzar esa fase para consolidar el proceso de cambio.

I Fase: El cliente es consciente de la necesidad de cambio

Es fundamental que el cliente esté comprometido con su proceso de cambio y que se haga responsable del mismo. Por ese motivo entendemos que el punto de partida e inicio del proceso es la toma de conciencia del cliente de su necesidad de cambio. El cliente no quiere continuar así, sabe que algo ha de cambiar y que ese cambio depende de él.

II Fase: El cliente admite que tiene un problema

El siguiente paso es que pueda admitir que tiene un problema. Admitir que tiene un problema puede comportar distintos obstáculos que hemos de tener en cuenta para que nuestro acompañamiento sea correcto. Por un lado puede sentirse avergonzado, no sólo ante el coach sino ante sí mismo por el hecho de verbalizar en voz alta su problema y recibir feedback por parte del profesional. Desvelar las propias debilidades, errores o incompetencias puede despertar el temor a ser juzgado y rechazado por el coach. Es fundamental que cómo profesionales seamos lo suficientemente empáticos para dar el apoyo y la confianza para esta abertura, no solamente se trata de la vergüenza ante la opinión de otros sino ante uno mismo. Felicitar al cliente por esta abertura será clave.

De todos los sentimientos que tienden a reducir nuestra capacidad
de pedir ayuda a los demás y de tratarnos a nosotros mismos con compasión,
la vergüenza es la más importante y destructiva.
P. Gilbert

Verbalizar el problema implica hacerse responsable de sí mismo, de sus pensamientos, sentimientos y acciones. Significa que no busca excusas, que deja de justificarse, que no busca culpables y que realmente desea liderar su vida. Por lo que será fundamental que hagamos consciente al cliente de este gran paso y que lo felicitemos por ello. Por el hecho de asumir esta responsabilidad sobre sí mismo.

III Fase: El cliente identifica el escenario emocional

En procesos de coaching teleológico el componente emocional es especialmente tenido en cuenta ya que las emociones son las que nos mueven o nos impiden pasar a la acción. Entendemos que cuando el cliente identifica el problema, este no sólo tiene componentes cognitivos, sociales, físicos y existenciales, sino que el componente emocional es fundamental. Por ese motivo, en esta etapa, las preguntas del coach están dirigidas a la autoconciencia emocional para poder identificar aquellas emociones implicadas en el problema que el cliente quiere resolver para lograr sus objetivos.

Cuando el cliente puede identificar las emociones implicadas también podrá identificar sentimientos y con ello las creencias vinculadas a esas vivencias emocionales. Para algunos clientes el salir de la cognición para entrar en contacto con sus emociones será el punto de inflexión del proceso.

IV Fase: El cliente identifica el sentido del cambio

Cuando el cliente identifica la finalidad del cambio está definiendo el sentido, la finalidad, dónde quiere llegar con el cambio, quien quiere llegar a ser. El cambio, tal como anteriormente se ha comentado, conllevará un esfuerzo para el cliente y unos obstáculos que deberá superar. El poder identificar el ¿para qué? del cambio será el faro que le ayude en las etapas de entrenamiento por ejemplo de nuevos hábitos.

El cambio personal es un proceso, en el que a veces, el cliente se aleja del objetivo, en esos momentos tener muy presente hacia dónde se dirige dará sentido al cambio que está realizando.

V Fase: El cliente concreta lo que quiere cambiar

Algunos clientes cuando expresan su problema y lo que quieren cambiar lo hacen de manera abstracta, es responsabilidad del coach acompañar al cliente a través de sus preguntas y feedback a concretar el objetivo de cambio. Los objetivos han de ser personales, profundos, expresados de manera positiva y concreta, realistas y alineados con sus valores.

Cuando el cliente identifica el aspecto concreto que quiere cambiar evitamos entrar en “casuística”, es decir, que se aborden aspectos periféricos poco relevantes para el proceso.

Al identificar lo concreto el cliente puede desarrollar un plan de acción realista de manera constructiva. Puede identificar los resultados que quiere lograr.

Podría ser que al iniciar el proceso se marque un objetivo y que éste deba modificarse a medida que va logrando ciertos resultados o un mayor autoconocimiento y autoconciencia de sí mismo y de sus necesidades.

VI Fase: El cliente cuestiona sus creencias y realiza un cambio de paradigma

 Cuando el cliente cuestiona sus creencias, está cuestionando la solidez o incoherencia de sus argumentos y las consecuencias de seguir aferrándose a ellas. Desde el modelo teleológico hay dos estrategias básicas para esta fase. Por un lado es la construcción del flujo de pensamiento y por el otro el cuestionamiento y reconstrucción de sus creencias utilizando el recurso de la pizarra.

VII Fase: El cliente refuerza las nuevas creencias aplicando nuevos hábitos

El cliente refuerza sus nuevas creencias actuando de manera coherente con ellas, lo que le llevará a adquirir y consolidar nuevos hábitos. Nuevos hábitos de pensamiento y de toma de decisiones. Entrenando, practicando, equivocándose, rectificando, volviendo a practicar… aprendiendo.

En esta etapa el acompañamiento del coach pone el acento en su rol de entrenador más que en ayudar al cliente a desvelar las respuestas que necesitaba para pasar a la acción.

VIII Fase: El cliente es el protagonista del cambio

Cuando el cliente el cliente es el verdadero protagonista del cambio significa que sabe a lo que ha de decir “No” y a lo que quiere decir “SI”, se ha comprometido con el cambio. Entiende que el cambio lo conseguirá ensayando y que lo automatizará de manera natural con la práctica.

IX Fase: El cliente generaliza los cambios a todas las áreas de su vida

El objetivo concreto que quería lograr el cliente lo puede aplicar en todos los ámbitos de su vida. Si por ejemplo la demanda es ser más empático en la relación con sus colaboradores, como coach teleológicos investigaremos junto al cliente si este nuevo hábito lo aplica en otras relaciones, no sólo laborales sino familiares o sociales.

Entendemos que el cambio se ha integrado cuando el cliente, es este caso empático, lo es en cualquier interacción con otras personas de manera natural.

 

Hermínia Gomà i Quintillà
1 julio 2014
Barcelona

Interesante enlace: https://youtu.be/j4ghkbdya7s

 

Comentarios del post

Tenir evidència que exiteixen nou fases de canvi, què en defineix cada una, que l’ordre es pot variar i quins possibles «bloquejos» poden aparèixer són com les diferents parades que completen un Camino de Santiago:

Sabem que per a recollir-ne els fruits haurem fet parades i après de tots els obstacles.. fins i tot hi haurà dies que farem més o menys kilòmetres, nits que haurem de dormir al mateix lloc que el dia anterior…

però és important la motivació de connectar amb la satisfacció de que estem completant les etapes d’un viatge amb èxit que ens duu al nostre somni.

#1 
Escrito por Mireia Farré Canela en octubre 17th, 2016 @ 17:10

A medida que iba leyendo y reflexionando sobre los pasos del proceso, he entendido bastante bien la necesidad inicial de ver este proceso como una estructura dinámica más bien que jerárquica.
El proceso de coaching teleológico busca desvelar el sentido de la vida cambiando los paradigmas presentes. Esto comporta que el proceso, sobretodo en situaciones trascendentales, no será directo y será objeto de reformulaciones en muchas de las fases, haciendo que sea necesario volver a anteriores fases cuando sea necesario. Quizá presentar en forma de lista jerárquica el proceso puede inducir a confusiones si se trata con rigidez este. No obstante, la enorme casuística que comportaría presentar el proceso como un diagrama de flujo seria algo caótico.
La verdad es que he intentado identificar que pasos son los puntos cruciales donde el proceso puede someterse a una reformulación y me he dado cuenta que, a excepción del primer punto que es el de partida, en cada punto es asumible una amplitud de posibilidades que cambien por completo el paradigma de la persona; así pues, el sexto paso que comporta un cambio de paradigma puede aparecer en cualquier sitio del proceso ya que por mucho que acompañemos, y en muchos momentos guiemos al cliente, hemos de tener en cuenta que el que lleva el timón de su vida es él mismo.
Esta reflexión me lleva a pensar que la figura del coach es la de un metaaliado en la vida del cliente durante un periodo de tiempo concreto. Uno de los objetivos finales de en este periodo de tiempo es el de asumir el liderazgo personal de uno mismo, lo que en el mejor de los casos (y por lo tanto el éxito del proceso de coach), el cliente deja de necesitar al coach para liderar su vida.

#2 
Escrito por Miguel Cerdá en octubre 22nd, 2016 @ 16:19

Un acierto el exponer las 9 fases como algo NO LINEAL y que todas ellas pueden estar presentes de forma paralela en momentos determinados. Las 9 fases sirven como guía para entender algunas de las etapas por las que el cliente pasa, principales etapas éstas, las identificadas a través de la experiencia y muy válidas para el proceso de aprendizaje y formación de nuevos coachs. El hecho de avanzar y retroceder en ellas, es algo natural que tanto el coach como el coachee ha de comprender y aceptar.. tal como las situaciones que se nos presentan en la vida misma a éste y a todos los niveles.

#3 
Escrito por David Rodríguez Magallón en octubre 22nd, 2016 @ 19:23

Cuerpo, corazón, cabeza y conciencia se aúnan en el proceso de cambio personal desde el modelo teleológico. Considero que las 4Cs son importantes y no sería adaptativo ni eficiente poner una por encima de la otra. Teniendo en cuenta la conjunción de todas, se puede realizar una autogestión en la que tenemos que saber identificar la emoción, tomar nota de la respuesta física y poner atención al pensamiento que se genera. De esta forma, se puede tomar conciencia desde la responsabilidad, llegar allí donde se puede influir para generar un cambio. Si nos involucramos en el cambio de esta manera, las circunstancias no te determinan.

Es interesante la relación que existe entre 2Cs que se mencionan en el proceso de cambio. Y es que usando el corazón, el cerebro puede distinguir lo que realmente quiere de lo que estaba condicionado a querer. Que el corazón tiene cerebro no es en este caso una metáfora, algunos científicos ya han descubierto que hay conexiones que parten del corazón y van hacia el cerebro. Se trata de una inteligencia superior que se activa a través de las emociones positivas.

Otro punto importante a considerar en el proceso de cambio, es que las 9 etapas no se producen de forma lineal, y que implican dificultades que se tienen que tener muy en cuenta. De lo contrario, puede desembocar en un proceso de coaching frustrante y que despierte suspicacias porque no llegue a ser efectivo.

Una cuestión fundamental en el proceso de cambio desde el coaching teleológico es: “La conversación es la herramienta fundamental para lograr el cambio personal y la comprensión por parte del coach de las distintas fases por las que transitará su cliente”. Por lo que hay que tener en cuenta, que una conversación poderosa no es un fin en sí mismo, sino el medio para evolucionar. Conversar por conversar es un error. Creer que conversar es el fin aún lo es más. La potencia de una conversación poderosa sería entenderla como un vehículo, un medio para transportarnos hacia la transformación gracias a las acciones que suceden a partir de ella y del compromiso que se genera partiendo de la humildad y conversando de igual a igual.

Por último, otro aspecto implícito y que es importante dentro del proceso de cambio personal, es que éste, sería algo que el coach debería haber experimentado en su proceso de formación y que siempre debe seguir experimentado, descubriendo y viviendo. De otra forma, ¿cómo podría generar un contexto adecuado de aprendizaje y desarrollo cuando el coachee decide abrir esa posibilidad? Si el coach se ha formado solo en base al manejo de las herramientas del coaching y no conoce más que eso, si no ha experimentado su propio desarrollo, entonces es poco probable que pueda acompañar a un cliente a un cambio de mayor nivel que el de capacidades, acciones y resultados.

#4 
Escrito por Susana Martínez en octubre 24th, 2016 @ 18:43

Como en todos los procesos, etapas diferenciadas, con objetivos bien distintos y comportamientos diferentes por parte del cliente en cada una de ellas. Personalmente estoy deseando ver un proceso completo para ir viendo la evolución.

#5 
Escrito por Esther en octubre 24th, 2016 @ 21:45

La definición de las fases del proceso ayuda mucho a poder ser conscientes de la evolución del cliente, da una guía que puede ayudar al coach a identificar en que momento se encuentra el cliente.
La clave es que son fases determinadas pero de orden flexible siguiendo y adaptándose al momento que está viviendo el cliente. Para mi las fases claves son en las que se trabajan emociones y creencias porque considero que son las menos fáciles de trabajar. Que el cliente detecte que emociones y creencias le limitan bajo mi punto de vista es de las fases que personalmente me suponen más reto.

#6 
Escrito por Rocío Vallejo en octubre 25th, 2016 @ 21:07

El cambio personal es un proceso individual en el que se involucra cuerpo, corazón, cabeza y conciencia. No es un proceso lineal, hay avances y retrocesos hasta que finalmente el cliente lo integra en todos los ámbitos de su vida. Este proceso requerirá de unas fases, concretamente de 9 fases que no siempre serán en el mismo orden y de un compromiso y de ser líder de su propia vida. Siempre felicitaremos al cliente por iniciar el proceso y la conversación será la herramienta fundamental.
Hay 9 fases en las que el cliente pasará por diferentes estados, desde estar comprometido con el proceso y responsabilizarse de sí mismo, tomando consciencia de su necesidad de cambio, admitiendo de esta manera que tiene un problema, que necesita cambiar. En esa fase deberemos empatizar para apoyar al cliente y felicitarlo por dar ese gran paso. En la tercera fase se identificará el escenario emocional, las creencias y sentimientos vinculados a este cambio y empezará a dar sentido a este cambio, para qué va a realizarlo y tendrá muy presente su objetivo. En la quinta fase empezará a concretar lo que que quiere cambiar y en esta etapa es responsabilidad del coach acompañar al cliente a través de sus pregunta y feedback a concretar el objetivo de cambio. Pudiendo de esta manera desarrollar un plan de acción realista. En la fase seis, se lleva a cuestionan las creencias y sus propios argumentos, bajo mi punto de vista es una fase muy enriquecedora, ya que es ahí donde se reconstruirán las creencias y se cuestionará el cambio de paradigma. En las fases posteriores se pasarán a reforzar las nuevas creencias, aplicando nuevos hábitos y será cuando el cliente pase a ser el gran protagonista del cambio, y en la fase 9 generalizará todos los cambios a todos los ámbitos de su vida.

#7 
Escrito por FINA VALLEJO NAVARRO en octubre 31st, 2016 @ 12:26

Me parece un artículo muy interesante ya que todo procedimiento se plasma en determinadas fases. Sin embargo, no creo que éste sea un procedimiento cualquiera porque no necesariamente existirá siempre el orden en estas fases. Ni quizá existan siempre estas 9 fases. Puede que un cliente acuda a nosotros siendo conscientes y admitiendo que debe cambiar, incluso ya con un plan de acción muy claro en relación con su objetivo. En este caso el coach debe acompañarlo a su decisión que quizá ya tenía tomada o, por el contrario, acompañarle a darse cuenta de que podría reformular esta acción y volver a empezar de cero.
Considero que en cada una de estas fases no es el cliente quien debe adaptarse al coach sino nosotros como coach saber adaptarnos a nuestros coachees. Creo que es fácil caer en la tentación de querer enseñar al cliente, dar consejos o opinar. Sin embargo con este artículo se demuestra que el coach «no hace nada». Como dijo el profesor Casado, el coach sólo acompaña al cliente a saber lo que ya sabe. Cada una de las fases se titula: «El cliente…», ninguna empieza diciendo «El coach…». Esto determina quién es el protagonista en un proceso de cambio, de modo que debemos tenerlo claro des del principio. Sino, probablemente quien necesite un proceso de coaching sea el mismo coach, por no saber dejar el ego fuera cuando está en su rol.
Tengo muchas ganas de ver una sesión de coaching para poder identificar en cuál de estas fases se encuentra el cliente y poder saber o esperar qué vendrá a continuación. Aunque todo dependa de él.

Gracias Hermínia por el artículo.

#8 
Escrito por Sara Pérez Campillo en noviembre 3rd, 2016 @ 16:44

Este artículo me ha hecho reflexionar sobre lo importante que es detectar en qué momento del proceso está nuestro cliente para poder acompañarle sin “empujarle”. En concreto, creo que es básico detectar si el cliente ha realizado el cambio de paradigma o no. Antes del cambio de paradigma, los conceptos son más abstractos, el cliente detecta un malestar y una necesidad de cambio, pero no es consciente de hacia dónde quiere dirigirse. El acompañamiento será muy diferente a partir de la IV fase, en la que el coachee identifica el “para qué” del cambio y es capaz de visualizarse cumpliendo sus objetivos, ya que a partir de ese momento se podrán definir estrategias concretas para su consecución y el proceso se agilizará, pasando entonces a convertirse en un proceso de entrenamiento. ¡Gracias!

#9 
Escrito por Ínes de Caralt en noviembre 19th, 2016 @ 19:57

Este artículo me ha hecho reflexionar sobre lo importante que es detectar en qué momento del proceso está nuestro cliente para poder acompañarle sin “empujarle”. En concreto, creo es básico detectar si el cliente ha realizado el cambio de paradigma o no. Antes del cambio de paradigma, los conceptos son más abstractos, el cliente detecta un malestar y una necesidad de cambio, pero no es consciente de hacia dónde quiere ir. El acompañamiento será muy diferente a partir de la IV fase, en la que el coachee identifica el “para qué” del cambio y es capaz de visualizarse cumpliendo sus objetivos, ya que a partir de ese momento se podrán definir estrategias concretas para su consecución y el proceso se agilizará, pasando entonces a convertirse en un proceso de entrenamiento. ¡Gracias!

#10 
Escrito por Ines de Caralt en noviembre 23rd, 2016 @ 16:33

El artículo empieza con varias reflexiones que sirven de prólogo para después definir las 9 fases del proceso. Estas reflexiones, como que el cambio o transformación de cada individuo, es básico para entender que cada uno de nosotros, aunque recorramos caminos emocionales muy parecidos, nadie lo hace en las mismas circunstancias, cada uno parte de un momento preciso. Importante, también, involucrar tu cuerpo,corazón,cabeza y conciencia en esta transformación,ya que sin alguno de estos elementos el cambio ,creo, que puede quedar a medio camino. Al igual que la exigencia de energía,compromiso,tiempo, y una clara estrategia que conlleva el proceso.
Las 9 fases de la conversación teológica son un buen instrumento para observar en que punto de partida está el cliente,y a partir de aquí seguir trabajando. Observo, que es posible que haya clientes que pasen muy rápidamente de una a otra fase ,ya que no tiene por que ser un proceso lineal. También puede ser que haya retrocesos en las fases para asentar mas profundamente una fase pasada. Creo también, que a parte de seguir este protocolo de fases es importante,como en casi todas las conversaciones que podamos tener la libertad de seguir nuestra intuición hasta donde nos lleve, ya que siempre estamos a tiempo de seguir el protocolo……suerte!!!

#11 
Escrito por MIQUEL MD en noviembre 28th, 2016 @ 20:13

Cambiar no suele ser fácil, incluso si el cliente viene a una consulta con esa intención. Los nueve fases expuestas del CT son un camino a recorrer juntos coach y coachee que se inicia desde el interés del cliente y que se culmina con la consolidación y transversalizacion del cambio deseado. Sin embargo , en cada proceso los bloqueos son diferentes , incluso después de resolver uno pueden aparecer otros subyacentes , por lo que no será secuencial en muchas ocasiones. El coachee deberá tener la habilidad de detectar en qué punto se está en cada ocasión bien para consolidarlo, bien para pasar a la siguiente etapa del proceso, siempre con el fin de llegar a buen puerto y aseguran que el cliente ha integrado totalmente el cambio en cabeza, corazón, cuerpo y consciencia.

#12 
Escrito por Luis en diciembre 28th, 2016 @ 19:42

Los cambios personales no se nos antojan lineales sino desuniformemente acelerados, quiero decir con avances, pero también con retrocesos, con dinamismo, pero también con quietud.
El Coach teleológico trabaja a través de 9 fases que nos ayudaran como guía para que sea el propio cliente en que finalmente adhiera hábitos comportamentales nuevos, mejores, más saneados, eficaces y exitosos. Estas nueve fases al igual que el crecimiento personal no es lineal y el cliente puede pasar de uno a otro correlativamente o no, incluso retrocediendo, aspecto que puede señalarnos la necesidad de volver a trabajar dicha fase por no estar esta interiorizada de manera completa.
Para mí personalmente la primera fase es la más importante en forma evidente. Porque solo cuando se produce un principio de saturación de una problemática determinada, un callejón sin salida, podemos finalmente avanzar para buscar un cambio que mejore y beneficie nuestra plenitud de ser y en consecuencia, también la de los demás.

#13 
Escrito por Joan Carles Vila Ulloa en agosto 23rd, 2017 @ 15:42

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